Archivo mensual: enero 2010

Día 4

 

DÍA 4

MISIÓN 1: Ve a las duchas.

Hoy me levanté temprano. Puse mi despertador a las 5 a.m. Sonó y alguien llegó y lo apagó diciéndome que no dejaba dormir a los demás. Dormí una hora. Me levanté a las 6 a.m.

Puse música de Tiesto, Satisfaction de Benassi, La Passion de Gigi D’Agostino, David Guetta, Bob Sinclair y Rise Up de Larock. Inmediatamente hice flexiones de brazos y sentadillas.

Poco después fui al baño y me dí un buen duchado. Jabón aquí jabón allá y una buena dosis de shampoo.

Salido de la ducha, me afeité escuchando la música al volumen correcto. Es bueno sentirse limpio. Cuando no me afeito mi hermana, mi madre y mi abuela me dicen que me veo mal. Cuando me afeito mi hermana me dice que rejuvenecí, que pasé de tener 60 años a tener 18 bien vividos (jejeje).

Saqué unos bóxers que había comprado hace poco en Gef. Me eché mi desodorante “Lady Speed Stick”, de hecho me ha gustado bastante porque es muy suave para las axilas y deja un olor femenino que simplemente adoro.  Me eché talco en los pies y una loción que me ha gustado bastante porque además de recibir cumplidos por mi olor, es muy suave. (su nombre me lo reservo, no quiero que todo el mundo huela como yo. Leónidas es una marca registrada).

Me puse el mismo jean de ayer (el mismo de aquel día), estoy haciendo un experimento. Me puse un buzo como de cachemir y unos “botines” de Vélez que tienen un poco pinta de converse, pero solo que son en cuero de color marrón un poco beige y otro color cuyo nombre no sé pero que es una mezcla entre beige y gris (es difícil describir colores para mí).

El reto me dice que me mire a los ojos y repita un párrafo hasta que sienta que lo que dice se adapta a mí. Voy a salir a la oficina dentro de poco, son las 7:51 a.m.

MISIÓN 2: Pregúntale a la experta.

Pregúntale a tres mujeres que parezcan tener buen estilo en su vestir para que te recomienden una buena tienda de ropa masculina.

Recomendación 1:

Recomendación 2:

Recomendación 3:

 

MISIÓN 3: ¡Firme!

REFLEXIÓN MISIÓN 3: A pesar de haber suspendido el challenge por dos semanas y de sentirme traicionado conmigo mismo casi todos los días, no he dejado de hacer el ejercicio de pararme recto a diario. He conseguido nuevas perspectivas.

Cuando uno se para erguido y sin encorvarse, uno camina con más firmeza y seguridad. Uno se siente mejor uno se siente fuerte.

También he intentado emular la posición de personas famosas y sus gestos. Y he estado copiando la forma de sentarse de Stomp, un amigo con un estilo de vida muy admirable. Él en cada momento se sienta recto, se recuesta un poco hacia atrás pareciendo cómodo. Cuando camina lo hace pausado y sin gastar mucha energía en movimientos innecesarios.

Aunque haya dejado el challenge, he repetido los retos de los primeros días y los he repasado una y otra vez hasta evitar tropiezos. Mañana le preguntaré a tres mujeres que me recomienden una tienda de ropa masculina.

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Día 3

DÍA 3

MISIÓN 1: Adopta el método cavernícola de higiene.

REFLEXIÓN: Este reto no lo hice de la misma manera como me lo pide que lo haga el libro. Lo he hecho en otras ocasiones y me he dado cuenta muchas veces que el hecho de no bañarme o de no afeitarme afecta realmente mi estado de ánimo al hacerme sentir inactivo y a veces deprimido por lo que no me da ni siquiera ganas de salir de casa.

Digo que no lo hice hoy completamente porque sí, me bañé pero no me eché mucho jabón ni shampoo. Esto último lo notó mi papá quien me sugirió que me bañara mejor. (si, mi papá me sugiere en lugar de regañarme). También utilicé el mismo jean que he utilizado ayer y antier. Lo especial con este jean aparte de repetirlo es que lo tuve hace dos noches, la misma en la que la ex secretaria de la oficina y yo tuvimos sexo en el sofá de la sala de la oficina. Fue muy prohibido. Si nos hubiesen cogido me hubiesen despedido como a mi “ex secretaria”. Tener un pantalón que huele a sudor y a sexo de comienzo de semana, hoy jueves cuando ya está terminando pues no sé, pero es mi impresión, que me ha ayudado en mis approaches. Desde ese día las mujeres me miran más a los ojos a veces reteniendo la mirada por algunos segundos y me ha servido para hablar con algunas niñas muy lindas recibiendo IOI’s interesantes. Incluso, mi hermana me dijo —justo después de llegar a casa de de haber estado con la “ex asistente”— que “¿qué me había hecho?” que me veía muy bien.

 

MISIÓN 2: Habla con seguridad.

Problema: Voz muy suave o baja.

 Este problema no lo tengo realmente pero igualmente realicé el ejercicio de decir en inglés “I can say this without shouting and still be Heard” sin gritar en ningún momento y lograr que mi voz fuese captada por el celular de mi hermana que tiene la grabadora de este ejercicio (Sonny Ericsson Walkman).

Complementé el ejercicio propuesto por The StyleLife Challenge al grabar mis conversaciones de la “Misión 3: Encuentra al señor Moviefone” y una charla con mi madre y mi hermana par finalmente escuchar que realmente tengo el volumen de mi voz es muy audible a una distancia de 10 metros sin gritar. A veces creo que es demasiado alta porque me he visto en situaciones en las cuales hablo demasiado duro.

Problema: Discurso rápido.

Durante el ejercicio de la Misión 3 me daba cuenta de estar hablando demasiado rápido como un intento infructuoso de evitar que la otra persona al teléfono me cortara. Eso solo telegrafiaba inseguridad lo que podría haber hecho pensar a las personas que me contestaron (gracias a ellas por haberlo hecho) que estaba mintiendo o que era una broma.

Úna vez ví un video de un debate mío para una clase de la Universidad. Lo que yo creía era mi punto fuerte terminó siendo que no era tan fuerte: en el video me veía a mí mismo hablar muy rápido pero con fluidez (otras veces me trababa pero cogía de nuevo el ritmo acelerado) casi como haciendo un concurso de trabalenguas. Eso solo me mostraba nervioso.

Primero leí la siguiente frase con solo inhalar una vez profundamente y sin frenar: “I will no longer speak too quickly (…)”. ¡Qué diablos!, esta frase es demasiado larga hasta para escribirla. Conforme uno la lee uno se va quedando sin aire y como uno no puede frenar un tiende a acelerar la frase y mi voz se vuelve un poco menos grave.

Cada vez que repito el ejercicio, pronuncio mejor cada palabra y aprovecho mejor el aire de mis pulmones. Estoy ahorrando aire, luego entonces estoy salvando al planeta, voten por mí.

Problema: “Pedos Cerebrales” / “Muletillas”

Odio las canciones que tienen en sus coros el desgradable: “Uooouoo”, “Aaaahh” o cualquier otra de sus variantes. Eso me dí cuenta me pasa a mí al escucharme en el video del debate de la clase y al escucharme hablando con mi propia madre. Escuchándome parecía estarle mintiendo sobre lo que pasó hoy (no le mentí, de verdad).

Al menos he cambiado mis muletillas. Antes decía mucho “¿Sí?” al final de cada frase en debates y exposiciones. El “uhmm” y el “ehh” se mantienen pero solo en el contexto de tener que explicarle algo a alguien de lo que no tengo idea. O cuando miento (me he vuelto un mal mentiroso, ahora me la pasan cogiendo que prefiero no mentir).

Para quitarnos estas muletillas, como Style y mi ex profesor de expresión oral dicen, debemos estar consientes al momento de decirlas en una conversación o en cualquier interacción y pausar y corregir cuando cometamos el error de decirlas.

Problema: Afirmaciones que suenan como preguntas.

Como escribí anteriormente, a veces termino frases con “¿Sí?” en una forma que parece estar pidiendo aprobación por lo anteriormente dicho quitando la seriedad y credibilidad de lo que quiero decir. Al final un discurso así no logra convencer lo suficiente.

Yo voy a ser cínico y le voy a echar la culpa a los demás de esto antes de echármela a mí. La sociedad nos enseña a que en todo momento debemos estar consientes de lo que los demás piensan y quieren lo que como individuos nos pone en una posición de que todas las cosas que decimos y hacemos deben ser confirmadas por los demás como válidas para sentirnos que hemos actuado o dicho correctamente. Esta consideración en el discurso y en el acto se ve fortalecida por los “Principios Democráticos” y con los valores como la empatía que se nos pretende enseñar desde pequeños para ser mejores ciudadanos.

Es bueno pensar en los otros antes de actuar. Yo creo realmente este principio jurídico que dice que nuestra libertad se acaba donde empieza la libertad del otro y acaba también donde lo diga la ley (hecha supuestamente por “todos”).

Intentando convencer a mi amiguita la grabadora del celular de Perla me doy cuenta que al comienzo lo que yo quería era saber por medio de interrogaciones para saber si entre sus gustos gastronómicos cabe el pescado crudo. Inmediatamente me dí cuenta de esto paré la grabación y recomencé.

La segunda vez no utilicé ninguna pregunta como “¿Qué te parece el sushi?”, “Quieres comer sushi esta noche”. No. En esta ocasión dije “debemos ir a comer sushi esta noche”, “quiero saber qué te parece el sushi” (es una pregunta indirecta), “dime la hora”, “vas a disfrutar el sushi, estoy seguro de ello”. Parecía estar imponiendo el plan (o vendiéndolo), pero sonaba muchísimo más convincente y seguro que antes.

 

MISIÓN 3: Encuentra al señor “Moviefone”.

Marcar al azar un teléfono y pedir recomendación de una película a al menos tres desconocidos.

Recomendación 1: Llamé a un teléfono al azar que empieza por 285, me contestó una señora y dije (estaba un poco nervioso y un poco cansado pero me fue bien): “Buenas Noches, estoy marcando números al azar en el teléfono con la sola razón de conseguir una recomendación para una película. ¿Usted puede recomendarme una?”. La señora le preguntó a otra persona e hizo “humm” como pensando. Al final su respuesta fue: “El Árbol de Lima”

Recomendación 2: Luego de intentar inútilmente con: “Hola, está Katy (otras veces lo cambiaba por Laura). Voy a ir al cine ahorita. ¿Usted podría recomendarme alguna película para ver? (variaba esta parte porque no me acordaba bien de la del libro). Preferí utilizar la frase de la recomendación anterior que Camilo me recomendó. Una vez me contestaron con poca cortesía en una panadería y otra me contestó la voz de un adolescente que me recomendó: “2012”, “Avatar” y me dijo que “Paranormal Activity” era mala.

REFLEXIÓN MISIÓN 3: Yo pensé que esta misión iba a ser fácil. Nunca en mi vida me ha sido difícil hablar por teléfono con extraños. Nunca he tenido miedo a hacer “pegas” por teléfono. Pero esta vez, en la que no iba a hablar de ningún negocio ni de algún interés mayor que saber qué película me recomiendan.

Las primeras veces ajusté el script dado por Style al español, pero no me dio mucho resultado. Y no porque fuera una mala traducción sino por mi mala interpretación. Cuando llamaba, creo que preguntar por alguien ficticio genera automáticamente una respuesta como “Está equivocado” o “¿A qué número marcó?, otras veces no me cortaron inmediatamente.

 Esas respuestas inmediatamente cortaron mi “marco”. No le daba mucha importancia porque pensaba en términos de sets, pero no me explicaba por qué pasaba esto. ¿Cómo era que no conseguía una buena respuesta?

Para responderme esta pregunta pensé: es que la gente es muy desconfiada en este país, que no lo estaba haciendo bien y que debía posponerlo. Estos pensamientos son basura porque me están autolimitando y son una excusa para dejar de hacer el reto. Solo estaba muy tenso porque venía cansado del trabajo y sin comer prácticamente nada en el día. De hecho, decir que estoy cansado es otra excusa que solo surge por mi pereza de hacer el reto. No puedo dejarlo ahora que estoy empezando.

Mi hermana también intentó el reto. Marcó a tres partes y en ninguna consiguió respuesta aunque ella lo hacía de forma muy fluida y menos presionada que yo porque ella no tiene esto como una tarea con un límite de tiempo. En una ocasión le contestó una niña pequeña que le quería responder pero por su tierna edad de los por qué’s acudió a mami y papi para preguntarles una película buena. Su mamá tomó el teléfono y le cortó luego de regañarla diciendo: “¡Coja oficio!”.

Intranquilo luego de unos intentos llamé a Stomp. Y él me hablo de la vez en la que él hizo este reto con Leo y con otros amigos suyos. Me dio el consejo que sería definitivo para conseguir las dos recomendaciones que recibí hoy: ser honesto.

Camilo me contó que en la ocasión en la que hizo el reto a él le sirvió mucho decir: “Buenas Noches, estoy marcando números al azar en el teléfono con la sola razón de conseguir una recomendación para una película. ¿Usted puede recomendarme una?”. Con este nuevo “opener” pude recibir dos buenas respuestas cuando los usé. Lo usé tres (3) veces y en dos (2) me dieron una recomendación mientras que en el otro lo intenté como 20 veces y ninguna me sirvió (no es por el “script “dado que lo he visto poner en práctica y tener resultados en Youtube pero en Inglés)

El poder de este script es que siento que no estoy forzando una interacción que es rechazada de plano luego del “Usted está equivocado” o del “Aquí no vive”. Por otro lado, lo que me aconseja Stomp me permite tener la actitud de un vendedor quien no se toma personal ninguna interacción porque él no se está vendiendo, sino lo que está vendiendo es un producto. También cuando lo pido una recomendación de una película con un tono algo así como “le voy a preguntar esto, usted no está obligado a responderme”, lo digo de forma más natural que decir algo como “me equivoqué al teléfono, perdóneme, yo no debería estar hablando con usted pero usted tiene que responderme rápidamente”. Hay una gran diferencia.

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Día 2

DÍA 2

MISIÓN 1: Ajusta tus objetivos

  1. 1.      ¿Qué tres logros te gustaría conseguir para hacerte más feliz?

Objetivo General: Ser Feliz siendo un hombre sabio, rico en experiencias, rico en relaciones, exitoso, poderoso, alegre, aventurero, fuerte, saludable y atractivo. Quiero ser un seductor libertino, romántico, rebelde, dandy, inocente, natural, coqueto, encantador, carismático y estrella.

–          Quiero ser un respetado y famoso profesional. Quiero ser un hombre poderoso y rico, consultado por los gobiernos más poderosos del mundo para resolver sus problemas. Quiero ser un personaje de gran influencia en la política y en la academia. Quiero que me paguen mucho dinero por dar charlas, conferencias y clases en las mejores Universidades del Mundo. Quiero conocer todo el mundo por mi trabajo y por placer.

–          Quiero ser un hombre muy saludable y en forma con una vida muy saludable y quiero ser admirado por ello. Quiero que mi expectativa de vida y que mi vida sobrepase el siglo de edad. Quiero poder tener todos los días en mi mesa los mejores manjares de la gastronomía, los mejores vinos y los mejores placeres para el paladar. Quiero tener una vida sexual activa desde hoy hasta el día de mi muerte.

–          Quiero tener un círculo social muy exclusivo al que muchas personas quisieran entrar. Quiero estar rodeado de personas inteligentes, talentosas, imaginativas y felices. Quiero seducir mujeres hermosas. Quiero tener un harem de las mejores mujeres, todas ellas inteligentes, imaginativas, agradables, talentosas, agraciadas y hermosas. Y quiero tener una esposa que sea la mejor de todas esas mujeres, la mejor para pasar con ella el resto de mi vida y tener 2 o 3 hijos. Una familia feliz llena de amor.

  1. 2.      ¿Cuáles son las razones por las cuales estos logros te harán más feliz?

Mi papá ha sido mi mentor desde que nací. Él es un hombre muy fuerte que ha vivido experiencias que muchos otros no podrían vivir para contarlas. Él perdió a sus padres desde muy pequeño. Su madre murió cuando él tenía 10 años y su padre lo abandonó poco después. Fue rechazado por su familia y era subestimado por ellos. Le decían: “Eche, tu estás loco, tú que te vas a poner a estudiar”. Pero él trabajó para estudiar mientras todos sus primos —quienes lo tenían todo— se echaron a la vagancia. Tuvo una hija a los 16 años con una mujer que no valió la pena, pero aún así no se ató a una relación que le habría quitado las alas y se habría vuelto un fracasado. No, él voló para Bogotá. Y en la capital hizo su vida. Trabajó y logró estudiar. Tuvo un hijo con otra mujer que tampoco valía la pena pero su vida siguió adelante con responsabilidad por sus hijos. Y luego siguió trabajando en el Derecho, capacitándose y actualizándose sin descanso. Quería –y aún quiere- ser un mejor profesional del Derecho para darle a su familia la mejor vida que él no tuvo en su infancia. Tuvo una familia con una mujer muy inteligente y hermosa y un niño y una “Perlita” muy prometedores. Un abogado que no hizo la peor estupidez que uno puede hacer: dejarse matar por nada. Él resistió su enfermedad y sobrevivió a ella luego de estar un año entero entrando y saliendo de la clínica. Se recuperó y siguió trabajando, siendo un buen padre de familia y un ser humano con virtudes y defectos, pero nunca un perdedor. Él es mi mejor ejemplo.

Él siempre me ha enseñado cosas de su experiencia. Me ha enseñado a que por más que él se equivoque, yo no debo imitar sus errores. Que yo debo ser cada día mejor persona y que debo ser mejor que él pero nunca debo de olvidarme de quién soy ni de mi cuna. Me ha enseñado que la condición humana es miserable. También que si uno quiere ser libre, uno debe poder ser su propio jefe y tener su propia empresa como también una fórmula para el desempleo y la crisis. Me ha dicho que debo aprender de la realidad y me ha enfrentado a ella: me ha dejado afrontar mis problemas y me ha dado la confianza para demostrarle que soy un digno hijo suyo. Me ha instruido en mi vida y en como atarme los zapatos.

Por eso quiero romper con esta dura “cadena de pobreza”, ya que esta es lo más triste y doloroso para el hombre.

 

  1. 3.      ¿Cuál es tu misión personal?

 

Yo me convertiré en un gran líder y seductor quien será tan temido como amado por hombres y mujeres dentro de 15 años.

  1. 4.      Lista tres resultados específicos que te harán saber cuando habrás cumplido tu misión.

 

–          Yo habré ganado Cien Mil Millones de Dólares.

–          Yo habré vivido felizmente y saludablemente 150 años.

–          Yo habré llegado a estar entre el top 10 de los personajes más influyentes en la historia.

  1. 5.      ¿Por qué estás ahora completamente comprometido en perseguir tu misión personal?

Porque si no la persigo ahora, no seré feliz en los años siguientes y mi salud decaerá, mi autoestima desaparecerá y mi vida, como ser humano, será un desperdicio. Pero si yo la persigo ahora, disfrutaré los años próximos y mi riqueza aumentará, mi salud mejorará y seré más amado.

MISIÓN 3: Mira a sus ojos

Hacer 5 pequeñas charlas con 5 extraños pero esta vez mirar a los ojos de cada uno de mis interlocutores y grabar el color de sus ojos a continuación:

Extraño 1: Mesera de restaurante con ojos cafés oscuros.

Extraño 2: Mujer joven con traje de secretaria con ojos color miel.

Extraño 3: Joven con medias de malla y shorts de ojos café oscuros.

Extraño 4: Señora que me guió en el centro con ojos cafés oscuros.

Extraño 5: Señor con pinta de abogado que me dio una dirección con ojos cafés.

REFLEXIÓN MISIÓN 3: Este reto lo hice en dos días. El primer día se me complicó bastante porque salí de mi casa acompañado de mi papá entonces no podía ignorar a mi papá para hablarle a otras personas. Al día siguiente cuando regresé de mi casa hasta el trabajo conseguí muchas respuestas de la gente, pero no me encontraba en la actitud de ponerme a hablar en la calle con nadie por eso, solo fueron aproximaciones en las que mayoritariamente yo pedía ayuda por una dirección o por un bus de Transmilenio, pero he pensado que es muy absurdo preguntarle a muchas personas cuál es el Transmilenio que debo tomar para llegar a tal parte.

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The Stylelife Challenge – Día 1

The StyleLife Challenge:

Master the Game in 30 Days

 

DÍA 1

MISIÓN 1: Evalúate

  1. 1.      Escribe una o dos frases describiendo cómo crees que otras personas te perciben actualmente.

Las personas me perciben como alguien inteligente y gracioso. Las personas creen que soy demasiado hiperactivo y a veces infantil. Una vez me dijeron que yo era ansioso, otra, que yo soy muy exigente con las personas que me rodean lo que hace verme como alguien creído y hace sentir a otros inferiores. Quienes me conocen menos me perciben como alguien solitario y asocial, otras veces como “loco” por mis cambios de estados de ánimo constantes entre eufórico y tranquilo y/o porque no soy como los demás: no me gusta salir mucho a tomar.

  1. 2.      Escribe una o dos frases describiendo cómo te gustaría ser percibido por los demás.

Me gustaría que las personas me vieran como alguien divertido, placentero e interesante con quien estar. Que me vieran como un buen líder, como una persona confiable y fuerte. Me gustaría que los demás me percibieran como alguien que es atractivo a las mujeres y como alguien que es digno de respeto por lo que hace y por lo que dice.

  1. 3.      Lista tres de tus comportamientos o características que te gustaría cambiar.

 

–          No salir a ningún evento social (fiesta, reunión, rumba, etc)

–          Perder mucho tiempo en cosas que no valen la pena, o demorarme demasiado haciendo alguna tarea

–          Ser introvertido, inseguro, ansioso.

  1. 4.      Lista tres nuevos comportamientos o características que te gustaría adoptar.

 

–          Salir a más eventos sociales, reuniones e invitaciones.

–          Aprovechar mi tiempo al máximo y tener más tiempo libre.

–          Ser una persona atractiva sexualmente para las mujeres y ser un buen líder. Y ser alguien con quien sea divertido y placentero estar.

MISIÓN 2: Lee y destruye

REFLEXIÓN SOBRE EL MANIFIESTO “THE CHAINS THAT BIND” (LAS CADENAS QUE LIMITAN): En este manifiesto uno se da cuenta que muchas de las cosas que uno ve como barreras para salir de nuestra “auto absorción”, de nuestra introversión y de nuestra inseguridad son meramente barreras que nosotros mismos construimos, pero estas barreras o estas creencias son falsas. Como dice Style, muchas veces nuestro peor enemigo somos nosotros mismos.

MISIÓN 3: Operación mini charla

Hacer 5 pequeñas charlas con 5 extraños.

Extraño 1: Estoy en la estación de Transmilenio esta mañana (8:00 a.m.) esperando que pase un F1 o un H70. Mientras espero un hombre gordo de aproximadamente uno 50-60 años, con una camiseta polo con rayas horizontales Blancas y Azules está parado a mi lado con un periódico ADN a la espera de un bus que lo lleve a su destino al igual que yo.

Yo: Me parece increíble que luego de regresar a Bogotá le hayan subido $100 pesos (colombianos) a la tarifa del Transamilenio.

GordoconADN: ¿Qué? (no me escuchó, en ese momento pasaba un Transmilenio que no era el mío. Además se veía que no estaba de buen humor para hablar o que no era muy amigable por su cara arrugada y seria)

Yo: (le iba a repetir el comentario pero me dí cuenta y dejé que se perdiera, además el señor luego de un momento en silencio tomó su periódico y empezó a ojearlo. Moraleja: cuando digas un opener o hagas un comentario dilo claramente para que te lo escuchen y no tengas que repetirlo y mucho menos inclinarte o “picotear”).

Extraño 2: Entro al Bus de Transmilenio. A un H70 que pasó luego de varios H13 que no me llevaban a mi destino, o al menos al transbordo que necesitaba. Cuando tomo asiento hay un señor sentado al lado mío. Lleva gafas circulares, va vestido de corbata, y lleva un maletín negro de cuero o cuerina (no me fijé) con el logo de una empresa que posiblemente es a la que pertenece.

Yo: (unos 30 segundos después de tomar asiento y de violar la regla de los tres segundos) Me parece increíble que luego de regresar a Bogotá le hayan subido $100 pesos (colombianos) a la tarifa del Transmilenio. (repito el mismo opener de la vez anterior) ¿Usted qué piensa?

Señordetrajeygafas: Hace varios años que no le suben al Transmilenio.

(con esta respuesta vale para el objetivo del reto de hoy en el que simplemente el objetivo es empezar una pequeña charla, una historia o apenas un “¿Qué?” como respuesta, pero en este caso, tuve una charla con este señor sobre el transporte público, el metro, el salario mínimo, los impuestos y terminé con hablarle de una comedia de Andrés López que acababa de veme. Cuando se bajó el señor se despidió y me dio su muñeca, no su mano porque la tenía ocupada en sostener su maletín corporativo)

Extraño 3: Luego de bajarse el señor, hay una señora parada junto a la puerta. Esta señora tiene el cabello negro y lleva jeans. Tiene aprox. 45-50 años.

Yo: Señora. ¿Usted sabe si este bus para en Marly?

Señora: No, no sé realmente, yo me bajo en la próxima (Calle 72)

Yo: Gracias, Gracias (fui un poco cortante pero no grosero)

(La señora se bajó y una parada después, este bus sí paraba en Marly, yo no sabía realmente así que mi pregunta fue una inquietud sincera)

Extraño 4: Ya en la estación Marly, sé que me queda una estación para llegar a la de la Calle 45, pero esta vez resolví hacerme el ignorante y preguntarle a alguien. Me acerqué a donde se tomaban los buses y al lado mío estaba una mujer de 30-35 años de edad, cabello negro, de busto grande que saltaba por un buzo blanco con rayas horizontales (¿por qué la gente gorda de hoy se pone esas prendas que no les favorecen? No me importa realmente)

Yo: ¿Usted sabe qué bus se toma para llegar a la Calle 45?

Señoradebustogrande: Aquí pasan los buses que pasan por todas las estaciones (apuntó hacia un aviso con el código de los buses)

Yo: Gracias.(pasó un H4)

Yo: ¿Este bus me servirá? (me seguía haciendo el que no conocía las rutas, además, como llevaba un bolso grande, parecía extranjero en mi propia tierra jeje)

Señoradebustogrande: Sí, sí, súbete (me tuteó)

(la señora se sentó, yo le agradecí y me bajé en la siguiente parada, ella seguía más adelante)

REFLEXIÓN MISIÓN 3: Siempre ha sido fácil para mí tener conversaciones con extraños. Raras veces he tenido dificultad en abrir algún “set” por más bellas sean las mujeres que hay en él. Lo único que me frena a veces es que para hablar con alguien y tener una buena conversación o abrí un set, tengo que estar en mi “estado hiperactivo”, de otra forma, mi energía es baja para entrar. Este estado hiperactivo tengo que lograrlo a voluntad, no solo como reacción a las circunstancias. Este es un propósito para mi autocontrol.

Respecto a las personas con las que hablé, generalmente las escogí mayores de mi rango de edad. Hablé con personas de un rango que oscila entre los 35-60 años. Hice esto para no presionarme en el primer día de mi Challenge para que sea lo más natural y de acuerdo a la evolución que Style nos plantea. Hoy me alejé de abrir sets o de empezar conversaciones con mujeres en cierto grado dentro de mis estándares de belleza.

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Sueño Extraño

“Era el día de mi regreso a la Universidad luego de mis vacaciones de final de año. Yo salía de la universidad hacia un callejón muy transitado al frente de ella. Mientras salía encontré una cara conocida pero no amiga. Iba vestido con jeans y un sueter amarillo sobre una camisa de rayas azules cuyo cuello le sobresalía por el cuello en “V” del saco amarillo. Él y yo pasamos hombro a hombro y no nos saludamos.

Sigo caminando por el mismo callejón. Al otro lado del andén están dos puestos pequeños donde venden minutos de celular a 300 pesos, más caros que el establecimiento a donde me dirijo y donde los venden a 200. Siguiendo mi camino me encuentro con una cara conocida y que fue amiga en un tiempo anterior. Ya me he encontrado con él en la universidad pero nunca ha sido de la misma forma como antes. Ya no somos parceros sino conocidos quienes al vernos sentimos la obligación incómoda de saludarnos. Él se llama Juan Camilo.

Rápidamente le digo “Qué más” en tono de saludo y con mis cejas subir de la misma manera como cuando nos encontramos con un amigo de tiempos anteriores. Inmediatamente lo saludo me voy detrás del otro chico de suéter amarillo y cuello de camisa a rayas que sobresale lo saludo y lo traigo. Justo antes de que Juan Camilo reaccione y siga caminando hacia donde sea que iba. Los presento entre sí. “Juan Camilo, te presento a… lo lamento: ¿Cuál es tu nombre?”. El Chico de suéter amarillo y cara conocida responde: “Juan Camilo”. A mí me sorprendió más que a ellos el hecho de que fueran tocayos. Nos despedimos y continué mi camino.

Sorprendentemente yo no iba hacia donde iba con regularidad. Yo no me dirigía a llamar al local donde me cobran 200 pesos y quien me atiende siempre de forma amigable se llama como una famosa marca de Jeans: “Levis”. No, yo no iba para allá.

De repente me encuentro siendo guiado por una mujer con camisa esqueleto blanca ceñida a su escultural cuerpo con una cara que no me llama más la atención que su cuerpo. Ella me busca un sitio para sentarme. Rápidamente miro el nombre del local, se llama “Carrera 47”.

No es un restaurante. Es un sitio de streaptease. No se si se llaman “stripteaderos” o “clubes nudistas”. Desde una banca acolchonada y recostado en la pared diviso una cara que me llama la atención. Siempre me han gustado las caras angelicales sobre un cuerpo que es tentación al pecado.

Conté: 1,… 2. Sus ojos son cafés. Los tiene delineados de una forma muy sexi. Su nariz es respingada y su tez es blanca. Esta vez no me fijé tanto en el cuerpo de alguna de las camareras o strippers de ese sitio. Su cara por sí sola me llamaba la atención por su belleza ingenua. Pero más que todo había algo conocido en ella. ¡3!. Le digo: “Hola. Yo te conozco de alguna parte. Tu eres del colegio de Fabián·”. Ella me responde rápidamente: “Sí, él es ese niño algo misterioso que toca la guitarra”. Ella se sienta a mi lado y empezamos a hablar de cómo y dónde nos conocíamos. Nos dimos cuenta que no era así. Yo la había visto a ella una vez que fui al colegio de Fabián fingiendo ser su primo para liberarlo más temprano de ese colegio que parece una cárcel donde todos los presos están hacinados y donde hay un bullicio insoportable. Ese día ella me había visto pasar a mí.

En ese pequeño instante que hablé con ella. Parecía que nos conocíamos de mucho tiempo. Yo sentía que ella era una amiga de vieja data con quien me reencontraba en el sitio menos pensado. La casualidad nos había puesto aquí.

El local estaba lleno. Había muchos hombres de toda edad, forma, color y olor: había compañeros de universidad que fingían no verme y que yo fingía no verlos, hombres gordos con perfil de ser conductores de transporte público o vigilantes de mi edificio, había hombres en traje que estaban reunidos con sus colegas de trabajo o con sus clientes para saldar un trato.

El ruido nos aisló a ella y a mí, ese sofá o ese sitio donde estábamos sentados era más cómodo de lo que parecía. Yo me sentía contento de encontrar otra amiga. Ella se sentía contenta de que yo la hiciera reír y que al final de cada broma le preguntara: “¿De qué te ríes?”. Yo nunca me he considerado alguien muy cómico, pero si ella se reía, mi chispa tal vez era de verdad. El ruido también no me dejó oír cuando la llamaron. Tal vez la llamaron por su nombre artístico. En ningún punto de la conversación yo le había preguntado su nombre. Ella sí y me preguntó sobre mi edad. Yo le dije que tenía 18. Ella me sorprendió. Ella tenía 25 y hacía un año que había terminado el Bachillerato. Yo aprecié eso como una forma de superarnos. Al menos ella terminó sus estudios de Bachillerato y está trabajando en lo que puede por el momento para pagar su Universidad y ayudar a su familia. Ella parecía más joven de lo que era. Eso la hacía más atractiva, pero yo sólo la quería de amiga.

Ella se puso de pié y desapareció de mi vista. Mientras se retiraba, nuestros ojos intercambiaron una mirada prolongada que ella rompió con un guiño. ¿Qué fue eso?

Miro a mi lado y ahí están de pie dos compañeros de mi colegio que yo no imaginaría encontrarme en un contexto como este porque ellos son de esos chicos que uno ve y uno se los imagina haciendo cosas de niños, no al lado de una mujer. Ellos me ven y me saludan. Yo les contesto amigablemente y continúo en mi silencio mientras los observo a ellos bailar y gritar con billetes en las manos. ¡La gente que uno se encuentra en estos sitios!

Tiempo después, el bar, hueco o club nudista se oscureció completamente. La luz roja que salía de las lámparas desapareció y un foco apuntó a la barra. Allí estaban todas las camareras y desnudistas del bar en una pose. De repente empieza la música. Y ellas empiezan a moverse como profesionales. Sus caderas, brazos y piernas se mueven al ritmo de la música. La voluptuosidad  y exotismo detiene mi respiración si siquiera mostrar sus atributos privados. La pelada que me encontré, mi amiga no está bailando. Yo creí que iba a hacerlo.

El show se acaba, pero la función no. Mi función personal empieza. Una stripper de las que bailaron anteriormente y toma el micrófono y presenta a una chica nueva. Yo sé que es la niña que acabo de conocer.

Ella empieza a hacer lo suyo, hace un baile un poco extraño que suscita las risas entre sus compañeras. Ellas me dicen que es un baile ritual que hacen cuando alguien les gusta. Este baile ritual consintió en que ella movía sus finos brazos por el aire y miraba al cielo (al cielorraso). Luego movía sus caderas frenéticamente de adelante hacia atrás recordándome el baile íntimo que se da en posición horizontal. Ella se despelucó como una salvaje, saltaba hacia adelante, su baile no me gustó, pero sí lo que parecía significar.

Luego ella se sentó a un lado de la tarima, sola. Estaba muy alegre por su baile novato. Ella me mira, pero yo finjo no darme cuenta de ello. Pronto yo soy el que persigue susojos hasta encontrarlos. Sus ojos son café, un color muy común entre las mujeres latinoamericanas que he conocido, pero esos ojos café son los ojos café. Son especiales, tal vez su maquillaje los haía ver más grandes y juguetones de lo que son. Ella me sonríe y yo le pago con una sonrisa igual de sincera.

Al final de la noche, como una desnudista avisó por el micrófono, cada stripper escoge al espectador de su preferencia para no sé qué. Una pasó y escogió a un señor moreno a quien le cogió de la mano y se sentó a su lado. La mujer que yo creía una niña apuntó hacia mi dirección y lentamente se acercó a mí. Cuando se paró en frente me dijo: “Te escogí a ti”.

Lamentablemente todo fue un sueño muy detallado. Me desperté, y creí que eso acababa de pasarme el día anterior, pero yo estaba sobrio. Tal vez lo viví alguna vez o es una premisa de lo que en un futuro será un Déjà Vu.

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Me toca ponerle un título para poder publicarlo

¿Para qué escribir un poema?

¿Para qué escribir un poema?

¿Acaso para decir lo que ya está dicho?

¿Ser otra voz que repita con cantaleta del mismo tema?

¿O que vuelva a anunciar lo predicho?

¿Para qué escribir un poema?

¿Para qué?

¿Para anunciarle al mundo la muerte de Dios?

¿Para confesar que también soy vulnerable?

¿Para qué realmente?

¿Escribir un poema?

¿Los ríos de inútil tinta no son ya suficientes?

¿Para saciar el hambre insaciable de palabras?

¿O acaso mi ego de ser reconocido por ellas?

Para ser otro eco de lamentos ahogados en ríos de tinta que desembocan en mares de libros?

SOY UN IDIOTA!!!

He hecho algo inútil,

He escrito un poema.

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