Sábado 7 de Agosto.

Null, eins, zwei, drei, vier, fünf, sechs, sieben, acht, neun… Ya sé contar del cero al nueve en alemán.

Estoy ratificando cada día que prefiero mi compañía a la de otras personas. Pensar esto en otro momento habría sido insoportable, pero hoy acepto y disfruto con dignidad el disfrutar de una hamburguesa solo, de ver el crepúsculo conmigo y el silencio o de disfrutar de una buena película. Estoy aprendiendo a conocerme porque si yo me quiero conocer a mí mismo, otros querrán hacerlo en igual medida.

Un corte de Pelo es también una inversión en mí mismo, y hacerlo en La Barbería es todavía una inversión más grande (espero verme tan bien como dicen).

Desde cuando conocí a esa Relacionista Internacional de 24 años, sobrina de una cliente de mi papá, he estado fantaseando no solo con un segundo e interesante encuentro lleno de coqueteo oculto de su madre, miradas esquivas y rapport.

Deja un comentario

Archivado bajo Próxima Parada, Verba

Deja un comentario