Archivo mensual: agosto 2010

Lunes 9 de Agosto.

Empeoremos el día: Mamá está triste/brava/sentida con Perla y conmigo. A veces le decimos cosas que no se merece y que la hacen sentir humillada.

-¿Qué haces aquí? –le dije ayer en un tono como si estuviera sacando un intruso de mi alcoba.

-Vas a venir a descansar o a hablar –le dijo Perla respectivamente, porque ella se quedó  dormida sobre la cama de Pela cuando ésta le estaba hablando.

Mi mamá se sintió tan mal que profirió sentencias algo extremas:

“¡Ojalá me fuera un día de aquí/ me muriera/ me ahogara en esos ataques que me dan, así ustedes me valorarían!”

Ya se le pasará, pero por ahora no quiere echarme el “Axepsia” en la cara.

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Antes de escribir lo anterior me miré la muñeca derecha donde tengo ahora mi piel tiene dibujada una franja más clara, justo donde tenía mi manilla de caucho roja de Coca Colaque mi mamá me regaló en el concierto de Coldplay y que tuve en mi muñeca derecha desde ese día hasta un día de la semana pasada en que se me terminó de romper y caer. La boté en una caneca de la oficina.

Me acompañó en muchos momentos y ahora está en el Relleno Sanitario de Doña Juana.

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¡Qué ironía!: Quiero estar solo, pero he vuelto a estudiar seducción [e idiomas].

Natalia, la chica de 24 años y Relacionista Internacional de la U. Militar, ya no me gusta tanto como el viernes pasado.

Lo que me hace falta en la vida es pasión y perseverancia (y talento, y concentración, y fuerza, y carisma, y encanto, y etc… o no carecer de mucho)

Tengo muchos sueños en un momento y en el otro estoy cansado de soñarlos (ni siquiera de luchar por ellos).

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Sábado 7 de Agosto.

Null, eins, zwei, drei, vier, fünf, sechs, sieben, acht, neun… Ya sé contar del cero al nueve en alemán.

Estoy ratificando cada día que prefiero mi compañía a la de otras personas. Pensar esto en otro momento habría sido insoportable, pero hoy acepto y disfruto con dignidad el disfrutar de una hamburguesa solo, de ver el crepúsculo conmigo y el silencio o de disfrutar de una buena película. Estoy aprendiendo a conocerme porque si yo me quiero conocer a mí mismo, otros querrán hacerlo en igual medida.

Un corte de Pelo es también una inversión en mí mismo, y hacerlo en La Barbería es todavía una inversión más grande (espero verme tan bien como dicen).

Desde cuando conocí a esa Relacionista Internacional de 24 años, sobrina de una cliente de mi papá, he estado fantaseando no solo con un segundo e interesante encuentro lleno de coqueteo oculto de su madre, miradas esquivas y rapport.

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3 de Agosto. 21:35.

En estos momentos estoy escuchando “Sing” de Travis. Regresé a la U. Sí, lo hice. Sí, ya estoy de nuevo estudiando de nuevo (jaja repetí “nuevo”).

Me siento como un primíparo: perdido, distraído, solitario, desacostumbrado, inadecuado.

Hay personas que me recordaron y me saludaban. Todas me preguntaron qué pasó conmigo, a casi todas las evadí y solo a uno le mentí.

(Hasta yo no me he podido responder a mí mismo esas preguntas)

Parece que he vuelto a ser el mismo que no quería ser antes. Error: estoy peor que antes que prefería volver a mi programación original.

Ya que me descubrieron, he estado pensando volver a reencontrarme con las personas que me importaban. Pero no sé ni que responderles cuando sus preguntas me ahoguen como en un interrogatorio de parte.

Además no es solo por eso. Quiero estar solo conmigo mismo. Quiero conocerme y aprender a quererme para poder así quitarme el repudio y/o desprecio que los otros a veces despiertan en mí.

Tengo que tener valor.

Parece que mis aspiraciones están volviendo: quiero aprender muchos idiomas y reforzar los que ya tengo; quiero ganar mucha plata; quiero tener una vida cómoda y tranquila; quiero ser feliz; y quiero tener fama, poder y dinero.

Quiero ser feliz. Odio estar triste, odio odiar, quiero sentirme “confident, powerful, smart, clever, wise, nice, attractive, fun, hot, sexy”.

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2 de Agosto

1er día en la Universidad. De nuevo un primíparo, por primera vez un …

Frase cliché: “Me sentí como cuando uno no está en Davivienda, sino en el lugar equivocado”.

Hace tanto que no estoy en un ambiente con tanta gente, la mayoría de mi edad. Hace tanto que no estudio nada, que no leo ningún libro ni que hablo con nadie fura de mis más cercanos.

Llegué 30 minutos antes a esperar la clase de Francés justo enfrente del salón.

Ya en clase de Francés 4, la cual estoy repitiendo por haberla retirado el semestre pasado, me encontré con caras conocidas (me di cuenta de eso después) ya que al comienzo estaba resuelto a no saludar a nadie, no quería reencontrarme con ningún conocido.

Pero alguien entra por la puerta y se sienta junto a mi maleta. Esta joven me llama una o dos veces con un gesto de la mano, pero yo no quiero ni quería hablar. Le miro la cara y reconozco su parecido con una cara ubicada en mi memoria. Era Natalia Clavijo, una excompañera de clase de francés en la Alianza Colombofrancesa.

Una charla corta sobre nuestras vidas en el largo rato en que no he visto su cara. Todavía tiene braquets, yo ahora tengo el pelo largo. Este no sería el único encuentro con ella en mi día.

¡Al menos me encontré solo con ella! (ahh sí, también saludé a Jacobo, antiguo compañero de Congreso Visible o CV)

Acabada la clase de Alemán 1, en la cual sentí que aprendí mucho de pronunciación, me dirigí a escapar del Centro en un Transmilenio, pero la estación improvisada en el Parque de los Periodistas y la E. de Museo del Oro, estaban cerradas. Todo el mundo iba a Jiménez, pero luego de que un abogado gordo costeño con gafas me preguntase dónde quedaba Jiménez, me arrepentí de ir a perder 2 horas esperando un articulado a casa.

Preferí perder mi tiempo acostado solo en el pasto, en ese jardín secreto que queda en el Bloque Ñ. Allí contemplé la decisión de aceptar la soledad como estilo de vida,

Podré estar solo, pero no me voy a retirar de nuevo. Eso solo lo hacen los perdedores.

Luego de contemplar la soledad, contemplé mi compañía de mis viejos amigos los libros en esa cálida biblioteca.

Allí estudié las fotocopias de Francés y un poco de Alemán. Parece que estoy aprendiendo bastante alemán o Deutsche. “Ich sprache Deutsch” (espero que esté bien escrito).

20:00. Perla llama y yo salgo de la Biblio para escapar del centro de una vez por todas.

En un bus pregunté: ¿Cuál es este bus? Y esa cuestión fue la transición para hablarle torpemente sobre una infidelidad imaginaria en una pareja, amiga imaginaria (odio mentir), a una chica llamada Paola.

Paola, ya no se me olvidará tu nombre luego de preguntártelo 3 veces. Tú me dijiste que respondías todas las preguntas, pero yo elegí mejor no saber qué tipo de preguntas. Al menos me respondiste que estudias Derecho en la U. Católica, vas en sexto, pero vas empezando inglés en el Colombo (razón por la cual andabas cerca de los Andes).

Hablaste con mucho interés. Cuando paré adrede la conversación, tu la volvías a empezar. Cuando hablabas me mirabas y te tocabas el cabello.

Y cuando te despediste para abordar el D3 en la Estación de la Av. 39 para ir a acompañar de shopping a tu amiga, me ofreciste sin pedirte tus labios en mis mejillas.

Te fuiste, yo estaba practicando contigo, pero a último momento, muy tarde quise pedirte el teléfono (u otro dato de contacto). Pero te dejé ir.

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1º de Agosto de 2010. 7:00

A través de mi ventana entran los rayos blancos de la luz del sol que al pasar por la cortina iluminan en un tono naranja o amarillo, muy tenuemente mi habitación.

Caruso se reacomoda en la cama. Como ahora estoy sentado y no acostado, él levanta su cabeza reemplazando mi pierna por una almohada de verdad.

He estado escuchando en las últimas 20 horas todo lo que en en momento dejé de escuchar. M estoy volviendo a interesar en lo que me dejó de interesar. Espero estar regresando en mí, espero que las ganas de vivir que he tenido en un pasado estén regresando con más fuerza en el presente.

Hace unos meses yo creía que todo, todo, todo se resumía con la palabra: Seducción.

En cada contexto o situación de la vida esta palabra entraba y tenía sentido para mí.

Seducción es cuando nos dejamos llevar por los deliciosos sabores de una comida, de un buen vino y de una interesante conversación.

Seducción era cuando nuestros pies empezaban a moverse y empezábamos atararear, sin darnos cuenta, al compás de una canción.

Seducción era cuando veía a Carusso e inmediatamente quería darle mimos y caricias para que empezara a jugar conmigo

Seducción era cuando trataba de ayudar a mi hermana en sus cosas del colegio. ¡Seducción era cuando quería hacer sentir cómodos a todos mis amigos en mi casa.

Seducción era cuando quería hacer sentir mejor a mi cuerpo comiendo bien y haciendo ejercicio.

Seducción era cuando era cuando todas las palabras que salían de mi boca eran como un discurso o un poema, que incitaban pasiones, sentimientos y emociones en mis oyentes.

Seducción era mi relación con mis compañeros, con los bibliotecarios y con los profesores de la Universidad ; Seducción es el servicio bien entregado por mi papá a sus clientes.

Seducción era ___inserte ejemplo aquí____ .

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