¿Oma o Juan Valdez? Prefiero tu capuccino

El lunes como cualquier niño juicioso me fui en el Transmilenio, era de mañana, más o menos las 10:00 u 11:00. Yo llevaba dos maletas pesadas una con mi portátil y otra con libros y más libros.

Ella iba a mi lado. La ví y al comienzo me pareció un 7. Pero me gustó como iba vestida y tenía los pantalones que le resaltaban una cola que de sí ya era grande y redonda. Violé la ley de los tres segundos porque no sabía cómo abrirla sin ser muy directo (me daba nervios ser directo).

Ella se veía que su bolso iba pesado y que lo quería bajar para descansar su hombro izquierdo.

Ponlo aquí – y le apunté un sitio privilegiado del bus en el que yo llevaba mis maletas sin cansancio.

Luego de que lo hubo puesto no sé exactamente qué le dije pero empezamos una buena conversación en la que me contó muchas cosas como que es barista de una Cafetería muy reconocida a nivel nacional llamada “Juan Valdez”  y le pedí que me enseñara como hacerle la espuma a un capuccino. En ese momento me dijo que está estudiando Ingeniería, tiene 22 años, tiene una gata llamada como un personaje de una película de Danny Boyle que ganó varias estatuillas en la entrega del año pasado de los Premios Oscar. Latika de “Slumdog Millionaire”. Me dijo que iba primero a hacer una cosa con un primo de ella que es abogado y que luego para el trabajo.

Yo también hablé de mí, generalmente hacía uno o dos comentarios sobre lo que ella me decía. Le contaba en forma de historia para dónde iba y que estudio en una universidad y que tengo clase de esto y de aquello después y que muchos trabajos y bla bla bla.

Ella me mandaba muchos IDI’s como les conocemos: Me sonreía, me preguntó como me llamo, me preguntó que hago (interés + querer estar cómoda), me miraba a los ojos.

En un momento ella me dijo que estudia y trabaja al tiempo a lo que yo le dije “Las chicas que estudian y trabajan me parecen muy sexys”. Eso aceleró mucho la interacción. Ella desde ahí se abrió resto y me contó muchas cosas, la tocaba en la espalda y bien y cuando me preguntó mi nombre nos dimos la mano por un tiempo prolongado.

Todos miraban lo que yo hacía. Me dí cuenta que una chica más linda que con la que estaba hablando me miraba fijamente a los ojos cuando yo apartaba la mirada de mi objetivo. Ellas quieren que te les acerques y les hables diciéndoles que son lindas y que son sexy.

Bueno, parece que ya te tienes que bajar, pero sería bueno que un día me hicieras un capuccino bien rico y delicioso.

Dale, que chévere – me respondió sonriendo.

Coge mi número y me llamas cuando estés libre y estés cerca del centro de mi U.

Le dí mi número. Es la segunda vez que hago eso y se desata lo que se tiene que desatar.

Recibo al poco tiempo un SMS “Un gusto conocerte, K_”

Je (Inmediatamente): SMS “Estoy impaciente por tomarme un capuccino contigo 😉 Au revoir Je.”

Je (ese mismo día): SMS “Hola K! en estos momentos me estoy tomando un capuccino y me acordé de que tú me vas a hacer uno ;)”

K! (el martes a las 22:00) SMS “A ok t pienso a cada rato por los Capuccinos llamame”

Je (martes a las 22:25) SMS “Hola K! Esta como tarde y yo soy un niño chiquitoque de tiene que ir a dormir… Apuesto a que acabas de slir del trabajo…”

K! (miércoles a las 19:51) SMS “Llámame corazón se un buen niño. Besos”.

Je (miércoles de esta misma semana a las 20:03) SMS “Te llamé y no estuviste pendiente… Que la prox no se te pase. Un beso pequeña.”

Inmediatamente me llama y hablamos y quedamos encontrarnos hoy jueves a las 5:00 en la esquina de Aguas, fuera de un bar llamado Dominos.

Je (hoy a las 8:35): SMS “Me pregunto si te gustaran los picnics…

K!: SMS “Ps si possiblement por?

Je SMS : Posiblemente ? Respondemesi te gustan o no…

K! SMS “Si corazón”

Je (jueves 8:44):  “Super! Nos vemos como quedamos. Un beso esquimal ;)”

Iba para el encuentro y, valga la redundancia, me encuentro con una compañerita que no veo casi nunca pero que es como mi única confidente en mi U. La acompañé a su parqueadero y ella iba hasta más preocupada por si yo llegaba tarde o no que yo mismo.

Llegué al sitio esperando encontrármela y que me preguntara: “¿Qué estuviste haciendo porque llegaste tarde?” y yo responderle “Yo también estoy feliz de verte. Antes estabas impaciente, ahora llega la diversión!”. Pero no pasó. La esperé y la esperé en esa bendita esquina durante 15 minutos, le timbré y no me contestó así que borré su celular y me dije “bueno, pues eso tenía que pasarme al menos una vez; la esperé durante tres grupos de 5min y no me contestó”.

Me devuelvo a mi U diciendo que mi orgullo está intacto y alegre por sentir lo que Janka llama “Disciplina” y que define como la capacidad de marcharse de una chica sin sentir nada sabiendo que hay otras más. La palabra más poderosa para un hombre/seductor, y vuelvo a citarlo, es “Next!”.

Me fui a revisar mi Facebook y recibí una llamada de D!, la niña de 23 años que estudia Diseño y que estaba linda que conocí siendo directo afuera del Transmilenio (ya escribí sobre ella). Quedamos de vernos a las 18 en la esquina del McDonalds.

Esquina del McDonalds. 15 min. “Ya me voy” por SMS. Una llamada pidiendo más tiempo. Negoció y le dí 15 min pero nada más. La esperé en una librería Panamericana leyendo un libro llamado “Diccionario del Sexo” ¿sabían que la palabra Sexo viene del Latín Secere que es dividir? No llegó. Me fui esta vez en serio y borrando su teléfono.

Empezó la confusión. Recibo una llamada que me pregunta donde estoy y yo le respondo que voy llegando a la estación Aguas entonces esa voz me dice que ella está allá esperándome y yo le dije que ya era muy tarde pero cedí.

El bus que me iba a dejar en Aguas, un F23 se pasó y quedé en el mismo lugar donde lo cogí, en “Museo del Oro”. Y le mando dos SMS seguidos: “Ya voy a llegar a la estación Aguas en un B74 porque no paran ya F23 en la estación aguas…” y un SMS “Muestrate”.

Me bajo del B74 que iba tentadoramente vacío para coger un puesto pero todo lo que hice. Me sentí un necesitado que dobla sus reglas y se deja convencer fácilmente por una voz seductora en el Telefono. No vi a nadie. “Chao” pensé. Pero de repente una chica me saluda por la espalda asustándome.

Quedé sin palabras. Yo esperaba a alguien más, pero el cambio no estaba mal. Era K!, pero en un comienzo la confundí con D! y eso me llevó a explicarle que yo me iba a encontrar con D! y que ella me llegó de sorpresa.

A K! le gustó que yo le dijera que había borrado los números de ambas ante su llegada tarde. Ella creía que yo estaba bravo y me lo hizo saber. “No estoy bravo, solo que no me gusta perder el tiempo”. Le gustó tanto que sin dudar la besé ahí. Nunca había sido así de directo pero me gustó y a ella también.

Le propuse que nos fuéramos a tomar un café en la Av39 en el local de la competencia: “Café OMA”. Le hizo gracia y me siguió. “Tienes lindos senos”. Nos besamos otra vez y yo le daba órdenes: “Susurrame en el oído”, “Sobame”, “Cuéntame como te fue”. Ella no me obedeció la de susurrarme así que en un Pull&Push la dejé de abrazar. Seguía igual y quería que yo le tradujera a ella lo que ella debía susurrarme. No hay trato. Me paré del asiento en el que ella me iba abrazando y me puse a hablar con otra chica. Le presenté a K! y nos reímos un rato. Yo la amenacé con que me iba solo para el Café OMA, ella sucumbió.

Nos bajamos y no la llevé al Café OMA prometido. Subimos al apartamento que me trae buenos recuerdos con las antiguas secretarias y con una empleada del servicio que era muy linda.

¿Pero no vamos a ir a OMA? –me preguntó.

Sí, pero quiero descansar –le respondí acostado en el único sofá largo que hay en la oficina -¿Quieres tomar algo? ¿Quieres ir al baño?

No gracias –me respondió mientras se sentaba a mi lado.

El Juego continuó. La conversación distraía lo que pasaba. Era muy aburrida si se escuchara fuera de contexto. “Más afirmaciones y menos preguntas”, como diría mi buen amigo Juggler. Besos. Abrazos, toques en el vientre, le toqué el pecho al tiempo que le decía “Tu me contaste que tienes una gata, ¿Cómo se llama?”.

Pasado un rato le dije: “Quítate la ropa”. Ella se negaba y afirmaba. Había resistencia así que hice un Freeze Out como se le conoce y me alejé de ella, me senté e hice como que me iba a poner los zapatos. Jugamos un rato. Besos de nuevo y más caricias y luego sucedió lo que tenía que suceder… (me gustaría entrar en detalles pero creo que soy un Caballero, de aquellos que … y no cuenta, pero en este foro me toca desahogarme para no contárselo a nadie más, prefiero hacerlo anónimamente con la seguridad de que nada pasará a menos de que alguien me traicione. Prefiero ser un creído aquí que allá afuera).

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2 Comments

Filed under Amatoria, Próxima Parada, Verba

2 responses to “¿Oma o Juan Valdez? Prefiero tu capuccino

  1. jajaja sos un bobo

    leyendo esto me cague de la risa, una mierda la verdad. todavia nose si es major oma que juan valdez y para eso lei este blog, no por tus historias exageradas

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