El Osito más bobito

Érase una vez en el bosque un Osito, era un ser honesto, tierno, fiel, responsable, leal, buen estudiante, buen amigo, ético, moral, solidario, en fin, era un ¡gran osito!. De este osito les voy a hablar en este pequeño cuentito.

Este osito tenía tres “amigos”, quienes no eran muy buenos con él, sino que se aprovechaban de él, le pedían las tareas a cada rato y muchos favores, que el Osito, siendo muy buen amigo hacía siempre sin pedir nada a cambio o sin recibir ni siquiera los agradecimientos de sus supuestos amigos. Sus “amigos” eran un Lobo, una Hiena y un Zorro.

A pesar de ser tan buen estudiante, el osito era un bobito porque se dejaba de sus tres amigos quienes se aprovechaban mucho de él y le faltaba lo que a esos tres les sobraba: “malicia indígena”. Esto hizo que un día el Búho, el sabio del bosque se le acercara y le formara conversación.

__ ¿Por qué dejas que esas tres alimañas se aprovechen de tí si eres más inteligente, mejor estudiante y mejor persona que ellos?__ pregunta el Sabio Búho.

__ ¡No me molestes!, ellos son mis únicos amigos y me han ayudado en muchas cosas__ responde con inocencia de niño el Osito

__ ¿En qué te han ayudado estos rufianes? ¿a aprovecharse de tí?, ¿a hacerte sentir mal? ¿acaso a meterte en enredos?__ cuestiona con “sabiduría Socrática” y mayéutica el Búho.

__!Y a te dije que no me molestes, que ellos son en verdad mis amigos!__ grita el pequeño Osito e inmediatamente huye veloz de la vista del sabio Búho, quien se preocupa por el destino del Osito.

Días más tarde, el Lobo, la Hiena y el Zorro llegan donde el osito para un pequeño favorcillo. __Mira que nosotros somos muy pero muy pobres que no tenemos nada de comer ni un pedacito de pan ni una pequeña ciruelita__mienten en coro esos tres rufianes.__¿Que quieren que yo haga por ustedes?__acepta inocentemente el pequeño Osito.

__Nos gustaría que tomaras prestado un poquito de pan de ciruelas de la casa del Rey León, ya que él te deja entrar en su Palacio__ pide con ironía el trío. __ ¿Pero eso no es robar?__ pregunta el Osito.

__!No, no ¡ Tranquis que eso no es robar, es pedir prestado un poquito de su apetitoso pan. Además, es para una buena causa mi pequeño amiguito, es para alimentar a tus tres hambrientos amiguitos. ¿me entiendes mi pequeño osito?__ argumenta de forma truculenta el Lobo.

Luego, el Osito acepta inocentemente a las mentiras de sus tres amigotes, quienes sobándose los bigotes, esperaban que el osito les trajera ese rico pan.

Poco después, el inocente Osito, con pequeños pasitos, entra al Palacio del Rey, para traer un poco de esos ricos panes para esos malvados rufianes.

Una hora después, el impaciente trío divisa al pequeño osito llegar, cargando a tientas mucho de ese delicioso pan. Cada uno devora su pan de Ciruelas como verdaderos animales, olvidando de modales y sin dejar nada al pequeño Osito.

El rey León, al ver lo que había quedado del robo de su delicioso y querido pan de ciruelas buscó si había quedado en video un registro del atraco. Efectivamente, las cámaras de vigilancia de su Palacio grabaron al osito “tomando prestado”

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Filed under Próxima Parada, Verba

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