Archivo mensual: marzo 2012

Thoothbrush + Thoothpaste = kill your theeth?

Note. My commenting behaviour is very weird: they go to spam and never get published or they just simply dissappear. This time I paste her a comment on Eyeglasses = Kill your vision by Cedonoulli.

I wonder the same about computer anti viruses and pc programmers: they create the illnes and sell the cure.

Also, I wonder about the effectiveness of brushing your theeth with a brush and thoothpaste, because two little cousins who stayed in my house in january never cleaned their theeths, but they had very white and straight theeths. Could be that they haven’t yet been exposed to the chemical rich foods that rot our jaws? Could be the environment they live in (in the country, like in the Colombian version of Texas or Alabama—the south of the country)?Could be the fact that they nev er ever grab a thoothbrush (I know this because when I was invited to stay in their house, they didn’t brush their mouths either)?

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Note: This comment couldn’t be published in http://dicipres.wordpress.com/2012/03/04/tell-everybody/#comment-22 so I publish it here.

Tell everybody about the Misandry Bubble
Tell everybody about La Burbuja de la Misandria (The Misandry Bubble) in spanish
Tell everybody about Man Woman Myth
Tell everybody about feminismofascismo
Tell everybody about Derechos de los Hombres
Tell everybody about alcuin
Tell everybody about Revolución Antifeminista
Tell eveybody about F Roger Devlin

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¿Cuál es el valor de la vida?

Desde pequeños nos repiten que la vida humana es invaluable, que no se puede tasar ni cuantificar y que dentro de esa infinitud, todos valemos lo mismo. Por lo tanto, somos iguales.

Esta concepción del valor infinito, y por consiguiente de nuestra igualdad como seres humanos, de la vida está “plasmada” en nuestra Constitución[1], en la Declaración Universal de los Derechos del Hombre y del Ciudadano[2], en la Declaración Universal de los Derechos Humanos[3] y en muchos otros documentos jurídicos de los Estados y de la “comunidad internacional”.

La historia nos ha mostrado con muchos ejemplos que la vida no ha sido siempre invaluable o ha valido lo mismo, al menos en el papel. Los primeros descubridores y colonizadores usaron una especie de Discurso Colonial, parte de estas tesis o puntos de vista que justificaban los propósitos colonizadores hacían uso de los “epítetos” o calificativos con los cuales nombraron y, como diría Enrique Dussel[4], “negaron al otro”.

Para Vespucci[5], los originarios de estas tierras eran “salvajes” o “bárbaros”[6], pues “carecían de vestimentas”, no tenían autoridad superior ni ley, eran promiscuos, “no tenían iglesias” y “comían carne humana”. Colón opinaba de manera muy parecida en sus cartas a la Corona Española[7].

Los seres humanos no hemos valido lo mismo siempre porque ni siquiera hemos sido considerados humanos entre nosotros mismos. No nos hemos valorado como iguales, por eso ha habido discriminación de raza, nacionalidad e incluso por intelecto[8]. Los Cruzados hicieron la misma distinción pero entre los seres humanos (o cristianos) y los “perros infieles”[9]. Los serbios consideraban que al exterminar a los musulmanes no estaban violando los derechos humanos porque los musulmanes no son verdaderamente humanos, sino humanoides o pseudo-humanos. Los Nazis pensaron que acabando con los judíos se elevarían por sobre su animalidad, convirtiéndose en seres racionales y por lo tanto humanos.

Diariamente nos damos cuenta que las personas no somos iguales, que nuestros derechos no son tan inalienables, inviolables y fundamentales como se pretende en esos bellos documentos productos de revoluciones, convenios y asambleas constituyentes. La regla es excepción en la realidad[10].

Inclusive nuestro sistema jurídico se contradice a la hora de dar valor a los ciudadanos. En una parte dice que todos somos iguales (Artículo 13 de la Constitución) y en otra se pone precio a la vida, como cuando por Responsabilidad Civil Extracontractual[11] alguien tiene que indemnizar a la familia de la persona que lesionó por su culpa; o cuando en los accidentes de trabajo se indemniza al trabajador al sufrir un accidente. Hay diferentes equivalencias en dinero para las incapacidades permanentes del trabajador[12].

La vida de una persona, en términos económicos viene dada por su capacidad de trabajo. Tal vez por eso, en países como China, donde la población es tan numerosa y donde hay una sobreoferta de la mano de obra, el trabajo de una persona es tan poco remunerado, a veces casi gratuito, lo que puede ser visto como una especie de esclavitud[13].

El cuerpo del ser humano es como un producto porque es apreciable y comercializable. Los órganos de una persona pueden ser vendidos en el mercado negro o legalmente, como en Filipinas donde la comercialización de órganos no es ilícita y donde es posible encontrar un riñón a precios tan irrisorios entre 1.000 y 2.000 Euros[14]

¿Será posible que la vida humana sea tan invaluable, que al final no valga nada?


[1] Artículo 13: “Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica (…)”.

[2] Artículo 1: “Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos. Las distinciones sociales sólo pueden fundarse en la utilidad común.” En este artículo se puede interpretar que sí hay distinción entre las personas, pero cumpliendo con la condición de ser fundada en la “utilidad común”. En el artículo 13 de nuestra Constitución las únicas distinciones permitidas son por las que generen debilidad, por lo cual el Estado los “protegerá” con especial atención.

[3] Artículo 1: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.”

[4] DUSSEL, Enrique. “Europa, Modernidad y eurocentrismo”. Quijano, Aníbal. “Colonialidad del poder, eurocentrismo y América Latina” La Colonialidad del saber: eurocentrismo y ciencias sociales, perspectivas latinoamericanas. Ed. Edgardo Lander. UNESCO.

[5] VESPUCIO, Américo. “Cartas de Vespucio”. Trads. Martín Fernández de Navarrete y Enrique Uribe White. Bogotá: Biblioteca Nacional de Colombia, 1942. Véase también  COLÓN, Cristóbal. “Textos y documentos completos. Relaciones de viajes, cartas y memoriales”. Ed. Consuelo Varela. Madrid: Alianza, 1984.

[6] Incluso les llamaban “Caníbales” porque “comían carne humana”.

[7] COLÓN, Cristóbal. “Textos y documentos completos. Relaciones de viajes, cartas y memoriales”. Ed. Consuelo Varela. Madrid: Alianza, 1984.

[8]La Discriminación por intelecto se funda en que los adultos son más inteligentes que los niños. De esta discriminación se puede derivar la que es objeto las mujeres, porque, anteriormente para casi todos los hombres, ellas siempre son y serán infantiles.

[9] Platón dijo que hay una gran diferencia entre los humanos y los animales basada en la razón. Contrario a esta posición , se encuentra Nietzsche, para quien los seres humanos, por sus actos en contra de la humanidad como violar o asesinar, es una peligrosa especie de animal. ¿A quién le creemos?

[10] Véanse los informes de las ONG’s y Organismos Internacionales sobre las cifras por violaciones de los derechos humanos en el mundo (y en Colombia).

[11] Código Civil. Artículo 2341: “El que ha cometido un delito o culpa, que ha inferido daño a otro, es obligado a la indemnización”. Sobre la Reparación del Daño: Código de Procedimiento Civil. Artículo 307, 308 y 335.

[12] Código Sustantivo del Trabajo. Artículo 209.

[13] Según Hewitt, InterChina, el salario anual de un operario de maquinaria es de U$2.000 – U$2.400, por lo tanto el jornal costaría U$2.000/360= U$5,55. Tomado de <http://www.casaasia.es/pdf/61405112728AM1118741248088.pdf&gt;

[14]“Filipinas lucha contra el tráfico de órganos”. Artículo en Línea. Disponible en <http://www.elmundo.es/elmundosalud/2008/03/28/medicina/1206722515.html&gt;.

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Fearless / Sin miedo (traducción)

Agosto 5 de 2011

Nota. Este es un artículo traducido de los extintos archivos de Delusion Damage, pero es su preferido, como dijo en sus Last Words (últimas palabras).

Yo solía tener mucho miedo. Muchos de mis recuerdos de la infancia consisten enteramente de días que pasé en un estado perpetuo de preocupación sobre una cosa o la otra. Temía ir al dentista y le temía a las vacunas. No e hablaría a la chica de la clase que me gustaba porque temía que los otros niños descubrieran que ella me gustaba y empezaran a molestarme. Llegaría a casa del colegio y buscaría intrusos dentro de la casa, asustado y gritando en la voz más intimidante que un niño de 10 años pudiera hacer. De adolescente, tenía miedo de que en la clase de educación física se rieran de mí porque no me veía tan macho (manly) como algunos de los chicos mayores. Cada vez que había una posibilidad de que algo incómodo sucediera, yo estaba ahí, preocupándome acerca de ello –usualmente varios días por adelantado.

Me sentía culpable. Si había alguna posibilidad de que yo hubiera herido a alguien o de haber malinterpretado las cosas, incluso en algo que yo habría dicho, ello me comería vivo. No cruzaría la calle sino solamente en una cebra, incluso si todos mis amigos lo hacían, porque mis padres me habían dicho que no lo hiciera y yo sabía cuán mal me sentiría si fuera en contra de sus deseos.

Nunca falté a clases. Ni una sola vez hasta mi último año en la secundaria. Era como si la posibilidad ni  siquiera existiera en mi cabeza. Yo no fumé ni bebí en secreto. Yo tenía que conseguir buenas notas. Tenía que entrar en la escuela correcta. Tenía que… porque si no, entonces ¿luego qué? Ni siquiera me atreví a pensar en ello, pero seguramente algo infinitamente horrible pasaría y todo sería completamente miserable por siempre.

Después de la graduación, me dediqué a los negocios por mi cuenta. Consumió mi vida entera. Tenía que hacer dinero porque sin grandes cantidades de dinero, yo estaba seguro de que nunca tendría el tipo de vida que quería. No era feliz y, en lo que a mí respecta, nunca sería feliz hasta que fuera rico. Odiaba el trabajo al que me obligué a hacer, pero el miedo al tipo de vida que tendría que enfrentar si no hacía dinero me incentivaba como el señor que azota al esclavo. En ese tiempo pensaba que eso era “determinación”, pero era miedo. Yo no estaba corriendo hacia donde quería llegar, sino que me estaba alejando de donde estaba.

No estaba solo.

Fear is the primary motivator of human action. Of all the choices made and all the behaviors exhibited by all the people in the world, most come about because of fear. Most people live in some degree of fear all the time, and most of the rest live in fear some of the time. Fear becomes such a natural part of your existence that you don’t even reflect over it. You call it “stress” or “work pressure” or maybe you don’t call it anything at all. You just “feel tense” all the time. You might not even think about it consciously, but it is always there, putting a dampener on your experience of the world. If you’re lucky, you have a moment now and then when you’re lying on the beach or playing with your kids or having sex and you forget about the fear for a few seconds and really feel alive. The stars shine a little brighter, the grass looks a little greener, the birds sing a little louder and you just feel good for no explicable reason. The fear has loosened its grip for a moment, and you wish you could stay this way forever.

El miedo es el primer motivador de la acción humana. De todas las decisiones hechas y de todos los comportamientos exhibidos por todas las personas del mundo, la mayoría son consecuencia del miedo. La mayoría de las personas viven en un grado de miedo todo el tiempo, y muchos del resto viven en el miedo parte del tiempo. El miedo se vuelve de tal forma en parte de tu existencia que tú ni siquiera te das cuenta de ello. Lo llaman “estrés” o “presión laboral” o tal vez no le dan siquiera un nombre. Solo te “sientes tenso” todo el tiempo. Puede que no pienses en él de forma consciente, pero siempre está ahí poniéndote un peso encima de tu experiencia del mundo. Si tienes suerte, tienes un momento de vez en cuando en el que te encuentras recostado en la playa, jugando con tus hijos o teniendo sexo y olvidas el miedo por unos segundos y en realidad te sientes vivo. Las estrellas brillan un poco más, el pasto se ve un poco más verde, los pajaritos cantan un poco más alto, y tu simplemente te sientes bien sin razón alguna. El miedo ha aflojado sus garras por un momento y tu deseas estar así por siempre.

Pero el miedo regresa. Tienes cuentas que pagar, un horario que seguir y tal vez una familia por mantener (o al menos, solo a ti mismo). Si no pagas los recibos o no llegas a la cita, te quitarán la electricidad y perderás tu trabajo. Y eventualmente, morirás. El miedo te mantiene en pie, te hace creer que pasar todos los días de tu vida haciendo cosas que no te gustan es un sacrificio que hay que hacer para no caer en algo peor. Tienes que comprar tu seguro de vida, ¿qué tal que algo te ocurra? Tienes que seguir yendo a los chequeos médicos y no olvidarte de ir regularmente porque ¿qué tal que haya un cáncer creciendo en tu interior? Tienes que desconfiar de las personas que te cruzas en la calle  porque ¿y si quisieran hacerte daño? ¿Y si…? ¿Y si…? ¿Y si…? ¿Y si nunca lograras lo que quieres? ¿Y si algo malo te pasara? ¿Y si murieras antes de que pudieras hacer todo lo que querías hacer? ¿Y si el futuro fuera peor que el presente?

¿Entonces qué? Pues habrías haber querido pasar todo este tiempo estando justo donde estás y disfrutando justo lo que tienes en lugar de pasarte pensando en el futuro, preocupándote de algo que ni existe todavía, dejando de experimentar lo que está pasando en este momento. El miedo te aleja del presente, te aleja de la experiencia. Tienes una capacidad limitada para lo que puedes experimentar al mismo tiempo. Entre más te la pases experimentando miedo y sus variantes –preocupación, estrés, incertidumbre sobre el futuro, sentimientos de inseguridad—menos serás capaz de experimentar la vida. Personas que han tenido experiencias cercanas a la muerte  a menudo se sienten increíblemente felices poco tiempo después de su vivencia. Hasta que te des cuenta de cuán inmensamente afortunado eres de no haber muerto, el miedo se habrá ido.

Tú no te estás preocupando por las cuentas. No le tienes miedo a tu jefe. No te sientes inseguro de que tal vez sí o tal vez no le gustes a esa chica. No estás pensando sobre lo que podría ir mal, solo estas pensando sobre las cosas que no están yendo mal. Pensaste que ibas a morir, pensaste que no habrían más cuentas por pagar, pensaste que no habría más jefe, ni chica ni un futuro para ti. No te importó nada de eso, tu único miedo fue el miedo a una muerte inminente y, ahora que evitaste ese destino y que el miedo se fue, quedó un vacío en tu mente.

No hay miedo.

Es por eso que te sientes tan vivo. Es por eso que sientes todo de una calidad maravillosa que nunca habías percibido. Las luces de la ciudad son hermosas, la lluvia huele increíble y te sientes lleno de amor por cada extraño en la calle. Es como si todo en el mundo fuera tuviera una nueva dimensión. Una profundidad donde solo había antes superficie. Nada ha cambiado sino que tu mente estaba tan ocupada con el miedo que simplemente no había espacio para lo que perciben tus sentidos. Mirabas la ciudad, pero en realidad no la viste. Sabías que tu cuerpo se movía al andar, pero en realidad no lo sentías. Oías el mundo allá afuera, pero no lo escuchabas. Es como si hubieras estado viendo tu vida en un viejo Betamax en un viejo televisor durante toda tu vida y te hubieras acostumbrado a esa pobre definición como “normal” y de repente estás ahora mirando un DVD de alta definición o un Blu-Ray con un teatro en casa sonido surround y no puedes creer cuán increíble todo se ve y se escucha.

A medida que el miedo regresa, los colores se desvanecen y la calidad de tu experiencia baja de nuevo. Las señales que llegarán por tus sentidos se volverán confusas e intermitentes por la interferencia del miedo que viene de dentro de tu cabeza. Desearías que no sucediera de esta manera. Desearías seguir así, incluso por un rato más. Darías todo lo que pudieras por mantenerte así. Morirías por mantenerte así. Un día así vale al menos 10 días normales.

Y esa es la clave. Estás acostumbrado a necesitar el miedo para seguir viviendo, pero ahora te das cuenta de que un día sin miedo vale más que muchos viviendo en él. El miedo quede que te mantenga viviendo un poco más, pero esa vida será de una menor calidad. Si dejas ir todo el miedo hoy, puede que mueras más pronto, pero habrás disfrutado mucho más ese poco tiempo, probablemente mucho más que una vida vivida en el miedo.

De todas formas, ¿cuán útil es el miedo? ¿Cuán importante es para seguir sobreviviendo? ¿Cuánto crees que tu riesgo de morir se incrementaría si dejaras de preocuparte? No estarías tan nervioso y alerta en situaciones en las cuales podrían ocurrir accidentes; no serías tan cuidadoso de no enfurecer a las personas; y puede que no llegaras a cada reunión a tiempo. Pero, sobre todo, el riesgo de muerte no se incrementaría tanto. Ciertamente no tanto como disfrutar tu vida lo incrementaría.

Así como lo pienso, es muy difícil de imaginar mi riesgo de morir o de sufrir otras consecuencias perjudiciales incrementarse al doble de sus posibilidades como resultado de dejar de preocuparse. Incluso ese me parece una estimación muy alta. Es un hecho que el disfrute de mi vida crece por un factor más grande que ese –diría que es un factor de cinco o diez, tal vez más. Es realmente difícil cuantificar la diferencia entre “todo es maravilloso” y “nada es maravilloso”. Tal vez solo un día sin miedo vale más que una vida de tener miedo.

Me pasaron cosas malas, y lo más seguro es que me vuelvan a pasar, algún día moriré. Ocurren situaciones de vez en cuando que hacen que mi cuerpo produzca esa respuesta física de emergencia para luchar o huir, pero no la llevo (la respuesta) conmigo una vez que el momento ha pasado. Si me preguntas cuál es el miedo más grande, tendré dificultades en encontrar una respuesta. Quisiera decir que no le tengo miedo a nada. Tal vez si me encuentro en una situación que ponga en peligro mi vida, sentiría el miedo, pero haría un esfuerzo consciente para no traerlo conmigo. No soy perfecto en ello, pero cada día soy un poco mejor. No sé si realmente tengo el mismo sentimiento acerca de lo que las personas usualmente considerarían suficientemente intenso para decir que “están asustadas”. Recordando el tipo de miedos que solía llevar conmigo cuando niño, tampoco estoy seguro de que podría. Podría decir que me siento “un poco preocupado” respecto de un par de cosas en las cuales estoy haciendo que desaparezcan.

Entre más me doy cuenta de los sentimientos basados en el miedo cuando puedan surgir y entre más hago el esfuerzo consciente para deshacerme de ellos, mi mundo gana más color y profundidad. Ya no siento que necesite un montón de cosas, lo que me rodea es tan increíble por si mismo que puedo estar feliz con ello. Lo mejor que puedo hacer para mejorar mi vida es evitar sumergirme en la proyección mental de futuros posibles.

Solo estar en el momento presente, experimentando la sensación de estar vivo.

Sin miedo.

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The Tree of Life: The Loving Past and the Orphaned present

The Tree of Life (2011)

Title in Spanish: El Árbol de la Vida

Director: Terrence Malick

Stars: Brad Pitt (Mr. O’Brien, dad), Sean Penn (Jack O’Brian grown up), Jessica Chastein (Mrs. O’Brien, mom)

Note: This is a Coment inspired in the ‘Family Dinner: Then and Now’ by Revolt Against aka Flavia, a blog that makes me feel a lot of nostalgia. This is a comment that the wordpress system blocked me because ‘I typed bad the key’. I have to fix this soon.

Yesterday I saw the «Tree of Life»… Very weird film, you could watch it high on LSD or Marijuana and you could enjoy it more than me, but there were parts that I could identify as a ‘then and now’ of the current west culture: the 50’s and the 201x post «Womens lib» world…

For some moments I thought the movie was showing images of the big bang, the origin of the world, the cambric period and some dinosaurs (I wanted to watch a paleo T-Rex killing some vegans, not some lame dinosaurs doing nothing) and that was a sort of representation of God and the Nature or Gaia or who knows what was all that symbology (¿?), all that in a movie with Brad Pitt and Sean Penn (I don’t know what he did in this movie apart from walking lost in a desert).

After some of these psedo creationist-pseudo evolutionist portrayal of the beggining of the Universe, the movie showed the 50’s: suburban and very calm middle class life, Brad Pitt working and the mom taking care of his children during the day.

When Brad Pitt (the dad) arrived at home, the mom had the dinner ready and they called home the kids who were playing outside in the woods. They didn’t have conversations, I doubt there was even a lineal plot, but as I saw, they loved each other.

The Mom played with the kids very softly (I think she represents some kind of ideal of the virginal and affectionate mother who’s there to give us love and tenderness no matter what), she was affectionate and Brad Pitt (father) played with the kids to teach them how the world is a rough place, that they have to be strong and do what they want to do, never allowing other people what they can’t do and becoming succesful in what they love, not like him who could have become a very grat inventor and pianist (despite that, he loves and protects his family, they’re the only thing he has). The dad was the authority and the mother was the tenderness, always complementing each other.

I think i’ts a movie that is worth a second look because you can miss some details, I felt asleep for some moments but I can’t say I was bored, I was in a state of reflection. It’s a complicate movie not apt for all the audiences, for example, I hated the reaction of the theater when in one of those family dinners one of the boys was defying his father and he corrected him, made him respect his authority, but the public saw the father as ‘the bad guy’, the ‘patriarcal and opressive father’ for correcting his kids and trying to teach them some discipline (cleaning the lawn, helping with some of the housework, etc) for dealing with the rough & tough world. Even one of the kids, Tyler, said he hated his father and preached god for his death.

Tyler, grown up (played by Sean Penn), felt a constant feeling of loss and emptiness, he loved his father, he never hated him, he just was confused, and he wants him back. The grown up Tyler represents, in my opinion, the modern feeling of emptiness from knowing that somethin in this world is terribly corrupt, he is nostalgic of his childhood in that 50’s time when he was a kid who had a family, when he had a father who teached him about the world and he wasn’t lonely and misguided in a desert of metal buildings.

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