La Mentalidad Colonial del hoy

Cualquier profesor en un aula de clases de cualquier colegio del país cuando habla acerca de la Independencia, seguro menciona en su discurso las fechas de 1810 y 1819 como momentos claves en la historia de nuestra “nación”. Para mí es imposible negar que haya sido de esta forma, porque hacerlo sería ir en contra de la historia aceptada de Colombia, pero sí puedo afirmar que el período de la Colonia que venía desde el siglo XVI no acabó en esas fechas de “importancia nacional” sino que perduró durante el siglo XIX y comienzos del XX [y tal vez hasta el siglo XXI] por tal motivo, la “Colonia” no puede ser una palabra entendida únicamente como “Territorio dominado y administrado por una potencia extranjera” o como el período en el que los españoles se establecieron en los territorios americanos, sino como una “constitución colonial de los saberes, de los lenguajes, de la memoria y del imaginario” (Lander 19) que se ha plasmado en los estilos de vida, en la economía, en la moral, en la política, en la literatura, en el lenguaje.

Para Walter Mignolo, Profesor de Literatura y Lenguas Romances y de Antropología Cultural en la Universidad de Duke, el “Imaginario”[1] es “[…] la construcción simbólica mediante la cual una comunidad (racial, nacional, imperial, sexual, etc) se define a sí misma” (Mignolo 80). A lo largo del siglo XIX y comienzos del XX [y tal vez hasta el siglo XXI], se ha manejado una construcción simbólica, que voluntaria o involuntariamente se ha constituido en una especie de “Imaginario Colonial” en tanto que utiliza símbolos y elementos propios de un pasado anterior a la modernidad pero que paradójicamente se hacen llamar a sí mismos como “Modernidad”.

El término “Colonia” —definido en términos de Diccionario— es “Territorio fuera de la nación que lo hizo suyo, y ordinariamente regido por leyes especiales. Territorio dominado y administrado por una potencia extranjera”. Por otro lado, “«La Modernidad, como nuevo «paradigma» de vida cotidiana, de comprensión de la historia, de la ciencia, de la religión, surge al final del siglo XV y con el dominio del Atlántico»” (Dussel 68). Partiendo de estas interpretaciones, se puede entender que en el seno de los conceptos de “Colonialismo” y de “Modernidad” está siempre hablado en términos de “Dominación”.

Enrique Dussel define el “Mito de la Modernidad” en 7 puntos, de los cuales tomaré algunos: 1) La civilización moderna se autocomprende —“se define a sí misma”[2]— como más desarrollada, superior (lo que significaría sostener sin conciencia una posición ilógicamente eurocentrista), esa misma 2) “superioridad” obliga a desarrollar a los más primitivos, bárbaros, como exigencia moral pero 4) como el bárbaro se opone al proceso civilizador, la praxis  moderna debe ejercer en último caso la violencia si fuera necesario, para destruir los obstáculos de tal modernización (la guerra justa colonial) (Dussel 70). De estos puntos se puede observar que la “Modernidad” se ha construido a partir de la Dominación, se ha construido a partir de la “Colonización”.

Esta “Dominación” está presente en Huasipungo de Jorge Icaza en la manera en como la “Codificación de las Diferencias entre conquistadores y conquistados en la idea de raza” (Quijano 282) “impuso una sistemática división racial del trabajo” (Quijano 286) y en la forma en que “[L]a clasificación racial de la población y la temprana asociación de las nuevas identidades raciales de los colonizados [los indígenas de Tomachi y de Cuchitambo] con las formas de control no pagado [Gamonalismo], no asalariado del trabajo, desarrolló entre los europeos o blancos [Alfonso Pereira, de las tierras de Cuchitambo][3]  la específica percepción de que el trabajo pagado era privilegio de los blancos […] La “inferioridad racial” de los colonizados implicaba que no eran dignos del pago de salarios” (Quijano 291).

Aún así, en los modelos económicos del Gamonalismo y del Latifundismo[4] —vigentes en América durante el siglo XIX y comienzos del XX, respectivamente— se puede ver una continuación de la institución característica de las colonias españolas en América reglamentada en las Leyes de Burgos [Encomienda] porque esta institución no se abolió con las guerras de Independencia sino que perduró al transformarse en los modelos anteriormente mencionados en cuanto a que el Hacendado, el Gamonal o el Terrateniente continuaban sin pagar salario a los “Indios” por su trabajo.

Otra forma vigente y Moderna de esa construcción simbólica propia del Colonialismo es la Globalización en tanto que la civilización moderna autocomprendida como más desarrollada, superior (Dussel 70) impone sus modelos de pensamiento, económicos y de organización del poder a todos los que son bárbaros, obligándolos a “desarrollarse como exigencia moral” (Dussel 70). La imposición de estos modelos por medio de la “fuerza hegemónica del pensamiento neoliberal” así como por medio de “la riqueza y del poderío militar sin rival de las sociedades industriales del norte” ha ido acabando sistemáticamente con las principales oposiciones políticas y ha —en términos de Dussel— “Negado al otro” en tanto que contribuye a “la imagen de la sociedad liberal de mercado como la única opción posible, como el fin de la historia”. (Lander 12).

La Globalización implica también que todo lo que es proveniente de los países autodenominados desarrollados es mejor[5]: mejores productos, mejor calidad de vida, mejores saberes[6], etc.

La percepción de Dominación Colonialista se plasma también en el estudio de los Estados Fallidos, que adelantan Universidades e intelectuales provenientes de los países del norte global, quienes conciben que el “Estado moderno es y debe ser la forma universal de organización de una comunidad política; la razón fundamental por la cual los Estados no cumplen con sus objetivos es la ineficacia, corrupción o ineptitud de sus gobiernos: y un estado mínimo y el libre mercado son las [únicas] condiciones necesarias [y suficientes][7] para el desarrollo económico nacional y global (Moncada 18). Con esto se entiende que todo modelo de organización Estatal diferente a la que se postula como “Estado Moderno”, está condenada a colapsar, y esta amenaza inminente de colapso, valida un discurso “neocolonial” o de dominación que concibe a estos Estados como una amenaza para el orden geopolítico y económico mundial —son una amenaza para la “libertad y la democracia”[8]— que los países del “Norte Global” consideran —no como “Bárbara” sino— como “terrorista” y que deben neutralizar rápidamente.

Otra forma muy importante de Colonización y de dominio “modernos” es la forma en que hoy en día los habitantes de los “países colonizados” han adoptado estilos de vida, costumbres y conocimiento europeos, un ejemplo burdo de esto está en que los Colombianos compran más Tenis de marcas como Nike o Adidas que alpargatas —que se supone hace parte de los trajes típicos de la región Andina y Caribe—. Esta adopción de los patrones de los “Colonizadores” viene dado a que durante el proceso de la colonización, los Europeos “[R]eprimieron tanto como pudieron […] las formas de producción de conocimiento de los colonizados, sus patrones de expresión y de objetivación de la subjetividad” (Quijano 244).

“Con los cronistas españoles se da comienzo a la «masiva formación discursiva» de construcción de Europa / Occidente y lo otro, del europeo y del indio, desde la posición privilegiada del lugar de enunciación ubicado y asociado al poder imperial” (Lander 19). Esta formación discursiva no se quedo en los períodos de la colonia sino que se ha ido transformando e interiorizando en nuestro imaginario” o en nuestra mentalidad ya sea como en una visión del mundo globalizado como la división entre países “Desarrollados” y “Subdesarrollados” o en la visión de las políticas externas de “Estados Fuertes” y de “Estados Fallidos” o en la simple diferenciación entre lo “Fino” y de lo “Burdo”.

OBRAS CITADAS

  • Anderson, Benedict. Comunidades Imaginadas: Reflexiones sobre l origen y la difusión del nacionalismo. México: FCE, 2005.
  • Dussel, Enrique. “Europa, Modernidad y eurocentrismo”. Quijano, Aníbal. “Colonialidad del poder, eurocentrism yAmérica Latina” La Colonialidad del saber: eurocentrismo y ciencias sociales, perspectivas latinoamericanas. Ed. Edgardo Lander. UNESCO.
  • Quijano, Aníbal. “Colonialidad del poder, eurocentrism y América Latina” La Colonialidad del saber: eurocentrismo y ciencias sociales, perspectivas latinoamericanas. Ed. Edgardo Lander. UNESCO.
  • Mignolo, Walter. “La Colonialidad a lo largo y a lo ancho: el hemisferio occidental en el horizonte colonial de la modernidad. Quijano, Aníbal. “Colonialidad del poder, eurocentrism yAmérica Latina” La Colonialidad del saber: eurocentrismo y ciencias sociales, perspectivas latinoamericanas. Ed. Edgardo Lander. UNESCO.
  • Fals Borda, Orlando. Ciencia propia y colonialismo intelectual: los nuevos rumbos. Bogotá: Orlando Valencia Editores,1987.

 


[1] La definición dada por Mignolo del Imaginario la toma del escritor, poeta y crítico literario francés, Edouard Glissant.

[2] La negrita es mía. Y es extraida del concepto que Walter D. Mignolo da al “Imaginario”. También hay que tener en cuenta la definición dada por Benedict Anderson a la Nación: “comunidad política imaginada como inherentemente limitada y soberana” (Anderson 23).

[3] Las negritas son mías.

[4] Recuérdese también que el modelo de la Esclavitud perduró hasta la segunda mitad del siglo XIX cuando fue abolido por una Ley de 1851. La entrada en vigencia de esta ley hizo que hubiera un levantamiento esclavista de algunas provincias como Antioquia. Este levantamiento esclavista, representa la “mentalidad colonial” que quería seguir ejerciendo un “patrón de poder” (Quijano 281) permitido por la división racial del trabajo entre superiores e inferiores, entre blancos o europeos  e “indios, negros, y mestizos” (Quijano 282)

[5] Lo que Dussel denomina como «Eurocentrismo».

[6] “Sin duda es interesante descubrir que la creatividad de algunos de los mejores profesionales latinoamericanos contemporáneos va en relación inversa a su dependencia de los modelos de investigación y de los marcos conceptuales diseñados en otras partes, tales como las que se acostumbran en Norteamérica y en Europa” (Fals Borda 79)

[7] Las negritas son mías.

[8] Esta es un frase típica de películas de Acción de Hollywood.

Advertisements

1 Comment

Filed under Próxima Parada, Verba

One response to “La Mentalidad Colonial del hoy

  1. Pingback: Comment: Classism: The Spanish Legacy in Latin America | Transmillenium

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s