Una carta sobre sexo, mujeres y matrimonio: A mi hijo en su vigesimoprimer cumpleaños

Nota de El Traductor: Esta es una traducción no autorizada de la carta que Korski le escribió a su hijo (A Note on Sex, Women and Marriage: To My Son on His Twenty-First Birthday) y que publicó en el sitio Web de Stickman http://www.stickmanbangkok.com/ . En esta ocasión la tradusco y la publico aquí como conmemoración del Día del Padre.

Versión en video:

Por Korski.

En un par de días tendrás veintiuno, y serás legalmente capaz de hacer todo lo que es, bueno, legal. Es tiempo, tal vez, de empezar a pensar más seriamente sobre las mujeres y el matrimonio, no tanto con la idea de casarse en algún momento en el futuro cercano –una mala idea en mi parecer— sino pensar en lo que quieres y no quieres en una relación de cualquier tipo, siendo el matrimonio, por supuesto, la más seria de ellas solo por las consecuencias que trae cuando las cosas se van a la mierda. No dudo mucho que tu considerarás tales asuntos desde tu propia y única perspectiva. Puede que, de hecho, no te valga un comino lo que yo o cualquier otro tenga que decir a modo de consejo de amigo o paternal. Soy así en casi todo lo demás que hago o he hecho, y todo indica que tú eres al menos tan independiente de pensamiento y fuerte de carácter como yo lo he sido. Aún así, no puedo resistir poner algunos de mis pensamientos a tu beneficio, cosas para considerar que debí haberles puesto más atención en el pasado si hubiera tenido la perspectiva, toda la “sabiduría” que he adquirido en dos matrimonios y en varias relaciones y por medio de muchas conversaciones con cientos de hombres acerca del sexo y sus matrimonios, durante mis viajes por el Sudeste asiático. De todos modos, adjunto algunas ideas para pensar.

No confundas el deseo con el amor, y sospecha de todo lo que marche bajo la bandera del amor, una de las más ambiguas y abusadas palabras en el idioma inglés. Probablemente de todos los idiomas. Una palabra, ciertamente, que promete mucho al comienzo y que sin embargo está destinada a traer más dolor, pesar, odio y auto-recriminación del que uno pueda imaginar. El deseo, claro, es ese estado de sujeción de la mente que te da cuando ves a alguien a quien amarías recorrer con tu boca y tus manos y luego verte a ti mismo como el suficientemente afortunado para tener una buena co***a o dos –o al menos una que dure toda la noche y tal vez por varios días o semanas. El deseo, uno llega a entender, es ese estado de la mente que con cualquier mujer puede durar varios meses, un período de tiempo que solo puede ser descrito como peligroso en extremo. Es un viaje en montaña rusa que no puede ser controlado o detenido. El deseo es peligroso porque, para ponerlo como dice la frase de cajón, tu pequeña cabeza le está diciendo a tu gran cabeza qué hacer y le dice a la razón que se vaya a la m****a cuando ella alza su temblorosa mano pidiendo ser escuchada. En un estado de deseo, una persona hace todo tipo de tonterías y decisiones costosas por las cuales puede haber toda una vida de arrepentimiento. Es por esto que cuando estés pensando acerca de esa cosa vaga y que todo lo abarca llamada amor, la mayoría del tiempo y ciertamente, temprano en la relación, no es nada más que deseo y lujuria incontrolable. Ve lento[1]. Ve bien lento cuando se trate de hacer compromisos[2], cuando estén hablando del matrimonio y de tener hijos. Cuando estés en este estado de deseo, y con toda mujer, nunca olvides –ni una sola vez—usar un condón (excepto cuando estés recibiendo lo que todo hombre honesto no puede recibir con uno –una mamada). Usa uno incluso si la mujer está en la píldora y jura que juiciosamente las está tomando, porque la única certeza respecto de todas las mujeres es que en ellas no se puede confiar, y mucho menos, cuando ellas piensan que están enamoradas, lo que probablemente significa que también están pensando en tener hijos. Tus hijos. Ellas, literalmente, harán casi cualquier cosa para capturar al partido al que están seguras quieren y del cual no pueden prescindir –tú. No lo olvides –como lo hice a tu edad—que si tú embarazas a una mujer eso va a querer decir matrimonio, un aborto si tienes la suficiente suerte de persuadirla a que se lo practique o un par de décadas apoyando a un niño que solo verás o estarás muy ocasionalmente.

Ok. Ahora vamos a otros asuntos. Asumamos que esperas otros seis u ocho años para meterte en una relación seria, y para esa época has acumulado algún capital en virtud de tener un buen trabajo o de poner tus manos en los bienes que tengo. Nunca –jamás—dejes que la mujer en ningún punto de la relación sepa cuanto vales, y si vales un par de cientos de miles de dólares o más y te estás metiendo en una relación seria, esconde el dinero en un lugar que la mujer no pueda encontrar o conocer, incluso considera enterrarlo en una cuenta extranjera.

Si empiezas a hablar seriamente de matrimonio, pronto déjale saber a la mujer que no habrá ningún matrimonio sin una capitulación o acuerdo prenupcial. No importa cuán dulce, amorosa, suave y generosa la mujer parezca ser, ni cuantas declaraciones de amor eterno ella profese por ti ni cuanto pienses que ella nunca tratará de dejarte limpio y en la calle –consíguete uno y haz que ella lo firme. Vive con la premisa, como los hombres inteligentes y con experiencia, de que cada mujer, sin excepción, cuando contemplen el divorcio, te quitarán todo lo que su abogado pueda sacarte. ¡Todo! Como dice la gran verdad: “En la guerra y en el amor, todo se vale”.  Y podría agregar, “..amor hasta que la muerte nos separe” viene a significar poco más que las palabras que en un divorcio vienen a ser: “guerra por todos los medios”.

Incidentalmente, cuando te vayas por la ruta del acuerdo prenupcial, no escatimes en gastos. Consíguete el mejor abogado que puedas pagar, uno que haya trabajado con las cortes y que sepa cuán fácilmente los acuerdos prenupciales pueden ser vulnerados. Como he dicho, no te dejes engañar de ninguna forma por ninguna línea llorosa y suplicante de ninguna mujer que dice que si realmente la amas no hay ninguna necesidad para un acuerdo prenupcial. Esta será una verdad momentánea. Claramente no será mas –como la historia claramente le ha mostrado a muchos hombres—la verdad del momento cuando la relación se vaya al carajo.

Ahora, pasaremos a hacer una larga lista de las cosas que si yo encontrara indeseables en una mujer, serían razón suficiente para deshacerme de ella lo más pronto posible, lo que quiere decir que yo le pediría a ella que se fuera dentro de la siguiente hora después de que yo viera claramente qué es lo que no me gustó y que no puedo tolerar por más tiempo.

Si ella tiene cualquier historial de enfermedad mental, sea o no tratado clínicamente –depresión, personalidad bipolar, leves o severos cambios de humor, cualquiera de una docena de fobias—deshazte de ella en el momento en que oigas o experimentes algo de estos. Tú no tienes que lidiar con ningún tipo de basura mental, ni la más leve. La vida es demasiado corta y hay muchas cosas fantásticas por experimentar que no pueden ser experimentadas si eres un cuidador. Hay muchos hombres que quieren ser enfermeros y cuidar de las enfermas, y hay muchos más dispuestos a darle su hombro a las mujeres que aman llorar sobre sus padecimientos –reales o imaginarios. Deja que esos hombres cuiden millones, decenas de millones de mujeres enfermas. ¿Cuánto tiempo toma para darte cuenta de que te estás involucrando en una relación con una loca –leve, severa, en el medio? Probablemente no más de un par de semanas de “citas”[3]—si tienes los ojos abiertos. A menudo, no toma experimentar más de una “pequeña” antes de reconocer que será recurrente y un problema de lo más poco bienvenido.

El mismo consejo aplica a una mujer con una discapacidad física –de cualquier tipo. Deja que sea el problema de alguien más, el problema de ella. El minuto en que te das cuenta de la carga física, deshazte de ella: lárgate y no mires para atrás.

Si tienes mucha energía, como en realidad tienes, entonces mantente lejos de mujeres que son de baja energía. Tu sabes, ese tipo de mujer que carece de empuje,  que tiene poca o nada de la curiosidad por la vida, que se pone aburrida fácilmente por cualquier cosa, y que ama estar sentada y leer novelas románticas y ver televisión y comer helado de Tom y Jerry. Métete con este tipo de mujer y te encontrarás a ti mismo viviendo una existencia solitaria.

Del mismo modo, si tienes un buen apetito sexual y la mujer con la que te encuentras no, entonces ten cuidado, mucho cuidado, porque pronto te encontrarás buscando en otro lado por satisfacción y tomarás tu insatisfacción sobre la mujer con la que estás. Es una garantía de que la relación sufrirá. Hay una ley de hierro sobre todo lo que encuentres en una mujer pronto en la relación, o en cualquier tiempo, y dice algo así: “Lo que ves ahora es lo mismo que tendrás en dos semanas, en veinte semanas y en veinte años; y si algo cambio, como siempre es así, cambiará para peor”.  Muy poco –y no solo con las mujeres—raramente cambia para mejorar. Traducido, y de vuelta al punto inicial: si el apetito sexual de la mujer no está en la misma medida con lo que te gustaría o necesitarías, serías un perfecto idiota en pensar que su apetito se incrementará con el tiempo o con la familiaridad. Casi con certeza disminuirá, y luego desaparecerá.

Si estás atraído a una mujer que en cualquier punto de la relación se declara a sí misma una feminista, seriamente considera en dirigirla a la puerta tan pronto como sea posible. La única excepción aquí sería si estuvieras en frente de lo que yo llamo una “feminista soft”. Ella está apenas interesada, como cualquier persona de mentalidad justa lo estaría[4], en la misma remuneración, iguales oportunidades e igual tratamiento para todos. Por otro lado, si hay más de esto, por ejemplo alguna muestra o expresión de cierta “actitud” hacia los hombres, entonces corre de la mujer tan rápido como puedas. Ella será un j****o problema en el futuro, más de lo que puedas imaginar. Y es garantía de que en este punto de la historia, será un problema con el que ningún hombre en sus cabales querría lidiar. Desafortunadamente, el hemisferio occidental está lleno de mujeres de esta calaña, y ellas no son más que serios problemas, grandes problemas, de hecho. Puesto de otro modo, si tú la j**es hasta en lo más mínimo y según su parecer, hasta en lo más trivial, tú podrías estar pasando algún tiempo en la cárcel. Y no quiero decir esto metafóricamente. Estás viviendo en una época en que cosas como “acoso sexual” y una mujer sintiéndose “incómoda” e incluso que ella se imagine que tú abusaste de ella física o mentalmente en el mismo instante en que te encontrabas en borneo cazando mariposas,  hará que seas arrestado. Si piensas que estoy exagerando, sugiero que hablemos y te daré una serie de historias de primera mano, y ninguna de ellas será mi imaginación ni ninguna ficción. Es por esto que, mujeres que gustan de hablar de que viven en una “sociedad patriarcal”, y que dicen que los “hombres son opresores” y que echan mierda de que “una en cuatro” mujeres han sido atacadas sexualmente –este tipo de mujeres son literalmente peligrosas para tu salud mental, para tu salud financiera y para tu salud física. Mi consejo para cualquier chico de tu edad, como para cualquiera de mi edad, es: Mantente j*********e lejos de estas mujeres. Ellas son simplemente tóxicas. En el lugar de trabajo. En los supermercados, donde era una vez un buen lugar para levantarte una buena c****a para la noche. En fiestas donde solo sirven té. Y por sobre todo, no te encuentres a ti mismo en ningún tipo de relación con mujeres que hayan sido adoctrinadas en programas de estudios de género impartidos por mujeres que odian a los hombres, la escoria de la escoria de la América de hoy. Ni siquiera te acerques a estas universitarias adoctrinadas en busca de un cuento de una noche; ellas tienen el poder, literalmente, de venir a ti seis meses o un año después y acusarte formalmente de violación, por la sola razón de que ellas una mañana perdieron su período, habían bebido demasiado y recordaron que una noche ellas clamaron y aruñaron en éxtasis queriendo más de ti, pero tú solo les diste uno o dos besos antes de levantarte de la cama para irte. Cualquier cosa parecida a una acusación formal de violación y tu estás j****o en grande.

No te involucres con ninguna mujer que no comparta al menos uno o dos de tus verdaderos intereses. Ir de pesca, los deportes, estar en el exterior, el que sea. Tiene que haber alguna intersección de intereses o tú estarás viviendo solitario, o viviendo con alguien que constantemente resiente tu ausencia cuando estás disfrutando algo que has disfrutado desde la infancia. ¿Por qué p***s deberías tú renunciar a tus intereses por una mujer? ¿O por cualquiera? Y no olvides probarla. No confíes solo en la palabra de ella de que va a hacer cosas contigo, o de que comparte uno o más de tus fascinaciones o hobbies. Consigue la evidencia, mira y experimenta el interés que ella tiene o –mándala a que siga por su camino. La regla general aquí es: no confiar en la palabra respecto de algo que en verdad concierna tu central sentido de identidad y cómo quieres vivir.

Echa un vistazo cuidadoso a sus hábitos personales. ¿Está gorda o se pondrá gorda, o le importa su peso? Si esto es importante para ti, como lo ha sido para mí, entonces mira esto con cuidado, o estarás más apenado de lo que no. Y estarás bien apenado si malinterpretas tu propia visión sobre el asunto, o dónde se encuentra ella en este asunto, porque a medida que los años empiecen a acumularse y ella empiece a acumular sus kilos demás, y a ti no te guste, ella simplemente te dirá que te vayas a la m****a a encargarte de tus propios asuntos. O que vayas a buscar un abogado porque luego te encontrarás donde ningún hombre quisiera estar.

Siempre está el asunto de la belleza. Casi todos los hombres, cuando usan esta palabra están pensando en cómo se ve la mujer. ¿Tiene ella una cara bonita y atractiva, un cuerpo atractivo (esbelto/delgado) y cuida de sí misma –pasa un tiempo, pero no demasiado cuidando de su apariencia? Mi recomendación es estar lejos de las que son llamadas nueves y dieces, las reinas de belleza que aman los espejos por sobre todo lo demás. Invariablemente, ellas van a estar metidas en cuán especiales se creen y más a menudo de lo que parecen van a ser menos excitantes o aventureras en la cama. (“No dañes mi pelo, cariño, acabo de peinármelo en el salón de belleza esta tarde y me costó ciento cincuenta dólares.”) Más a menudo de lo que piensas, ellas van a estar gastándose todo tu dinero o haciéndose las uñas y comprando carteras Gucci, tacones cubiertos en diamantes y vestidos sexys y apretados hechos para atraer la atención de otros hombres. Esta clase de mujer no cambia con el tiempo, en su lugar, ellas solo cambian en que quieren gastar más y más de tu dinero intentando prevenir la inevitable erosión de sus caras y cuerpos. ¿Sus mentes? Nunca es un problema, usualmente por la razón que hay poco allí.

Está la inevitable pregunta de si la niña bonita que todos quieren, y que tú también quieres, tiene algo en su cabeza. Aquí estás enfrentado con un dilema de todo tipo, porque si encuentras a alguien que es intelectualmente estimulante, alguien con quien genuinamente discutirías un amplio rango de temas sin sentirte como un imbécil, descubrirás –sabrás inmediatamente, de hecho—que en el campo de la belleza ella no es más que un cuatro o un cinco. Ella tiene una cara torcida, es un poco gorda o tiende a serlo, o se viste y se arregla como una campesina china que nunca ha llevado zapatos y siempre ha estado contenta de llevar el mismo vestido cinco días por semana.  Tampoco quieres a alguien que quiera sentarse todo el tiempo a analizar la última bazofia liberal en the Nation o que ame citar a Shakespeare al desayuno, o que insista en ir a una ópera o a una obra de teatro cada semana, cuando lo que tú realmente quieres hacer es pasar la noche en aguas mexicanas cuando sirven el atún amarillo que tanto te gusta. Lo que quiero decir aquí es que tú ciertamente quieres, como siempre yo he querido, alguien de quien nadie diría que es una plástica o una cabeza hueca o que es tan tonta como la pintura; pero tampoco quieres a alguien que quiera entrar en una exégesis de cinco de las novelas de Thomas Mann o Heminghway cada vez que tú quieras arrancarle los pantis y darle una buena y sucia c****a en el piso de la sala mientras la carne se quema. Como he sugerido anteriormente, está el complicado tema de lo que tú tienes que estar viendo todos los días –para bien o para mal, todos los hombres somos visuales por naturaleza. Por esto, quieres a alguien que no sea menos que un siete o un ocho, y ciertamente no un tres o un cuatro, y tampoco ni siquiera un cinco. Las ventajas y desventajas, y dadas todas las cualificaciones que he hecho, que no son fáciles de hacer como tampoco es fácil predecir la dirección de ciertos cambios y cómo estos afectaran tu parecer y tus gustos, y con ello a la relación, incluso asumiendo que has sido afortunado en tener todo a tu satisfacción desde el comienzo.

Está el problema de los celos, que parece que es algo con lo que tendrás que lidiar en casi todas las mujeres, y tal vez en casi todos los hombres, también Yo no puedo con una mujer celosa y punto. Como sabes, yo usualmente no cargo un celular por la simple razón de que no quiero recibir llamadas de nadie preguntando dónde y con quién estoy. Como también sabes, por años –muchos años—he viajado solo por extensos períodos de tiempo, meses a la vez. Lo que hago en la carretera no es asunto de nadie no importa si ella está viviendo o no conmigo. Para mí, y no estoy por fuera de la media, no podría ser de otra manera. Bueno, podría ser, pero solo en las mentes de ciertas mujeres con las cuales he podido estar involucrado, pero no por mucho tiempo. Por la razón de que es posible de que yo me hubiera ido hace mucho tiempo para el momento en que hubiera cualquier intento de decirme lo que puedo y no puedo hacer, y de dónde puedo cagar y dónde no; y de cuando tengo que responder preguntas de dónde he pasado las últimas cuatro horas o los últimos cuatro días. Muchos hombres parecen no tener ningún problema con vivir en prisiones en las cuales sus mujeres son las carceleras con el único par de llaves.

Un punto que he estado haciendo en esta nota es que los hombres sabios (aquellos con experiencia con mujeres) piensan mucho y largamente acerca de los que ven en el primer par de meses o de semanas en una relación, porque lo que tu ves en este pequeño período de tiempo enmarca lo que vas a obtener y con lo que vas a estar lidiando en dos y veinte y ciento dos meses en el futuro. Y para refinar un poco más la regla mencionada anteriormente, si las mujeres cambian, y sí que lo hacen (como todo el mundo); cambia para peor. Si no les gusta cocinar mucho cuando las conoces, les gustará menos en cinco o diez años. Si al comienzo solo quiere ir de pesca contigo el tercio de las veces en que tú vas, en cinco años, solo querrá ir una de de diez, o ninguna. Si solo recibiste una mamada una que otra vez que estuviste con ella antes del matrimonio, las probabilidades son muy optimistas de que para el cuarto o el quinto año tendrás al menos la suerte de recibir al menos una chupada, o solo después de que le compres un nuevo brazalete de oro o cambies el carro que le compraste dos años antes.

El mejor indicador para saber cómo una mujer va a ser, es su madre. Estudia a su madre como estudias para el más importante examen de tu vida, porque hay muy buenas probabilidades de que todo lo bueno, lo malo y las cosas que no te gustan o que van a llegar a no gustarte en tu novia o esposa son evidentes en su madre. Las hijas tienden a imitar a sus madres como si hubieran estado encerradas toda su vida en el mismo experimento pavloviano.

Niños. Dos son más que suficientes. Y no porque lo que pueda ser considerado ecológicamente responsable el mantener el número en dos. Incluso con dos, tendrás todo tipo de libertades limitadas. Tus hobbies, tu tiempo con amigos, lo que sea. Con dos es una garantía de que no pasarás el mismo tiempo que podías pasar con tu mujer antes del primero, para decir poco de lo que pasa después de que el segundo llega. Ella no solo tendrá menos tiempo para ti, pero las probabilidades son muy optimistas –muy buenas—de que lo importante que hayas podido ser para elle en su vida antes de que el hijo o los hijos vinieran, no ocupas ahora un mejor lugar que el primero o el segundo puesto en su lista de personas importantes. Probablemente el tercer si hay dos niños. Es la patraña de la maternidad. La patraña de la “relación genética”. Es la … no sé que p***s sea, pero es muy real, y dodo hombre con el que he hablado que tiene hijos dirá exactamente lo mismo que he escrito en este corto párrafo.

Tener más de dos hijos, olvídalo. Vas a perder como mínimo veinticinco de los mejores años de tu vida. Tu cuenta de banco será vaciada, tu cuenta de banco emocional irá en el proceso de insolvencia de la Ley 1116[5] antes de que puedas saber qué es lo que acaba de pasar, y tu vida sexual va a caer en una sequía prolongada. Luego, también parecerá que tu mujer, con toda probabilidad, empezará a verse como si ella hubiera sido engordada para ser la lechona del Club. Te levantarás en la mañana y dirás: “¿Dónde p***s me encuentro y cómo puedo salir de aquí?”

Si la mujer que parece tan irresistible fuma y tú no, definitivamente deshazte de ella la primera vez que veas que ella no pueda estar sin fumar uno o dos cigarrillos después de cada comida y después de que le has dado un orgasmo cantante. Olerás a humo en todo lugar de tu casa, y el olor de su aliento te hará preguntarte si es más deseable besar un perro.

Si la mujer que parece tan irresistible bebe en exceso  o no puede medirse en lo poco que bebe sin volverse loca, no la consideres siquiera para una relación. Esta es una receta para el desastre, independiente de cuantas latas de cerveza tires a la caneca en un largo fin de semana de continuos eventos deportivos televisados. El alcohol es una adicción que pocos hombres o mujeres pueden vencer y es una adicción que algunos pocos pueden manejar donde muchos más claramente no pueden. Las adicciones solo empeoran con el tiempo.

Si te consigues una mujer que le encanta cantaletear, por cualquier cosa, grande o pequeña, deshazte de ella. Dile que hay muchos hombres que aman que los maltraten verbalmente y que son masoquistas de corazón. Bótala tan pronto veas que ella insiste en decirte cómo conducir, o qué ponerte, o qué mirar en la tele o cómo economizar al ponerle la crema dental al cepillo. Este tipo de mujeres –y el mundo está lleno de ellas—son solo un irritante dolor en el culo.

Si conoces una mujer que dice que no quiere trabajar y que sólo quiere tener y criar hijos y perseguir su carrera artística –escribir novelas y pintar mejor que Picasso con esfero y aceites—dile que solo estarás con ella si ella te da una declaración notariada de que a la muerte de ya sea su rica madre o padre tú recibirás, a tu nombre y a tu nombre solamente, un cheque certificado por la suma de al menos cinco millones de dólares. SI ella parpadea a esto, mándala a que se pierda y que no vuelva a entrar por la puerta nunca más. Las mujeres quieren igualdad –grandioso; yo estoy a favor de ello. Pero quiero que la mujer con la que viva traiga una decente suma para los ingresos de la familia, idealmente la mitad, para que en el proceso de divorcio –un cincuenta por ciento de probabilidad para todos en Occidente—ella no se esté llevando más o menos de lo que justamente le pertenece. No hay duda de que habrá muchas pendejadas blandas acerca de que tiene que quedarse en casa a cuidar de los niños, pero como sugerí o he dejado implícito, si hay solo dos ellos pueden ser engranjados[6] durante el día y tu puedes compartir con ellos el resto del tiempo. Así la mujer podrá cumplir su pseudosueño feminista de obtener igualdad en el mercado del dinero y recibir todos los halagos y admiraciones que su ego demanda por lo que sea que ella haga para ayudar a pagar los recibos.

Suficiente. No he sido positivo, pero es difícil ser positivo respecto de las relaciones con las mujeres cuando los records en todo Occidente son tan lúgubres. Para muchos hombres, siendo yo uno de ellos, el matrimonio ideal es uno que dura no más de un año y es un contrato renovable, si las dos partes están de acuerdo. Si esto suena terriblemente cínico, dudo que lo sea cuando estés en la mitad de tu vida –a menos que hayas sido muy cuidadoso en cómo escoger una pareja.

Para terminar, es justo preguntarte qué queda de la población femenina, dados todos los indicativos y advertencias que he identificado para tí. Adivino que la única respuesta que tengo es esta: si haces un check list del tipo que he enunciado aquí y la mujer no te sale negativa ni nada (sin duda me he olvidado o he perdido algunos ítems) entonces tu probablemente tienes lo que todo hombre gusta: una verdadera ganadora. Agárrala y no la dejes ir. No hay muchas mujeres genuinamente buenas ahí afuera con las cuales un hombre en sus cabales querría pasar su vida.

Papá.

La opinión de Stickman: Esta es una lectura absolutamente obligatoria para todo hombre. Uno no necesariamente necesita seguir la lista, pero al menos, estas cosas deberían ser consideradas.


[1] Nota del Traductor: Yo tengo un dicho: “Es mejor ir rápido en lo físico pero lento en lo emocional”.

[2] Nota del Traductor: A veces les digo a ellas: “Que tu boca no haga promesas que tu cuerpo no pueda cumplir”

[3] Nota del Traductor: En español per sé no existe la palabra “citas” en el mismo sentido de “dating.”

[4] Nota del Traductor: Tomar este aparte con mucho beneficio de inventario.

[5] Nota del Traductor: En USA Chapter 11 es la ley que regula los procesos de bancarrota e insolvencia, en Colombia es la ley 1116 de 2006 y el nuevo código general del proceso.

[6] Nota del Traductor: Originalmente decía: “farmed out”. Creo que hace referencia al sistema educativo escolar que es en realidad una guardería.

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3 Comments

Filed under Próxima Parada, Rosetta

3 responses to “Una carta sobre sexo, mujeres y matrimonio: A mi hijo en su vigesimoprimer cumpleaños

  1. Pingback: Los Efectos de la Emasculación (Subtitulados en Español) | Transmillennium

  2. Stickman: Esta es una lectura absolutamente obligatoria para todo hombre. Uno no necesariamente necesita seguir la lista, pero al menos, estas cosas deberían ser consideradas.
    LO QUE TERMINAS DE LEER, ES LA CARTA DE UN TIPO QUE SOLO PIENSA EN SU BOLSILLO, QUE QUIZÁS JAMAS QUISO DE VERDAD A UNA MUJER Y HASTA LLEGO A CREER QUE NO LE DA LA CABEZA PARA SER FELIZ. CREE SABER LA FORMULA DE LA VIDA EN PAREJA… Y SINCERAMENTE, NO ME CABE DUDAS DE NO SABE NOTAR NI VIVENCIAR LOS BUENOS MOMENTOS DE LA VIDA. SU VIDA ME LA IMAGINO UNA TERRIBLE FRUSTRACIÓN…ES MUY DE POCO SESO CREER QUE SE DEBERÍAN CONSIDERAR ESTAS COSAS AQUÍ ESCRITAS.

  3. yani

    jajajaja! what a loser! este tipo está tan lleno de prejuicios y miedos a fracasar que solo le da como consejo a su hijo que vaya en búsqueda de una lista y si la mujer en cuestión no cumple con ese check list debe ser descartada, nada más cobarde y egoísta. Está bien pensar en la propia felicidad o si le quieren llamar estabilidad emocional, pero tampoco puedes obsesionarte con eso, solo disfrutar más de la compañía de la persona y si las cosas ya no funcionan termina y como dicen: cada oveja con su pareja, no hay recetas a seguir ni garantías de que las cosas irán bien ni de que la mujer o el hombre va a seguir siendo igual de aquí a 20 años o de que va a empeorar. De hecho, soy testigo de que hay personas que con los años se vuelven mejores personas de lo que eran jóvenes, en fin, quien siga estos consejos va a fracasar en su búsqueda de alguien “perfecto” o ajustado a su medida, cuando la verdad es que nadie en esta vida está ahí para satisfacer tus caprichos y necedades o ser justo lo que tú quieres, es que acaso somos lo que otros quieren para ser dignos de tal exigencia?

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