El Lenguaje, como todo lo demás, fue Inventado por los Hombres para Seducir a las Mujeres

John Keating: Language was developed for one endeavor, and that is – Mr. Anderson? Come on, are you a man or an amoeba?

[pause]

John Keating: Mr. Perry?

Neil: To communicate.

John Keating: No! To woo women![1]

El Lenguaje, junto con todos los demás productos de la inventiva de los hombres, fue creado para darle una existencia más amena a las mujeres y a los niños. Si completáramos la famosa frase de la feminista antifeminista Camille Paglia –“Si la civilización hubiera quedado en manos de las mujeres, seguiríamos viviendo en chozas”(Paglia, 2006, pág. 77)—ésta quedaría así: “Si el lenguaje hubiera quedado en manos de las mujeres, seguiríamos balbuceando”.

"Los Hombres descubrieron la palabra e inventaron la conversación; las mujeres se inspiraron en la conversación e inventaron los chismes"

“Los Hombres descubrieron la palabra e inventaron la conversación; las mujeres se inspiraron en la conversación e inventaron los chismes”

Quien lea esto en esta época en la que cuestionar el dogma del feminismo es catalogado por la academia como lo que “No es NoRmal” e igualado a conductas como “los acontecimientos de inequidad de género, sexismo y acoso sexual”[2], dirá del autor los peores epítetos y ad hominems antes que contradecir sus argumentos, o su falta de ellos.

Pensar diferente a lo que nos adoctrina el Famimamertismo, No es NoRmal...

Pensar diferente a lo que nos adoctrina el Famimamertismo, No es NoRmal…

Sin embargo, en esta ocasión no hablaré de la corruptora incidencia de ideologías igualitaristas como el feminismo en la sociedad y en el lenguaje sino de cómo el lenguaje fue inventado por los hombres para seducir a las mujeres, una función tan necesaria para el disfrute de la buena vida de hombres y mujeres, pero que lxs feministxs y txdx aquell@s quienes promueven el lenguaje políticamente correcto quieren criminalizar al sublimar el verdadero significado de lo que es “acoso sexual”, despojar a los hombres (heterosexuales, claro) de la expresión lingüística de su atracción hacia las mujeres de IMC normal y tipificar como delito cualquier palabra que denote el interés sexual funcional de un hombre por una mujer.

También hablaré en este texto acerca de cómo este “lenguaje seductor” se diferencia del lenguaje cotidiano (Stern, 1983, pág. Parte 1); cómo puede ser aprendido para alcanzar la proficiencia (Stern, 1983, pág. Parte 5); de diferentes debates alrededor de este (por ej: si hay que mostrar el interés u ocultarlo); y lo que sucederá con el aprendizaje del “lenguaje seductor” como “segunda lengua” de todo hombre normal que quiera tener algún prospecto con el sexo opuesto en el mundo posmoderno.

El Lenguaje Seductor como Segunda Lengua.

El lenguaje, al igual que otras herramientas de los hombres, tiene un propósito. Sin embargo este propósito depende en gran medida del contexto en el que sea usado. Así que puede ser tan contraproducente usar con una compañera de trabajo el mismo lenguaje verbal (estando en la empresa) y no verbal que se emplearía con la novia en la intimidad. No se puede caer en pensar que el “Lenguaje Seductor” es la única herramienta que se tiene para comunicarse con otras personas porque sería lo mismo que utilizar un martillo para ajustar una tuerca. Puede ser útil, pero no es lo idóneo y mucho menos funcional. Si todo lo que tienes es un martillo, cada problema se verá como un clavo[3].

Hay que empezar entendiendo que en la situación del cortejo, hombres y mujeres nos comunicamos de manera diferente a la forma de otros contextos como el profesional y el académico. Esta manera de comunicarnos puede ser tan diferente del L1 (Stern, 1983), del “Lenguaje Nativo” que si un hombre es suertudo y tiene un talento innato sin requerir práctica, sería todo un “natural” y “bilingüe” en el lenguaje venusino.

De hecho, en Los Hombres son de Marte y las Mujeres de Venus (¡yo sé, un libro de autoayuda!) parte de la premisa que Hombres y Mujeres tienen formas de expresarse de maneras diferentes en función a las inherentes diferencias que hay entre los géneros y cómo entender estas diferencias puede ayudar a cimentar mejores relaciones de pareja (Gray, 1992).

Pero más allá de cómo se titule un famoso o/e infame libro[4] con un título cursi de los ochenta y por más que lo quieran negar aquellos que repiten incesantemente eso de que el “género es un constructo social”[5], es un hecho que los cerebros de hombres y mujeres son diferentes[6]. Por tanto nuestras diferencias en el CI, en las aptitudes y preferencias a la hora de elegir profesiones[7], nuestras personalidades[8], nuestra forma de expresar (o no) nuestras emociones y en lo que encontramos atractivo un sexo del otro.

En la Lingüística o el “estudio sistemático del lenguaje” (Stern, 1983, pág. 121) se reconoce la existencia de variedad en el lenguaje tales como los dialectos regionales, los dialectos sociales (“sociolects”, p. 121) o los interlenguajes. El “Lenguaje Seductor”, esa forma de hablar característica utilizada por los sexos cuando están interesados en atraer y seducir al sexo opuesto para generar entre ellos una relación de tipo romántico y/o sexual, entraría en la categoría de los Registros, o sea, “las variedades de un lenguaje de acuerdo a las diferencias en los usos demandados por diferentes situaciones sociales” (Stern, 1983, pág. 125).

 

¿Cómo entender este registro?

La Seducción por más que lo queramos no es magia. No hay una alquímica combinación de palabras que logren alinear a los planetas, abrir piernas y humedecer panties. Puede que sea una ciencia, un juego o un método. Todavía no se sabe y pensarlo demasiado es propio de los keyboard jockeys[9] que se quedan detrás de una pantalla preguntándose qué habría sucedido si lo hubieran intentado.

9786074004465[1]

Desde la antigüedad, los hombres han sido conscientes del poder de la palabra a la hora de encantar a las mujeres. El poeta romano Ovidio en su Ars Amatoria, proporcionó a hombres y mujeres cortos consejos “prácticos” (para la época) de cómo “abrigar la certeza de que todas / pueden ser conquistadas” (Greene, 2001). Todos estos consejos tenían en común el ser artificios. La seducción como artificio.

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Para Baudrillard, el artificio de la seducción trasciende de simples consejos a la hora de conquistar y va más allá su típico significado de diccionario con connotaciones negativas de engaño y  manipulación, hace parte de un estudio del lenguaje en tanto resignifica las relaciones que hay entre los signos, más allá de lo sexual y/o romántico. “Toda estructura se acomoda a la inversión o a la subversión, pero no a la reversión de sus términos. Esta forma reversible es la de la seducción” (Baudrillard, 1989). A pesar de lo cíclica que pueda resultar esta sibilina definición que poco le puede dejar a un estudiante de la seducción, no hay que obviar la importancia de la teoría en la conformación del concepto lo que luego nos sirve para apropiarlo y entenderlo (Stern, 1983).

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El interés por el “Arte de Amar”, como es el título del libro de Erich Fromm, se ha retomado en años recientes en los Estados Unidos de América con la publicación del libro The Game (El Método, en español). En este libro, Neil Strauss introduce a la “comunidad secreta de los maestros de la seducción” y a todos sus personajes: el icónico Mystery, “creador” del Mystery Method y del infame peacocking; Tyler Durden, creador de la hoy infame Real Social Dynamics por todo el lío del “hombre más odiado del mundo”[10], Ross Jeffries, entre otros. Al menos esta comunidad, que data de mínimo unos 30 años, ya no está tan oculta y se ha vuelto en una industria que solo en Estados Unidos mueve miles de millones de dólares al año en seminarios, libros y videoconferencias ofrecidas a hombres que quieren intentan mejorar su suerte con las mujeres.

neil+strauss+the+game[1]

La “Comunidad de la Seducción” al pretender “enseñarle a los hombres cómo hablarle a las mujeres” está llevando a cabo una labor que puede ser problematizada dentro de la pedagogía de las lenguas y de los estudios socioculturales porque proponen que ciertas formas (más específicamente registros, como dije más arriba) del lenguaje (Stern, 1983, pág. 257) se pueden sistematizar en forma de un “Método” para conseguir resultados con las mujeres: su número, un beso, sexo, una relación, etc. Esto sería un estudio de la lingüística con fines románticos o sexuales: estudiar los efectos de los signos verbales y no verbales en las relaciones entre hombres y mujeres con el fin de fortalecer las relaciones eróticas y románticas con ellas.

¿Es posible aprender o enseñar a seducir?

Se han generado diversas posiciones alrededor de si es posible aprender y enseñar a los hombres a atraer a las mujeres a través de hacer cambios en su lenguaje verbal y corporal. Hay posiciones radicales que sostienen que el “game” o la seducción no funcionan porque la atracción está determinada por factores que están casi del control de los hombres, como la estatura, la raza, el estatus socioeconómico o La razón entre cintura y caderas en las mujeres y la razón cintura hombros en los hombres.. Estas posiciones dicen que cualquier “frase enlatada” que un hombre le diga a una mujer no va a cambiar mucho o nada esos primeros tres segundos en que ella sabe si sí o no este hombre se la llevará a la cama.

Contrario a esto, es válido cuestionar si este registro en el lenguaje, o sea esa variación que en función del contexto social en que nos encontramos sufre nuestra forma de hablar, específicamente cuando estamos en frente de la mujer que nos atrae, es algo instintivo, fuera de nuestro control y por tanto innato e invariable que no se puede aprender o si efectivamente sí es posible aprenderlo como cuando se aprende, no un L2 sino el argot de una profesión.

Por ejemplo, dentro de los innumerables foros de la “Comunidad de la Seducción” keyboard jockeys se debaten si es más efectivo un “método indirecto o un método directo” para hablar con las mujeres, o sea si tiene más probabilidad ocultar o ser honesto con las intenciones que se tienen de tener una relación sexual o romántica con una mujer. También se debate sobre el contexto, sobre si es mejor “el juego diurno o el juego nocturno”, conocer mujeres de día o de noche. Todas son preguntas de método, pero también serían preguntas de método de enseñanza de un registro de lenguaje inserto en un contexto de individuos diversos y diversas significaciones de los símbolos que trascienden nuestras relaciones entre los sexos. Preguntas que tal vez no tengan una única respuesta en tanto dependen de tantas circunstancias, incluso de las preferencias de quienes utilizan tal o cual método, tal o cual palabra, tal o cual frase, tal o cual gesto…

Es posible que en un mundo ideal donde todas las variables que parecen estar simultáneamente cuando un hombre y una mujer se comunican con algún fin romántico y/o sexual dejen de importar en el cortejo y se confíe solo en ese 7% que son las palabras, tal vez ahí se sepa finalmente cuál es el grado de influencia que juega exclusivamente el lenguaje en la seducción. Mientras tanto, en el lenguaje corporal y otros indicadores, son los que predominan por sobre el lenguaje de las palabras, pero esto no significa que lo verbal deje de importar, por debajo de lo no verbal.

Es por esto que sin intentar caer en un cientificismo que tal vez sea inalcanzable hasta que se formule o invente un entorno ideal de control en el que el lenguaje sea el único factor de importancia en la seducción; no hay que descardar que sea posible un método porque aunque los seres humanos seamos diferentes como individuos, somos semejantes entre nosotros de muchas otras maneras que tal vez hagan posible encontrar qué es lo que hace posible seducir a tal y tal persona de tales y tales características y con tal y tal subjetividad. Ya en ese momento el Arte de la Seducción se volverá una ciencia social y el estudio de la atracción dejará de estar reservada a los científicos evolucionistas, a la “Comunidad de la Seducción” y a las revistas para mujeres.

Sin embargo, es innegable que si más de una forma en que un hombre o mujer diga las palabras equivocadas con las cuales se genera una reacción desagradable en su interlocutor del sexo opuesto, como por ejemplo una crítica a sus avances románticos y/o sexuales, también debe haber al menos una forma en que un hombre o mujer digan las palabras correctas que generen la reacción positiva con su interlocutor del sexo opuesto traduciéndose, por ejemplo, en una relación sexual y/o romántica. Si se puede hacer mal, debe haber al menos una forma de hacerlo bien. Por lo tanto si se puede enseñar mal, puede enseñarse al menos una forma correcta de conseguir un resultado esperado.

La Seducción como forma de ver el mundo.

Más allá de si un método sirve o no. Hay que reconocer que detrás de la forma en que un hombre “seduce” a una mujer subyacen los pensamientos e ideas que ese hombre tiene del mundo y que dependiendo de la calidad de unos depende la calidad de los otros. Por eso es peligrosa la esquematización que se hace en los medios de comunicación y en la academia que pretenden tipificar como delito la expresión verbal de interés, especialmente sexual, de un hombre heterosexual hacia una mujer.

Cuando un hombre expresa interés en una mujer, en el sentido lingüístico de la frase, él sería el sujeto y ella el objeto. Pero para los feministas, esto constituye algo llamado “objetificación” y es malo porque “se le está quitando a las mujeres su agencia” y se las ve “no como personas, sino como objetos sexuales al servicio de los deseos masculinos”. Hay que tener cuidado porque lo que en un momento dado puede ser considerado como acoso, se amplía a incluir el cortejo y por tanto destruye las relaciones entre los sexos. Es por esto que hay que mirar con lupa los videos “virales” de internet que quieren que veamos instancias de acoso sexual cada vez que un hombre le dice a una mujer no tan atractiva que “buenos días” y que “está muy bonita”[11]. El contexto importa.

#BasedMom no pudo haberlo dicho mejor https://www.youtube.com/watch?v=T2NUk5AFImw

#BasedMom no pudo haberlo dicho mejor https://www.youtube.com/watch?v=T2NUk5AFImw

Esto es porque cuando se diluye el significado del tipo penal de “Acoso Sexual”[12] a lo que sea que una mujer considere que es acoso en un momento dado en el que se sienta acosada, la subjetividad operará en contra de los hombres quienes verán coartada su libertad de expresar interés sexual hacia las mujeres y se verán perseguidos simplemente por el hecho de ser indeseables para la mujer en particular a la que tuvieron el infortunio de decirle que les atraía, violentándoseles de esta manera su presunción de inocencia. Peligroso es ampliar el significado de lo que es “Acoso”, más peligroso aún es generalizar a todo hombre como un potencial acosador, como cuando se crean vagones exclusivos o “espacios seguros” que generalizan a las mujeres como pobres víctimas y a los hombres como desgraciados victimarios de acoso sexual.

Puede que suene muy jurídica esta parte, pero como ya dije en un ensayo anterior, lo jurídico es lingüístico en tanto que los enunciados normativos que prescriben y ordenan la realidad social están amparados por la fuerza legítima del Estado de Derecho ‘democráticamente’ constituido. Simplificando, el derecho son ordenes, y las órdenes son enunciados lingüísticos. Por tal razón, si se pierde el significado de lo que es un delito, se le está dando el poder a alguien que determine arbitrariamente lo que significa la ley y se llegue a violentar a los inocentes por parte de quienes dicen: “Esto es un delito no porque la ley lo diga, sino porque a mí se me da la gana”.

Cuando se criminaliza la seducción, como cuando se implementa las políticas de “Consentimiento Activo”, como en ciertas Universidades de USA, hace que se pierda la espontaneidad en las relaciones entre los sexos por la paranoia que hay hacia una cultura de la violación que se olvida que los hombres tienen mayor peligro de morir linchados resultado de una falsa acusación sin pruebas en las que se les presume culpables a menos que demuestren su inocencia, de lo que teme una mujer por ser violada.

No ese tipo de contrato sexual, sino este https://www.youtube.com/watch?v=RLhH1axWiTI

No ese tipo de contrato sexual, sino este https://www.youtube.com/watch?v=RLhH1axWiTI

Si se pierde la espontaneidad del lenguaje, el lenguaje deja de ser natural y muere. El Lenguaje de la seducción puede morir cuando se desincentiva a que sus hablantes lo utilicen. El mismo lenguaje de la seducción que inspiró incontables canciones, poemas, y gran parte de la literatura conocida. Es por esto que si se quiere mantener un registro del lenguaje que es el que sirve para que hombres y mujeres creen relaciones entre sí más allá de las que terminarán siendo “políticamente correctas”, es necesario cambiar la forma en que entendemos el lenguaje y dejar de intentar mostrar como evidencia lo que es simple propaganda.

Bibliografía

Baudrillard, J. (1989). De la Seducción. Madrid: Cátedra.

Gray, J. (1992). Los Hombres son de Marte y las Mujeres de Venus. Rosario: Nueva Era.

Greene, R. (2001). El Arte de la Seducción. México: Océano.

Paglia, C. (2006). Sexual Personae. Madrid: Valdemar.

Stern, H. H. (1983). Fundamental Concepts of Language Teaching. New York: Oxford University Press.

[1] En la cinta La Sociedad de los Poetas Muertos el rebelde profesor Keating les pregunta a sus alumnos:

— El lenguaje fue desarrollado con un solo propósito ¿cuál es?

Neil, uno de los estudiantes responde:

— Para comunicarse.

El profesor lo mira cual si hubiera dicho una tontería y le responde

No… Para seducir a las mujeres!.

[2] El problema de la Campaña No es NoRmal del Grupo de Derecho y Género de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, no es afirmar o negar que hechos de “inequidad de género, sexismo y acoso sexual” ocurran o no en la Universidad. No.

El oponerse a la campaña de No es NoRmal es ir en contra de una campaña que representa una ideología que se plantea sospechosamente.

No es NoRmal que una campaña que supuestamente fue creada para abrir espacios de discusión sobre los acontecimientos de inequidad de género, sexismo y acoso sexual que ocurren en la Universidad de los Andes, necesite censurar la discusión de los puntos de vista que justificadamente se le contraponen, como sucedió cuando fueron retirados los carteles que la parodiaban.

[3] If all you have is a hammer, everything looks like a nail.

[4] Yes, it’s official, men are from Mars and women from Venus, and here’s the science to prove it http://www.telegraph.co.uk/women/womens-life/11087100/Yes-its-official-men-are-from-Mars-and-women-from-Venus-and-heres-the-science-to-prove-it.html (Todos los estudios son tomados del famoso Heartiste.wordpress.com)

[5] Male and Female: The Evolution of Human Sex Differences by David C. Geary reviewed by Kevin Macdonald http://www.csulb.edu/~kmacd/paper-gearyrev.html

[6] “Maps of neural circuitry showed that on average women’s brains were highly connected across the left and right hemispheres, in contrast to men’s brains, where the connections were typically stronger between the front and back regions.

Ragini Verma, a researcher at the University of Pennsylvania, said the greatest surprise was how much the findings supported old stereotypes, with men’s brains apparently wired more for perception and co-ordinated actions, and women’s for social skills and memory, making them better equipped for multitasking.”http://www.theguardian.com/science/2013/dec/02/men-women-brains-wired-differently

[7] En hjernevask – Brainwash – Lavado de Cerebro un documental de Haral Eia, Noruego, llamado “la Paradoja de la Igualdad de Género” en el que se muestra que en un experimento los bebés varones escogen carritos azules y las niñas escogen muñequitas rosadas. Esto contraría la repetida falacia argumentada por el feminazismo que dice que el desde niñas, el opresivo y omnipresente “patriarcado”, obliga a las mujeres a seguir un rol de género femenino y “opresivo”, cuando las evidencias en todos los casos muestran que la respuesta de que las mujeres escojan profesiones para mujeres que por lo general pagan menos –como la educación prescolar, la enfermería y cargos asistenciales–  está en los genes. Nature vs. Nurture. Episodio 1 – “La Paradoja de la Igualdad de Género”

[8] The Distance Between Mars and Venus: Measuring Global Sex Differences in Personality. Marco Del Giudice,Tom Booth, Paul Irwing. Published: January 04, 2012 http://www.plosone.org/article/info%3Adoi/10.1371/journal.pone.0029265

[9] Jinetes de teclado: personas que predican más de lo que practican y solo ven la paja en el ojo ajeno, además que se hacen muchas.

[10]Is This the Most Hated Man in the World? http://time.com/3578387/julien-blanc-feminism-real-social-dynamics/

[11] What the Harrassment Video Gets Wrong https://www.youtube.com/watch?v=T2NUk5AFImw

[12] artículo 29 de la Ley 1257 de 4 de diciembre de 2008: “El que en beneficio suyo o de un tercero y valiéndose de su superioridad manifiesta o relaciones de autoridad o de poder, edad, sexo, posición laboral, social, familiar o económica, acose, persiga, hostigue o asedie física o verbalmente, con fines sexuales no consentidos, a otra persona, incurrirá en prisión de uno (1) a tres (3) años”.

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