Con el calor de mis caderas te haré sentir varón,
pero debes ser más que pene.
No me conformo con migajas.
Me gusta la energía que domina con amor,
que se entrega, que se respeta y se valora.
Soy exigente porque tengo amor propio.
No me callo para agradar.
No nací para ser opacada por nadie.
No me dejo de nadie, pero tampoco busco líos.
Soy energía vibrante,
y no por mi cuerpo, sino por mi mente.
