El Monster Feminista

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El film Monster (USA, 2003, Dir. Patty Jenkins), basado en la vida de Aileen Wuornos una trabajadora sexual quien fue condenada por seis homicidios en 1992 y ejecutada en Florida diez años después, nos propone observar la criminalidad desde un(os) punto(os) de vista del feminismo.

Este film nos presenta a Lee (Charlize Theron) quien, después de un corto flashback de sus comienzos en la prostitución desde la infancia, está decidida a finalizar su vida con un revolver si ésta no le trae nada bueno con los cinco dólares que recibió de una mamada del que ella creía para ese momento sería su último cliente. Para suerte suya, en un bar conoce a Selby (Christina Ricci), a quien inicialmente rechaza en sus intentos de coqueteo, pero a medida que progresa la historia se convertirá en su protegida y amante en contra de su promesa de dejar la prostitución y de lo que dijeran los tíos de Selby sobre su relación por querer “curarla” de su orientación.

Aún habiendo prometido dejar su profesión, Lee no ve otra alternativa que volver a ella para poder consentir a Selby, quien a veces parecía más preocupada por ella misma y por el dinero que Lee pudiera conseguir, que por lo que ella pudiera aportar a la relación. Es así que para la primera cita, Lee vuelve a la carretera para conseguir un poco de dinero con el cuál poder invitar a quien sería su chica, pero un cliente la retrasaría al golpearla hasta dejarla sin conciencia, atarla y violarla.

Quien observa el film inmediatamente siente empatía por Lee, no solo por una excelente interpretación que le valió el Oscar a Charlize Theron sino porque el mismo personaje inspirado en Aileen Wuornos no se vé tan “monstruoso” porque la directora y guionista Patty Jenkins logra mostrarnos su lado humano y entender el por qué ella actuó como actuó; sea reprobable o no, el film no nos hace que la veamos como su alias “Monster”.

Lee se reencuentra con Selby, quien desconociera lo que tuvo que hacer Lee para poder sobrevivir y traerle dinero. A pesar de esa experiencia, Lee decide ‘corregirse’ finalmente, buscar un trabajo decente y seguir su sueño de comprar una casa en la playa para vivir con Selby. Pero no sería tan fácil. Lee se enfrenta al rechazo de empleadores quienes no ven en ella una posible candidata por carecer de “cualificaciones” y también a los caprichos de Selby que le pide más y más. Su retiro de la prostitución sería muy corto.

Pero su regreso al ‘oficio’ no sería igual, porque además de sentir las presiones de Selby, Lee ahora se enfrentaría al recuerdo traumático de su último cliente como de las violaciones que sufrió de niña por parte de su, llevándola casi a decir que mata a los hombres como él, los cuales merecen morir.

Todo este recuento hasta ahora no es por dañar la película, sino para servir de preámbulo a un análisis “feminista” y luego proponer otro “antifeminista” del film porque de acuerdo con Rafter y Brown (2011) no hay “una” teoría feminista del crimen, sino que hay “múltiples formas de experiencias con el crimen que se derivan de las experiencias ordinarias de las mujeres”, como Lee o Aileen Wuornos, la primera “asesina serial americana”. No obstante esto, Daly (1998) sostiene que hay cuatro áreas de enfoque en las cuales se enfoca un análisis feminista del crimen: El primero son los roles de género en relación al crimen que explicarían el por qué hay diferencias entre la cantidad de crímenes cometidos por hombres y/o mujeres; segundo, los diferentes caminos e historias de vida entre los criminales hombres y mujeres, y cómo estos caminos influyen en sus conductas; tercero, las diferencias de género en la organización social del crimen y cómo la sociedad reacciona frente a estos de manera desigual de acuerdo con el género; y cuarto, el rol del género en áreas más amplias de la vida, incluyendo los efectos en cómo hombres y mujeres se proveen de recursos para vivir (Rafter y Brown, 2011, p. 154). Daly y Chesney-Land (1998) también establecen que el género no es un hecho natural sino que es una compleja construcción social que juega un rol fundamental en cómo se ordena la sociedad patriarcal en la cual el género femenino está construido como subordinado al masculino, hecho que se refleja en la criminología que refleja sus puntos de vista, marginando los puntos de vista femeninos.

De este modo y tomando los presupuestos de un análisis feminista, apartado de la criminología convencional por ser esta reflejo de los puntos de vista masculinos, se sostendría que Lee se vió llevada a actuar como actuó por una serie de condiciones en su vida que se dieron en función a que vivimos en un sistema “patriarcal” que construye el género femenino como subordinado al “masculino”, al reducirlo a un objeto sexual al servicio de los hombres por medio de la prostitución de la cuál es muy difícil salir. La pregunta que surgiría de esto es, ¿Si el patriarcado y la dominación masculina es tan fuerte y llevan a actuar a las mujeres de cierta forma, puede ser responsable una mujer de los delitos que comete?

Aquí es donde radica el punto central de las discusiones sobre el feminismo, la agencia de las mujeres y su responsabilidad. Y es verdad que la sociedad no es justa y que en ella hay “interseccionalidad” de factores como la raza y que sirven para la opresión de unos por otros, pero esta noción de que la ‘Dominación masculina’, el ‘Machismo’ y/o el ‘Patriarcado’, –formas con las cuales los feministas denominan al sistema de cosas que pareciera omnipresente, omnisapiente y omnipotente porque para el feminismo éste beneficia a todos los hombres a costa de todas las mujeres– se tiene que cuestionar. Si se toma la teoría del patriarcado como cierta, significaría que el movimiento feminista sería parte del ‘poder masculino’ y existiría en él. El feminismo sería así una creación del ‘patriarcado’ y cualquier intento de “liberación” femenina e incluso de agencia estaría condicionado por las relaciones de poder que éste impone.

Como los feministas como Daly y Chesney-Lind (1998) consideran al “género un constructo social”, es posible decir que “el patriarcado es un constructo” feminista sin el cuál todas sus teorías se caen. Se cae por ejemplo en las numerosas veces que ha sido desvirtuado las supuestas brechas de géneros en virtud de las cuales las mujeres ganan menos que los hombres por un mismo trabajo. Feministas, como Cristina Hoff Sommers o Warren Farrell han desvirtuado ésta falacia feminista una y otra vez, pero los gobernantes en campaña lo siguen utilizando como tarjeta para ganar votantes.

Por otro lado, si se lleva a su término lógico el hecho de que el género es un ‘constructo social’, ¿cómo pueden afirmar los feministas la brecha de género en el que los hombres son procesados en mayor proporción que las mujeres? ¿Por qué los feministas se niegan a hablar de por qué las mujeres reciben menores penas por los mismos delitos que cometen los hombres, en especial los hombres de color? Si el género es un constructo social, ¿cómo pueden afirmar que las cárceles están llenas de hombres? ¿Y si estuvieran llenas de personas que se autoidentifican como mujeres o cómo otro sexo? ¿Por qué los feministas reducen sus estudios del género y la criminalidad a sólo dos espectros de género?

En estas preguntas vemos la contradicción feminista: proponen el género como resultado de un proceso histórico de etiquetamiento social y de auto reconocimiento, pero afirman argumentos esencialistas cuando proponen campañas de concientización para evitar el maltrato y la violación, dirigidas exclusivas a los hombres, etiquetándolos de facto como violentos violadores y por contera considerando a las mujeres como víctimas indefensas sin capacidad de decisión. Ello resultaría escandaloso si se reemplazara hombres por otra categoría sospechosa. Por ejemplo, si ante las estadísticas de que mayores afroamericanos cometen crímenes, los feministas propusieran campañas de concientización a los hombres afroamericanos con el fin de que no roben. Enseñar a no violar es tan sexista como pretender enseñar a no robar a los afros es racista.

Pero el sexismo contra los hombres no es reconocido del mismo modo en que es reconocido el sexismo hacia las mujeres. Mientras que existe el tipo de feminicidio en muchas legislaciones penales del mundo, ninguna castigaría como “masculinicidio” o “misandria” los homicidios cometidos por Aileen Wuornos, lo que implica que el género femenino, que los feministas argumentan es igual, recibe una protección especial por parte de la ley. Tal es el doble estándar que además de darles menos penas a las mujeres por los mismos delitos, la cultura y los medios ven como gracioso o justificable la violencia hacia los hombres. Maltratar a una mujer está mal por parte de un hombre, en todas las circunstancias, pero el hacerlo contra un hombre siempre se asume que hay una razón detrás, algo debió hacer para merecerlo.

El feminismo se autodefine como una teoría política que busca la igualdad, pero sus aplicaciones en la práctica no justifican esta definición. Para empezar, ¿por qué llamarlo feminismo? ¿Por qué no llamarlo “igualitarismo” o “humanismo” si pretende la igualdad entre todos? Al parecer es porque pretende más igualdad para unos que para otros.

El film Monster nos revela en nuestros espectadores las actitudes sexistas que tenemos cuando nos enfrentamos a un criminal “hombre” y a un criminal “mujer” (lo pongo entre comillas porque estas divisiones están puestas en duda) y cómo tendemos a castigar con más dureza a unos, en especial si son pobres y de color frente a otros que se consideran “mujeres” y reciben castigos más beneficiosos. ¿Es posible considerar la Criminología como un campo que reproduce las visiones que los hombres tienen sobre las mujeres? ¿O sólo las visiones que tienen ciertas personas con privilegios sobre el amplio espectro de géneros?

Bibliografía.

Nicole Rafter y Michelle Brown (2011), “‘Let her go’. Feminist Criminology and Thelma &

Louise”, en Criminology goes to the Movies, New York, New York Press, pp. 153-166.

 

Kathleen Daly y Meda Chesney-Lind (1998), “Feminism and Criminology”, en Justice Quarterly,

5, pp.: 497–538.

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Voltaire (1694 -1778) : Adieu à la vie 

Adieu à la vie

Adieu ; je vais dans ce pays

D’où ne revint point feu mon père :

Pour jamais adieu, mes amis,

Qui ne me regretterez guère.

Vous en rirez, mes ennemis ;

C’est le requiem ordinaire.

Vous en tâterez quelque jour ;

Et lorsqu’aux ténébreux rivages

Vous irez trouvez vos ouvrages,

Vous ferez rire à votre tour.

 

Quand sur la scène de ce monde

Chaque homme a joué son rôlet,

En partant il est à la ronde

Reconduit à coup de sifflet.

Dans leur dernière maladie

J’ai vu des gens de tous états

Vieux évêques, vieux magistrats,

Vieux courtisans à l’agonie :

Vainement, en cérémonie

Avec sa clochette arrivait

L’attirail de la sacristie ;

Le curé vainement oignait

Notre vieille âme à sa sortie ;

Le public malin s’en moquait ;

La satire un moment parlait

Des ridicules de sa vie ;

Puis à jamais on l’oubliait ;

Ainsi la farce est finie.

Le purgatoire ou le néant

Terminait cette comédie.

 

Petits papillons d’un moment,

Invisibles marionnettes,

Qui volez si rapidement

De Polichinelle au néant,

Dites-moi donc ce que vous êtes !

Au terme où je suis parvenu,

Quel mortel est le moins à plaindre ?

C’est celui qui ne sait rien craindre,

Qui vit et meurt inconnu.

 

Œuvres de Voltaire, T.47 : Mélanges, par M. Beuchot

Chez Lefèvre, Libraire, Firmin Didot Frères, Lequien fils

Paris, 1778

Source: Voltaire (1694 -1778) : Adieu à la vie – Le bar à poèmes

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A menina e o pássaro encantado de Ruben Alves

Era uma vez uma menina que tinha um pássaro como seu melhor amigo.
Ele era um pássaro diferente de todos os demais: era encantado.
Os pássaros comuns, se a porta da gaiola ficar aberta, vão-se embora para nunca mais voltar. Mas o pássaro da menina voava livre e vinha quando sentia saudades… As suas penas também eram diferentes. Mudavam de cor. Eram sempre pintadas pelas cores dos lugares estranhos e longínquos por onde voava. Certa vez voltou totalmente branco, cauda enorme de plumas fofas como o algodão…
— Menina, eu venho das montanhas frias e cobertas de neve, tudo maravilhosamente branco e puro, brilhando sob a luz da lua, nada se ouvindo a não ser o barulho do vento que faz estalar o gelo que cobre os galhos das árvores. Trouxe, nas minhas penas, um pouco do encanto que vi, como presente para ti…
E, assim, ele começava a cantar as canções e as histórias daquele mundo que a menina nunca vira. Até que ela adormecia, e sonhava que voava nas asas do pássaro.
Outra vez voltou vermelho como o fogo, penacho dourado na cabeça.
— Venho de uma terra queimada pela seca, terra quente e sem água, onde os grandes, os pequenos e os bichos sofrem a tristeza do sol que não se apaga. As minhas penas ficaram como aquele sol, e eu trago as canções tristes daqueles que gostariam de ouvir o barulho das cachoeiras e ver a beleza dos campos verdes.
E de novo começavam as histórias. A menina amava aquele pássaro e podia ouvi-lo sem parar, dia após dia. E o pássaro amava a menina, e por isto voltava sempre.
Mas chegava a hora da tristeza.
— Tenho de ir — dizia.
— Por favor, não vás. Fico tão triste. Terei saudades. E vou chorar…— E a menina fazia beicinho…
— Eu também terei saudades — dizia o pássaro. — Eu também vou chorar. Mas vou contar-te um segredo: as plantas precisam da água, nós precisamos do ar, os peixes precisam dos rios… E o meu encanto precisa da saudade. É aquela tristeza, na espera do regresso, que faz com que as minhas penas fiquem bonitas. Se eu não for, não haverá saudade. Eu deixarei de ser um pássaro encantado. E tu deixarás de me amar.
Assim, ele partiu. A menina, sozinha, chorava à noite de tristeza, imaginando se o pássaro voltaria. E foi numa dessas noites que ela teve uma ideia malvada: “Se eu o prender numa gaiola, ele nunca mais partirá. Será meu para sempre. Não mais terei saudades. E ficarei feliz…”
Com estes pensamentos, comprou uma linda gaiola, de prata, própria para um pássaro que se ama muito. E ficou à espera. Ele chegou finalmente, maravilhoso nas suas novas cores, com histórias diferentes para contar. Cansado da viagem, adormeceu. Foi então que a menina, cuidadosamente, para que ele não acordasse, o prendeu na gaiola, para que ele nunca mais a abandonasse. E adormeceu feliz.
Acordou de madrugada, com um gemido do pássaro…
— Ah! menina… O que é que fizeste? Quebrou-se o encanto. As minhas penas ficarão feias e eu esquecer-me-ei das histórias… Sem a saudade, o amor ir-se-á embora…
A menina não acreditou. Pensou que ele acabaria por se acostumar. Mas não foi isto que aconteceu. O tempo ia passando, e o pássaro ficando diferente. Caíram as plumas e o penacho. Os vermelhos, os verdes e os azuis das penas transformaram-se num cinzento triste. E veio o silêncio: deixou de cantar.
Também a menina se entristeceu. Não, aquele não era o pássaro que ela amava. E de noite ela chorava, pensando naquilo que havia feito ao seu amigo…
Até que não aguentou mais.
Abriu a porta da gaiola.
— Podes ir, pássaro. Volta quando quiseres…
— Obrigado, menina. Tenho de partir. E preciso de partir para que a saudade chegue e eu tenha vontade de voltar. Longe, na saudade, muitas coisas boas começam a crescer dentro de nós. Sempre que ficares com saudade, eu ficarei mais bonito. Sempre que eu ficar com saudade, tu ficarás mais bonita. E enfeitar-te-ás, para me esperar…
E partiu. Voou que voou, para lugares distantes. A menina contava os dias, e a cada dia que passava a saudade crescia.
— Que bom — pensava ela — o meu pássaro está a ficar encantado de novo…
E ela ia ao guarda-roupa, escolher os vestidos, e penteava os cabelos e colocava uma flor na jarra.
— Nunca se sabe. Pode ser que ele volte hoje…
Sem que ela se apercebesse, o mundo inteiro foi ficando encantado, como o pássaro. Porque ele deveria estar a voar de qualquer lado e de qualquer lado haveria de voltar. Ah!
Mundo maravilhoso, que guarda em algum lugar secreto o pássaro encantado que se ama…
E foi assim que ela, cada noite, ia para a cama, triste de saudade, mas feliz com o pensamento: “Quem sabe se ele voltará amanhã….”
E assim dormia e sonhava com a alegria do reencontro.

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Tempo de Pipa (Video de Cícero)

Colorir: Mesmo o Cícero falando que o nome Tempo de Pipa veio pelas crianças que brincam muito de pipa no seu bairro, tem uma teoria muito legal:

A Teoria da Pipa : A Teoria da Pipa diz respeito à arte de conquistar um relacionamento e mantê-lo vivo. Resumidamente esta teoria, escrita em 1999, diz que para manter uma relação saudável com outra pessoa, seja uma relação amorosa, seja uma relação de amizade, é necessário o desenvolvimento contínuo do ciclo “estímulo-abandono”. A teoria da Pipa considera que as pessoas dentro de um relacionamento devem tratar o relacionamento como se este fosse uma pipa. Isto significa cumprir o ciclo dar linha, puxar linha, em todas as fases do relacionamento. Dar linha compreende as técnicas de sedução: investir tempo, dinheiro, atenção para conquistar o relacionamento e cuidar ativamente dele. Puxar a linha significa esperar a resposta, dar tempo para o outro assimilar, para o outro sentir falta do estímulo, para o outro corresponder: é deixar fluir e esperar a resposta. Mas há um detalhe importante nesta teoria: a recíproca precisa ser verdadeira. Se não, haverá sempre um desnivelamento de expectativas, chegando, por vezes, a ser confundido com manipulação. Este comportamento mantém viva relação porque desperta uma síndrome de carência mútua de estímulo de forma que os participantes da relação se sentem compelidos a investir tempo no relacionamento.

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Conselho de um velho apaixonado

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Quando encontrar alguém e esse alguém fizer
seu coração parar de funcionar por alguns segundos,
preste atenção: pode ser a pessoa
mais importante da sua vida.

Se os olhares se cruzarem e, neste momento,
houver o mesmo brilho intenso entre eles,
fique alerta: pode ser a pessoa que você está
esperando desde o dia em que nasceu.

Se o toque dos lábios for intenso, se o beijo
for apaixonante, e os olhos se encherem
d’água neste momento, perceba:
existe algo mágico entre vocês.

Se o 1º e o último pensamento do seu dia
for essa pessoa, se a vontade de ficar
juntos chegar a apertar o coração, agradeça:
Algo do céu te mandou
um presente divino : O AMOR.

Se um dia tiverem que pedir perdão um
ao outro por algum motivo e, em troca,
receber um abraço, um sorriso, um afago nos cabelos
e os gestos valerem mais que mil palavras,
entregue-se: vocês foram feitos um pro outro.

Se por algum motivo você estiver triste,
se a vida te deu uma rasteira e a outra pessoa
sofrer o seu sofrimento, chorar as suas
lágrimas e enxugá-las com ternura, que
coisa maravilhosa: você poderá contar
com ela em qualquer momento de sua vida.

Se você conseguir, em pensamento, sentir
o cheiro da pessoa como
se ela estivesse ali do seu lado…

Se você achar a pessoa maravilhosamente linda,
mesmo ela estando de pijamas velhos,
chinelos de dedo e cabelos emaranhados…

Se você não consegue trabalhar direito o dia todo,
ansioso pelo encontro que está marcado para a noite…

Se você não consegue imaginar, de maneira
nenhuma, um futuro sem a pessoa ao seu lado…

Se você tiver a certeza que vai ver a outra
envelhecendo e, mesmo assim, tiver a convicção
que vai continuar sendo louco por ela…

Se você preferir fechar os olhos, antes de ver
a outra partindo: é o amor que chegou na sua vida.

Muitas pessoas apaixonam-se muitas vezes
na vida poucas amam ou encontram um amor verdadeiro.

Às vezes encontram e, por não prestarem atenção
nesses sinais, deixam o amor passar,
sem deixá-lo acontecer verdadeiramente.

É o livre-arbítrio. Por isso, preste atenção nos sinais.
Não deixe que as loucuras do dia-a-dia o deixem
cego para a melhor coisa da vida: o AMOR !!!

Carlos Drummond de Andrade.

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El Lenguaje, como todo lo demás, fue Inventado por los Hombres para Seducir a las Mujeres

John Keating: Language was developed for one endeavor, and that is – Mr. Anderson? Come on, are you a man or an amoeba?

[pause]

John Keating: Mr. Perry?

Neil: To communicate.

John Keating: No! To woo women![1]

El Lenguaje, junto con todos los demás productos de la inventiva de los hombres, fue creado para darle una existencia más amena a las mujeres y a los niños. Si completáramos la famosa frase de la feminista antifeminista Camille Paglia –“Si la civilización hubiera quedado en manos de las mujeres, seguiríamos viviendo en chozas”(Paglia, 2006, pág. 77)—ésta quedaría así: “Si el lenguaje hubiera quedado en manos de las mujeres, seguiríamos balbuceando”.

"Los Hombres descubrieron la palabra e inventaron la conversación; las mujeres se inspiraron en la conversación e inventaron los chismes"

“Los Hombres descubrieron la palabra e inventaron la conversación; las mujeres se inspiraron en la conversación e inventaron los chismes”

Quien lea esto en esta época en la que cuestionar el dogma del feminismo es catalogado por la academia como lo que “No es NoRmal” e igualado a conductas como “los acontecimientos de inequidad de género, sexismo y acoso sexual”[2], dirá del autor los peores epítetos y ad hominems antes que contradecir sus argumentos, o su falta de ellos.

Pensar diferente a lo que nos adoctrina el Famimamertismo, No es NoRmal...

Pensar diferente a lo que nos adoctrina el Famimamertismo, No es NoRmal…

Sin embargo, en esta ocasión no hablaré de la corruptora incidencia de ideologías igualitaristas como el feminismo en la sociedad y en el lenguaje sino de cómo el lenguaje fue inventado por los hombres para seducir a las mujeres, una función tan necesaria para el disfrute de la buena vida de hombres y mujeres, pero que lxs feministxs y txdx aquell@s quienes promueven el lenguaje políticamente correcto quieren criminalizar al sublimar el verdadero significado de lo que es “acoso sexual”, despojar a los hombres (heterosexuales, claro) de la expresión lingüística de su atracción hacia las mujeres de IMC normal y tipificar como delito cualquier palabra que denote el interés sexual funcional de un hombre por una mujer.

También hablaré en este texto acerca de cómo este “lenguaje seductor” se diferencia del lenguaje cotidiano (Stern, 1983, pág. Parte 1); cómo puede ser aprendido para alcanzar la proficiencia (Stern, 1983, pág. Parte 5); de diferentes debates alrededor de este (por ej: si hay que mostrar el interés u ocultarlo); y lo que sucederá con el aprendizaje del “lenguaje seductor” como “segunda lengua” de todo hombre normal que quiera tener algún prospecto con el sexo opuesto en el mundo posmoderno.

El Lenguaje Seductor como Segunda Lengua.

El lenguaje, al igual que otras herramientas de los hombres, tiene un propósito. Sin embargo este propósito depende en gran medida del contexto en el que sea usado. Así que puede ser tan contraproducente usar con una compañera de trabajo el mismo lenguaje verbal (estando en la empresa) y no verbal que se emplearía con la novia en la intimidad. No se puede caer en pensar que el “Lenguaje Seductor” es la única herramienta que se tiene para comunicarse con otras personas porque sería lo mismo que utilizar un martillo para ajustar una tuerca. Puede ser útil, pero no es lo idóneo y mucho menos funcional. Si todo lo que tienes es un martillo, cada problema se verá como un clavo[3].

Hay que empezar entendiendo que en la situación del cortejo, hombres y mujeres nos comunicamos de manera diferente a la forma de otros contextos como el profesional y el académico. Esta manera de comunicarnos puede ser tan diferente del L1 (Stern, 1983), del “Lenguaje Nativo” que si un hombre es suertudo y tiene un talento innato sin requerir práctica, sería todo un “natural” y “bilingüe” en el lenguaje venusino.

De hecho, en Los Hombres son de Marte y las Mujeres de Venus (¡yo sé, un libro de autoayuda!) parte de la premisa que Hombres y Mujeres tienen formas de expresarse de maneras diferentes en función a las inherentes diferencias que hay entre los géneros y cómo entender estas diferencias puede ayudar a cimentar mejores relaciones de pareja (Gray, 1992).

Pero más allá de cómo se titule un famoso o/e infame libro[4] con un título cursi de los ochenta y por más que lo quieran negar aquellos que repiten incesantemente eso de que el “género es un constructo social”[5], es un hecho que los cerebros de hombres y mujeres son diferentes[6]. Por tanto nuestras diferencias en el CI, en las aptitudes y preferencias a la hora de elegir profesiones[7], nuestras personalidades[8], nuestra forma de expresar (o no) nuestras emociones y en lo que encontramos atractivo un sexo del otro.

En la Lingüística o el “estudio sistemático del lenguaje” (Stern, 1983, pág. 121) se reconoce la existencia de variedad en el lenguaje tales como los dialectos regionales, los dialectos sociales (“sociolects”, p. 121) o los interlenguajes. El “Lenguaje Seductor”, esa forma de hablar característica utilizada por los sexos cuando están interesados en atraer y seducir al sexo opuesto para generar entre ellos una relación de tipo romántico y/o sexual, entraría en la categoría de los Registros, o sea, “las variedades de un lenguaje de acuerdo a las diferencias en los usos demandados por diferentes situaciones sociales” (Stern, 1983, pág. 125).

 

¿Cómo entender este registro?

La Seducción por más que lo queramos no es magia. No hay una alquímica combinación de palabras que logren alinear a los planetas, abrir piernas y humedecer panties. Puede que sea una ciencia, un juego o un método. Todavía no se sabe y pensarlo demasiado es propio de los keyboard jockeys[9] que se quedan detrás de una pantalla preguntándose qué habría sucedido si lo hubieran intentado.

9786074004465[1]

Desde la antigüedad, los hombres han sido conscientes del poder de la palabra a la hora de encantar a las mujeres. El poeta romano Ovidio en su Ars Amatoria, proporcionó a hombres y mujeres cortos consejos “prácticos” (para la época) de cómo “abrigar la certeza de que todas / pueden ser conquistadas” (Greene, 2001). Todos estos consejos tenían en común el ser artificios. La seducción como artificio.

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Para Baudrillard, el artificio de la seducción trasciende de simples consejos a la hora de conquistar y va más allá su típico significado de diccionario con connotaciones negativas de engaño y  manipulación, hace parte de un estudio del lenguaje en tanto resignifica las relaciones que hay entre los signos, más allá de lo sexual y/o romántico. “Toda estructura se acomoda a la inversión o a la subversión, pero no a la reversión de sus términos. Esta forma reversible es la de la seducción” (Baudrillard, 1989). A pesar de lo cíclica que pueda resultar esta sibilina definición que poco le puede dejar a un estudiante de la seducción, no hay que obviar la importancia de la teoría en la conformación del concepto lo que luego nos sirve para apropiarlo y entenderlo (Stern, 1983).

22038982[1]

El interés por el “Arte de Amar”, como es el título del libro de Erich Fromm, se ha retomado en años recientes en los Estados Unidos de América con la publicación del libro The Game (El Método, en español). En este libro, Neil Strauss introduce a la “comunidad secreta de los maestros de la seducción” y a todos sus personajes: el icónico Mystery, “creador” del Mystery Method y del infame peacocking; Tyler Durden, creador de la hoy infame Real Social Dynamics por todo el lío del “hombre más odiado del mundo”[10], Ross Jeffries, entre otros. Al menos esta comunidad, que data de mínimo unos 30 años, ya no está tan oculta y se ha vuelto en una industria que solo en Estados Unidos mueve miles de millones de dólares al año en seminarios, libros y videoconferencias ofrecidas a hombres que quieren intentan mejorar su suerte con las mujeres.

neil+strauss+the+game[1]

La “Comunidad de la Seducción” al pretender “enseñarle a los hombres cómo hablarle a las mujeres” está llevando a cabo una labor que puede ser problematizada dentro de la pedagogía de las lenguas y de los estudios socioculturales porque proponen que ciertas formas (más específicamente registros, como dije más arriba) del lenguaje (Stern, 1983, pág. 257) se pueden sistematizar en forma de un “Método” para conseguir resultados con las mujeres: su número, un beso, sexo, una relación, etc. Esto sería un estudio de la lingüística con fines románticos o sexuales: estudiar los efectos de los signos verbales y no verbales en las relaciones entre hombres y mujeres con el fin de fortalecer las relaciones eróticas y románticas con ellas.

¿Es posible aprender o enseñar a seducir?

Se han generado diversas posiciones alrededor de si es posible aprender y enseñar a los hombres a atraer a las mujeres a través de hacer cambios en su lenguaje verbal y corporal. Hay posiciones radicales que sostienen que el “game” o la seducción no funcionan porque la atracción está determinada por factores que están casi del control de los hombres, como la estatura, la raza, el estatus socioeconómico o La razón entre cintura y caderas en las mujeres y la razón cintura hombros en los hombres.. Estas posiciones dicen que cualquier “frase enlatada” que un hombre le diga a una mujer no va a cambiar mucho o nada esos primeros tres segundos en que ella sabe si sí o no este hombre se la llevará a la cama.

Contrario a esto, es válido cuestionar si este registro en el lenguaje, o sea esa variación que en función del contexto social en que nos encontramos sufre nuestra forma de hablar, específicamente cuando estamos en frente de la mujer que nos atrae, es algo instintivo, fuera de nuestro control y por tanto innato e invariable que no se puede aprender o si efectivamente sí es posible aprenderlo como cuando se aprende, no un L2 sino el argot de una profesión.

Por ejemplo, dentro de los innumerables foros de la “Comunidad de la Seducción” keyboard jockeys se debaten si es más efectivo un “método indirecto o un método directo” para hablar con las mujeres, o sea si tiene más probabilidad ocultar o ser honesto con las intenciones que se tienen de tener una relación sexual o romántica con una mujer. También se debate sobre el contexto, sobre si es mejor “el juego diurno o el juego nocturno”, conocer mujeres de día o de noche. Todas son preguntas de método, pero también serían preguntas de método de enseñanza de un registro de lenguaje inserto en un contexto de individuos diversos y diversas significaciones de los símbolos que trascienden nuestras relaciones entre los sexos. Preguntas que tal vez no tengan una única respuesta en tanto dependen de tantas circunstancias, incluso de las preferencias de quienes utilizan tal o cual método, tal o cual palabra, tal o cual frase, tal o cual gesto…

Es posible que en un mundo ideal donde todas las variables que parecen estar simultáneamente cuando un hombre y una mujer se comunican con algún fin romántico y/o sexual dejen de importar en el cortejo y se confíe solo en ese 7% que son las palabras, tal vez ahí se sepa finalmente cuál es el grado de influencia que juega exclusivamente el lenguaje en la seducción. Mientras tanto, en el lenguaje corporal y otros indicadores, son los que predominan por sobre el lenguaje de las palabras, pero esto no significa que lo verbal deje de importar, por debajo de lo no verbal.

Es por esto que sin intentar caer en un cientificismo que tal vez sea inalcanzable hasta que se formule o invente un entorno ideal de control en el que el lenguaje sea el único factor de importancia en la seducción; no hay que descardar que sea posible un método porque aunque los seres humanos seamos diferentes como individuos, somos semejantes entre nosotros de muchas otras maneras que tal vez hagan posible encontrar qué es lo que hace posible seducir a tal y tal persona de tales y tales características y con tal y tal subjetividad. Ya en ese momento el Arte de la Seducción se volverá una ciencia social y el estudio de la atracción dejará de estar reservada a los científicos evolucionistas, a la “Comunidad de la Seducción” y a las revistas para mujeres.

Sin embargo, es innegable que si más de una forma en que un hombre o mujer diga las palabras equivocadas con las cuales se genera una reacción desagradable en su interlocutor del sexo opuesto, como por ejemplo una crítica a sus avances románticos y/o sexuales, también debe haber al menos una forma en que un hombre o mujer digan las palabras correctas que generen la reacción positiva con su interlocutor del sexo opuesto traduciéndose, por ejemplo, en una relación sexual y/o romántica. Si se puede hacer mal, debe haber al menos una forma de hacerlo bien. Por lo tanto si se puede enseñar mal, puede enseñarse al menos una forma correcta de conseguir un resultado esperado.

La Seducción como forma de ver el mundo.

Más allá de si un método sirve o no. Hay que reconocer que detrás de la forma en que un hombre “seduce” a una mujer subyacen los pensamientos e ideas que ese hombre tiene del mundo y que dependiendo de la calidad de unos depende la calidad de los otros. Por eso es peligrosa la esquematización que se hace en los medios de comunicación y en la academia que pretenden tipificar como delito la expresión verbal de interés, especialmente sexual, de un hombre heterosexual hacia una mujer.

Cuando un hombre expresa interés en una mujer, en el sentido lingüístico de la frase, él sería el sujeto y ella el objeto. Pero para los feministas, esto constituye algo llamado “objetificación” y es malo porque “se le está quitando a las mujeres su agencia” y se las ve “no como personas, sino como objetos sexuales al servicio de los deseos masculinos”. Hay que tener cuidado porque lo que en un momento dado puede ser considerado como acoso, se amplía a incluir el cortejo y por tanto destruye las relaciones entre los sexos. Es por esto que hay que mirar con lupa los videos “virales” de internet que quieren que veamos instancias de acoso sexual cada vez que un hombre le dice a una mujer no tan atractiva que “buenos días” y que “está muy bonita”[11]. El contexto importa.

#BasedMom no pudo haberlo dicho mejor https://www.youtube.com/watch?v=T2NUk5AFImw

#BasedMom no pudo haberlo dicho mejor https://www.youtube.com/watch?v=T2NUk5AFImw

Esto es porque cuando se diluye el significado del tipo penal de “Acoso Sexual”[12] a lo que sea que una mujer considere que es acoso en un momento dado en el que se sienta acosada, la subjetividad operará en contra de los hombres quienes verán coartada su libertad de expresar interés sexual hacia las mujeres y se verán perseguidos simplemente por el hecho de ser indeseables para la mujer en particular a la que tuvieron el infortunio de decirle que les atraía, violentándoseles de esta manera su presunción de inocencia. Peligroso es ampliar el significado de lo que es “Acoso”, más peligroso aún es generalizar a todo hombre como un potencial acosador, como cuando se crean vagones exclusivos o “espacios seguros” que generalizan a las mujeres como pobres víctimas y a los hombres como desgraciados victimarios de acoso sexual.

Puede que suene muy jurídica esta parte, pero como ya dije en un ensayo anterior, lo jurídico es lingüístico en tanto que los enunciados normativos que prescriben y ordenan la realidad social están amparados por la fuerza legítima del Estado de Derecho ‘democráticamente’ constituido. Simplificando, el derecho son ordenes, y las órdenes son enunciados lingüísticos. Por tal razón, si se pierde el significado de lo que es un delito, se le está dando el poder a alguien que determine arbitrariamente lo que significa la ley y se llegue a violentar a los inocentes por parte de quienes dicen: “Esto es un delito no porque la ley lo diga, sino porque a mí se me da la gana”.

Cuando se criminaliza la seducción, como cuando se implementa las políticas de “Consentimiento Activo”, como en ciertas Universidades de USA, hace que se pierda la espontaneidad en las relaciones entre los sexos por la paranoia que hay hacia una cultura de la violación que se olvida que los hombres tienen mayor peligro de morir linchados resultado de una falsa acusación sin pruebas en las que se les presume culpables a menos que demuestren su inocencia, de lo que teme una mujer por ser violada.

No ese tipo de contrato sexual, sino este https://www.youtube.com/watch?v=RLhH1axWiTI

No ese tipo de contrato sexual, sino este https://www.youtube.com/watch?v=RLhH1axWiTI

Si se pierde la espontaneidad del lenguaje, el lenguaje deja de ser natural y muere. El Lenguaje de la seducción puede morir cuando se desincentiva a que sus hablantes lo utilicen. El mismo lenguaje de la seducción que inspiró incontables canciones, poemas, y gran parte de la literatura conocida. Es por esto que si se quiere mantener un registro del lenguaje que es el que sirve para que hombres y mujeres creen relaciones entre sí más allá de las que terminarán siendo “políticamente correctas”, es necesario cambiar la forma en que entendemos el lenguaje y dejar de intentar mostrar como evidencia lo que es simple propaganda.

Bibliografía

Baudrillard, J. (1989). De la Seducción. Madrid: Cátedra.

Gray, J. (1992). Los Hombres son de Marte y las Mujeres de Venus. Rosario: Nueva Era.

Greene, R. (2001). El Arte de la Seducción. México: Océano.

Paglia, C. (2006). Sexual Personae. Madrid: Valdemar.

Stern, H. H. (1983). Fundamental Concepts of Language Teaching. New York: Oxford University Press.

[1] En la cinta La Sociedad de los Poetas Muertos el rebelde profesor Keating les pregunta a sus alumnos:

— El lenguaje fue desarrollado con un solo propósito ¿cuál es?

Neil, uno de los estudiantes responde:

— Para comunicarse.

El profesor lo mira cual si hubiera dicho una tontería y le responde

No… Para seducir a las mujeres!.

[2] El problema de la Campaña No es NoRmal del Grupo de Derecho y Género de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, no es afirmar o negar que hechos de “inequidad de género, sexismo y acoso sexual” ocurran o no en la Universidad. No.

El oponerse a la campaña de No es NoRmal es ir en contra de una campaña que representa una ideología que se plantea sospechosamente.

No es NoRmal que una campaña que supuestamente fue creada para abrir espacios de discusión sobre los acontecimientos de inequidad de género, sexismo y acoso sexual que ocurren en la Universidad de los Andes, necesite censurar la discusión de los puntos de vista que justificadamente se le contraponen, como sucedió cuando fueron retirados los carteles que la parodiaban.

[3] If all you have is a hammer, everything looks like a nail.

[4] Yes, it’s official, men are from Mars and women from Venus, and here’s the science to prove it http://www.telegraph.co.uk/women/womens-life/11087100/Yes-its-official-men-are-from-Mars-and-women-from-Venus-and-heres-the-science-to-prove-it.html (Todos los estudios son tomados del famoso Heartiste.wordpress.com)

[5] Male and Female: The Evolution of Human Sex Differences by David C. Geary reviewed by Kevin Macdonald http://www.csulb.edu/~kmacd/paper-gearyrev.html

[6] “Maps of neural circuitry showed that on average women’s brains were highly connected across the left and right hemispheres, in contrast to men’s brains, where the connections were typically stronger between the front and back regions.

Ragini Verma, a researcher at the University of Pennsylvania, said the greatest surprise was how much the findings supported old stereotypes, with men’s brains apparently wired more for perception and co-ordinated actions, and women’s for social skills and memory, making them better equipped for multitasking.”http://www.theguardian.com/science/2013/dec/02/men-women-brains-wired-differently

[7] En hjernevask – Brainwash – Lavado de Cerebro un documental de Haral Eia, Noruego, llamado “la Paradoja de la Igualdad de Género” en el que se muestra que en un experimento los bebés varones escogen carritos azules y las niñas escogen muñequitas rosadas. Esto contraría la repetida falacia argumentada por el feminazismo que dice que el desde niñas, el opresivo y omnipresente “patriarcado”, obliga a las mujeres a seguir un rol de género femenino y “opresivo”, cuando las evidencias en todos los casos muestran que la respuesta de que las mujeres escojan profesiones para mujeres que por lo general pagan menos –como la educación prescolar, la enfermería y cargos asistenciales–  está en los genes. Nature vs. Nurture. Episodio 1 – “La Paradoja de la Igualdad de Género”

[8] The Distance Between Mars and Venus: Measuring Global Sex Differences in Personality. Marco Del Giudice,Tom Booth, Paul Irwing. Published: January 04, 2012 http://www.plosone.org/article/info%3Adoi/10.1371/journal.pone.0029265

[9] Jinetes de teclado: personas que predican más de lo que practican y solo ven la paja en el ojo ajeno, además que se hacen muchas.

[10]Is This the Most Hated Man in the World? http://time.com/3578387/julien-blanc-feminism-real-social-dynamics/

[11] What the Harrassment Video Gets Wrong https://www.youtube.com/watch?v=T2NUk5AFImw

[12] artículo 29 de la Ley 1257 de 4 de diciembre de 2008: “El que en beneficio suyo o de un tercero y valiéndose de su superioridad manifiesta o relaciones de autoridad o de poder, edad, sexo, posición laboral, social, familiar o económica, acose, persiga, hostigue o asedie física o verbalmente, con fines sexuales no consentidos, a otra persona, incurrirá en prisión de uno (1) a tres (3) años”.

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El Lenguaje como Fenómeno Cultural Común a Todas las Ciencias Sociales e inseparable de las formas culturales

El lenguaje, entendido como una “[m]anera de expresarse” (Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española – RAE), es un factor que según algunos expertos afecta la manera en la que interpretamos la realidad y por ende el cómo nos relacionamos con ella.

Desde la teoría de Sapir: “el lenguaje, el individuo, la sociedad y la cultura son estudiados en cercana asociación entre sí”[1] Sin embargo, esta teoría no afirma que el lenguaje se haya manifestado primero que los otros elementos de la sociedad; en realidad se consideran como elementos que se aportan mutuamente. Es decir, nuestras manifestaciones culturales, nuestras organizaciones sociales y nuestras creencias religiosas, y demás, son interdependientes. El lenguaje, como una herramienta y un elemento cultural, no está colonizado por una ciencia social, ni su estudio se resume a un solo campo. Las ciencias sociales parten del lenguaje, la lengua y la cultura, para entender los estudios sobre esas áreas, y orientar el desarrollo de cada una.

Como seres humanos, tenemos una naturaleza que nos incita a querer entender y analizar la realidad, por eso tenemos en gran estima a las ciencias tanto sociales como exactas, ya que es a través de ellas que comprendemos mejor el orden del mundo en el que vivimos. Utilizamos a las ciencias como otra manera de acercarnos e interactuar con la realidad, y en todas está presente algún tipo de lenguaje por el que podamos comunicar los descubrimientos realizados. Las ciencias sociales se acercan aún más al lenguaje porque lo toman como objeto de estudio además de usarlo como herramienta de comunicación.

Las ciencias sociales, como parte de un conjunto de ciencias que tiene un sujeto de estudio muy diferente al de cualquier otra. Mientras las ciencias naturales se encargan del estudio de los hechos empíricos; las ciencias sociales se encargan del estudio de las relaciones intangibles entre el individuo, el colectivo y el Estado. Es así que estas pretenden conocer las sociedades, el desarrollo y la evolución del ser humano, estudiar su mente, sus estructuras políticas, el desarrollo historiográfico y su lingüística.

En la sociología, la antropología, la psicología y la sociolingüística, más específicamente, se trabaja y se analiza la relación del lenguaje con los ámbitos socioculturales. En primer lugar, la sociología, en términos de Durkheim, los lenguajes pertenecen a “los Hechos Sociales”, los cuales “consisten en formas de obrar, pensar y sentir, exteriores al individuo y están dotados de un poder de coacción en virtud del cual se imponen”[2]. Por lo anterior, la “Función”[3], o la necesidad principal a la que responde el lenguaje, es la de facilitar la comunicación y la integración social entre los diversos individuos del género humano. Es así que de esta manera se afectan las relaciones entre los individuos, creándose lenguajes propios entre ellos que los acercan y crean lazos de ‘solidaridad’ basados en el intercambio de signos y códigos lingüísticos que se vuelven comunes y que, en el largo plazo, ayudan a conformar una ‘conciencia colectiva’ entre quienes comparten el mismo lenguaje. Entendida esta como la “totalidad de creencias y sentimientos comunes a la media de la sociedad que forma un determinado sistema dotado de vida propia”.

En segundo lugar, la antropología “ha reconocido que, hasta cierto punto, el lenguaje puede ser estudiado como un sistema auto-contenido y requiere una experticia en sí mismo. Pero el estudio del lenguaje, constantemente demanda una interpretación del significado socialmente determinado y, viceversa, el estudio de diferentes aspectos culturales requiere un entendimiento de los aspectos verbales de esa cultura”[4]. El mayor punto de convergencia entre la antropología y el lenguaje lo representa la Antropología Lingüística o el estudio de la relación entre el lenguaje y la cultura, teniendo en cuenta “las tres rúbricas de la raza, el lenguaje y la cultura”[5].

En tercer lugar, la sociolingüística es el estudio del lenguaje en relación con su entorno, lo que Haugen denominó “Ecología del Lenguaje”[6], partiendo del supuesto de que el discurso varía de acuerdo a las circunstancias sociales y que cada comunidad maneja un tipo diferente de discurso que modifica el sentido del mensaje.

Adicionalmente, en relación con el Derecho, el lenguaje en lugar de describir la realidad, prescribe cómo esta debe ser. Esto es porque el Derecho, en lugar de hacer una descripción causalista de la realidad (“El agua moja”), plantea establecer cómo “debe ser” ésta a través de un lenguaje normativo que es resultado de unos “acuerdos” o “convenciones” que imputan una consecuencia (“EL que mate a otro incurrirá en prisión de…”). Hans Kelsen en su libro Teoría Pura del Derecho, desde el positivismo jurídico pretendió solucionar el problema de la objetividad del Derecho al afirmar que este una “ciencia pura” que está inmaculada de las valoraciones de la moral y que el Derecho, entendido como sistema de Leyes de un Estado, como ciencia tiene como objeto de estudio las normas jurídicas y cómo estas regulan el comportamiento de las personas. Sin embargo esta afirmación de la objetividad del Derecho fue criticada por el mismo Pierre Bourdieu quien dentro de su noción de Campo Jurídico[7], considera que el Derecho no son solo las normas jurídicas del Estado y de sus Instituciones, sino que también se tiene que regir, estratégicamente, como si fuera un “campo de juego”, siendo este campo jurídico definido como este “lugar de luchas, pero de luchas que, incluso cuando tratan de transformar las reglas del derecho (…) tienen que producirse según las reglas “.

[1] Stern, H.H. 1983. Fundamental Concepts of Language Teaching. Oxford University Press : Oxford. p. 198

[2] Durkheim, Emile. Las reglas del Método Sociológico. Ediciones Orbis, 1895, pp. 38-39.

[3] Para Durkheim en De la División del Trabajo Social. Editorial Schapire, 1892, pp. 49, Función social es: (1) el sistema de movimientos vitales, con abstracción de sus consecuencias (como las funciones vitales de otros seres vivos); o (2) la relación de correspondencia entre estos movimientos y algunas necesidades del organismo.

[4] Stern, H.H. 1983. Ob. Cit. p. 201

[5] Stern, H.H. 1983. Ob. Cit. p. 195

[6] Stern, H.H. 1983. Ob. Cit. p. 223

[7] “El campo judicial es el espacio en el que y por el que se opera la transmutación de un conflicto directo entre las partes directamente interesadas en un debate jurídicamente reglado entre profesionales actuantes en representación de sus clientes” •            BOURDIEU, Pierre y Teubner, Gunther. Ediciones Uniandes,Instituto Pensar, Siglo del Hombre Editores. Año 2000 http://www.mediafire.com/download/bki2xo5y3yalv6w/BOURDIEU+TEUBNER+La+fuerza+del+derecho.pdf P. 185

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