Conselho de um velho apaixonado

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Quando encontrar alguém e esse alguém fizer
seu coração parar de funcionar por alguns segundos,
preste atenção: pode ser a pessoa
mais importante da sua vida.

Se os olhares se cruzarem e, neste momento,
houver o mesmo brilho intenso entre eles,
fique alerta: pode ser a pessoa que você está
esperando desde o dia em que nasceu.

Se o toque dos lábios for intenso, se o beijo
for apaixonante, e os olhos se encherem
d’água neste momento, perceba:
existe algo mágico entre vocês.

Se o 1º e o último pensamento do seu dia
for essa pessoa, se a vontade de ficar
juntos chegar a apertar o coração, agradeça:
Algo do céu te mandou
um presente divino : O AMOR.

Se um dia tiverem que pedir perdão um
ao outro por algum motivo e, em troca,
receber um abraço, um sorriso, um afago nos cabelos
e os gestos valerem mais que mil palavras,
entregue-se: vocês foram feitos um pro outro.

Se por algum motivo você estiver triste,
se a vida te deu uma rasteira e a outra pessoa
sofrer o seu sofrimento, chorar as suas
lágrimas e enxugá-las com ternura, que
coisa maravilhosa: você poderá contar
com ela em qualquer momento de sua vida.

Se você conseguir, em pensamento, sentir
o cheiro da pessoa como
se ela estivesse ali do seu lado…

Se você achar a pessoa maravilhosamente linda,
mesmo ela estando de pijamas velhos,
chinelos de dedo e cabelos emaranhados…

Se você não consegue trabalhar direito o dia todo,
ansioso pelo encontro que está marcado para a noite…

Se você não consegue imaginar, de maneira
nenhuma, um futuro sem a pessoa ao seu lado…

Se você tiver a certeza que vai ver a outra
envelhecendo e, mesmo assim, tiver a convicção
que vai continuar sendo louco por ela…

Se você preferir fechar os olhos, antes de ver
a outra partindo: é o amor que chegou na sua vida.

Muitas pessoas apaixonam-se muitas vezes
na vida poucas amam ou encontram um amor verdadeiro.

Às vezes encontram e, por não prestarem atenção
nesses sinais, deixam o amor passar,
sem deixá-lo acontecer verdadeiramente.

É o livre-arbítrio. Por isso, preste atenção nos sinais.
Não deixe que as loucuras do dia-a-dia o deixem
cego para a melhor coisa da vida: o AMOR !!!

Carlos Drummond de Andrade.

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El Lenguaje, como todo lo demás, fue Inventado por los Hombres para Seducir a las Mujeres

John Keating: Language was developed for one endeavor, and that is – Mr. Anderson? Come on, are you a man or an amoeba?

[pause]

John Keating: Mr. Perry?

Neil: To communicate.

John Keating: No! To woo women![1]

El Lenguaje, junto con todos los demás productos de la inventiva de los hombres, fue creado para darle una existencia más amena a las mujeres y a los niños. Si completáramos la famosa frase de la feminista antifeminista Camille Paglia –“Si la civilización hubiera quedado en manos de las mujeres, seguiríamos viviendo en chozas”(Paglia, 2006, pág. 77)—ésta quedaría así: “Si el lenguaje hubiera quedado en manos de las mujeres, seguiríamos balbuceando”.

"Los Hombres descubrieron la palabra e inventaron la conversación; las mujeres se inspiraron en la conversación e inventaron los chismes"

“Los Hombres descubrieron la palabra e inventaron la conversación; las mujeres se inspiraron en la conversación e inventaron los chismes”

Quien lea esto en esta época en la que cuestionar el dogma del feminismo es catalogado por la academia como lo que “No es NoRmal” e igualado a conductas como “los acontecimientos de inequidad de género, sexismo y acoso sexual”[2], dirá del autor los peores epítetos y ad hominems antes que contradecir sus argumentos, o su falta de ellos.

Pensar diferente a lo que nos adoctrina el Famimamertismo, No es NoRmal...

Pensar diferente a lo que nos adoctrina el Famimamertismo, No es NoRmal…

Sin embargo, en esta ocasión no hablaré de la corruptora incidencia de ideologías igualitaristas como el feminismo en la sociedad y en el lenguaje sino de cómo el lenguaje fue inventado por los hombres para seducir a las mujeres, una función tan necesaria para el disfrute de la buena vida de hombres y mujeres, pero que lxs feministxs y txdx aquell@s quienes promueven el lenguaje políticamente correcto quieren criminalizar al sublimar el verdadero significado de lo que es “acoso sexual”, despojar a los hombres (heterosexuales, claro) de la expresión lingüística de su atracción hacia las mujeres de IMC normal y tipificar como delito cualquier palabra que denote el interés sexual funcional de un hombre por una mujer.

También hablaré en este texto acerca de cómo este “lenguaje seductor” se diferencia del lenguaje cotidiano (Stern, 1983, pág. Parte 1); cómo puede ser aprendido para alcanzar la proficiencia (Stern, 1983, pág. Parte 5); de diferentes debates alrededor de este (por ej: si hay que mostrar el interés u ocultarlo); y lo que sucederá con el aprendizaje del “lenguaje seductor” como “segunda lengua” de todo hombre normal que quiera tener algún prospecto con el sexo opuesto en el mundo posmoderno.

El Lenguaje Seductor como Segunda Lengua.

El lenguaje, al igual que otras herramientas de los hombres, tiene un propósito. Sin embargo este propósito depende en gran medida del contexto en el que sea usado. Así que puede ser tan contraproducente usar con una compañera de trabajo el mismo lenguaje verbal (estando en la empresa) y no verbal que se emplearía con la novia en la intimidad. No se puede caer en pensar que el “Lenguaje Seductor” es la única herramienta que se tiene para comunicarse con otras personas porque sería lo mismo que utilizar un martillo para ajustar una tuerca. Puede ser útil, pero no es lo idóneo y mucho menos funcional. Si todo lo que tienes es un martillo, cada problema se verá como un clavo[3].

Hay que empezar entendiendo que en la situación del cortejo, hombres y mujeres nos comunicamos de manera diferente a la forma de otros contextos como el profesional y el académico. Esta manera de comunicarnos puede ser tan diferente del L1 (Stern, 1983), del “Lenguaje Nativo” que si un hombre es suertudo y tiene un talento innato sin requerir práctica, sería todo un “natural” y “bilingüe” en el lenguaje venusino.

De hecho, en Los Hombres son de Marte y las Mujeres de Venus (¡yo sé, un libro de autoayuda!) parte de la premisa que Hombres y Mujeres tienen formas de expresarse de maneras diferentes en función a las inherentes diferencias que hay entre los géneros y cómo entender estas diferencias puede ayudar a cimentar mejores relaciones de pareja (Gray, 1992).

Pero más allá de cómo se titule un famoso o/e infame libro[4] con un título cursi de los ochenta y por más que lo quieran negar aquellos que repiten incesantemente eso de que el “género es un constructo social”[5], es un hecho que los cerebros de hombres y mujeres son diferentes[6]. Por tanto nuestras diferencias en el CI, en las aptitudes y preferencias a la hora de elegir profesiones[7], nuestras personalidades[8], nuestra forma de expresar (o no) nuestras emociones y en lo que encontramos atractivo un sexo del otro.

En la Lingüística o el “estudio sistemático del lenguaje” (Stern, 1983, pág. 121) se reconoce la existencia de variedad en el lenguaje tales como los dialectos regionales, los dialectos sociales (“sociolects”, p. 121) o los interlenguajes. El “Lenguaje Seductor”, esa forma de hablar característica utilizada por los sexos cuando están interesados en atraer y seducir al sexo opuesto para generar entre ellos una relación de tipo romántico y/o sexual, entraría en la categoría de los Registros, o sea, “las variedades de un lenguaje de acuerdo a las diferencias en los usos demandados por diferentes situaciones sociales” (Stern, 1983, pág. 125).

 

¿Cómo entender este registro?

La Seducción por más que lo queramos no es magia. No hay una alquímica combinación de palabras que logren alinear a los planetas, abrir piernas y humedecer panties. Puede que sea una ciencia, un juego o un método. Todavía no se sabe y pensarlo demasiado es propio de los keyboard jockeys[9] que se quedan detrás de una pantalla preguntándose qué habría sucedido si lo hubieran intentado.

9786074004465[1]

Desde la antigüedad, los hombres han sido conscientes del poder de la palabra a la hora de encantar a las mujeres. El poeta romano Ovidio en su Ars Amatoria, proporcionó a hombres y mujeres cortos consejos “prácticos” (para la época) de cómo “abrigar la certeza de que todas / pueden ser conquistadas” (Greene, 2001). Todos estos consejos tenían en común el ser artificios. La seducción como artificio.

3771783[1]

Para Baudrillard, el artificio de la seducción trasciende de simples consejos a la hora de conquistar y va más allá su típico significado de diccionario con connotaciones negativas de engaño y  manipulación, hace parte de un estudio del lenguaje en tanto resignifica las relaciones que hay entre los signos, más allá de lo sexual y/o romántico. “Toda estructura se acomoda a la inversión o a la subversión, pero no a la reversión de sus términos. Esta forma reversible es la de la seducción” (Baudrillard, 1989). A pesar de lo cíclica que pueda resultar esta sibilina definición que poco le puede dejar a un estudiante de la seducción, no hay que obviar la importancia de la teoría en la conformación del concepto lo que luego nos sirve para apropiarlo y entenderlo (Stern, 1983).

22038982[1]

El interés por el “Arte de Amar”, como es el título del libro de Erich Fromm, se ha retomado en años recientes en los Estados Unidos de América con la publicación del libro The Game (El Método, en español). En este libro, Neil Strauss introduce a la “comunidad secreta de los maestros de la seducción” y a todos sus personajes: el icónico Mystery, “creador” del Mystery Method y del infame peacocking; Tyler Durden, creador de la hoy infame Real Social Dynamics por todo el lío del “hombre más odiado del mundo”[10], Ross Jeffries, entre otros. Al menos esta comunidad, que data de mínimo unos 30 años, ya no está tan oculta y se ha vuelto en una industria que solo en Estados Unidos mueve miles de millones de dólares al año en seminarios, libros y videoconferencias ofrecidas a hombres que quieren intentan mejorar su suerte con las mujeres.

neil+strauss+the+game[1]

La “Comunidad de la Seducción” al pretender “enseñarle a los hombres cómo hablarle a las mujeres” está llevando a cabo una labor que puede ser problematizada dentro de la pedagogía de las lenguas y de los estudios socioculturales porque proponen que ciertas formas (más específicamente registros, como dije más arriba) del lenguaje (Stern, 1983, pág. 257) se pueden sistematizar en forma de un “Método” para conseguir resultados con las mujeres: su número, un beso, sexo, una relación, etc. Esto sería un estudio de la lingüística con fines románticos o sexuales: estudiar los efectos de los signos verbales y no verbales en las relaciones entre hombres y mujeres con el fin de fortalecer las relaciones eróticas y románticas con ellas.

¿Es posible aprender o enseñar a seducir?

Se han generado diversas posiciones alrededor de si es posible aprender y enseñar a los hombres a atraer a las mujeres a través de hacer cambios en su lenguaje verbal y corporal. Hay posiciones radicales que sostienen que el “game” o la seducción no funcionan porque la atracción está determinada por factores que están casi del control de los hombres, como la estatura, la raza, el estatus socioeconómico o La razón entre cintura y caderas en las mujeres y la razón cintura hombros en los hombres.. Estas posiciones dicen que cualquier “frase enlatada” que un hombre le diga a una mujer no va a cambiar mucho o nada esos primeros tres segundos en que ella sabe si sí o no este hombre se la llevará a la cama.

Contrario a esto, es válido cuestionar si este registro en el lenguaje, o sea esa variación que en función del contexto social en que nos encontramos sufre nuestra forma de hablar, específicamente cuando estamos en frente de la mujer que nos atrae, es algo instintivo, fuera de nuestro control y por tanto innato e invariable que no se puede aprender o si efectivamente sí es posible aprenderlo como cuando se aprende, no un L2 sino el argot de una profesión.

Por ejemplo, dentro de los innumerables foros de la “Comunidad de la Seducción” keyboard jockeys se debaten si es más efectivo un “método indirecto o un método directo” para hablar con las mujeres, o sea si tiene más probabilidad ocultar o ser honesto con las intenciones que se tienen de tener una relación sexual o romántica con una mujer. También se debate sobre el contexto, sobre si es mejor “el juego diurno o el juego nocturno”, conocer mujeres de día o de noche. Todas son preguntas de método, pero también serían preguntas de método de enseñanza de un registro de lenguaje inserto en un contexto de individuos diversos y diversas significaciones de los símbolos que trascienden nuestras relaciones entre los sexos. Preguntas que tal vez no tengan una única respuesta en tanto dependen de tantas circunstancias, incluso de las preferencias de quienes utilizan tal o cual método, tal o cual palabra, tal o cual frase, tal o cual gesto…

Es posible que en un mundo ideal donde todas las variables que parecen estar simultáneamente cuando un hombre y una mujer se comunican con algún fin romántico y/o sexual dejen de importar en el cortejo y se confíe solo en ese 7% que son las palabras, tal vez ahí se sepa finalmente cuál es el grado de influencia que juega exclusivamente el lenguaje en la seducción. Mientras tanto, en el lenguaje corporal y otros indicadores, son los que predominan por sobre el lenguaje de las palabras, pero esto no significa que lo verbal deje de importar, por debajo de lo no verbal.

Es por esto que sin intentar caer en un cientificismo que tal vez sea inalcanzable hasta que se formule o invente un entorno ideal de control en el que el lenguaje sea el único factor de importancia en la seducción; no hay que descardar que sea posible un método porque aunque los seres humanos seamos diferentes como individuos, somos semejantes entre nosotros de muchas otras maneras que tal vez hagan posible encontrar qué es lo que hace posible seducir a tal y tal persona de tales y tales características y con tal y tal subjetividad. Ya en ese momento el Arte de la Seducción se volverá una ciencia social y el estudio de la atracción dejará de estar reservada a los científicos evolucionistas, a la “Comunidad de la Seducción” y a las revistas para mujeres.

Sin embargo, es innegable que si más de una forma en que un hombre o mujer diga las palabras equivocadas con las cuales se genera una reacción desagradable en su interlocutor del sexo opuesto, como por ejemplo una crítica a sus avances románticos y/o sexuales, también debe haber al menos una forma en que un hombre o mujer digan las palabras correctas que generen la reacción positiva con su interlocutor del sexo opuesto traduciéndose, por ejemplo, en una relación sexual y/o romántica. Si se puede hacer mal, debe haber al menos una forma de hacerlo bien. Por lo tanto si se puede enseñar mal, puede enseñarse al menos una forma correcta de conseguir un resultado esperado.

La Seducción como forma de ver el mundo.

Más allá de si un método sirve o no. Hay que reconocer que detrás de la forma en que un hombre “seduce” a una mujer subyacen los pensamientos e ideas que ese hombre tiene del mundo y que dependiendo de la calidad de unos depende la calidad de los otros. Por eso es peligrosa la esquematización que se hace en los medios de comunicación y en la academia que pretenden tipificar como delito la expresión verbal de interés, especialmente sexual, de un hombre heterosexual hacia una mujer.

Cuando un hombre expresa interés en una mujer, en el sentido lingüístico de la frase, él sería el sujeto y ella el objeto. Pero para los feministas, esto constituye algo llamado “objetificación” y es malo porque “se le está quitando a las mujeres su agencia” y se las ve “no como personas, sino como objetos sexuales al servicio de los deseos masculinos”. Hay que tener cuidado porque lo que en un momento dado puede ser considerado como acoso, se amplía a incluir el cortejo y por tanto destruye las relaciones entre los sexos. Es por esto que hay que mirar con lupa los videos “virales” de internet que quieren que veamos instancias de acoso sexual cada vez que un hombre le dice a una mujer no tan atractiva que “buenos días” y que “está muy bonita”[11]. El contexto importa.

#BasedMom no pudo haberlo dicho mejor https://www.youtube.com/watch?v=T2NUk5AFImw

#BasedMom no pudo haberlo dicho mejor https://www.youtube.com/watch?v=T2NUk5AFImw

Esto es porque cuando se diluye el significado del tipo penal de “Acoso Sexual”[12] a lo que sea que una mujer considere que es acoso en un momento dado en el que se sienta acosada, la subjetividad operará en contra de los hombres quienes verán coartada su libertad de expresar interés sexual hacia las mujeres y se verán perseguidos simplemente por el hecho de ser indeseables para la mujer en particular a la que tuvieron el infortunio de decirle que les atraía, violentándoseles de esta manera su presunción de inocencia. Peligroso es ampliar el significado de lo que es “Acoso”, más peligroso aún es generalizar a todo hombre como un potencial acosador, como cuando se crean vagones exclusivos o “espacios seguros” que generalizan a las mujeres como pobres víctimas y a los hombres como desgraciados victimarios de acoso sexual.

Puede que suene muy jurídica esta parte, pero como ya dije en un ensayo anterior, lo jurídico es lingüístico en tanto que los enunciados normativos que prescriben y ordenan la realidad social están amparados por la fuerza legítima del Estado de Derecho ‘democráticamente’ constituido. Simplificando, el derecho son ordenes, y las órdenes son enunciados lingüísticos. Por tal razón, si se pierde el significado de lo que es un delito, se le está dando el poder a alguien que determine arbitrariamente lo que significa la ley y se llegue a violentar a los inocentes por parte de quienes dicen: “Esto es un delito no porque la ley lo diga, sino porque a mí se me da la gana”.

Cuando se criminaliza la seducción, como cuando se implementa las políticas de “Consentimiento Activo”, como en ciertas Universidades de USA, hace que se pierda la espontaneidad en las relaciones entre los sexos por la paranoia que hay hacia una cultura de la violación que se olvida que los hombres tienen mayor peligro de morir linchados resultado de una falsa acusación sin pruebas en las que se les presume culpables a menos que demuestren su inocencia, de lo que teme una mujer por ser violada.

No ese tipo de contrato sexual, sino este https://www.youtube.com/watch?v=RLhH1axWiTI

No ese tipo de contrato sexual, sino este https://www.youtube.com/watch?v=RLhH1axWiTI

Si se pierde la espontaneidad del lenguaje, el lenguaje deja de ser natural y muere. El Lenguaje de la seducción puede morir cuando se desincentiva a que sus hablantes lo utilicen. El mismo lenguaje de la seducción que inspiró incontables canciones, poemas, y gran parte de la literatura conocida. Es por esto que si se quiere mantener un registro del lenguaje que es el que sirve para que hombres y mujeres creen relaciones entre sí más allá de las que terminarán siendo “políticamente correctas”, es necesario cambiar la forma en que entendemos el lenguaje y dejar de intentar mostrar como evidencia lo que es simple propaganda.

Bibliografía

Baudrillard, J. (1989). De la Seducción. Madrid: Cátedra.

Gray, J. (1992). Los Hombres son de Marte y las Mujeres de Venus. Rosario: Nueva Era.

Greene, R. (2001). El Arte de la Seducción. México: Océano.

Paglia, C. (2006). Sexual Personae. Madrid: Valdemar.

Stern, H. H. (1983). Fundamental Concepts of Language Teaching. New York: Oxford University Press.

[1] En la cinta La Sociedad de los Poetas Muertos el rebelde profesor Keating les pregunta a sus alumnos:

— El lenguaje fue desarrollado con un solo propósito ¿cuál es?

Neil, uno de los estudiantes responde:

— Para comunicarse.

El profesor lo mira cual si hubiera dicho una tontería y le responde

No… Para seducir a las mujeres!.

[2] El problema de la Campaña No es NoRmal del Grupo de Derecho y Género de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, no es afirmar o negar que hechos de “inequidad de género, sexismo y acoso sexual” ocurran o no en la Universidad. No.

El oponerse a la campaña de No es NoRmal es ir en contra de una campaña que representa una ideología que se plantea sospechosamente.

No es NoRmal que una campaña que supuestamente fue creada para abrir espacios de discusión sobre los acontecimientos de inequidad de género, sexismo y acoso sexual que ocurren en la Universidad de los Andes, necesite censurar la discusión de los puntos de vista que justificadamente se le contraponen, como sucedió cuando fueron retirados los carteles que la parodiaban.

[3] If all you have is a hammer, everything looks like a nail.

[4] Yes, it’s official, men are from Mars and women from Venus, and here’s the science to prove it http://www.telegraph.co.uk/women/womens-life/11087100/Yes-its-official-men-are-from-Mars-and-women-from-Venus-and-heres-the-science-to-prove-it.html (Todos los estudios son tomados del famoso Heartiste.wordpress.com)

[5] Male and Female: The Evolution of Human Sex Differences by David C. Geary reviewed by Kevin Macdonald http://www.csulb.edu/~kmacd/paper-gearyrev.html

[6] “Maps of neural circuitry showed that on average women’s brains were highly connected across the left and right hemispheres, in contrast to men’s brains, where the connections were typically stronger between the front and back regions.

Ragini Verma, a researcher at the University of Pennsylvania, said the greatest surprise was how much the findings supported old stereotypes, with men’s brains apparently wired more for perception and co-ordinated actions, and women’s for social skills and memory, making them better equipped for multitasking.”http://www.theguardian.com/science/2013/dec/02/men-women-brains-wired-differently

[7] En hjernevask – Brainwash – Lavado de Cerebro un documental de Haral Eia, Noruego, llamado “la Paradoja de la Igualdad de Género” en el que se muestra que en un experimento los bebés varones escogen carritos azules y las niñas escogen muñequitas rosadas. Esto contraría la repetida falacia argumentada por el feminazismo que dice que el desde niñas, el opresivo y omnipresente “patriarcado”, obliga a las mujeres a seguir un rol de género femenino y “opresivo”, cuando las evidencias en todos los casos muestran que la respuesta de que las mujeres escojan profesiones para mujeres que por lo general pagan menos –como la educación prescolar, la enfermería y cargos asistenciales–  está en los genes. Nature vs. Nurture. Episodio 1 – “La Paradoja de la Igualdad de Género”

[8] The Distance Between Mars and Venus: Measuring Global Sex Differences in Personality. Marco Del Giudice,Tom Booth, Paul Irwing. Published: January 04, 2012 http://www.plosone.org/article/info%3Adoi/10.1371/journal.pone.0029265

[9] Jinetes de teclado: personas que predican más de lo que practican y solo ven la paja en el ojo ajeno, además que se hacen muchas.

[10]Is This the Most Hated Man in the World? http://time.com/3578387/julien-blanc-feminism-real-social-dynamics/

[11] What the Harrassment Video Gets Wrong https://www.youtube.com/watch?v=T2NUk5AFImw

[12] artículo 29 de la Ley 1257 de 4 de diciembre de 2008: “El que en beneficio suyo o de un tercero y valiéndose de su superioridad manifiesta o relaciones de autoridad o de poder, edad, sexo, posición laboral, social, familiar o económica, acose, persiga, hostigue o asedie física o verbalmente, con fines sexuales no consentidos, a otra persona, incurrirá en prisión de uno (1) a tres (3) años”.

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El Lenguaje como Fenómeno Cultural Común a Todas las Ciencias Sociales e inseparable de las formas culturales

El lenguaje, entendido como una “[m]anera de expresarse” (Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española – RAE), es un factor que según algunos expertos afecta la manera en la que interpretamos la realidad y por ende el cómo nos relacionamos con ella.

Desde la teoría de Sapir: “el lenguaje, el individuo, la sociedad y la cultura son estudiados en cercana asociación entre sí”[1] Sin embargo, esta teoría no afirma que el lenguaje se haya manifestado primero que los otros elementos de la sociedad; en realidad se consideran como elementos que se aportan mutuamente. Es decir, nuestras manifestaciones culturales, nuestras organizaciones sociales y nuestras creencias religiosas, y demás, son interdependientes. El lenguaje, como una herramienta y un elemento cultural, no está colonizado por una ciencia social, ni su estudio se resume a un solo campo. Las ciencias sociales parten del lenguaje, la lengua y la cultura, para entender los estudios sobre esas áreas, y orientar el desarrollo de cada una.

Como seres humanos, tenemos una naturaleza que nos incita a querer entender y analizar la realidad, por eso tenemos en gran estima a las ciencias tanto sociales como exactas, ya que es a través de ellas que comprendemos mejor el orden del mundo en el que vivimos. Utilizamos a las ciencias como otra manera de acercarnos e interactuar con la realidad, y en todas está presente algún tipo de lenguaje por el que podamos comunicar los descubrimientos realizados. Las ciencias sociales se acercan aún más al lenguaje porque lo toman como objeto de estudio además de usarlo como herramienta de comunicación.

Las ciencias sociales, como parte de un conjunto de ciencias que tiene un sujeto de estudio muy diferente al de cualquier otra. Mientras las ciencias naturales se encargan del estudio de los hechos empíricos; las ciencias sociales se encargan del estudio de las relaciones intangibles entre el individuo, el colectivo y el Estado. Es así que estas pretenden conocer las sociedades, el desarrollo y la evolución del ser humano, estudiar su mente, sus estructuras políticas, el desarrollo historiográfico y su lingüística.

En la sociología, la antropología, la psicología y la sociolingüística, más específicamente, se trabaja y se analiza la relación del lenguaje con los ámbitos socioculturales. En primer lugar, la sociología, en términos de Durkheim, los lenguajes pertenecen a “los Hechos Sociales”, los cuales “consisten en formas de obrar, pensar y sentir, exteriores al individuo y están dotados de un poder de coacción en virtud del cual se imponen”[2]. Por lo anterior, la “Función”[3], o la necesidad principal a la que responde el lenguaje, es la de facilitar la comunicación y la integración social entre los diversos individuos del género humano. Es así que de esta manera se afectan las relaciones entre los individuos, creándose lenguajes propios entre ellos que los acercan y crean lazos de ‘solidaridad’ basados en el intercambio de signos y códigos lingüísticos que se vuelven comunes y que, en el largo plazo, ayudan a conformar una ‘conciencia colectiva’ entre quienes comparten el mismo lenguaje. Entendida esta como la “totalidad de creencias y sentimientos comunes a la media de la sociedad que forma un determinado sistema dotado de vida propia”.

En segundo lugar, la antropología “ha reconocido que, hasta cierto punto, el lenguaje puede ser estudiado como un sistema auto-contenido y requiere una experticia en sí mismo. Pero el estudio del lenguaje, constantemente demanda una interpretación del significado socialmente determinado y, viceversa, el estudio de diferentes aspectos culturales requiere un entendimiento de los aspectos verbales de esa cultura”[4]. El mayor punto de convergencia entre la antropología y el lenguaje lo representa la Antropología Lingüística o el estudio de la relación entre el lenguaje y la cultura, teniendo en cuenta “las tres rúbricas de la raza, el lenguaje y la cultura”[5].

En tercer lugar, la sociolingüística es el estudio del lenguaje en relación con su entorno, lo que Haugen denominó “Ecología del Lenguaje”[6], partiendo del supuesto de que el discurso varía de acuerdo a las circunstancias sociales y que cada comunidad maneja un tipo diferente de discurso que modifica el sentido del mensaje.

Adicionalmente, en relación con el Derecho, el lenguaje en lugar de describir la realidad, prescribe cómo esta debe ser. Esto es porque el Derecho, en lugar de hacer una descripción causalista de la realidad (“El agua moja”), plantea establecer cómo “debe ser” ésta a través de un lenguaje normativo que es resultado de unos “acuerdos” o “convenciones” que imputan una consecuencia (“EL que mate a otro incurrirá en prisión de…”). Hans Kelsen en su libro Teoría Pura del Derecho, desde el positivismo jurídico pretendió solucionar el problema de la objetividad del Derecho al afirmar que este una “ciencia pura” que está inmaculada de las valoraciones de la moral y que el Derecho, entendido como sistema de Leyes de un Estado, como ciencia tiene como objeto de estudio las normas jurídicas y cómo estas regulan el comportamiento de las personas. Sin embargo esta afirmación de la objetividad del Derecho fue criticada por el mismo Pierre Bourdieu quien dentro de su noción de Campo Jurídico[7], considera que el Derecho no son solo las normas jurídicas del Estado y de sus Instituciones, sino que también se tiene que regir, estratégicamente, como si fuera un “campo de juego”, siendo este campo jurídico definido como este “lugar de luchas, pero de luchas que, incluso cuando tratan de transformar las reglas del derecho (…) tienen que producirse según las reglas “.

[1] Stern, H.H. 1983. Fundamental Concepts of Language Teaching. Oxford University Press : Oxford. p. 198

[2] Durkheim, Emile. Las reglas del Método Sociológico. Ediciones Orbis, 1895, pp. 38-39.

[3] Para Durkheim en De la División del Trabajo Social. Editorial Schapire, 1892, pp. 49, Función social es: (1) el sistema de movimientos vitales, con abstracción de sus consecuencias (como las funciones vitales de otros seres vivos); o (2) la relación de correspondencia entre estos movimientos y algunas necesidades del organismo.

[4] Stern, H.H. 1983. Ob. Cit. p. 201

[5] Stern, H.H. 1983. Ob. Cit. p. 195

[6] Stern, H.H. 1983. Ob. Cit. p. 223

[7] “El campo judicial es el espacio en el que y por el que se opera la transmutación de un conflicto directo entre las partes directamente interesadas en un debate jurídicamente reglado entre profesionales actuantes en representación de sus clientes” •            BOURDIEU, Pierre y Teubner, Gunther. Ediciones Uniandes,Instituto Pensar, Siglo del Hombre Editores. Año 2000 http://www.mediafire.com/download/bki2xo5y3yalv6w/BOURDIEU+TEUBNER+La+fuerza+del+derecho.pdf P. 185

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Lenguaje + Poder = Derecho

Sin poder detrás, el Derecho es solo palabras. Podría uno decir, que sin su elemento coercitivo, ¿el derecho no es más que un lenguaje? El formularse esta pregunta para intentar responder a la pregunta: ¿Qué es el Derecho?

Preguntarse por la ontología del Derecho es una cuestión problemática debido a que se tienen numerosos conceptos de lo que es. A menudo se tiene la idea que el Derecho no es más que una disciplina que obedece solo a las luchas del poder que se dan dentro de un Estado, si el Derecho es una ciencia autónoma dentro de las ciencias sociales o si el Derecho es esencialmente un lenguaje paralelo al lenguaje natural.

Para responder si el Derecho es o no una ciencia, es menester cuestionarse su cientificidad alrededor de cinco problemas: Problema del Método; Problema de la Objetividad; Problema de la Validez; Problema de la Universalidad; y Problema de los Resultados Posibles. A pesar de que este debate pueda parecer teórico, tiene repercusión en la forma cómo se institucionaliza el Derecho no solo en el sistema universitario, sino también en cómo se institucionaliza el entorno jurídico, político, económico y social.

La Pedagogía de idiomas se parece a la pedagogía del Derecho en que ambos se enfocan en la enseñanza de un idioma. Tanto en la enseñanza de un idioma como en la enseñanza del derecho se presenta una discrepancia entre la teoría y la práctica. Los Modelos de Enseñanza de Lengua Extranjera enunciados por Stern[i] comparten entre sí que todos parten del mismo marco teórico y entienden que la enseñanza de un lenguaje es una labor interdisciplinaria y social. Sus diferencias radicarían, para Stern, en que cada una hace énfasis en aspectos diferentes pero complementarios: “Mackey y Strevens incluyen y hacen énfasis en factores políticos y sociales; Campbell y Spolsky en la relación de la pedagogía con disciplinas más grandes; Mackey, Ingram y Strevens en el proceso enseñanza-aprendizaje”[ii].

Para este texto son de particular importancia las teorías de Strevens y Mackey, porque ambos tienen en cuenta las influencias sociolingüísticas y socioculturales del ambiente en la enseñanza de una lengua y cómo estos Métodos Interdisciplinarios y transversales a las ciencias sociales, que no se remiten solo al estudio de las lenguas, cómo se contraponen a un método positivista que asume la cientificidad del derecho como una ciencia en sí misma, sui generis, alejada de toda intromisión en especial de la “naturaleza y la moral”. Esta sería una gran diferencia entre Derecho y Lenguaje.

Adicionalmente, en relación con el Derecho, el lenguaje en lugar de describir la realidad, prescribe cómo esta debe ser. Esta es una de las Funciones del lenguaje que Wittgenstein le dio al lenguaje, al que denominó una “caja de herramientas”[iii]. Esto es porque el Derecho, en lugar de hacer una descripción causalista de la realidad (“El agua moja”), plantea establecer cómo “debe ser” ésta a través de un lenguaje normativo que es resultado de unos “acuerdos” o “convenciones” que imputan una consecuencia extracausal a un hecho (“EL que mate a otro incurrirá en prisión de…”).

Dado que el “El Derecho moderno se expresa, fundamentalmente, por medio de enunciados lingüísticos”[iv] de carácter prescriptivo, especialmente; presenta con esto también los problemas que son inherentes a todo lenguaje y que afectan su objetividad porque le dan más amplio margen a la interpretación subjetiva: la Ambigüedad y la polisemia del concepto y la vaguedad.

Hans Kelsen en su libro Teoría Pura del Derecho, desde el positivismo jurídico pretendió solucionar el problema de la objetividad del Derecho al afirmar que este una “ciencia pura” que está inmaculada de las valoraciones de la moral y que el Derecho, entendido como sistema de Leyes de un Estado, como ciencia tiene como objeto de estudio las normas jurídicas y cómo estas regulan el comportamiento de las personas. Sin embargo esta afirmación de la objetividad del Derecho fue criticada por el mismo Pierre Bourdieu quien dentro de su noción de Campo Jurídico[v], considera que el Derecho no son solo las normas jurídicas del Estado y de sus Instituciones, sino que también se tiene que regir, estratégicamente, como si fuera un “campo de juego”, siendo este campo jurídico definido como este “lugar de luchas, pero de luchas que, incluso cuando tratan de transformar las reglas del derecho (…) tienen que producirse según las reglas “.

El problema de la validez de los conocimientos del Derecho pretendió ser respondido también definitivamente por los positivistas del Derecho quienes pretendieron la validez del Derecho al definir su objeto como el estudio de las normas jurídicas y pretendían que una norma es válida, siempre que tuviera coherencia interna con las demás. Sin embargo esto ha sido criticado una vez más por Bourdieu quien estima que el criterio de la “validez” interna de una norma jurídica es algo abstracto y cae en una petición de principio por cuanto es el mismo sistema el que dota de validez a la norma, cayendo en una petición de principio.

Respecto del problema de la universalidad, ni siquiera los comparativistas del Derecho han podido encontrar un criterio que haga comparable satisfactoriamente normas sistemas jurídicos diferentes, debido a que una misma norma, en diferentes contextos puede tener funciones distintas. Por otro lado, antropólogos del Derecho consideran que este es universal por existir normas jurídicas que regulan las relaciones sociales en todas las culturas humanas, sin embargo, no hay acuerdo respecto de lo que se define como norma jurídica en diferentes culturas ancestrales ni las diferencias entre el derecho y la moral.

El debate sobre los resultados posibles, a veces pareciera estar resuelto negativamente en contra del Derecho porque este en lugar de sacar conclusiones que puedan llegar a ser descriptivas de la realidad, se encarga más bien de circunscribirse a enunciados normativos que son propios de la autoridad que legisla o juzga los casos y que por más objetivos que se tengan los criterios de interpretación, la comparación de casos análogos termina dependiendo enteramente de los intérpretes. Por otro lado, filósofos del Derecho como Ronald Dworkin en su libro Taking Rights Seriously, considera que es posible llegar a una respuesta correcta en Derecho y obtener reglas jurídicas de los casos que puedan ser aplicables a casos análogos e incluso dar lugar a la previsibilidad de resultados.

No se puede dar una respuesta definitiva a todos estos debates alrededor de la cientificidad del Derecho porque, como dice Kuhn, el que se defina a un conocimiento como científico o no, responde a diferentes “períodos de normalización” en los cuales predominan ciertas convenciones instituidas bajo paradigmas dominantes[vi] e incluirlas dentro de las mismas ciencias naturales no es posible para Giddens porque el objeto de estudio de las ciencias sociales puede ser “cambiado” por sus agentes y cómo la teoría social más que confirmarse empíricamente, se desarrolla en el “plano del discurso”

[i] Stern, H.H. 1983. Fundamental Concepts of Language Teaching. Oxford University Press : Oxford. p. 44

[ii] Stern, H.H. Ob. Cit. P. 43

[iii] Wittgenstein “El lenguaje se parece a una caja de herramientas, en la que las diferencias que cabe establecer entre estas depende del fin o la función para la que sirven.”. Cuatro Funciones del Lenguaje para Wittgenstein: Operativas: Vrg. Anticipan un cambio de la realidad.; Descriptivas: Vrg. Ciencias.; Expresivas: Vrg. Poemas.; y Directivas/Prescriptivas: Influyen en la Voluntad.

[iv] López Medina, Diego Eduardo. La letra y el espíritu de la ley: reflexiones pragmáticas sobre el lenguaje del derecho y sus métodos de interpretación. Bogotá: Universidad de los Andes, Facultad de Derecho, Ediciones Uniandes : Temis, 2008. P.1.

[v] “El campo judicial es el espacio en el que y por el que se opera la transmutación de un conflicto directo entre las partes directamente interesadas en un debate jurídicamente reglado entre profesionales actuantes en representación de sus clientes” •            BOURDIEU, Pierre y Teubner, Gunther. Ediciones Uniandes,Instituto Pensar, Siglo del Hombre Editores. Año 2000 http://www.mediafire.com/download/bki2xo5y3yalv6w/BOURDIEU+TEUBNER+La+fuerza+del+derecho.pdf P. 185

[vi] KUNH, Thomas. 1971. La estructura de las revoluciones científicas. México: Fondo de Cultura Económica, pp. 20-32 y 149-175. Citado por GUTIÉRREZ, Carlos B. 2004. No hay hechos, sólo interpretaciones. Bogotá: Uniandes, Facultad de Ciencias Sociales, Departamento de Filosofía, pp. 93-103.

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Tecnologías más que juguetes: Reseña sobre “Tecnologías y Subjetividades Juveniles” de Gabriel Medina

maxresdefault[1]Gabriel Alfonso Medina Carrasco, chileno de nacimiento, es Licenciado en Auditoría (1982-1985) de la Universidad de Concepción en Chile, cursó su Maestría en Ciencias Sociales en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO-Sede México) y es Doctor en Ciencia Social con Especialidad en Sociología con la tesis “Producción de subjetividades juveniles. Dispositivos tecnológicos y globalización”, dirigida por Rossana Reguillo, quien también es compiladora del libro ‘Los Jóvenes en México’ (2010), donde se encuentra el capítulo que reseño en este texto: Tecnologías y subjetividades juveniles.

Tecnologías y subjetividades juveniles es uno de los catorce ensayos que componen el libro ‘Los Jóvenes en México’, el cual, –desde las reformas en la educación, las perspectivas laborales, las problemáticas al interior de los grupos étnicos, la violencia histórica de México, la sexualidad y el género, la afectividad, el cuerpo y las tecnologías de la información y las telecomunicaciones–, hace un análisis de los complejos cambios transformadores de la sociedad mexicana –y, como lo mostraré en esta reseña, de otras sociedades– a través de las particularidades y pluralidades de las juventudes.

Particularmente en el ensayo que se reseña aquí, Gabriel Medina, tomando como punto de partida el caso de Thomas Beatie y todos los debates que se generaron en torno a que un “hombre había dado a luz a una saludable bebé”, se propone “analizar tres niveles de la producción de conocimiento sobre la relación tecnologías-subjetividad-sexualidad en la condición juvenil” (pág. 155).

En el primer nivel, a partir de la “creciente masificación y expansión de los dispositivos tecnológicos en los variados planos de la vida juvenil” (pág. 156), Medina observa la aparición de nuevas formas de socialización. Este análisis es innovador porque no concibe las tecnologías exclusivamente desde una perspectiva del consumo en un mercado, sino que las ve en su “condición de extensiones y/o suplementos en la producción de significaciones en los procesos de apropiación juvenil”.

El creciente y generalizado uso de las TIC’s, Medina subtitula como “Cotidianidad Tecnológica”, da paso a entender que estas son usadas para la interacción y en la construcción de relaciones simbólicas entre los jóvenes y, no como se tiende a afirmar en la academia y los medios, “sobre los riesgos de ensimismamiento, dificultades para la comunicación y depresión que provocaría pasar largas horas frente al monitor” (p. 160).

Con esto, Medina plantea en el segundo nivel la noción de “Tecnologías como ‘dispositivo cultural’”, entendido este en contraposición a la noción de “tecnologías como ‘dispositivos de control’” que Medina le atribuye en su texto a Giorgio Agamben, quien ve en las tecnologías una forma de control de las subjetividades. Contrario a esto, Medina ve en el uso del celular, del internet y de las redes sociales, “dispositivos inscritos en la cotidianidad de la experiencia juvenil, es decir, como dispositivos que generan las condiciones de enunciación y producción de nuevas subjetividades” (pág. 161).

De este modo, Medina contradice la visión de Agamben que supone las TIC’s como ‘dispositivos de control’ en sentido foucaultiano, al afirmar, por el contrario, que las tecnologías “devienen dispositivos culturales en la medida en que las juventudes les atribuyen la capacidad de participar y asistir en sus propios procesos de alteración, transformación o reconfiguración de los sentidos que el sistema (el mundo adulto) asocia con sus prácticas, entorno, cuerpo y relaciones” (p. 165).

En un tercer nivel, para Gabriel Medina las tecnologías no solo han permitido en los jóvenes una resignificación de los símbolos que utilizan los jóvenes para desarrollarse entre sí como con el sistema, sino que también han significado un rompimiento frente al cine y otros dispositivos tecnológicos y culturales que han reproducido “las estructuras simbólicas de una sociedad que ha renovado las formas de vigilancia y reproducción del orden social en favor de un selecto y reducido grupo social, y que promueve crecientes procesos de exclusión y marginación de la gran mayoría considerada prescindible para el orden capitalista: mujeres, jóvenes, campesinos, indígenas y diversidad sexual” (p. 169).

Y es aquí donde radica mi crítica al capítulo de Medina: mientras que es cierto que las nuevas tecnologías son dispositivos culturales que han inaugurado una nueva socialidad, no solo en los jóvenes mexicanos, sino en todas las edades de todo el mundo posindustrial y globalizado; este desplazamiento de la intimidad, del placer y de la subjetividad mediada por las tecnologías y sus dispositivos hacia nuevas prácticas de la sexualidad y de construcción del sujeto, son erróneamente vistas como diversificantes y son, por el contrario, homogeneizantes.

Es sospechoso el optimismo que Medina tiene de los “dispositivos tecnológicos” para “trastocar los códigos que promueven las discursidades modernas de la sexualidad” (p.174) porque estos mismos dispositivos que tanto prometen, son los mismos que son promovidos por el “orden capitalista” que Medina critica por poner como prescindibles a las mujeres, jóvenes, campesinos y a las diversidades sexuales.

El ‘patriarcado cisgeneromachistacapitalista y opresor’ que tanto critican los feministas y los LGBTIBBQ’s, es el mismo sistema que permite la existencia de esos movimientos. La ‘milagrosa píldora’ que le permitió a las mujeres salir de la opresión de estar relegadas a su rol de madres y esposas, para poder ir a ser ‘oprimidas’ ‘liberadas’ en un trabajo en el que ella hace exactamente lo mismo que los hombres por un menor salario, si nos creemos el ‘mito de la brecha salarial’, no fue inventada por las feministas quemabrasieres del 68. Los avances médicos que le permiten a miles de personas nacidas en el género equivocado salirse del opresivo binarismo de los géneros hombre-mujer no fueron inventados, producidos ni comercializados por la comunidad LGBTI; avances gracias a los cuales un hombre que se cree que es toda una mujer, excepto en el físico, se pueda automutilar pueda ser intervenida quirúrgicamente por un profesional de la cirugía plástica que respeta la ética médica o a una mujer que se cree un que en realidad es un hombre, solo que necesita de hormonas para parecerse a uno y ser el prodigio de ser el “primer hombre en dar a luz a un saludable bebé”, como Tracy Lagordino, mejor conocidx como Thomas Beathie.

Los ‘códigos institucionales’ o ‘narrativas del sistema’ que  Medina dice se han desdibujado por la creciente conectividad y vivencia en el ciberespacio, como las “instituciones del mundo adulto: familia, escuela, Iglesia, medicina, política” (Medina, 2010), son reemplazadas, gracias a la creciente conectividad y vivencia en el sistema por otros ‘códigos institucionales’ o ‘narrativas del sistema’ que institucionalizan otras ‘instituciones del mundo adulto’: los feminismos y los movimientos LGBTIQPZIn’s, en particular.

Bibliografía

Medina, G. (2010). Tecnologías y subjetividades juveniles. En R. Reguillo, Los jóvenes en México (págs. 154-182). México: Conaculta/FCE.

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Voces Inocentes y el corpus iuris latinoamericano

Muy pocas películas han podido mostrar el drama del conflicto armado desde los ojos de los niños. Voces Inocentes (2004, Dir: Luis Mandoki)[1] es un film en el cual se retrata una realidad muy similar a la que se ha vivido en el conflicto armado colombiano y cómo la población civil ha sido el principal campo de batalla entre los diferentes actores del conflicto, siendo en este caso las “voces inocentes” las más acalladas por la violencia de bando y bando.

Sin embargo, más que hacer un paralelo obligado entre las situaciones de conflicto armado entre las Fuerzas Militares Salvadoreñas y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), en el caso Salvadoreño; y entre las Fuerzas Militares Colombianas, el ELN, las FARC y los diferentes grupos paramilitares, en nuestro contexto; pretenderé ver la película a la luz de las violaciones al corpus iuris latinoamericano y si habrían tenido la Comisión Interamericana y la Corte Interamericana de Derechos Humanos competencias para conocer, investigar y juzgar los hechos de violaciones a los derechos humanos que se muestran en ella.

Hay que poner de presente que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) presentó ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) el Caso No. 12.577, Rochac y otros, El Salvador referido a la desaparición forzada de los niños José Adrián Rochac Hernández, Santos Ernesto Salinas, Manuel Antonio Bonilla Osorio y Ricardo Ayala Abarca, y la niña Emelinda Lorena Hernández entre 1980 y 1982 a manos de las fuerzas militares salvadoreñas[2]. Este caso sirve como base para analizar las disposiciones del corpus latinoamericano que fueron violadas también en la película Voces Inocentes:

Violación al derecho a la libertad personal (7) de la Convención Americana[3], en relación con el artículo 1.1 del mismo instrumento:

Según la Relatoría sobre los Derechos de la Niñez de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, “Los instrumentos interamericanos de carácter general como son la Declaración Americana sobre los Derechos y Deberes del Hombre de 1948 y la Convención Americana sobre Derechos Humanos de 1969 se aplican indistintamente para proteger los derechos humanos de los niños, las niñas y los adolescentes dentro de la jurisdicción de los Estados miembros de la OEA”. El artículo 19 de la CADH consagra las medidas de protección especial por parte del Estado y que el Salvador en la vida real como en el film les vulneró y la Corte IDH ha incluido dentro de su aplicación, además de las disposiciones de la Convención Americana, la aplicación de otros instrumentos internacionales que contienen normas más específicas con respecto a la protección de la niñez, como la Convención sobre los Derechos del Niño (1989), y las diversas Declaraciones de las Naciones Unidas sobre el tema. Luego entonces, el corpus iuris latinoamericano incluye, así sea de manera meramente interpretativa, las disposiciones que en materia de tratados internacionales de carácter general se hayan consagrado para la protección de los derechos humanos, en especial de los niños, niñas y adolescentes (Delpiano Lira, 2008).

Es así que el corpus iuris latinoamericano trae la Convención sobre los Derechos del Niño de 1989 que define que un niño es “todo ser humano menor de 18 años de edad, salvo que, en virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad”. (ICBF, 2009)

En el caso No. 12.577, Rochac y otros, El Salvador los peticionarios alegaron que “A pesar de que el Estado de El Salvador no es parte de la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas, ésta puede ser utilizada como instrumento interpretativo en este caso” y es un caso semejante a la película Voces Inocentes donde los niños al cumplir 12 años de edad eran sustraídos ilegalmente de sus familias sin llevarlos ante una autoridad judicial competente por parte de agentes de las fuerzas armadas

Violación al derecho a la vida (4) y la integridad personal (5) de la Convención Americana, en relación con el artículo 1.1 del mismo instrumento.

El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en su artículo 6.5 prohíbe la imposición de la pena de muerte a menores de 18 años de edad. Tal disposición se vulneró en la película cuando los niños empezaron a ser ejecutados uno a uno con tiros de gracia, pero que “Chafa” afortunadamente se salvó cuando enfrentaba el destino de sus compañeritos. Masacres de este tipo recuerdan el caso Masacres de El Mozote y y lugares Aledaños vs. El Salvador[4].

Todos estos niños desaparecidos fueron reclutados[5] para combatir contra las fuerzas guerrilleras, razón por la cual se presume que habrían sido privados de sus vidas con el paso del tiempo sea en combate o sea por la ejecución por parte de los militares, como se ve en las escenas del film.

Violación al derecho al debido proceso y a la tutela judicial (8) y competencia de la Corte Interamericana:

En el caso de la película Voces Inocentes, donde las fuerzas armadas sistemáticamente reclutaban niños de doce años sacándolos de sus escuelas y donde no hay medidas judiciales de protección de los derechos de los niños, en el sistema interamericano de los derechos humanos se viola la responsabilidad que tienen los Estados de “consagrar normativamente y de asegurar la debida aplicación de los recursos efectivos y las garantías del debido proceso legal ante las autoridades competentes, que amparen a todas las personas bajo su jurisdicción contra actos que violen sus derechos fundamentales o que conlleven a la determinación de los derechos y obligaciones de éstas”[6].

Según la Convención Interamericana de Derechos Humanos, el Salvador en la película habría violado las obligaciones que tienen los Estados de a suministrar recursos judiciales efectivos a las víctimas de violación de los derechos humanos (art. 25), recursos que deben ser sustanciados de conformidad con las reglas del debido proceso legal (art. 8.1) y que le darían competencia automática a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos porque a pesar de haberse surtido con los recursos internos (46.1), estos no han sido eficaces en la protección de los derechos de los niños y niñas retratados en el film.

Trabajos citados

CIDH. (s.f.). LA INFANCIA Y SUS DERECHOS EN EL SISTEMA INTERAMERICANO DE PROTECCIÓN DE DERECHOS HUMANOS. Recuperado el 2015 de Marzo de 5, de http://cidh.oas.org/countryrep/Infancia2sp/Infancia2cap1.sp.htm

Hinestroza-Arenas, V. (2007). Reclutamiento de niños y niñas: fenómeno invisibilizado, crímen manifiesto. Recuperado el 2015 de Marzo de 5, de Dialnet: Oasis 2007-2008, núm. 13, Centro de Investigaciones y Proyectos Especiales, CIPE, Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales, Universidad Externado de Colombia.

ICBF. (17 de Septiembre de 2009). Tratados internacionales en materia de niñez y de familia. Recuperado el 5 de Marzo de 2015, de http://www.icbf.gov.co/portal/page/portal/Descargas1/manual_para_la_ejecucionytratados_sep172009.pdf

[1] Voces inocentes es un film producido por Luis Mandoki, Alejandro Soberón y Lawrence Bender, que retrata el contexto vivido por los niños de El Salvador quienes, durante la guerra civil entre el Estado y el Frente de Liberación Nacional Farabundo Martí en la década de los 80, al cumplir los doce años de edad eran reclutados por el ejército.

[2] CIDH. INFORME No. 75/12 CASOS 12.577, 12.646, 12.647, 12.667 FONDO ROCHAC HERNÁNDEZ Y OTROS EL SALVADOR: “32. A título de contexto, [los peticionarios] indicaron que durante más de 12 años El Salvador estuvo sumido en un conflicto armado interno, marcado por ataques indiscriminados contra la población civil no combatiente, que afectaron particularmente a la población rural. Señalaron que con el fin de destruir las bases de apoyo de la guerrilla, las fuerzas armadas salvadoreñas llevaron a cabo los operativos más cruentos durante los años de 1980 a 1984. Asimismo, indicaron que este fue el periodo del conflicto armado en que se registraron el mayor número de desapariciones de niños y niñas. Los peticionarios señalaron que la desaparición de niños y niñas se dio como parte de la estrategia de “quitarle el agua al pez”, como una de las múltiples formas de represión militar  contra la población civil, cuyo objetivo era causar terror a través de la separación familiar. Alegaron que los niños desaparecidos pertenecían en su mayoría a las zonas conflictivas, donde se llevaban a cabo los grandes operativos militares, tales como: Chalatenango, Cabañas, Cuscatlán. San Vicente, Usulután, la zona norte de San Miguel, Morazán y las partes norte y oriente de San Salvador.”

[3] Convención Americana de Derechos Humanos de San José de Costa Rica (Pacto de San José) http://www.oas.org/dil/esp/tratados_B-32_Convencion_Americana_sobre_Derechos_Humanos.htm

[4] CASO MASACRES DE EL MOZOTE Y LUGARES ALEDAÑOS VS. EL SALVADOR SENTENCIA DE 25 DE OCTUBRE DE 2012 (Fondo, Reparaciones y Costas) : El caso se relaciona con las alegadas masacres sucesivas que habrían sido cometidas entre el 11 y el 13 de diciembre de 1981 en el marco de un operativo militar del Batallón Atlacatl, junto con otras dependencias militares, en siete localidades del norte del Departamento de Morazán, República de El Salvador, en las cuales aproximadamente un millar de personas habrían perdido la vida, “incluyendo un alarmante número de niños y niñas”, así como con la alegada investigación que se habría iniciado por estos hechos y el “sobreseimiento dictado el 27 de septiembre de 1993 con base en la Ley de Amnistía General para la Consolidación de la Paz, que contin[uaría] vigente en El Salvador” y, finalmente, con las alegadas exhumaciones que se habrían realizado en años posteriores, pero sin dar lugar a la reactivación de las investigaciones, “a pesar de reiteradas solicitudes a las autoridades correspondientes” http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_252_esp.pdf

[5] Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la Participación de Niños en los Conflictos Armados establece la edad para el reclutamiento estatal a 18 años, y prohibir a los grupos armados no estatales reclutar o utilizar en las hostilidades a niños y niñas, deja en cabeza de los estados partes la responsabilidad de adoptar las medidas necesarias para impedir y penalizar el reclutamiento (artículos 1, 2 y 4)

[6] Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Velásquez Rodríguez, del 29 de julio de 1988, párrafo 66, Caso Godínez Cruz, del 20 de enero de 1989, párrafo 69, y Caso Fairén Garbi y Solís Corrales, del 15 de marzo de 1989, párrafo 91.

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La Violencia Divina del Leviatán

Capitán – Escuchen muchachos, las ballenas tienen hambre.

[Homero entra y también hace el ruido]

Capitán – Entra Homero, sigue!

Homero – (sonido) Gracias.

Capitán –  ¿Qué es lo que más quieres?

Homero – ¿Que me paaas… (en los chícharos)

Capitán – ¿Paz? Todos queremos eso, ¡pero es inalcanzable!

Homero – D’Oh!

Capitán – ¿Cuál crees que sea la mejor forma de conseguirlo?

Homero – ¡Con un cuchillo!  [alcanzando finalmente los chícharos con uno]

Los Simpsons. Temporada 9. Capítulo 19. “Mi Querido Capitán

El Leviathán de Hobbes es el ‘texto implícito’ con base en el cual Benjamin, Dérrida y Agamben tratan de interpretar la relación aporética entre la Violencia y el Derecho y los conceptos de Soberano y del ‘Estado de Naturaleza’.

Retomando una lectura de estos autores, pretendo ver las relaciones aporéticas entre el “Estado de Excepción” y el Soberano desde Benjamin y Agamben; en segundo lugar plantearé la identidad entre el concepto de Soberano de Hobbes y el Concepto de Soberano en Schmitt; y, por último propondré el análisis del Leviatán como la Violencia Divina que para Benjamin promete acabar con la Violencia Mítica instrumental al interior de todo derecho.

La definición aporética del poder soberano del Leviatán

Todos de una u otra forma conocemos lo que dijo Hobbes: la ‘condición de mera naturaleza’ fue un momento anterior en el cual los Hombres, ‘ni soberanos ni súbditos’, se encontraban en una permanente y ‘miserable condición de guerra’ y anarquía que los avocó a instituir, por medio de un pacto ‘que descansa en la espada’, un poder lo suficientemente grande para mantener la seguridad, la paz y la defensa de los Hombres que lo conforman al conferirles a estos su obediencia y su fortaleza a los designios de esta voluntad única y soberana que se llama ‘Estado’ o ‘Leviatán’ (Hobbes, 1980, pág. 141).

Este Poder Soberano, sin importar la forma que tome —Monarquía, Asamblea o Democracia—es único por lo que su representación y sus derechos son ‘incomunicables e inseparables’ así se adquieran por institución (convenio) o por la fuerza de la conquista (adquisición)  del consentimiento que dan los hombres que temen la muerte (Hobbes, 1980, pág. 162).

La postulación del Leviatán de Hobbes encuentra un parecido con el concepto de Soberano visto en Agamben. Para Hobbes, el “soberano de un Estado, ya sea una asamblea o un hombre, no está sujeto a las leyes civiles ya que teniendo poder para hacer y revocar las leyes, puede, cuando guste, liberarse de esa ejecución” (Hobbes, 1980, pág. 218). Por su parte, Agamben hace clara la paradoja de la soberanía cuando la enuncia: “Yo, el soberano, que estoy fuera de la ley, declaro que no hay un afuera de la ley” (Agamben, 2003, pág. 27). En ambos casos, esta ubicación del soberano por fuera, pero adentro del derecho es lo que Benjamin develó al analizar la relación entre violencia fundadora y violencia conservadora del Derecho.

Estas dos violencias, para Benjamin están presentes en el Estado, que por medio del Derecho, pretende limitarlas, puesto que “si su origen es la violencia, la violencia coronada por el destino, es lógico suponer que en el poder supremo, el de vida y muerte, en el que aparece el ordenamiento jurídico, los orígenes de este ordenamiento afloren en forma representativa en la realidad actual y se revelen aterradoramente” (Benjamin, 2001, pág. 116).

Aparte de esta aporía del soberano, la representatividad de este poder conformado por hombres libres, en ‘Estado de Naturaleza’, nos presenta otra aporía que puede ser enunciada de la siguiente manera: “Los Hombres que son libres deciden someterse a una única voluntad soberana para que los haga libres”. Hobbes pretende resolverla al conferirle una única finalidad, la de que los hombres conforman el poder soberano para asegurar su paz.

 

La Masculinización del Leviatán

No obstante, el ‘Estado de Naturaleza’ en el cual se encuentran los hombres todos en un estado de guerra entre sí, es una suposición que carece de registro histórico. Igual es la suposición de que todos los hombres son igualmente libres para instituir el poder soberano que brinde la seguridad a sus miembros a cambio de su sometimiento casi incondicional.

Hobbes nos dice que el poder “soberano es único e indivisible sin importar el lugar en el que esté colocado” lo que nos hace preguntarnos cómo es que fue originalmente instituido, porque si algo no se puede dividir, no se puede conformar por multiplicación. Del mismo modo en que si se asume que todas las voluntades de conformar el poder soberano son idénticas, todas entonces se encuentran neutralizadas entre sí por encontrarse opuestas en un Estado de Naturaleza por lo que para salir de este, unas voluntades tendrían que imponerse por la fuerza por sobre las otras con el fin de crear una voluntad que se imponga a todos por igual y por tanto, ningún Estado sería Estado por Institución, sino que todos lo serían por Adquisición. Por ahí está la aporía que Benjamin descubrió[1].

Y es donde se vuelve al momento del ‘Homo homini lupus’, para preguntarnos si este ‘Estado de Naturaleza’ es en verdad anterior o posterior al Leviatán soberano, porque no se explica cómo es posible que los hombres hayan caído en ‘tan miserable estado’ porque para Hobbes en el momento en el que la soberanía acaba, empieza de nuevo la guerra.

Hobbes nos pone el ejemplo de las hormigas y las abejas que viven en ‘forma sociable una con otra’ (Hobbes, 1980, pág. 139) sin un poder coercitivo que las ordene. Además de que no observa a los parientes más cercanos del hombre para ver si en ellos hay o no un poder soberano que los ordene, Hobbes no explica más adelante cómo es que se da en los Hombres originalmente el Dominio Paternal de la Familia con base en el cual se forma el dominio sobre el Estado. ¿Acaso la elección del pater en la familia se hizo por medio de un convenio como se hizo la instauración del Leviatán soberano?

Hobbes responde que no, sino que esta es una asignación por parte de Dios al hombre, “por ser el sexo más excelente” (Hobbes, 1980, pág. 163) y lo presenta como análogo al dominio soberano, el cual no es de los Hombres como Humanidad sino de los Hombres Varones.

Por otro lado, la analogía entre el poder del padre y el poder del déspota están al interior del concepto mismo de soberano, quien para Hobbes es aquel que tiene el poder de otorgar soberanía: “Si se sabe quién tiene el poder de otorgar la soberanía después de su muerte, es evidente, también que la soberanía residía en él, antes: porque ninguno tiene derecho a dar lo que no tiene derecho a poseer, y a conservarlo para sí mismo si lo considera adecuado” (Hobbes, 1980, pág. 157).

De acuerdo con esto, sin importar qué forma tome el Estado, el dominio sobre este se adquiere en base a una sucesión por línea paterna que significa que el poder original, que es siempre el mismo, solo se ha pasado de “padre en padre”. El que decide en este momento de la amenaza de la inmortalidad de la soberanía es el soberano, que puede decirse es el mismo soberano que según Schmitt decide proclamar el Estado de excepción “in toto” (Agamben, 2003, pág. 27),

En el primer caso, si el soberano elige a otro, puede seguir siendo soberano; pero si elige a otro que pueda elegir quién es el soberano, sucede su soberanía. En el segundo caso, si el soberano es el que decide sobre un estado de excepción ilimitado solo por su propia voluntad, sigue siendo el Soberano; pero si la decisión de establecer un estado de excepción decide que otro la limite, o bien deja de ser soberano o nunca lo fue.

Todo lo anterior implicaría que el poder soberano no fue instituido originalmente por los Hombres como Humanidad (Menschen), sino por los Hombres como Varones (Männer), quienes en la naturaleza estarían en una posición de desigualdad por sobre las mujeres y por sobre otros hombres menos fuertes para, por medio de la adquisición impuesta por la fuerza, crear un soberano que limite la violencia. De modo que  por “Designio de Dios” hay unos que sí pueden convenir entre sí para conformar el poder que asegure la paz.

 

¿Es el Leviatán es la encarnación de la Violencia Divina de Benjamin?

La relación entre la violencia divina y la violencia mítica presentada por Benjamin encuentra un análogo en el Estado Soberano de Hobbes.

Para el primero,

La violencia divina constituye en todos los puntos la antítesis de la violencia mítica. Si la violencia mítica funda el derecho, la divina lo destruye; si aquélla establece límites y confines, ésta destruye sin límites; si la violencia mítica culpa y castiga, la divina exculpa; si aquélla es tonante, éste es fulmínea; si aquella es sangrienta, ésta es letal sin derramar sangre”. (Benjamin, 2001, pág. 126)

Mientras que para Hobbes la antinomia entre el “Poder Civil” y el “Poder de Dios” se resuelve en favor del último cuando “a un individuo se le ordena una cosa por el poder civil no sabe si ello es contrario o no a la ley de Dios; con lo cual o bien ofende a la Divina majestad por excederse en la obediencia civil, o por temor de ofender a Dios realiza una transgresión de los efectos del Estado. Para evitar estos dos inconvenientes es necesario saber qué son leyes divinas. Y teniendo en cuenta que el conocimiento de toda ley depende del conocimiento del poder soberano, a continuación voy a referirme al Reino de Dios”. (Hobbes, 1980, pág. 292)

No creo que Hobbes se haya referido por dios en el aparte citado al Dios judeocristiano porque él consideró que es injusto porque no puede haber un pacto con Dios, ni siquiera con representante (Hobbes, 1980, pág. 143) lo que nos deja preguntándonos cuál es el Dios que gobierna en virtud del derecho de naturaleza para Hobbes (Hobbes, 1980, pág. 294) y si este ‘Dios’ puede ser o no asimilado al concepto de violencia divina de Benjamin.

Bibliografía

Agamben, G. (2003). Homo sacer. El poder soberano y la nuda vida. Valenncia: Pre-textos.

Benjamin, W. (2001). “Para la crítica de la violencia”. En W. Benjamin, Ensayos Escogidos (H. Murena, Trad.). México D.F.: Ediciones Coyoacán.

Derrida, J. (s.f.). “Nombre de Pila de Benjamin”. En J. Derrida, Fuerza de ley. El “fundamento místico de la autoridad”. Madrid: Tecnos.

Hobbes, T. (1980). Leviatán, o, la materia, forma y poder de una república eclesiástica y civil. México D.F.: Fondo de Cultura Económica.

[1] En esta “creación de derecho es creación de poder, y en tal medida un acto de inmediata manifestación de violencia. Justicia es el principio de toda finalidad divina; poder, el principio de todo derecho mítico.” (Benjamin, 2001, pág. 124)

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