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Book Club Like No Other – Epistulae XLI – XLV – Ad Lucilium Epistulae

Suspendí tres semanas, dizque porque quería concentrarme en escribir el cuento para el concurso. Nada. Di muchos reveses. Me acosté con una gorda como la del meme, dejé de ir consistentemente a entrenar boxeo al gym; volví a redes para publicitar los apartamentos, pero me puse a ver memes y a chatear con viejas que no me gustan ni tanto sólo por sexo; y me puse a jugar Xbox nuevamente, aunque desconectado para no encontrarme con Fabián en Destiny. También dejé de leer las cartas de Lucilio y de hacer este diario inspirado en los videos de  Book Club Like No Other.

Ya es hora de retomar.

También he pensado mucho en mis decisiones durante mi relación con K como una iteración más de todos mis errores durante todas mis relaciones y en cómo siempre yo he sido el factor común que encubro mi insatisfacción respecto de las mujeres con mentiras e infidelidades, no siendo capaz de manifestar mi inconformidad temprano en la relación, asumir mis inseguridades, prefiriendo alejar a la gente que me quiere porque en el fondo siento que no son dignas de quererlas. Constantemente estoy buscando nuevas mujeres y cuando encuentro una, busco luego imperfecciones en ella para luego reemplazarla por otra, cuando yo estoy lleno de imperfecciones, como una manera de evadir mi miedo a que me quieran y a tener que retribuir el amor: de Yura, que los dientes; de Livia, que mayor que yo, de K, que promiscua con pasado; de Eli, que negra; de Liz, que gorda; de Lorraine, que madre soltera; de Lilo, que enfermiza; de Stefanny, que loca… Todo lo que hice fue una forma de decir con actos lo que con palabras no tenía el valor de decir: que no las quería a largo plazo, sino tan solo para sexo pasajero. 

Hasta ahora no he logrado estar con una mujer que verdaderamente me guste para hacer una familia con ella y construir un futuro juntos. Sé que no es productivo pensar en el pasado, porque la vida es ahora y va hacia adelante, pero reflexionar en mis decisiones me sirve para entender mejor lo que en verdad quiero para mi vida, lo que ha sido mi gran enigma.

Pico con una como con otra como empiezo algo y no lo termino. Esta tendencia y actitud inconstante o falta de compromiso, disciplina y decisión que he tomado no solo con las mujeres, sino también con mi profesión, con mis pasatiempos, con mi escritura, con los idiomas, con las artes marciales, con Dynamic… refleja mi falta de dirección en mi vida y mi falta de creencia en un futuro. Es una manifestación de mi miedo a que después de conocerme se aburran de mí o de comprometerme con el propósito o la mujer equivocada, a cometer errores y a terminar en una situación en la que no tenga escape. No es una situación de pena ni lástima, porque mi soledad se debe a mis propias elecciones que ya estoy entendiendo mejor.

You are the only one harming you

You’re already worthy

Epistula XLI –  On the God within us – Un Dios habita en nuestra alma

«El hombre no crea sus dioses a su imagen y semejanza, sino se concibe a la imagen y semejanza de los dioses en que cree» – Notas 128

Es curioso que un romano, pagano, politeista como Séneca mencione en esta carta el “Espíritu Santo”, al Dios con D mayúscula en el interior de todos nosotros. ¿Será una manipulación de la traducción por la Iglesia Católica? (Epistulae morales ad Lucilium o Cartas a Lucilio Versión en audio con voz real: https://www.youtube.com/watch?v=xLXe6sBG3oA

Más allá de si es auténticamente monoteísta o politeísta, este “Dios” al interior de todos nosotros presupone un alma creadora, integradora, unificadora y omnipresente en cada uno, desde el más pequeños al más grande. ¿Qué es? ¿El ser? (La vida? ¡El alma, lo divino?

Séneca afirma que este dios en nuestro interior vibra y brilla por sí solo, sin recurrir a la luz de fuentes externas  como las posesiones, la gloria, la cuna o el estatus.

Lo que brilla en nuestro interior es lo mejor de nosotros que no se nos puede quitar, porque no es nuestra posesión. No se nos puede quitar lo que no poseemos, ya que este Dios somos nosotros.

En la película The Road (2009), protagonizada por Viggo Mortensen en el papel del ‘Hombre’ le decía a su hijo que, sea lo que sea que pasara, no se rindiera como su madre, quien se suicidó; que no dejara de sobrevivir, como muchos otros que murieron en la carretera, incluido su padre por salvarlo; y que llevara siempre el “fuego” consigo, un símbolo de que no perdiera su humanidad, como los caníbales que, ante la falta de alimentos en el paisaje apocalíptico, terminaban temblando por padecer kuru, una enfermedad neurodegenerativa infecciosa que padecen quienes comen carne humana,

Tenemos que procurar ser nosotros cada vez más, brillar por nuestra propia cuenta, cada vez más ser quien debemos ser: ser uno con la divinidad en nuestro interior o vivir de acuerdo con la naturaleza.

Asimismo, Séneca nos plantea el reto de ver también en los otros este Dios interno, que brilla a pesar del exterior lujoso o humilde, glorioso o mundano, bello o feo . Esto significa ver y aceptar a las personas por lo que son, en lugar de juzgarlas por lo que parecen ni dejarnos afectar por lo que hagan, al estar por fuera de nuestro control, pero en la medida de lo posible, debemos procurar que esta luz emerja a fin de vivir en un mundo más iluminado.

Se lee muy idealista. Es un sueño. Tal vez de eso se trata, de no perder la fé en que todo va a estar bien y que nosotros ayudaremos a que las cosas mejoren dado que tenemos la luz, un fuego por alimentar sin dejar que se apague. Parece ser esta nuestra única salvación y para esto toca empezar desde casa, con nuestros padres y hermanos a quienes a menudo olvidamos iluminarles un poquito el día antes de empezar a iluminar a los otros.: “No más luz para la calle y oscuridad para la casa”, como dice mi papá.

«El hombre tiene tanta alma cuanta cree tener.

Cuando esta creencia muere, el hombre se vuelve objeto» – Selección de Escolios p.190

Epistula XLII –  Escasos número de los buenos. La justa valoración de las cosas – On values.

«A cynic is a man who knows the price of everything and the value of nothing» – Oscar Wilde

«En tiempos aristocráticos lo que tiene valor no tiene precio; en tiempos democráticos lo que no tiene precio no tiene valor» – NEI 25a

«¿Quién osará negar la evidencia de un valor?» – Notas 149

“Hombres de Alto Valor merecen Mujeres de Alto Valor”; “Alpha fucks, beta bucks”; “Stacys fuck Chads and Tyrones”; la hipergamia, la ley de Briffault, el muro, etc…En el mercado sexual se estima un puntaje a las personas de acuerdo al atractivo sexual y romántico que tengan el potencial de generar en el sexo opuesto por ciertas características “valiosas”.

En los hombres y mujeres el “valor” se cualifica por características diferentes: por el lado de los hombres, se valora su riqueza, experiencia, fuerza, estatura, simetría facial, y estátus socioeconómico; en las mujeres, el valor se determina por su juventud, belleza, inocencia (falta de parejas sexuales previas), fertilidad, rasgos faciales finos (europeos) y bajo BMI.

Se supone que quienes tienen un puntaje de valor socisexual y romántico pueden escoger emparejarse a corto plazo (ONS, lío de ina noche, fin de semana, monogamia serial, etc) y/o a largo plazo (noviazgo serio y matrimonio, más o menos monogámico) con alguien de un puntaje equivalente.

Entre más “puntaje” de valor se tenga; “más y mejores” parejas sexuales y románticas se puede elegir. Por otro lado, entre menor sea, menos se puede elegir y más tendrá que verse obligado a conformarse si no quiere quedarse célibe o soltero.

Por lo general, las valoraciones puestas a una persona en el mercado sexual o del matrimonio se basan en consideraciones superficiales y sesgadas por el “efecto halo”, mediante el cual se atribuyen características positivas a alguien guiados por su apariencia atractiva, como sucede bajo el efecto “women are wonderful” (las mujeres son maravillosas) que presupone qie alguien es bueno solo por ser mujer, lo que influye, por ejemplo, que se prefiera personas atractivas, principalmente mujeres para algún trabajo o posición de autoridad por encima de consideraciones sobre sus méritos profesionales.

El valor de uno no viene necesariamente del atractivo físico no de las credenciales que tengamos, como tampoco de nuestras posesiones o posiciones. Alguien dirá que esto lo dice quien no tiene atractivo, ni educación o experiencia laboral certificable o que es un pobre diablo, como una forma de sentirse mejor por sus fracasos en alcanzar indicadores externos de valor y éxito, constituidos por la sumatoria del capital biológico, sexual, social, cultural y económico. 

Es innegable que el estatus viene de estas posesiones, pero estatus no es valor, el valor consiste en la actitud con que vivimos la vida y el carácter que construimos gracias a las dificultades. El valor radica entonces en nuestro carácter, en nuestra actitud y en el valor que damos a otros antes que el valor que tomamos de otros o que nos dan.

Las personas de carácter y actitud son valiosos porque son escasas. No necesariamente son valiosas o preciosas por costarnos caro como un mineral o un metal, sino que por lo general no hay nada más caro que lo que se nos da gratis. La gente “barata” sale “cara”.

Ser carentes de valor nos sale más caro aún. Los males que causamos y nos causamos por nuestro carácter débil, inconstante, cobarde, evasivo, depresivo, impulsivo, etc nos sale más caro a nosotros que a los demás, no solo en cuanto a lucro cesante o daño emergente, sino que destruye nuestra alma, nuestro rostro, nuestro honor,nuestra reputación, nuestra salud, nuestra vida y nuestra libertad.

¿Qué estamos dispuestos a sacrificar por aquellos valores que anhelamos encarnar?

«Verdadero aristócrata es el que tiene vida interior. Cualquiera que sea su origen, su rango o su fortuna» – EI 306b

«Noble no es el que cree tener inferiores sino el que sabe tener superiores» – NEII 18c

La minusvalía o “menor valor” es la forma “políticamente incorrecta” de referirse a la condición de discapacidad física o cognitiva de una persona.

De poco valor es alguien de mala actitud o carácter débil así tenga todos sus cinco sentidos o pueda mover todas sus extremidades. Los paralímpicos nos demuestran que personas con discapacidades físicas, gracias a la fuerza de su voluntad y a veces sin el apoyo de nadie, pueden lograr hazañas con las que otros apenas soñamos.

Así alguien tenga los cartones que le acreditan como experto en una profesión, sepa hablar varios idiomas, tenga propiedades a su nombre y un porte de modelo, nada de esto lo hace valioso si ante la menor dificultad rehuye uno de sus responsabilidades, se aísla de sus amigos, renuncia a su disciplina y se somete al dominio de sus vicios. Esa es la peor minusvalía, la peor discapacidad, el menor valor.

«Noble no es el alma que nada hiere, sino la que pronto sana» – Selección p. 190

Epistula XLIII –  Vivamos a vista de todos – On the relativity of fame

En esta epístola, Séneca dice algo que he llegado a pensar: los hombres buscamos intimidad como un parapeto para mantener nuestros vicios en secreto, ocultos de los ojos fisgones y juzgadores de otros que pueden hacernos objeto de sus burlas, rechazos, críticas y juzgamientos.

En epístolas anteriores, recalca a Lucilio el consejo de vivir como si alguien sabio y admirable por sus virtudes pudiera saber todo lo que ocultamos, a fin de nunca hacer algo que pueda avengonzarnos frente a este modelo de conducta y sabiduría.

Séneca esta vez va más allá al proponer que vivamos como si viviéramos a vista de todos, lo que me evoca un coco a vivir en una casa de vidrio como la de los “Números “ de la novela distópica Nosotros de Zamyatin. 

Tal invitación a vivir “con la puerta abierta” o “vivir en un hogar de cristal” transparente a la vista de todos suena distópico excepto porque lo haríamos voluntariamente en lugar de impuesto por un Estado Único. ¿Acaso no lo hacemos ya voluntariamente en las redes sociales?

Lo que no quiere decir que uno deba vivir pendiente de lo que hacen los demás tras sus puertas transparentes. No. Tenemos que preocuparnos tan sólo por vivir bien nuestras vidas, por lo que uno hace y puede controlar: nuestra virtud.

«Bona conscientia turbam advocat, mala etiam in solitudine anxia atque sollicita est. Si honesta sunt quae facis, omnes sciant; si turpia, quid refert neminem scire cum tu scias? O te miserum si contemnis hunc testem!

La buena conciencia apela al público, la mala, hasta en la soledad se encuentra angustiada y preocupada. Si son honestas tus acciones… todos deben saberlo; si son torpes, ¿qué importa que nadie los sepa, puesto que tú lo sabes? ¡Desdichado de ti si desprecias ese testigo!» – Seneca-Epistula ad Lucilium XLIII (Sen. Ep. Luc. XLIII)

Epistula XLIV –  La verdadera nobleza está en la práctica de la virtud – On philosophy and pedigree

La alcurnia y el abolengo solo son adornos para ennoblecer un orígen fundado en la violencia y la acumulación por generaciones.

Como ya ha dicho Séneca anteriormente, la nobleza no radica necesariamente en un orígen distinguido, en una aristocracia del intelecto o militar, pero consiste en la virtud, en vivir de acuerdo con la naturalez, por lo que acepta un poco de manera igualitaria y esperanzadora que es alcanzable para todos. Sin embargo, toca ver a quiénes consideraba admitidos en esta nobleza; si excluía o no a las mujeres, a los enfermos, a los convictos, a los extranjeros, o a los esclavos o a los libertos.

Epistula XLV –  On sophistic argumentation – La lectura provechosa. Inutilidad de las sutilezas dialécticas

«Ante el hombre inteligente que se vuelve marxista sentimos lo mismo que el incrédulo ante la niña bonita que entra al convento» –NGD

Séneca admite no tener todas las respuestas y soluciones a los problemas de la vida. De hecho nadie las tiene. Es menester desconfiar de aquellos que venden sus filosofías como la panacea. 

Nadie sabe todo. Apenas llegamos a la superficie de las nociones de las preguntas que nos planteamos y sus soluciones nos plantean más problemas de por sí. No hay soluciones definitivas.

«El hombre es un problema sin solución humana» – NGD

Y es que es cierto, ningún libro nos va a solucionar nada con su retórica. Desde antes de la época de Séneca nos hemos formulado las mismas preguntas y hemos batallado con los mismos problemas que aquejan nuestra humana condición. Llega el punto en que creo es válido afirmar que ser humano es ser un problema. Los animales no tienen problemas, sólo viven y mueren.

Es más, si son problemas sin solución, no son problemas, son síntomas de la enfermedad que nos aqueja cuya única cura es el tiempo para olvidar nuestros padecimientos o la muerte para dar fin a nuestros sufrimientos. Problema sin solución no es problema por el que valga la pena preocuparnos. 

Más bien por nada fuera de nuestro control. No controlamos el clima como para que valga la pena preocuparnos por el calentamiento global. No controlamos la economía para que importe la inflación y el desempleo. No controlamos el gobierno como para que importe cuál será el ladrón de turno de nuestros impuestos.

Tal vez sea cierto eso de que el “infierno son los otros” y que por tanto la única manera de alcanzar la paz, la felicidad y la sabiduría sea en soledad, aunque suponga un fracaso no tener poder para cambiar nada para mejor sino contentarnos con nuestras pequeñas y mundanas vidas.

El conformismo y la renuncia me parecen consuelo de débiles, de tontos de cobardes. Pero, ¿hay de otra?

Leo y leo y leo y no me convenzo de nada. Estoy cansado de buscar respuestas a preguntas que no sé si he sabido siquiera formular correctamente.

Sueño con el pasado, me despierto sobresaltado de repente soñando con mi muerte. Intento retener lo que imagino, pero se esfuma al despertar cansado recordándola también a ella y a los Katino. No sirve de nada, pero me gusta martirizar mi memoria recordando esa felicidad que cambié por la nada de mi presente, antes de seguir mi vida como si nada, como si nunca hubiese sido feliz, porque si lo hubiera sido, si hubiera amado verdaderamente, no habría cometido tantos errores. Fui yo el que decidió dejarlo todo por la nada y tengo que asumirlo.

La mejor manera de hacerlo es la soledad para no volver a dañar a nadie que me quiso. Soledad y libros. Pero no tantos, que el cuerpo no los asume, sino unos pocos para

«VIVIR con lucidez una vida sencilla, callada, discreta, entre libros inteligentes, amando a unos pocos seres (EI, 253a).»

Porque hay muchos libros y muchos autores, pero no todos valen la pena ser leídos, porque muchos nos venden vicios como virtudes, cual prestidigitadores, culebreros y mercachifles:

«Venit ad me pro amico blandus inimicus; vitia nobis sub virtutum nomine obrepunt: temeritas sub titulo fortitudinis latet, moderatio vocatur ignavia, pro cauto timidus accipitur. In his magno periculo erramus: his certas notas inprime. Ceterum qui interrogatur an cornua habeat non est tam stultus ut frontem suam temptet, nec rursus tam ineptus aut hebes ut nesciat nisi tu illi subtilissimā collectione persuaseris. Sic ista sine noxā decipiunt quomodo praestigiatorum acetabula et calculi, in quibus me fallacia ipsa delectat. 

En lugar del amigo se me presenta un enemigo lisonjero. Los vicios se nos insinúan con la apariencia de virtudes; la temeridad se esconde bajo el nombre de fortaleza, moderación se llama a la indolencia, al tímido se le considera precavido. En estos casos nos equivocamos con gran riesgo. Aplica a cada concepto sus notas distintivas. Por lo demás, el individuo al que se le pregunta si lleva cuernos no es tan estúpido que vaya a palpar su frente ni tampoco tan torpe u obtuso que diga no saberlo, si le persuades a ello con sutilísima argumentación. Estos sofismas nos engañan inocuamente, al igual que los cubiletes y las piedrecitas de los prestidigitadores, cuya personal astucia es la que me divierte.» –Seneca-Epistula ad Lucilium XLV (Sen. Ep. Luc. XLV)

Es lo que tiende a pasar, por ejemplo con la literatura de autoayuda que pulula actualmente. Esta transforma en virtud el exceso de codicia, haciéndonos obsesivos por el éxito, especialmente económico. Esta literatura es conocida por decir, por ejemplo, “el pobre es pobre porque quiere”, como si el único factor en la pobreza fuera la falta de voluntad de superarse.

En contraste, hay una literatura filosófica que critica a la autoayuda por esto y que mal leída puede terminar incitando lo contrario al esfuerzo personal, esto es la pereza y el conformismo. Esta literatura dice que el pobre no es pobre porque quiere, sino porque está determinado por fuerzas externas por fuera de su control o que son difíciles de cambiar por su propia voluntad. La virtud que exalta Séneca está entre los extremos de la avaricia y la desidia.

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Book Club Like No Other – Días XXI – XXV – Ad Lucilium Epistulae

En este instalamento de mi deuda, —algo que diría Séneca antes de terminar alguna de sus epístolas a Lucilio como una manera de presentar una cita de algún sabio, generalmente de Epicuro– introduzco la quinta semana del Book Club Like No Other acerca de las Epístolas Morales a Lucilius (Epistulae morales ad Lucilium o Cartas a Lucilio Versión en audio con voz real: https://www.youtube.com/watch?v=xLXe6sBG3oA ).

Por hacer esto más breve de leer para quien sea mi lector, en esta entrega dejé de copiar el texto en latín e italiano de http://www.poesialatina.it/ con los títulos de las epístolas en inglés de Wikisource o de la versión de Loebs disponible en Internet Archives, –que es una tremenda versión digitalizada bilingüe, lo único que no me gusta es la forma en que están organizadas las páginas ya que no es posible leer la versión en latín en la página izquierda y en inglés en la derecha, sino que toca pasar la página.

De todos modos, en cada introducción desde la primera semana de este club de lectura “como ningún otro” vengo dejando los links para acceder a la obra que se comenta. Ojalá que el lector (si lo hay) siga también la práctica de escribir en sus propias palabras lo que entiende o lo que le evocan las Epístolas a Lucilio. 

El estilo por el que me he decidido es contrastarlas con la obra de NGD, reconociendo en él un lugar similar al que reconoce Séneca en Epicuro, a quien cita en al finalizar la mayoría de sus cartas a Lucilio, similar a las palabras de este a Meneceo (Carta sobre la felicidad, que parece ser muy corta https://www.youtube.com/watch?v=FktZPzzVDag ), –que no he leído todavía. Hay una tradición epistolar de una relación maestro-pupilo que se repite a lo largo de los milenios, de una lectura que va atrás en el tiempo y trae lecciones al presente.

Nicolás Gómez Dávila, gracias a su dominio del griego antiguo y del latín, condensa en sus escolios una inmensa lectura de clásicos como Epicuro o Séneca, que hoy resuenan en mí como lo hicieron las lecciones de un mentor en su alumno desde el principio de los tiempos.

No pretendo ser maestra de nadie. Tan solo estoy leyendo y anotando sobre lo que leo, en las mejores palabras que tengo cada semana, en instantes de Case Processing, en mis horas de lunch, en las noches después del trabajo o los sábados y domingos, si lo aplacé para el fin de semana, como también esta vez; siempre sin mayor edición que la transcripción de mis libreticas al computador; de mi fuente ilegible a Roboto 13 en Google Docs, que me permiten añadir un escolio más, una nota, otra cita o podar lo que sobra.

Epistula XXI. On the renown which my writings will bring you.

«Yo carezco de opiniones, solo tengo breves ideas, transitorias y fugaces, más parecidas a las posadas destartaladas donde descansamos una noche que a las mansiones espléndidas, donde no sabemos bien si moramos, o si somos prisioneros de su misma magnificencia» –Notas 173

«La vida es un combate cotidiano contra la estupidez propia» –EI 706

«La trascendencia es la región inabordable hacia la cual aspiran innúmeras rectas truncadas» – EI 2123

«El verdadero perfeccionismo es encontrar el equilibrio correcto» –Rita Emmet

«Don’t let the perfect be the enemy of the good»

«Il meglio è il inimico del bene»

«Dit que le mieux est l’ennemi du bien» – Voltaire. La Bégueule

«Le mieux est l’ennemi mortel du bien» –Montesquieu

«Belleza, heroísmo, gloria, se nutren del corazón del hombre como llamas silenciosas» –215

«La verdadera gloria es la resonancia de un nombre en la memoria de los imbéciles» –259

«La gloria, para el artista auténtico no es un nudo de alabanzas, sino el silencio terrible del instante en que creyó acertar» –1370

«La gloria de los escritores verdaderamente grandes es gloria artificialmente impuesta al público, gloria escolar y subvencionales. La gloria auténtica, popular, espontánea, no corona sino a mediocres» –2896

«Sólo una cosa no es vana: la perfección sensual del instante» –89

«Los libros no son herramientas de perfección, sino barricadas contra el tedio» –191

«La sabiduría en este siglo consiste ante todo en saber soportar la vulgaridad sin irritarse» –333

«La resignación al error es el principio de la sabiduría» –352

«El primer paso de la sabiduría está en admitir, con buen humor, que nuestras ideas no tienen por qué interesar a nadie» –428

«La sabiduría se reduce a no olvidar jamás, ni la nada que es el hombre, ni la belleza que nace a veces en sus manos» –1010

«La sabiduría no consiste en resignarse a lo único posible sin proclamarlo lo único necesario» –88

«La sabiduría se reduce a no enseñarle a Dios cómo se deben hacer las cosas» –108

«El arte es una forma de orar = Искусство — это молитва; этим всё сказано» – Andrei Tarkovski

«Madurar no consiste en renunciar a nuestros anhelos, sino en admitir que el mundo no está obligado a colmarlos» – EI 233b

«Pensamiento maduro es el que no olvida que todo se pudre» –EII 216e

Para los estoicos como Séneca la “tranquilidad animis” o la tranquilidad del alma es la forma más alta de sabiduría, alcanzable a través del control de las emociones, de las pasiones, de los impulsos, de los deseos y de las ambiciones antinaturales, o sea de aquellas que no se pueden saciar naturalmente, aprender a aceptar el sufrimiento de la vida y la inevitabilidad de la muerte, con lo poco que conseguimos, en lugar de amalayar gloria, riquezas, fama, inmortalidad, etc.

Séneca cuestiona a Lucilio: “‘Piensas que tienes dificultades con esas personas de que me hablas en tu carta?” –y responde– “el mayor problema lo tienes contigo, tú eres el que te creas las dificultades”.

Cum istis tibi esse negotium iudicas de quibus scripseras? Maximum negotium tecum habes, tu tibi molestus es”.

Hay otra cita ya conocida de Séneca en esta epístola que viene inspirada de Epicuro: “Si quieres ser rico, no desees más, sino reduce su deseo” o algo con “ser rico no es tener más, sino querer menos”. Me gusta cuando dice que estas “sentencias no son de patrimonio de Epicuro, son de dominio público”.

Epistula XXII. On the futility of half-way measures.

«If you’re going to try, go all the way, otherwise don’t even start» –Bukowski

Ya es recurrente la invitación de Séneca a Lucilio a abandonar los cargos y responsabilidades que ostenta, lo que me recuerda el escolio de NGD que dice “llamamos deber a nuestra ambición” (ESCOLIOS A UN TEXTO IMPLÍCITO Selección 425)

Es curioso que el título de esta carta en inglés haga énfasis en medidas definitivas y que en español en la edición de Gredos, traducida por Ismael Roca Meliá, se llame “Precisa abandonar los cargos públicos”, como si fuera requisito de la felicidad y la sabiduría el despojarse de obligaciones o cargos públicos para poder dedicarse a filosofar a tiempo completo, sin otras distracciones cotidianas.

No obstante, “todos tenemos una hipoteca que pagar” (Thank you for smoking).

Veo este tema en las cartas a invitarnos recurrentemente a soltar obligaciones, deberes, cargos y dejar de ambicionar o desear éxito, reconocimiento, gloria, inmortalidad, etc.

Lo de vivir una vida “al natural” es verdaderamente difícil, cuando somos animales vulnerables con necesidades de alimento, hidratación, descanso, caricia y cobijo de la intemperie. Dependemos de otros para que nos suplan todo lo que no podemos procurarnos por nosotros mismos para nuestra supervivencia, reproducción y trascendencia. ¿Cómo se puede dejar atrás todo lo que nos conecta a los otros, para acostumbrarnos a vivir con poco o nada y sin nadie?

Esto también nos hace cuestionar mi encierro y decisión de abandonar todo: mi familia, nuestros gatitos, a Mr David, Dynamic, a mis amigos, cualquier deseo de progresar profesionalmente, a mi mujer, a demás las mujeres.

Esa invitación de Séneca de “considero que has de salir de esa clase de vida o, sin más, de la vida”, suena a inducción al suicidio, más que preparación a la muerte, dejar nuestros asuntos “en orden”, nuestro testamento.

Me parece importante actuar con la convicción de que uno se va a morir, pero no creo entender muy bien estas sugerencias de Séneca. Si usted me lee, agradecería algunas luces.

En lo que coincido es en alejarse de la vida de político, de burócrata, de lamebotas, de secuaz, esclavo, servil a un cargo, caudillo, partido, nación o ideología. No tener esas aspiraciones que le quitan la tranquilidad a uno. Lamentablemente se deja a los peores encargados y vivimos, por definición, en una kakistocracia del Kakas.

Epistula XXIII. On the true joy which comes from philosophy.

Es cierto que la felicidad no ha de ser dejada en el control de terceros como insiste Séneca.

«Ne gaudeas vanis. Fundamentum hoc esse dixi: culmen est. Ad summa pervēnit qui scit quo gaudeat, qui felicitatem suam in aliena potestate non posuit = No gozarte en cosas vanas. He dicho que este es el fundamento; es la cúspide. Ha llegado a la perfección quien sabe de qué gozar, quien no ha dejado su felicidad al arbitrio ajeno» –Seneca-Epistula ad Lucilium XXIII (Sen. Ep. Luc. XXIII)

Frente a los gozos o placeres materiales de que es tan difícil desprenderse porque el dinero que costaron es en realidad sangre y tiempo de vida desperdiciada enriqueciendo a otros a costa nuestra; Séneca sugiere que hay otros gozos superiores e inefímeros: “despreciar la muerte, abrir sus puertas a la pobreza, poner freno a los placeres, ejercitarse en la tolerancia del dolor”.

Sin duda la felicidad y el gozo de Séneca involucran todo de nosotros: nuestra disciplina y nuestra sangre. Moral de guerreros espartanos. Uno es suavecito al leer esto con la vida privilegiada que nos ha tocado. Fortis fortuna adiuvat.

¿Pero qué puede dar placer sin envilecer? Los placeres inmoderados, los excesos. De ahí que Séneca invita a reflexionar sobre cuál es nuestro propósito.

«La disciplina no es tanto una necesidad social como una urgencia estética» –478

«Cualquier regla es preferible al capricho. El alma sin disciplina se disuelve en una fealdad de larva» –576

«El hombre actual oscila entre la estéril rigidez de la ley y el vulgar desorden del instinto. Ignora la disciplina, la cortesía, el buen gusto» –1463

«La sociedad que no disciplina actitudes y gestos renuncia a la estética social» –2140

«Noble es la sociedad que no espera para disciplinarse que la disciplinen las catástrofes» –2378

«Disciplina, orden, jerarquía, son valores estéticos.» –2502

Epistula XXIV. On despising death.

«El antiguo que negaba el dolor, el moderno que niega el pecado, se enredan en sofismas idénticos» –300

«El dolor labra, pero solo el conflicto ético educa» –1394

«Lo “racional” consiste en prolongar la vida, evitar el dolor, satisfacer el hambre y el sexo. solo una definición semejante esclarece el discurso de los últimos siglos» –2184

«A la interpretación fisiológica recurre el que le tiene miedo al alma» –1946

En esta epístola está presente la muy conocida práctica estoica de “espera lo mejor, perepárate para lo peor”, que consiste en alejar el miedo a lo que venga imaginando todo lo que se teme con todas sus posibles consecuencias, por más nefastas que puedan ser, a fin de tener la serenidad mental necesaria ante cualquier dificultad.

«Se vis pacem, parabellum»

«Be polite, be professional, but have a plan to kill everybody you meet» – James Mattis, General US Army and US Secretary of Defence (Trump Presidency 2017-2019)

Es poético como Séneca exalta la muerte de Sócrates, quien pudo seguir los consejos de sus amigos y escapar de su castigo. Séneca siguió la orden de Nerón de suicidarse. Su sobrino, también cordobés, el poeta Lucano, recibió la misma orden del mismo emperador. Ambos murieron en un baño.

La muerte de Séneca, por Rubens (1612-1615).

La muerte de Lucano, por José Garnelo y Alda (1866-1944)

«Por orden de Nerón, –Lucano se suicidó así y murió en el baño leyendo los versos de su Farsalia análogos a su situación»

«Séneca acabó por permitir que su mujer le acompañara en la muerte. Se abrió las venas, pero su vieja sangre no fluía. Su mujer hizo como él, pero se logró cerrar las arterias. Hablando de Nerón, Séneca había dicho: “¿Era posible que el asesino de su madre perdonara a su preceptor?”» — “Baño” en diccionario de la Muerte, p.54

Esta carta defiende el suicidio antes que afrontar la derrota o el deshonor. ¿No es suicidarse una forma de temer la vida y lo que ella traiga, por malo que sea? Parece contradictorio: despreciar la muerte termina más bien por ser una forma de despreciar la vida.

«Il n’y a qu’un problème philosophique vraiment sérieux : c’est le suicide. Juger que la vie vaut ou ne vaut pas la peine d’être vécue, c’est répondre à la question fondamentale de la philosophie.» Camus, A. (1942). Le Mythe de Sisyphe.

Eutanasia. 

Buena muerte. 

Vivir bien para morir bien. 

Hasta la muerte es esperada, algo bueno.

El fin del valle de lágrimas.

Por eso, para Séneca no hay que temer ni siquiera una toortura y los dolores que infringe en un cuerpo sometido al torturador. Por tanto, según él como según otros antes y después de él, debemos contemplar lo posible como seguro de acontecer por más malo y repetitivo que pueda ser. Es necesario tener esto en mente para estar preparados para todo lo peor, sin quejumbres ni pesares, pero con el entendimiento de nuestra fragilidad ante los placeres y castigos de la vida.

Al fin somos nada ya que todos los días,a cada instante, somos menos nosotros. Somos muerte.

Clepsidra de cenizas.

Epistula XXV. On reformation.

«Nada tan difícil de aprender que la fuerza, también puede ser ridícula» –412

«Cada nueva verdad que aprendemos nos enseña a leer de manera distinta» –515

«No hay mayor maestría que la de dominarse a uno mismo» –Leonardo Da Vinci

«Enseñar exime de la obligación de aprender» –1038

«O aprendemos de la tragedia griega a leer la historia humana, o no aprendemos nunca a leerla» –1205

«Aprendamos a acompañar en sus errores a los que amamos, sin convertirnos en sus cómplices» –1422

«Saber leer es lo último que se aprende» –1787

«Aprender a morir es aprender a dejar morir los motivos de esperar sin dejar morir la esperanza» -2337

«Quien no pasa de pupilo, paga mal a su maestro» = Man belohnt seinen Lehrer schlecht, wenn man immer sein Schüler bleibt“ –Nietzsche

«Aprender mediante el ejemplo es someterse a la autoridad. Sigues a tu maestro porque confías en su manera de hacer las cosas, aun si no puedes analizar y explicar en detalle su eficacia. Observando al maestro y emulando sus esfuerzos, […] el aprendiz adquiere inconscientemente las reglas del arte, incluidas las no explícitamente conocidas por el maestro mismo» –Michael Polany, citado por Robert Greene. Maestría. Ed Oceano: Ciudad de Mexico, 2012. p. 160

«El arte de vivir, como todo arte, requiere alguna disposición natural, un largo aprendizaje, e independencia de lo que somete al hombre a la vulgaridad de sus exigencias animales» –Notas p. 104

Séneca advierte que hay maneras diferentes de enseñar que dependen del tipo de aprendiz. Irónicamente, es independiente del aprendiz, porque del aprendiz muchas veces no depende el tener o no las facultades o predisposiciones a mejorar. Depende de una cualidad independiente del aprendiz como su edad que influye en que sea más fácil o más difícil el interrumpir vicios (en la vejez) o inculcar virtudes (en la juventud).

En todo caso, procura de Lucilio, como el pupilo arquetípico que representa a todos los que lo hemos leído, lo leemos y lo leeremos a fin de por fin y finalmente aprender a vivir sabiamente, practicando la filosofía y siguiendo los delineamientos de la “naturaleza”. Esto no significa el abandonarnos a nuestra animalidad, sino actuar por y para la razón.

Sugiere nuevamente otra reformulación del imperativo categórico kantiano (ver Epistula XXI): 

«Realiza todos tus actos como si Epicuro te observase = Sic fac omnia tamquam spectet Epicurus»

Así nos plantea actuar como si un hombre admirable observara y juzgara nuestra conducta, porque “todos los males nos los inspira la soledad”.

Con esto plantea un modelo de conducta que no dé vergüenza que nos presencien practicar; como si todos nuestros actos fueran susceptibles de juicio ante hombres mejores o, en su defecto, inter pares, hasta cuando ganemos el respeto de nosotros mismos y nuestro juicio nos baste.

El respeto proviene del latín “respectus” o “mirar de nuevo”, lo que presupone no solo mirar, sino ver. Uno ve después de una mirada detenida y reflexiva, no de ojeada:

«El respeto presupone una mirada distanciada, un pathos por la distancia» – Byung Chul-Han, En el enjambre.

Por esto, la mirada de ese otro sobre nosotros supone la distancia con la que podemos respetarnos unos a otros como a nosotros mismos. Tal mirada distanciada va ligada a la responsabilidad. Soy responsable frente a quien controla mis actos.

Esto contradice el mandato moderno y en la autoayuda de actuar como me dé la gana, porque no me importa lo que los demás piensen, pero no estamos solos en el mundo así a menudo lo pensemos y nos sintamos. Estamos es solos de referentes, de modelos, de maestros, de preceptores, de ilustres, de mentores, de notables…

«La soledad del hombre moderno en el universo es la soledad del amo entre esclavos silenciosos» –605

No es solo soledad, sino abandono. Y no es en silencio, ojalá. Una Soledad Demasiado Ruidosa. No nos permite pensar en paz. Interrumpe nuestras ideas antes de poderlas formular y nos impide cualquier descanso del tumulto infernal.

Por eso recomienda Séneca, ya recurrentemente, el retiro provechoso con una frase de Epicuro, su mayor referente: «Retírate en ti mismo en el preciso momento en que te veas forzado a estar entre la multitud = Tunc praecipue in te ipse secede cum esse cogeris in turba» (Sen. Ep. Luc. XXV)

para que sea posible este provechoso retiro al interior, es menester tener un interior al cual retirarnos, lo que significa ser necesaria y auténticamente diferente de otros. No puedo adentrarme en mi mismo si no hay un yo mismo donde adentrarme para empezar. Del mismo modo, no puedo adentrarme en otro ajeno por completo a mí: autoconocimiento y empatía.

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Días VI – X – Ad Lucilium Epistulae – Book Club Like No Other

Esta semana continúo con el “Club de lectura como ningún otro” (Book Club Like No Other) que analiza las Epistolas a Lucilio (Moral letters to Lucilius) de Séneca propuesto por el filósofo y cineasta Atesh Atici (acceptingtheuniverse.com) como una manera de hacer de la filosofía una práctica cotidiana de nuestra vida.

Lastimosamente los videos de «Accepting the Universe» son uno por semana. Lo bueno es que puedo avanzar por mi cuenta, cada día de lunes a viernes una carta nueva, un tema nuevo, que hacen una concordancia muy amena con los escolios de Nicolás Gómez Dávila.

Epistula VI. On sharing knowledge.

SENECA LUCILIO SUO SALUTEM[1] Intellego, Lucili, non emendari me tantum, sed transfigurari; nec hoc promitto iam aut spero, nihil in me superesse quod mutandum sit. Quidni multa habeam quae debeant colligi, quae extenuari, quae attolli? Et hoc ipsum argumentum est in melius translati animi, quod vitia sua quae adhuc ignorabat videt; quibusdam aegris gratulatio fit cum ipsi aegros se esse senserunt. [2] Cuperem itaque tecum communicare tam subitam mutationem mei; tunc amicitiae nostrae certiorem fiduciam habere coepissem, illius verae quam non spes, non timor, non utilitatis suae cura divellit, illius cum quā homines moriuntur, pro quā moriuntur. [3] Multos tibi dabo qui non amico sed amicitiā caruerint: hoc non potest accidere cum animos in societatem honesta cupiendi par voluntas trahit. Quidni non possit? Sciunt enim ipsos omnia habere communia, et quidem magis adversa.[4] Concipere animo non potes quantum momenti afferre mihi singulos dies videam. «Mitte» inquis «et nobis ista quae tam efficacia expertus es.» Ego vero omnia in te cupio transfundere, et in hoc aliquid gaudeo discere, ut doceam; nec me ulla res delectabit, licet sit eximia et salutaris, quam mihi uni sciturus sum. Si cum hāc exceptione detur sapientia, ut illam inclusam teneam nec enuntiem, reiciam: nullius boni sine socio iucunda possessio est. [5] Mittam itaque ipsos tibi libros, et ne multum operae impendas dum passim profutura sectaris, imponam notas, ut ad ipsa protinus quae probo et miror accedas. Plus tamen tibi et viva vox et convictus quam oratio proderit; in rem praesentem venias oportet, primum quia homines amplius oculis quam auribus credunt, deinde quia longum iter est per praecepta, breve et efficax per exempla. [6] Zenonem Cleanthes non expressisset, si tantummodo audisset: vitae eius interfuit, secreta perspexit, observavit illum, an ex formula sua viveret. Platon et Aristoteles et omnis in diversum itura sapientium turba plus ex moribus quam ex verbis Socratis traxit; Metrodorum et Hermarchum et Polyaenum magnos viros non schola Epicuri sed contubernium fecit. Nec in hoc te accerso tantum, ut proficias, sed ut prosis; plurimum enim alter alteri conferemus.[7] Interim quoniam diurnam tibi mercedulam debeo, quid me hodie apud Hecatonem delectaverit dicam. «Quaeris» inquit «quid profecerim? Amicus esse mihi coepi.» Multum profecit: numquam erit solus. Scito esse hunc amicum omnibus. Vale.SENECA SALUTA IL SUO LUCILIO[1] Mi rendo conto, o Lucilio, che io non soltanto mi correggo, ma mi trasformo; né prometto già o spero questo, (cioè) che nulla rimanga in me che sia da cambiare. Perché non dovrei avere molte caratteristiche che dovrebbero essere raccolte, attenuate, rafforzate? E proprio questa è dimostrazione di un animo trasformato in meglio, il fatto che vede i propri difetti che finora ignorava; ad alcuni malati si fanno le congratulazioni quando essi stessi si sono accorti di essere malati. [2] Desidererei pertanto comunicare con te un così improvviso cambiamento di me; allora comincerei ad avere una più sicura fiducia nella nostra amicizia, di quella vera, che non la speranza, non il timore, non la preoccupazione del proprio vantaggio strappa, di quella con la quale le persone muoiono, per la quale muoiono. [3] Posso citarti molti che furono privi non di un amico, ma dell’amicizia: questo non può accadere quando una pari volontà di desiderare cose oneste trascina gli animi alla collaborazione. Perché non potrebbe? Sanno infatti che essi stessi hanno comuni tutte le cose, e in verità soprattutto quelle avverse.[4] Non puoi immaginare quanto grande miglioramento io vedo che ogni giornata mi porta. «Manda» dici «anche a me codesti rimedi che hai trovato così efficaci». Io in verità desidero trasfondere tutto in te, e per questo scopo sono contento di imparare qualcosa, (cioè) per insegnarlo; né mi diletterà, benché sia straordinaria e vantaggiosa, alcuna cosa che io sono destinato a sapere per me solo. Se mi fosse data la sapienza con questa limitazione, che io la debba tenere chiusa e non la possa comunicare, la rifiuterei; il possesso di nessun bene è piacevole senza un compagno. [5] Quindi ti manderò proprio i libri, e perché tu non spenda molta fatica nel cercare qua e là le cose che ti gioveranno, ci metterò dei segni, affinché tu possa accostarti subito proprio a quelle cose che condivido e apprezzo. Tuttavia ti gioverà più sia la viva voce sia la convivenza che un discorso scritto; bisogna che tu venga nella realtà presente, prima di tutto perché gli uomini credono più agli occhi che alle orecchie, poi perché il percorso è lungo attraverso i precetti, breve ed efficace attreverso gli esempi. [6] Cleante non avrebbe potuto riproporre Zenone, se lo avesse soltanto ascoltato: fu partecipe della sua vita, ne esaminò i segreti, lo osservò, (per capire) se viveva secondo la sua dottrina. Platone e Aristotele e tutta la schiera dei sapienti che sarebbe andata in diverse direzioni trasse più dai comportamenti che dalle parole di Socrate; Metrodoro ed Ermarco e Polieno rese grandi uomini non la scuola di Epicuro, ma la convivenza (con lui). Né ti invito a venire solo per questo, perché tu progredisca, ma (anche) perché tu sia utile; infatti gioveremo moltissimo uno all’altro.[7] Intanto, poiché ti devo il piccolo contributo giornaliero, ti dirò che cosa oggi mi è piaciuto in Ecatone. «Chiedi», dice «in che cosa io sia migliorato? Ho incominciato ad essermi amico.» È migliorato molto: non sarà mai solo. Sappi che costui è amico con tutti. Stammi bene.

«Self awareness is a bitch»

«(…) la condición básica de la comprensión, la condición al intento, la condición limitativa del éxito, es la colocación del sujeto y del objeto dentro de situaciones idénticas. Como no comprendemos, estrictamente, sino lo que somos, sólo podemos comprender en los demás hechos lo que se halla dado de alguna manera, en nuestra situación concreta. La identidad es la condición pura de la comprensión; y la similitud su condición histórica. lo totalmente extraño es infranqueable a nuestra comprensión humana.

Para comprender  un hecho, un hombre o una obra, no basta luego, percibirlos, conocerlos, analizarlos, explicarlos. Sin la clandestina simpatía de una situación similar, hecho, persona, y obra nos arrostran, como las estructuras petrográficas o las trayectorias de los astros» – Nicolás Gómez Dávila. Textos # 9

«Tan solo entre amigos no hay rangos» (NEI, 43b)

«Las frases son piedrecillas que el escritor arroja en el alma del lector. El diámetro de las ondas concéntricas que desplazan depende de las dimensiones del estanque» (EI, 26g)

Los que pueden, hacen; los que no, enseñan

«Those who can, do; those who can’t, teach» – George Bernard Shaw

«Enseñar exime de la obligación de aprender» – Nicolás Gómez Dávila

«Si algo habían aprendido juntos era que la sabiduría nos llega cuando ya no sirve para nada» – Gabriel García Márquez. El Amor en los tiempos del cólera

Breaking Bad empieza con la premisa de que “la química es el estudio del cambio”.

Séneca con sus cartas y su amistad invita a Lucilio a mejorar su alma.

Para él no es suficiente mejorar solo, en aislamiento sin compartir su sabiduría adquirida con sus amigos, del mismo modo que no sirve acumular moneda sin poder intercambiarla con otros y para otros.

Me recuerda un poco esa frase de la película Into the wild, cuando Christopher McAndless , solo en un destartalado bus en la tundra de Alaska, escribe casi que prediciendo su final, que toda felicidad es compartida.

Happiness is only real when shared

Séneca, al ser más amigo de Lucilio, deviene mejor amigo de sí mismo. Y compartirle esta sabiduría no es solo por verba, sino por acta: por el ejemplo, un poco a la manera del imperativo categórico kantiano:

Handle so, als oft die Maxime deiner Handlung durch einen Willen zum allgemeinen Naturgesetz werden sollte“ – Kannt

Epistula VII. On crowds.

SENECA LUCILIO SUO SALUTEMQuid tibi vitandum praecipue existimes quaeris? Turbam. Nondum illi tuto committeris. Ego certe confitebor imbecillitatem meam: numquam mores quos extuli refero; aliquid ex eo quod composui turbatur, aliquid ex iis quae fugavi redit. Quod aegris evenit quos longa imbecillitas usque eo affecit ut nusquam sine offensā proferantur, hoc accidit nobis quorum animi ex longo morbo reficiuntur. Inimica est multorum conversatio: nemo non aliquod nobis vitium aut commendat aut imprimit aut nescientibus allinit. Utique quo maior est populus cui miscemur, hoc periculi plus est. Nihil vero tam damnosum bonis moribus quam in aliquo spectaculo desidere; tunc enim per voluptatem facilius vitia subrepunt. Quid me existimas dicere? avarior redeo, ambitiosior, luxuriosior? immo vero crudelior et inhumanior, quia inter homines fui. Casu in meridianum spectaculum incidi, lusus exspectans et sales et aliquid laxamenti quo hominum oculi ab humano cruore acquiescant. Contra est: quidquid ante pugnatum est misericordia fuit; nunc omissis nugis mera homicidia sunt. Nihil habent quo tegantur; ad ictum totis corporibus expositi numquam frustra manum mittunt. Hoc plerique ordinariis paribus et postulaticiis praeferunt. Quidni praeferant? non galeā, non scuto repellitur ferrum. Quo munimenta? quo artes? omnia ista mortis morae sunt. Mane leonibus et ursis homines, meridie spectatoribus suis obiciuntur. Interfectores interfecturis iubent obici et victorem in aliam detinent caedem; exitus pugnantium mors est. Ferro et igne res geritur. Haec fiunt dum vacat harena. ‘Sed latrocinium fecit aliquis, occidit hominem.’ Quid ergo? quia occidit, ille meruit ut hoc pateretur: tu quid meruisti miser ut hoc spectes? ‘Occīde, verbera, ure! Quare tam timide incurrit in ferrum? quare parum audacter occīdit? quare parum libenter moritur? Plagis agatur in vulnera, mutuos ictus nudis et obviis pectoribus excipiant.’ Intermissum est spectaculum: ‘interim iugulentur homines, ne nihil agatur.’ Age, ne hoc quidem intellegitis, mala exempla in eos redundare qui faciunt? Agite dis immortalibus gratias quod eum docetis esse crudelem qui non potest discere. Subducendus populo est tener animus et parum tenax recti: facile transitur ad plures. Socrati et Catoni et Laelio excutere morem suum dissimilis multitudo potuisset: adeo nemo nostrum, qui cum maxime concinnamus ingenium, ferre impetum vitiorum tam magno comitatu venientium potest. Unum exemplum luxuriae aut avaritiae multum mali facit: convictor delicatus paulatim enervat et mollit, vicinus dives cupiditatem irritat, malignus comes quamvis candido et simplici rubiginem suam affricuit: quid tu accidere his moribus credis in quos publice factus est impetus? Necesse est aut imiteris aut oderis. Utrumque autem devitandum est: neve similis malis fias, quia multi sunt, neve inimicus multis, quia dissimiles sunt. Recede in te ipse quantum potes; cum his versare qui te meliorem facturi sunt, illos admitte quos tu potes facere meliores. Mutuo ista fiunt, et homines dum docent discunt. Non est quod te gloria publicandi ingenii producat in medium, ut recitare istis velis aut disputare; quod facere te vellem, si haberes isti populo idoneam mercem: nemo est qui intellegere te possit. Aliquis fortasse, unus aut alter incidet, et hic ipse formandus tibi erit instituendusque ad intellectum tui. ‘Cui ergo ista didici?’ Non est quod timeas ne operam perdideris, si tibi didicisti. Sed ne soli mihi hodie didicerim, communicabo tecum quae occurrunt mihi egregie dicta circa eundem fere sensum tria, ex quibus unum haec epistula in debitum solvet, duo in antecessum accipe. Democritus ait, ‘unus mihi pro populo est, et populus pro uno.’ Bene et ille, quisquis fuit – ambigitur enim de auctore -, cum quaereretur ab illo quo tanta diligentia artis spectaret ad paucissimos perventurae, ‘satis sunt’ inquit ‘mihi pauci, satis est unus, satis est nullus.’ Egregie hoc tertium Epicurus, cum uni ex consortibus studiorum suorum scriberet: ‘haec’ inquit ‘ego non multis, sed tibi; satis enim magnum alter alteri theatrum sumus.’ Ista, mi Lucili, condenda in animum sunt, ut contemnas voluptatem ex plurium assensione venientem. Multi te laudant: ecquid habes cur placeas tibi, si is es quem intellegant multi? Introrsus bona tua spectent. Vale.SENECA SALUTA IL SUO LUCILIOChiedi che cosa soprattutto tu possa ritenere di dover evitare? La folla. Non ti affidi ancora ad essa senza rischio. Io certamente confesserò la mia debolezza: non riporto mai la moralità che ho portato fuori; qualcosa di ciò che ho messo in ordine si sconvolge, qualcosa di quei mali che ho cacciato ritorna. Ciò che capita ai malati che una lunga infermità ha indebolito fino al punto che non possono uscire da nessuna parte senza danno, questo accade a noi, i cui animi si riprendono da una lunga malattia. È dannosa la frequentazione di molti: non c’è nessuno che o non ci suggerisca o non ci imprima o non ci spalmi addosso senza che ce ne rendiamo conto qualche vizio. Pertanto quanto più numerosa è la gente alla quale ci mescoliamo, tanto più pericolo c’è. Niente però è tanto dannoso ai buoni costumi quanto prendere posto in qualche spettacolo; allora infatti attraverso il divertimento i vizi si insinuano più facilmente. Che cosa pensi che io dica? Ritorno più avido, più ambizioso, più dissoluto? Anzi, invece più crudele e più disumano, perché sono stato in mezzo a uomini. Per caso sono capitato in uno spettacolo di mezzogiorno, aspettandomi scherzi e battute e qualche svago con cui gli sguardi delle persone si riposino dal sangue umano. È esattemente l’opposto: tutti i combattimenti che si sono svolti prima sono stati misericordia; ora, lasciati da parte gli scherzi, sono veri e propri omicidi. Non hanno nulla con cui proteggersi; esposti al colpo con l’intero corpo non attaccano mai a vuoto. I più preferiscono questo alle coppie normali e a quelle che combattono su richiesta. Perché non dovrebbero preferirle? Non dall’elmo, non dallo scudo viene respinta l’arma. A che scopo le protezioni? A che scopo le complicazioni? Tutte queste cose sono ritardi della morte. Al mattino le persone sono mandate incontro a leoni e orsi, a mezzogiorno ai propri spettatori. Ordinano che gli uccisori siano messi di fronte a coloro che li uccideranno e preservano il vincitore per un’altra strage; il risultato finale di coloro che combattono è la morte. La faccenda si compie col ferro e col fuoco. Queste cose accadono mentre è vuota l’arena. «Ma uno ha compiuto una rapina, ha ucciso una persona.» Che dunque? Poiché ha ucciso, quello ha meritato di subire questo: tu, sciagurato, che cosa hai meritato per assistere a questo spettacolo? «Uccidi, colpisci, brucia! Perché così timidamente va incontro all’arma? Perché uccide poco decisamente? Perché muore poco volentieri? Si agisca con percosse contro le ferite, ricevano reciproci colpi nei petti scoperti ed esposti.» Lo spettacolo è stato interrotto: «Intanto si sgozzino persone, perché non si stia senza fare nulla.» Via, non capite neppure questo, che i cattivi esempi ricadono su coloro che li compiono? Rendete grazie agli dei immortali perché insegnate ad essere crudele a colui che non può imparare. È da tener lontano dalla gente un animo debole e poco capace di tenere la retta via: facilmente si passa ai più. A Socrate e a Catone e a Lelio una moltitudine diversa avrebbe potuto togliere i loro costumi: a tal punto nessuno di noi, che più che mai adattiamo la personalità, può sopportare l’assalto dei vizi che giungono in così grande affollamento. Un solo esempio di lussuria o di avidità fa molto male; un commensale raffinato un po’ alla volta snerva e rammollisce, un vicino ricco scatena la bramosia, un compagno maligno attacca la propria ruggine a uno per quanto ingenuo e semplice: che cosa credi tu che accada a questi costumi contro i quali è stato fatto un assalto collettivamente? È inevitabile che tu o imiti o odi. D’altra parte entrambe le cose sono da evitare: non diventare simile ai malvagi, perché sono molti, né nemico dei molti, perché sono diversi. Ritirati in te stesso quanto puoi; stai insieme con quelli che sono destinati a renderti migliore, accogli quelli che tu puoi rendere migliori. Queste cose si fanno reciprocamente e le persone mentre insegnano imparano. Non c’è motivo per cui la gloria del rendere noto il tuo ingegno ti metta in vista, in modo che tu voglia recitare a costoro o discutere con loro; cosa che vorrei che tu facessi, se tu avessi merce adatta a questa gente: non c’è nessuno che possa capirti. Forse qualcuno, uno o due capiteranno, e questi stessi saranno da formare da parte tua e istruire alla comprensione di te. «Per chi dunque ho imparato queste cose?» Non c’è motivo per cui tu tema di aver perso la tua fatica, se hai imparato per te. Ma per non aver imparato oggi per me solo, condividerò con te tre frasi dette egregiamente che mi vengono in mente riguardo più o meno al medesimo argomento, delle quali una questa lettera la pagherà come debito, due ricevile come anticipo. Democrito dice «uno solo per me è come popolo, e il popolo come uno solo». Bene anche quello, chiunque sia stato – si dubita infatti sull’autore – essendogli chiesto a quale scopo mirasse una così grande cura di un’arte che sarebbe giunta a pochissimi, «sono abbastanza» disse «per me pochi, è abbastanza uno solo, è abbastanza nessuno.» Egregiamente enunciò questa terza massima Epicuro, scrivendo a uno solo dei compagni dei suoi studi: «Queste cose», disse «io le dico non a molti, ma a te; infatti siamo un teatro abbastanza grande l’uno per l’altro.» Codeste massime, mio Lucilio, sono da riporre nell’animo, perché tu disprezzi il piacere che deriva dal consenso di più persone. Molti ti lodano: hai forse qualche motivo per cui tu piaccia a te stesso, se sei tale che molti possano capirti? I tuoi pregi siano rivolti verso l’interno. Stammi bene.

«Verdad de la muchedumbre, verdad obsoleta» – NGD, Notas p. 198.

«Tolerar no debe consistir en olvidar que lo tolerado solo merece tolerancia» – NGD

«El amor al pueblo es vocación de aristócrata; el demócrata sólo ve en él una muchedumbre que lo puede elegir» – Notas p. 308

«La presencia política de la muchedumbre culmina siempre en un apocalipsis infernal» — NGD

«La lucha contra el desorden es más noble que el orden mismo. El hombre dueño de sí mismo no es tan magnánimo como el que reprime la insurrección de su alma. El más hondo silencio es el de una muchedumbre aterrada» – NGD. p. 60 NE 708

«Las muchedumbres no son fanáticas, sino impulsivas. El fanatismo requiere, previamente, tenaces meditaciones y un intenso amor de las ideas» – MGD. Notas pp. 431

«La actual multitud indignada es muy fugaz y dispersa. Le falta toda masa, toda gravitación, que es necesaria para acciones. No engendra ningún futuro» – Byung-Chul Han. En el enjambre.

«Panis et circenses» – Juvenal

Es una verdad innegable que “los individuos son inteligentes, las masas idiotas”. Séneca precisa que, adicional a ser idiotas, son idiotizantes, envilecedoras. Por tanto, es menester evitar perdernos en ellas.

Los impulsos a que somos tan susceptibles se multiplican exponencialmente entre la chusma. El infierno que definimos con el calificativo de “dantesco” es tumultuoso, lleno de almas gimientes, aglomeradas como en un Transmilenio.

En la época de Séneca, los juegos del coliseo enardecían las más bajas pasiones, los instintos más crueles del público. Hoy en día, no mucho ha cambiado. Tenemos no solamente el fútbol, también las paloterapias de Lynch en las calles y otros escenarios en que las masas idiotizan sus miembros: la democracia, las redes sociales, las aplicaciones de citas, los medios masivos de comunicación, la academia. En suma: la sinagoga.

Epistula VIII. On the philosopher’s seclusion.

SENECA LUCILIO SUO SALUTEM»Tu me» inquis «vitare turbam iubes, secedere et conscientiā esse contentum? Ubi illa praecepta vestra quae imperant in actu mori»? Quid? Ego tibi videor inertiam suadere? In hoc me recondidi et fores clusi, ut prodesse pluribus possem. Nullus mihi per otium dies exit; partem noctium studiis vindico; non vaco somno sed succumbo, et oculos vigiliā fatigatos cadentesque in opere detineo. Secessi non tantum ab hominibus sed a rebus, et in primis a meis rebus: posterorum negotium ago. Illis aliqua quae possint prodesse conscribo; salutares admonitiones, velut medicamentorum utilium compositiones, litteris mando, esse illas efficaces in meis ulceribus expertus, quae etiam si persanata non sunt, serpere desierunt. Rectum iter, quod sero cognovi et lassus errando, aliis monstro. Clamo: «vitate quaecumque vulgo placent, quae casus adtribuit; ad omne fortuitum bonum suspiciosi pavidique subsistite: et fera et piscis spe aliquā oblectante decipitur. Munera ista fortunae putatis? Insidiae sunt. Quisquis vestrum tutam agere vitam volet, quantum plurimum potest ista viscata beneficia devitet in quibus hoc quoque miserrimi fallimur: habere nos putamus, haeremus. In praecipitia cursus iste deducit; huius eminentis vitae exitus cadere est. Deinde ne resistere quidem licet, cum coepit transuersos agere felicitas, aut saltim rectis aut semel ruere: non vertit fortuna sed cernulat et allidit. Hanc ergo sanam ac salubrem formam vitae tenete, ut corpori tantum indulgeatis quantum bonae valetudini satis est. Durius tractandum est ne animo male pareat: cibus famem sedet, potio sitim extinguat, vestis arceat frigus, domus munimentum sit adversus infesta temporis. Hanc utrum caespes erexerit an varius lapis gentis alienae, nihil interest: scitote tam bene hominem culmo quam auro tegi. Contemnite omnia quae supervacuus labor velut ornamentum ac decus ponit; cogitate nihil praeter animum esse mirabile, cui magno nihil magnum est». Si haec mecum, si haec cum posteris loquor, non videor tibi plus prodesse quam cum ad vadimonium advocatus descenderem aut tabulis testamenti anulum inprimerem aut in senatu candidato vocem et manum commodarem? Mihi crede, qui nihil agere videntur maiora agunt: humana divinaque simul tractant.
Sed iam finis faciendus est et aliquid, ut institui, pro hāc epistulā dependendum. Id non de meo fiet: adhuc Epicurum compilamus, cuius hanc vocem hodierno die legi: «philosophiae servias oportet, ut tibi contingat vera libertas». Non differtur in diem qui se illi subiecit et tradidit: statim circumagitur; hoc enim ipsum philosophiae servire libertas est. Potest fieri ut me interroges quare ab Epicuro tam multa bene dicta referam potius quam nostrorum: quid est tamen quare tu istas Epicuri voces putes esse, non publicas? Quam multi poetae dicunt quae philosophis aut dicta sunt aut dicenda! Non attingam tragicos nec togatas nostras (habent enim hae quoque aliquid severitatis et sunt inter comoedias ac tragoedias mediae): quantum disertissimorum versuum inter mimos iacet! Quam multa Publilii non excalceatis sed coturnatis dicenda sunt! Unum versum eius, qui ad philosophiam pertinet et ad hanc partem quae modo fuit in manibus, referam, quo negat fortuita in nostro habenda:alienum est omne quidquid optando evĕnit.Hunc sensum a te dici non paulo melius et adstrictius memini: non est tuum fortuna quod fecit tuum. Illud etiamnunc melius dictum a te non praeteribo: dari bonum quod potuit auferri potest. Hoc non inputo in solutum: de tuo tibi. Vale.
SENECA SALUTA IL SUO LUCILIO»Tu mi ordini» dici «di evitare la folla, di ritirarmi e di essere soddisfatto della coscienza? Dove (sono) quei vostri precetti che ordinano di morire in azione?» Cosa? Ti sembra che io suggerisca l’inerzia? Per questo scopo mi sono appartato e ho chiuso le porte, per poter giovare a più (persone). Nessun giorno per me trascorre nell’ozio; rivendico agli studi parte delle notti; al sonno non mi abbandono, ma soccombo, e mantengo in opera gli occhi affaticati e che si chiudono per la veglia. Mi sono ritirato non solo dagli uomini, ma dalle cose, e innanzitutto dalle mie cose: faccio l’interesse dei posteri. Metto per iscritto alcune cose che possano essere loro utili; affido alle lettere ammonimenti salutari, come ricette di utili medicamenti, avendo sperimentato che esse sono efficaci nelle mie piaghe, che, anche se non sono guarite completamente, hanno smesso di estendersi. Indico agli altri il giusto percorso, che ho identificato tardi e stanco a forza di errare. Grido: «evitate tutte le cose che piacciono al volgo, che la sorte ha assegnato; davanti a ogni bene assegnato dalla sorte fermatevi sospettosi e pavidi: anche l’animale selvatico e il pesce sono ingannati da una qualche speranza che li alletta. Questi li considerate regali della sorte? Sono trappole. Chiunque di voi vorrà condurre una vita sicura, eviti quanto più può codesti benefici ricoperti di vischio, nei quali anche per questo, infelicissimi, ci inganniamo: riteniamo di possederli noi, (mentre) ci siamo attaccati. Questa corsa porta al precipizio; il risultato di questa vita elevata è cadere. Poi non è possibile neppure resistere, una volta che il successo ha iniziato a portarci fuori strada, o precipitare almeno in piedi o una volta per tutte: non ci rovescia la sorte, ma ci affonda e ci sbatte contro gli scogli. Mantenete quindi questa forma di vita sana e salutare, (e cioè) di concedere al corpo tanto quanto basta alla salute. Deve essere trattato piuttosto duramente affinché non obbedisca con difficoltà all’animo: il cibo plachi la fame, la bevanda spenga la sete, il vestito tenga lontano il freddo, la casa sia una protezione contro le intemperie del tempo. Che questa l’abbia costruita una zolla oppure un marmo variegato importato da lontano, non fa nessuna differenza: sappiate che l’uomo è protetto altrettanto bene dalla paglia che dall’oro. Disprezzate tutte le cose che una inutile fatica produce come ornamento e decorazione; tenete presente che nulla è straordinario tranne l’animo per il quale, se grande, nulla è grande». Se queste cose le dico tra me, se queste cose (le dico) con i posteri, non ti sembro essere utile più di quando, quale difensore, mi presentassi a giudizio o imprimessi il sigillo alle tavole di un testamento o in senato garantissi parola e sostegno materiale a un candidato? Credimi, coloro che sembrano non fare nulla fanno cose più importanti: trattano contemporaneamente le cose umane e quelle divine.
Ma ormai bisogna mettere fine e, come ho stabilito, pagare un qualche contributo per questa lettera. Ciò si farà non a mie spese: saccheggiamo ancora Epicuro, del quale oggi ho letto questa affermazione: «bisogna che tu sia schiavo della filosofia, perché ti tocchi in sorte la vera libertà». Non viene rinviato di giorno in giorno colui che si è sottomesso e consegnato a lei: viene messo in circolazione subito; questo stesso fatto, essere schiavo della filosofia, è infatti libertà. Può accadere che tu mi chieda perché io riferisca tante affermazioni ben dette da Epicuro piuttosto che dei nostri: tuttavia che motivo c’è per cui tu ritenga che queste sono frasi di Epicuro, e non patrimonio di tutti? Quanti poeti dicono quelle cose che dai filosofi o sono state dette o dovrebbero essere dette! Non citerò i tragici né le nostre togate (infatti anche queste hanno un po’ di severità e sono a mezza strada tra le commedie e le tragedie): quanti versi molto eloquenti ci stanno tra i mimi! Quante parole di Publilio sarebbero da pronunciare non da attori privi di coturno ma da coturnati! Di lui riferirò un solo verso, che ha a che fare con la filosofia e con questo argomento che poco fa è stato tra le mani, in cui nega che le cose fortuite siano da ritenere in nostra proprietà:è altrui tutto ciò che si realizza secondo il desiderio.Ricordo che questo concetto è stato espresso da te non poco meglio e più sinteticamente: non è tuo ciò che la sorte ha reso tuo. Non tralascerò quella cosa detta da te ancora meglio: un bene che ha potuto essere dato può essere tolto. Questo non lo calcolo come pagamento: ti (restituisco) del tuo. Stammi bene.

«El Progreso, la Democracia, la Sociedad sin clases, fanatizan a la muchedumbre, pero dejan a las masas displicentes y frías» – NGD

«El individuo busca en este siglo el calor de la muchedumbre para defenderse del frío que invade al cadáver del mundo» – NGD

«Una muchedumbre homogénea no reclama libertad.

La sociedad jerarquizada no es meramente la única donde el hombre puede ser libre, sino también la única donde le urge serlo» – EI 15

«El hombre no se comunica con otro hombre sino cuando el uno escribe en su soledad y el otro lo lee en la suya.

Las conversaciones son o diversiones, o estafa o  esgrima» – NEII 88h

«En su extrema soledad el hombre percibe nuevamente el roce de alas inmortales» – NGD

«En este siglo toda empresa colectiva edifica prisiones. Sólo el egoísmo nos impide colaborar en vilezas.

Hoy los copartícipes terminan en cómplices» – NGD. EI, 13

«PROPONIÉNDONOS fines prácticos acabamos siempre del brazo con prójimos que no hubiéramos querido tocar con el pie» (NEI, 27b).

«Otium sine litteris mors est et hominis vivi sepultura» – Seneca

«Ley 18: No construya fortalezas para protegerse: el aislamiento es peligroso» – Robert Greene. Las 48 leyes del poder.

Lo que pasa con las multitudes es que en ellas, por el ruido y el desorden es difícil poder pensar y actuamos en rebaño.

Estar lejos de la muchedumbre es para Lucilio la oportunidad de enfocar su mente en el estudio y práctica de la filosofía lejos de las distracciones del diario vivir.

Hace en cierta forma querer tener el privilegio de dedicar la vida a leer, leer de verdad, leer y pensar, como Nicolás Gómez Dávila, pasando sus días entre libros. Un colombiano que no vivió pendiente de ganarse el pan, de gastarlo en cerveza y perderlo putiando y compadreando, embriagado por la Selección o algún equipejo local al ritmo de “música popular”.

En ninguna forma esta vida alejada de las multitudes, como de los asuntos de Fortuna, significa vivir pasivamente. Comer, beber, dormir, vestir, albergar en moderación, sin excesos ni ostentaciones inútiles que envilecen por gula, pereza, avaricia, lujuria y violencia el cuerpo y el alma que albergan.

«Tenemos trabajos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos (…) The things we own end up owning you» – Chuck Palahniuk, Fight Club

Séneca cita a Epicuro, quien yace en el sexto círculo, para recalcar el poder liberador de la filosofía.

Epístula IX. On philosophy and friendship.

SENECA LUCILIO SUO SALUTEM
An merito reprehendat in quādam epistulā Epicurus eos qui dicunt sapientem se ipso esse contentum et propter hoc amico non indigere, desideras scire. Hoc obicitur Stilboni ab Epicuro et iis quibus summum bonum visum est animus impatiens. In ambiguitatem incidendum est, si exprimere ἀπάθειαν uno verbo cito voluerimus et impatientiam dicere; poterit enim contrarium ei quod significare volumus intellegi. Nos eum volumus dicere qui respuat omnis mali sensum: accipietur is qui nullum ferre possit malum. Vide ergo num satius sit aut invulnerabilem animum dicere aut animum extra omnem patientiam positum. Hoc inter nos et illos interest: noster sapiens vincit quidem incommodum omne sed sentit, illorum ne sentit quidem. Illud nobis et illis commune est, sapientem, se ipso esse contentum. Sed tamen et amicum habere vult et vicinum et contubernalem, quamvis sibi ipse sufficiat. Vide quam sit se contentus: aliquando sui parte contentus est. Si illi manum aut morbus aut hostis exciderit, si quis oculum vel oculos casus excusserit, reliquiae illi suae satisfacient et erit imminuto corpore et amputato tam laetus quam integro fuit; sed si quae sibi desunt non desiderat, non deesse mavult. Ita sapiens se contentus est, non ut velit esse sine amico sed ut possit; et hoc quod dico ‘possit’ tale est: amissum aequo animo fert. Sine amico quidem numquam erit: in suā potestate habet quam cito reparet. Quomodo si perdiderit Phidias statuam protinus alteram faciet, sic hic faciendarum amicitiarum artifex substituet alium in locum amissi. Quaeris quomodo amicum cito facturus sit? Dicam, si illud mihi tecum convenerit, ut statim tibi solvam quod debeo et quantum addi hanc epistulam paria faciamus. Hecaton ait: ‘ego tibi monstrabo amatorium sine medicamento, sine herba, sine ullius veneficae carmine: si vis amari, ama’. Habet autem non tantum usus amicitiae veteris et certae magnam voluptatem sed etiam initium et comparatio novae. Quod interest inter metentem agricolam et serentem, hoc inter eum qui amicum paravit et qui parat. Attalus philosophus dicere solebat iucundius esse amicum facere quam habere, ‘quomodo artifici iucundius pingere est quam pinxisse’. Illa in opere suo occupata sollicitudo ingens oblectamentum habet in ipsā occupatione: non aeque delectatur qui ab opere perfecto removit manum. Iam fructu artis suae fruitur: ipsā fruebatur arte cum pingeret. Fructuosior est adulescentia liberorum, sed infantia dulcior. Nunc ad propositum revertamur. Sapiens etiam si contentus est se, tamen habere amicum vult, si nihil aliud, ut exerceat amicitiam, ne tam magna virtus iaceat, non ad hoc quod dicebat Epicurus in hāc ipsā epistulā, ‘ut habeat qui sibi aegro assideat, succurrat in vincula coniecto vel inopi’, sed ut habeat aliquem cui ipse aegro assideat, quem ipse circumventum hostili custodia liberet. Qui se spectat et propter hoc ad amicitiam venit male cogitat. Quemadmodum coepit, sic desinet: paravit amicum adversum vincla laturum opem; cum primum crepuerit catena, discedet. Hae sunt amicitiae quas temporarias populus appellat; qui utilitatis causā assumptus est tamdiu placebit quamdiu utilis fuerit. Hāc re florentes amicorum turba circumsedet, circa eversos solitudo est, et inde amici fugiunt ubi probantur; hāc re ista tot nefaria exempla sunt aliorum metu relinquentium, aliorum metu prodentium. Necesse est initia inter se et exitus congruant: qui amicus esse coepit quia expedit et desinet quia expedit; placebit aliquod pretium contra amicitiam, si ullum in illā placet praeter ipsam. ‘In quid amicum paras?’ Ut habeam pro quo mori possim, ut habeam quem in exsilium sequar, cuius me morti et opponam et impendam: ista quam tu describis negotiatio est, non amicitia, quae ad commodum accedit, quae quid consecutura sit spectat. Non dubie habet aliquid simile amicitiae affectus amantium; possis dicere illam esse insanam amicitiam. Numquid ergo quisquam amat lucri causā? numquid ambitionis aut gloriae? Ipse per se amor, omnium aliarum rerum neglegens, animos in cupiditatem formae non sine spe mutuae caritatis accendit. Quid ergo? ex honestiore causā coit turpis affectus? ‘Non agitur’ inquis ‘nunc de hoc, an amicitia propter se ipsam appetenda sit.’ Immo vero nihil magis probandum est; nam si propter se ipsam expetenda est, potest ad illam accedere qui se ipso contentus est. ‘Quomodo ergo ad illam accedit?’ Quomodo ad rem pulcherrimam, non lucro captus nec varietate fortunae perterritus; detrahit amicitiae maiestatem suam qui illam parat ad bonos casus. ‘Se contentus est sapiens.’ Hoc, mi Lucili, plerique perperam interpretantur: sapientem undique submovent et intra cutem suam cogunt. Distinguendum autem est quid et quatenus vox ista promittat: se contentus est sapiens ad beate vivendum, non ad vivendum; ad hoc enim multis illi rebus opus est, ad illud tantum animo sano et erecto et despiciente fortunam. Volo tibi Chrysippi quoque distinctionem indicare. Ait sapientem nullā re egere, et tamen multis illi rebus opus esse: ‘contra stulto nullā re opus est – nullā enim re uti scit – sed omnibus eget’. Sapienti et manibus et oculis et multis ad cotidianum usum necessariis opus est, eget nulla re; egere enim necessitatis est, nihil necesse sapienti est. Ergo quamvis se ipso contentus sit, amicis illi opus est; hos cupit habere quam plurimos, non ut beate vivat; vivet enim etiam sine amicis beate. Summum bonum extrinsecus instrumenta non quaerit; domi colitur, ex se totum est; incipit fortunae esse subiectum si quam partem sui foris quaerit. ‘Qualis tamen futura est vita sapientis, si sine amicis relinquatur in custodiam coniectus vel in aliquā gente alienā destitutus vel in navigatione longā retentus aut in desertum litus eiectus?’ Qualis est Iovis, cum resoluto mundo et dis in unum confusis paulisper cessante naturā acquiescit sibi cogitationibus suis traditus. Tale quiddam sapiens facit: in se reconditur, secum est. Quamdiu quidem illi licet suo arbitrio res suas ordinare, se contentus est et ducit uxorem; se contentus et liberos tollit; se contentus est et tamen non viveret si foret sine homine victurus. Ad amicitiam fert illum nulla utilitas sua, sed naturalis irritatio; nam ut aliarum nobis rerum innata dulcedo est, sic amicitiae. Quomodo solitudinis odium est et appetitio societatis, quomodo hominem homini natura conciliat, sic inest huic quoque rei stimulus qui nos amicitiarum appetentes faciat. Nihilominus cum sit amicorum amantissimus, cum illos sibi comparet, saepe praeferat, omne intra se bonum terminabit et dicet quod Stilbon ille dixit, Stilbon quem Epicuri epistula insequitur. Hic enim captā patriā, amissis liberis, amissā uxore, cum ex incendio publico solus et tamen beatus exiret, interroganti Demetrio, cui cognomen ab exitio urbium Poliorcetes fuit, num quid perdidisset, ‘omnia’ inquit ‘bona mea mecum sunt’. Ecce vir fortis ac strenuus! ipsam hostis sui victoriam vicit. ‘Nihil’ inquit ‘perdidi’: dubitare illum coegit an vicisset. ‘Omnia mea mecum sunt’: iustitia, virtus, prudentia, hoc ipsum, nihil bonum putare quod eripi possit. Miramur animalia quaedam quae per medios ignes sine noxā corporum transeunt: quanto hic mirabilior vir qui per ferrum et ruinas et ignes inlaesus et indemnis evasit! Vides quanto facilius sit totam gentem quam unum virum vincere? Haec vox illi communis est cum Stoicho: aeque et hic intacta bona per concrematas urbes fert; se enim ipse contentus est; hoc felicitatem suam fine designat. Ne existimes nos solos generosa verba iactare, et ipse Stilbonis obiurgator Epicurus similem illi vocem emisit, quam tu boni consule, etiam si hunc diem iam expunxi. ‘Si cui’ inquit ‘sua non videntur amplissima, licet totius mundi dominus sit, tamen miser est.’ Vel si hoc modo tibi melius enuntiari videtur (id enim agendum est ut non verbis serviamus sed sensibus), ‘miser est qui se non beatissimum iudicat, licet imperet mundo’. Ut scias autem hos sensus esse communes, naturā scilicet dictante, apud poetam comicum invenies:
nŏn ēst bĕātus, ēssĕ sē quī nōn pŭtāt.
Quid enim refert qualis status tuus sit, si tibi videtur malus? ‘Quid ergo?’ inquis ‘si beatum se dixerit ille turpiter dives et ille multorum dominus sed plurium servus, beatus suā sententiā fiet?’ Non quid dicat sed quid sentiat refert, nec quid uno die sentiat, sed quid assidue. Non est autem quod verearis ne ad indignum res tanta perveniat: nisi sapienti sua non placent; omnis stultitia laborat fastidio sui. Vale.
SENECA SALUTA IL SUO LUCILIOSenti il bisogno di sapere se a ragione Epicuro in una lettera rimproveri coloro che dicono che il sapiente è contento di se stesso e per questo non ha bisogno di un amico. Questo da Epicuro viene obiettato a Stilbone e a coloro ai quali il sommo bene è sembrato un animo che non soffre. Bisogna cadere nell’ambiguità, se vorremo tradurre subito ἀπάθειαν con una sola parola e definirla impatientiam; infatti potrà essere inteso il contrario rispetto a ciò che vogliamo indicare. Noi intendiamo dire colui che rifiuta la sensazione di ogni male: si intenderà colui che non può sopportare nessun male. Vedi quindi se per caso non sia meglio parlare o di animo invulnerabile o di animo collocato al di fuori di ogni sopportazione. Questo c’è di diverso tra noi e loro: il nostro sapiente vince in verità ogni avversità, ma la sente, il loro neppure la sente. Questo è comune a noi e a loro, il fatto che il sapiente è contento di se stesso. Ma tuttavia vuole anche avere un amico e vicino e compagno, benché egli basti a se stesso. Vedi quanto sia contento di sé: qualche volta è contento di una parte di sé. Se a lui o una malattia o un nemico troncherà una mano, se qualche evento gli farà perdere un occhio o gli occhi, le proprie parti rimanenti gli basteranno e sarà, col corpo menomato e amputato, tanto lieto quanto fu col corpo integro; ma se non rimpiange le parti che gli mancano, non preferisce che gli manchino. Il sapiente è contento di sé non così da voler essere senza un amico, ma da potere; e questo che dico ‘potere’ è di tal genere: sopporta serenamente la perdita. In realtà senza amico non sarà mai: ha in proprio potere quanto presto lo ritrovi. Come se Fidia perderà una statua subito ne farà un’altra, così questo artefice del produrre amicizie ne sostituirà un altro in luogo di quello perso. Chiedi come farà presto un amico? Lo dirò, se per me questo sarà concordato con te, cioè che io ti paghi subito quello che devo e, quanto a questa lettera, facciamo pari. Ecatone dice: ‘io ti indicherò un filtro amoroso senza pozione, senza erba, senza incantesimo di nessuna avvelenatrice: se vuoi essere amato, ama’. D’altra parte non solo la pratica di un’amicizia vecchia e consolidata comporta un grande piacere, ma anche l’inizio e la costruzione di una nuova. Quello che c’è di diverso tra un agricoltore che miete e uno che semina, questo c’è tra colui che si è procurato un amico e colui che se lo procura. Il filosofo Attalo era solito dire che è più piacevole procurarsi un amico che averne uno, come ‘per un artista è più piacevole dipingere che aver dipinto’. Quell’attività occupata nella propria opera comporta una grande soddisfazione nell’occupazione stessa: non altrettanto si diletta chi ha allontanato la mano dall’opera compiuta. Ormai fruisce del frutto della propria arte: mentre dipingeva fruiva dell’arte stessa. È più fruttuosa la giovinezza dei figli, ma l’infanzia (è) più gioiosa. Ora torniamo all’argomento. Il sapiente, anche se è contento di sé, tuttavia vuole avere un amico, se non altro per esercitare l’amicizia, affinché non resti impraticata una virtù così grande, non a questo scopo che diceva Epicuro in questa stessa lettera, ‘per avere uno che a lui ammalato offra assistenza, offra soccorso a lui gettato in carcere o diventato povero, ma per avere qualcuno al quale egli stesso offra assistenza (se è) malato, che egli stesso possa liberare (se è) circondato da custodia nemica. Chi bada a sé e per questo si accosta all’amicizia ragiona male. Come ha iniziato, così finirà: si è procurato un amico che portasse aiuto in vista del carcere; non appena la catena farà rumore, se ne andrà. Queste sono le amicizie che la gente chiama opportunistiche; chi è stato scelto a scopo di utilità piacerà finché sarà utile. Per questo motivo quelli che hanno successo (li) circonda una folla di amici, attorno a coloro che sono stati abbattuti c’è solitudine, e gli amici fuggono di lì dove sono messi alla prova; per questo motivo sono così numerosi questi infami esempi di alcuni che abbandonano per paura, di altri che tradiscono per paura. È inevitabile che siano coerenti tra loro gli inizi e i momenti finali: chi ha iniziato ad essere amico perché conviene anche smetterà perché conviene; piacerà qualche guadagno a danno dell’amicizia, se in quella qualche guadagno piace oltre ad essa stessa. ‘A quale scopo ti procuri un amico?’ Per avere (uno) per cui io possa morire, per avere (uno) che io possa seguire in esilio, alla cui morte sia io possa opporre sia io possa spendere me stesso: codesta che tu descrivi, che tende al vantaggio, che guarda che cosa otterrà, è contrattazione, non amicizia. Indubbiamente ha qualcosa di simile all’amicizia il sentimento degli innamorati; potresti dire che quella è un’amicizia folle. Forse dunque qualcuno ama a scopo di lucro? Forse di ambizione o di gloria? L’amore stesso di per sé, trascurando tutte le altre cose, accende gli animi al desiderio della bellezza non senza speranza di un affetto reciproco. Che dunque? Da uno scopo più onorato si concretizza un sentimento disdicevole? ‘Non si tratta’ dici ‘ora di questo, (cioè) se l’amicizia sia da cercare per se stessa.’ Anzi in verità non c’è nulla da dimostrare di più; infatti se è da cercare per se stessa, può accostarsi a lei chi è contento di se stesso. ‘Come dunque si accosta a lei?’ Come ad una cosa bellissima, non conquistato dal guadagno né atterrito dalla variabilità della sorte; toglie all’amicizia la sua maestà chi la predispone a buoni eventi. ‘Il sapiente è contento di sé.’ Questo, o mio Lucilio, i più lo interpretano erroneamente: sottraggono il sapiente ad ogni situazione e lo costringono entro il proprio guscio. D’altra parte bisogna distinguere che cosa e fino a che punto prometta questa frase: è contento di sé il sapiente per vivere felicemente, non per vivere; per questo scopo infatti c’è bisogno per lui di molte cose, per quello soltanto di un animo assennato e coraggioso e capace di disprezzare la sorte. Voglio indicarti anche una precisasione di Crisippo. Dice che il sapiente di nessuna cosa sente la mancanza, e che tuttavia per lui c’è bisogno di molte cose: ‘al contrario per lo stolto non c’è bisogno di nessuna cosa – di nessuna cosa infatti sa fare uso – ma di tutte sente il bisogno’. Per il sapiente c’è bisogno e delle mani e degli occhi e di molte cose necessarie all’uso quotidiano, ma non sente il bisogno di nessuna cosa; sentire il bisogno è infatti di ciò che è indispensabile, mentre per il sapiente nulla è indispensabile. Quindi benché egli sia contento di se stesso, c’è per lui bisogno di amici; questi egli desidera avere quanto più numerosi possibile, non per vivere felicemente; vivrà infatti felicemente anche senza amici. Il sommo bene non cerca strumenti fuori di sé; si coltiva in casa, dipende tutto da se stesso; incomincia ad essere sottomesso alla sorte se cerca fuori una qualche parte di sé. ‘Quale tuttavia è destinata ad essere la vita del sapiente, se viene abbandonato senza amici, gettato in prigione o relegato in qualche gente straniera o trattenuto in una lunga navigazione o sbattuto in un lido deserto?’ Quale è (la vita di) Giove, quando, dissoltosi l’universo e fusisi in un tutt’uno gli dei e venendo meno per un po’ la natura, si acquieta per sé, consegnato ai propri pensieri. Qualcosa del genere fa il sapiente: si ritira in sé, è con se stesso. Finché in verità gli è possibile ordinare le proprie faccende secondo la propria decisione, è contento di sé e prende moglie; è contento di sé e mette al mondo figli; è contento di sé e tuttavia non vivrebbe se fosse destinato a vivere senza persona umana. All’amicizia lo porta non una qualche propria utilità, ma una spinta naturale; infatti, come di altre cose, così dell’amicizia c’è in noi un piacere innato. Come c’è l’odio della solitudine e la ricerca della socialità, come la natura mette d’accordo l’uomo con l’uomo, così è presente anche in questa condizione uno stimolo tale da renderci desiderosi delle amicizie. Nondimeno, pur essendo affezionatissimo agli amici, pur paragonandoli a sé, spesso preferendoli a sé, delimiterà in sé ogni bene e dirà ciò che disse quel famoso Stilbone, Stilbone che la lettera di Epicuro rimprovera. Costui infatti, presa la patria, persi i figli, persa la moglie, mentre usciva dall’incendio generale solo e tuttavia felice, a Demetrio che dalla distruzione delle città ebbe come soprannome Poliorcete, che gli chiedeva se avesse perso qualcosa, ‘tutti i miei beni’ disse ‘sono con me’. Ecco un uomo forte e coraggioso! Vinse addirittura la vittoria del proprio nemico. ‘Non ho perso nulla’ disse: lo costrinse a dubitare se avesse vinto. ‘Tutti i miei valori sono con me’: giustizia, virtù, saggezza, questo stesso fatto, di non ritenere un bene nulla che possa essere tolto. Noi ammiriamo certi animali che passano in mezzo ai fuochi senza danno dei corpi: quanto (è) più ammirevole quest’uomo che in mezzo ad armi e rovine e fuochi uscì illeso e indenne! Vedi quanto sia più facile vincere un’intera popolazione che un solo uomo? Questa frase è comune a lui con uno Stoico: anche lui allo stesso modo porta intatti i beni attraverso città devastate dalle fiamme; infatti è contento di se stesso; definisce con questo limite la propria felicità. Affinché tu non pensi che noi soli pronunciamo parole nobili, anche lo stesso Epicuro, critico (nei confronti) di Stilbone, pronunciò una frase simile a quella, che tu accetta di buongrado, anche se già ho saldato il conto di questa giornata. ‘Se a uno’ dice ‘non sembrano vastissimi i propri possedimenti, benché sia padrone di tutto l’universo, tuttavia egli è un infelice.’ O se ti pare che in questo modo si esprima meglio (questo infatti bisogna fare, (cioè) che siamo rispettosi non delle parole, ma dei significati), ‘è infelice chi non si ritiene felicissimo, benché comandi sull’universo’. Affinché tu sappia poi che questi sentimenti sono comuni, evidentemente perché li detta la natura, presso un poeta comico troverai:non è felice chi non ritiene di esserlo.Che importa infatti quale sia la tua condizione, se a te sembra cattiva? ‘Che dunque?’ dici ‘se si definirà felice quello turpemente ricco e quello padrone di molti ma schiavo di più numerosi, diventerà felice per la propria affermazione?’ Importa non che cosa dice, ma che cosa sente, né che cosa sente in un solo giorno, ma che cosa sente continuamente. Non è d’altra parte (il caso) che tu tema che una situazione così importante capiti ad una persona indegna: i propri beni non piacciono se non al sapiente; ogni stoltezza soffre per il disgusto di sé. Stammi bene.

«Tan solo entre amigos no hay rangos» – EI 1744

«Cuando nada merece respeto en la sociedad debemos labrarse nuevas lealtades silenciosas» – EI 2182

«La soledad espanta tanto hoy día que todos prefieren el calor del conflicto» – EI 2234

«El crecimiento de la población inquieta al demógrado, solamente cuando teme que estorbe el progreso económico o que dificulte la alimentación de las masas, pero que el hombre necesite soledad, que la proliferación humana produzca sociedades crueles, que se requiera distancia entre los hombres para que el espíritu respire, lo tiene sin cuidado. La calidad del hombre no le importa.» – EI 395

«Todas las civilizaciones crueles han sido civilizaciones de muchedumbres.» – NGD, Notas p. 399

«La soledad del hombre moderno en el universo es la soledad del amo entre esclavos silenciosos» 605

«Las amistades duraderas suelen necesitar torpezas compartidas» 144

«Repudiemos la recomendación abominable de renunciar a la amistad y al amor para desterrar el infortunio. Mezclemos, al contrario, nuestras almas como trenzamos nuestros cuerpos. Que el ser amado sea la tierra de nuestras raíces destrozadas» 378

«El irrespeto mutuo convierte pronto la amistad o el amor entre almas plebeyas en mero contrato bilateral de grosería» – NGD 1175

«La conciencia de nuestra dependencia, de nuestra insignificancia, de nuestra impotencia, en fin, de nuestra condición de criatura, nos salva de la angustia y del tedio» – Ernesto Volkening. Cuaderno I. Diario de lectura de los Escolios de Nicolás Gómez Dávila. p- 278

«Morir es el signo inequívoco de nuestra dependencia. Nuestra dependencia es el fundamento inequívoco de nuestra esperanza» – 1757 NEI, 47 d

«¿Para qué “marcher avec son siècle” cuando no se pretende venderle nada?» – NEII 87c

Para hacer amigos hay que ser amigo, primero, de mí mismo. Sin embargo, ¿para qué morir por otro?

Si tenemos libros, algo de tiempo y salud, comida, bebida y albergue, ¿para qué amigos? Mejor compañeros de negocios, de combate, aliados y no fantasías de una idea de amigos incondicionales en la miseria.

Teniendo y siendo suficientes mis asuntos, me bastan y me sobran para querer inmiscuirme e inmiscuir terceros en mi vida.

«Limitar nuestro auditorio limita nuestras claudicaciones. La soledad es el único árbitro insobornable» – EI 5

«La lucha contra el mundo moderno tiene que ser solitaria. Donde haya dos hay traición» – EII 260

Epistula X. On Living to Oneself.

SENECA LUCILIO SUO SALUTEMSic est, non muto sententiam: fuge multitudinem, fuge paucitatem, fuge etiam unum. Non habeo cum quo te communicatum velim. Et vide quod iudicium meum habeas: audeo te tibi credere. Crates, ut aiunt, huius ipsius Stilbonis auditor, cuius mentionem priore epistulā feci, cum vidisset adulescentulum secreto ambulantem, interrogavit quid illic solus faceret. ‘Mecum’ inquit ‘loquor’. Cui Crates ‘cave’ inquit ‘rogo et diligenter attende: cum homine malo loqueris’. Lugentem timentemque custodire solemus, ne solitudine male utatur. Nemo est ex imprudentibus qui relinqui sibi debeat; tunc mala consilia agitant, tunc aut aliis aut ipsis futura pericula struunt, tunc cupiditates improbas ordinant; tunc quidquid aut metu aut pudore celabat animus exponit, tunc audaciam acuit, libidinem irritat, iracundiam instigat. Denique quod unum solitudo habet commodum, nihil ulli committere, non timere indicem, perit stulto: ipse se prodit. Vide itaque quid de te sperem, immo quid spondeam mihi – spes enim incerti boni nomen est – non invenio cum quo te malim esse quam tecum. Repeto memoriā quam magno animo quaedam verba proieceris, quanti roboris plena: gratulatus sum protinus mihi et dixi: ‘non a summis labris ista venerunt, habent hae voces fundamentum; iste homo non est unus e populo, ad salutem spectat’. Sic loquere, sic vive; vide ne te ulla res deprimat. Votorum tuorum veterum licet deis gratiam facias, alia de integro suscipe: roga bonam mentem, bonam valetudinem animi, deinde tunc corporis. Quidni tu ista vota saepe facias? Audacter deum roga: nihil illum de alieno rogaturus es.Sed ut more meo cum aliquo munusculo epistulam mittam, verum est quod apud Athenodorum inveni: ‘tunc scito esse te omnibus cupiditatibus solutum, cum eo perveneris ut nihil deum roges nisi quod rogare possis palam’. Nunc enim quanta dementia est hominum! turpissima vota dis insusurrant; si quis admoverit aurem, conticiscent, et quod scire hominem nolunt deo narrant. Vide ergo ne hoc praecipi salubriter possit: sic vive cum hominibus tamquam deus videat, sic loquere cum deo tamquam homines audiant. Vale.SENECA SALUTA IL SUO LUCILIOÈ così, non cambio parere: fuggi la moltitudine, fuggi i pochi, fuggi anche uno solo. Non ho (nessuno) col quale ti vorrei in comunicazione. E vedi quale mio giudizio tu abbia: oso affidarti a te stesso. Cratete, come raccontano, discepolo di questo stesso Stilbone, del quale ho fatto menzione nella lettera precedente, avendo visto un ragazzo che passeggiava in un luogo appartato, gli chiese che cosa facesse lì solo. ‘Parlo’ disse ‘con me stesso’. E a lui Cratete ‘bada’ disse ‘ti prego e fai ben attenzione: parli con una persona cattiva’. Chi piange e chi ha paura siamo soliti tenerlo d’occhio, affinché non approfitti male della solitudine. Non c’è nessuno tra le persone non assennate che debba essere lasciato a se stesso; allora concepiscono cattivi propositi, allora tramano o per altri o per loro stessi futuri pericoli, allora concepiscono passioni disoneste; allora l’animo mette in mostra tutto ciò che nascondeva o per paura o per pudore, allora accende la sfrontatezza, eccita la libidine, stuzzica l’iracondia. Infine quell’unico vantaggio che ha la solitudine, il fatto di non affidare nulla a nessuno, di non temere un delatore, va sprecato per lo stolto: si tradisce lui stesso. Vedi quindi che cosa io speri riguardo a te, anzi che cosa mi riprometta – speranza infatti è definizione di un bene incerto – non trovo qualcuno col quale io preferisca che tu stia piuttosto che con te. Richiamo alla memoria quanto coraggiosamente tu abbia pronunciato certe parole, piene di quanta robustezza: subito mi congratulai con me stesso e dissi: ‘non dalla punta delle labbra sono venute codeste parole, queste frasi hanno basi profonde; quest’uomo non è uno della gente comune, bada alla salvezza’. Così parla, così vivi; vedi che nessuna situazione ti abbatta. Benché dei tuoi vecchi voti tu faccia condono agli dei, formulane altri di nuovo: chiedi una mente sana, una buona salute dell’animo, e dopo allora quella del corpo. Perché tu non dovresti fare spesso questi voti? Chiedi a dio senza paura: non stai per chiedergli nulla di altrui.Ma per spedire la lettera con qualche regalino, secondo la mia abitudine, è vero ciò che ho trovato presso Atenodoro: ‘allora sappi di essere libero da tutte le passioni, quando sarai giunto al punto da non chiedere nulla a dio se non ciò che tu potresti chiedere pubblicamente’. Ora infatti quanto grande è la follia degli uomini! sussurrano agli dei le più turpi richieste; se qualcuno accosterà l’orecchio, staranno zitti, e ciò che non vogliono che sappia un uomo, lo espongono a dio. Vedi dunque se questo si possa suggerire utilmente: vivi con gli uomini così come se dio vedesse, parla con dio così come se gli uomini sentissero. Stammi bene.

«Soledad del hombre: ninguna época lo muestra más separado de todo, de todos y también de sí mismo.

Sin duda lo esencial de la existencia humana acaece siempre en una infinita soledad: presencia de la muerte que aparta de nosotros toda ayuda y que, antes de adueñarse de nuestro cuerpo, nos entrega a un pavoroso abandono, y aun esos gestos del amor, que nos hacen esperar la unión y el olvido para mejor arrojarnos a nuestro desengaño.

Sin embargo, hasta ayer el hombre creía en el mito de una acción común, de una acción que le permitía desprenderse de sí mismo, unirse a los demás hombres y realizar a la vez la más profunda y severa exigencia de su espíritu. Pero ¿qué hacer hoy, cuando toda acción común, todo gesto colectivo, sólo crean universos donde son imposibles la grandeza del hombre y su nobleza?

La acción colectiva lo lleva a colaborar en lo bajo y lo vil; sólo le permite ocuparse de su auténtico deber un áspero egoísmo que acrecienta su soledad.

Tragedia del hombre moderno, a quien sólo puede satisfacer una acción común con los otros hombres, pero que tiene que anhelar que esa acción fracase para salvar su propia nobleza.» Notas 25

«Tedio es el antónimo de soledad» Escolios…, vol. II, p.213

«Verdadero aristócrata es el que tiene vida interior. Cualquiera que sea su origen, su rango o su fortuna» – NGD

«La soledad al morirse es cosa tan desolada que muchos llamarían a los cuervos para que les hicieran compañía» – Santiago Rusiñol. En “Soledad” en Robert Sabatier. Diccionario Ilustrado de la Muerte. Editorial Gustavo Gili: Barcelona, 2021. p. 514

«¡Qué solo está uno! –piensa uno a veces– pero más solo va a estar, porque va a estar sin estar ni consigo» – Ramón Gómez de la Serna.  En “Soledad” en Robert Sabatier. Diccionario Ilustrado de la Muerte. Editorial Gustavo Gili: Barcelona, 2021. p. 514

«Quand on est seul, même si on ne fait rien, on n’a pas l’impression de gaspiller son temps. Mais on le gâche souvent en compagnie. Je n’ai rien à dire ? Qu’importe ! Ce rien est réel, est fécond, car il n’existe pas d’entretien stérile avec soi. Quelque chose en sort toujours, ne serait-ce que l’espoir de se retrouver un jour.» – Emil Cioran

¿Eres el hombre en quien confiarías tus asuntos y el rumbo de tu vida? Si la respuesta es no, selo.

«El que ande con sabios, sabio será; mas el que se junta con necios será quebrantado» – Proverbios 13:20

«Nunca podemos contar con el que no se mira a sí mismo con mirada de entomólogo» – NGD

«A ninguno se nos dificulta amar al prójimo que nos parece inferior.

Pero amar al que sabemos superior es otra cosa» – EI 367

«La soledad espanta tanto hoy día que todos prefieren el calor del conflicto» – 2234

«El prójimo es irreemplazable; su viga es ka única manera de descubrir nuestra paja» – NGD Notas pp 419

«EL prójimo nos irrita porque nos parece parodia de nuestros defectos» (SE, 33d).

«UNO a uno, tal vez los hombres sean nuestros prójimos, pero amontonados seguramente no lo son» (EII, 66d).

«El alma, en la soledad, llena en fin sus propios límites.» – Notas pp. 471

¿Eres el hombre que querías ser de niño?

¿Eres el hombre que de niño admirabas? ¿Si tu niño interior te viera hoy te admiraría?

Vivir para sí mismo significa ser suficiente para sí y no necesitar del ruido de la multitud para confortarse en sus momentos difíciles como el duelo, que traiciona a muchos frente a sí mismos, nos hace débiles a la tentación, a los vicios, al pecado y al envilecimiento.

«La lucha contra el desorden es más noble que el orden mismo.

El hombre dueño de sí mismo no es tan magnánimo como el que reprime la insurrección de su alma.

El más hondo silencio es el de la muchedumbre aterrada.» – EI, 395

«La soledad que hiela no es la carente de vecinos, sino la desertada por Dios» – 2534

La soledad no es para todo el mundo. Los hombres somos más susceptibles de sucumbir ante la democracia, la técnica, la entropía y el pecado sin redes que nos salven de nuestra caída, de nuestra triste condición.

«El hombre recobra en la soledad aliento para vivir» –2587

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Días I-V – Ad Lucilium Epistulae – Book Club Like No Other

El filósofo y cineasta Atesh Atici (acceptingtheuniverse.com) anunció en su canal de YouTube el Book Club Like No Other siguiendo cada una de las 124 Epístolas Morales a Lucilius (Epistulae morales ad Lucilium), organizadas en 20 libros. Canal recomendado en YouTube.

Como una forma de examinar nuestra vida y de hacer de la filosofía una verdadera práctica en nuestra vida y en este club, recomienda que cada día leamos una Epístola de Séneca a Lucilio y que les demos una respuesta a cada una de ellas, pero sin comentar sobre nuestra vida diaria. 

No es un diario en el que aplicamos las cartas directamente a nuestras circunstancias. Nos sugiere que escribamos a mano de la forma más libre en un cuaderno, sin editar ni pensar demasiado, pero dejando que las ideas fluyan. Es importante que sea a papel y esfero, porque en computador se escribe más rápido de lo que se piensa y no “podremos reflexionar”.

Eso sí, que nos mantengamos en alto, que el discurso “trascienda una esfera superior”, sin encartarnos con un formato específico, mas hacerlo de la manera más libre sobre las ideas que las epístolas nos evocarán.

Él asegura que después de cierto punto de escribir, dejaremos de pensar en nuestros problemas, porque estaremos pensando en las ideas superiores que las cartas de Séneca inspiran en nuestro idioma, en nuestros pensamientos y con nuestros propios argumentos convencernos a nosotros mismos de los cambios a incorporar en nuestras vidas.

Cada domingo, él publicará un video comentando la carta de esa semana y un newsletter gratuito con sus propia escritura, citas semanales y recomendaciones de lectura.

Precediendo cada una de mis entradas, copio y pego más abajo las cartas en versión Latín e Italiano, por no olvidarlas. Ojalá tuviese la fluidez necesaria para traducir mi propia versión.

Epistula I. On saving time

SENECA LUCILIO SUO SALUTEMIta fac, mi Lucili: vindica te tibi, et tempus quod adhuc aut auferebatur aut subripiebatur aut excidebat collige et serva. Persuade tibi hoc sic esse ut scribo: quaedam tempora eripiuntur nobis, quaedam subducuntur, quaedam effluunt. Turpissima tamen est iactura quae per neglegentiam fit. Et si volueris attendere, magna pars vitae elabitur male agentibus, maxima nihil agentibus, tota vita aliud agentibus. Quem mihi dabis qui aliquod pretium tempori ponat, qui diem aestimet, qui intellegat se cotidie mori? In hoc enim fallimur, quod mortem prospicimus: magna pars eius iam praeterit; quidquid aetatis retro est mors tenet. Fac ergo, mi Lucili, quod facere te scribis, omnes horas complectere; sic fiet ut minus ex crastino pendeas, si hodierno manum inieceris. Dum differtur vita transcurrit. Omnia, Lucili, aliena sunt, tempus tantum nostrum est; in huius rei unius fugacis ac lubricae possessionem natura nos misit, ex qua expellit quicumque vult. Et tanta stultitia mortalium est ut quae minima et vilissima sunt, certe reparabilia, imputari sibi cum impetravere patiantur, nemo se iudicet quicquam debere qui tempus accepit, cum interim hoc unum est quod ne gratus quidem potest reddere. Interrogabis fortasse quid ego faciam qui tibi ista praecipio. Fatebor ingenue: quod apud luxuriosum sed diligentem evenit, ratio mihi constat impensae. Non possum dicere nihil perdere, sed quid perdam et quare et quemadmodum dicam; causas paupertatis meae reddam. Sed evenit mihi quod plerisque non suo vitio ad inopiam redactis: omnes ignoscunt, nemo succurrit. Quid ergo est? non puto pauperem cui quantulumcumque superest sat est; tu tamen malo serves tua, et bono tempore incipies. Nam ut visum est maioribus nostris, ‘sera parsimonia in fundo est’; non enim tantum minimum in imo sed pessimum remanet. Vale.SENECA SALUTA IL SUO LUCILIOFai così, mio Lucilio: rivendicati a te stesso, e il tempo che finora o veniva portato via o veniva sottratto o andava perduto raccoglilo e mettilo in disparte. Convinciti che le cose stanno così come scrivo: alcuni momenti ci vengono portati via, alcuni vengono sottratti, alcuni scorrono via. Tuttavia il danno più sconveniente è quello che si verifica per negligenza. E se vorrai badarci, una grande parte della vita scorre mentre ci comportiamo male, la massima parte mentre non facciamo nulla, tutta la vita mentre facciamo altro. Chi mi potrai indicare che assegni qualche prezzo al tempo, che valuti la giornata, che si renda conto di morire ogni giorno? In questo infatti ci sbagliamo, per il fatto che la morte la consideriamo come evento futuro: gran parte di essa è già passata; tutta l’esistenza che sta alle nostre spalle la tiene la morte. Fai dunque, mio Lucilio, quello che scrivi di fare, afferra tutti i momenti; così accadrà che tu dipenda meno dal domani, se porrai mano all’oggi. Mentre si rinvia la vita scorre via. Tutte le cose, Lucilio, sono degli altri, soltanto il tempo è nostro; la natura ci ha collocati nel possesso di quest’unica cosa fuggevole e labile, dalla quale ci caccia chiunque vuole. E così grande è la stoltezza dei mortali che le cose che sono meno importanti e di minor valore, certamente recuperabili, accettano che siano loro messe in conto quando le hanno ottenute, (e invece) nessuno che abbia ricevuto del tempo ritiene di essere debitore di alcunché, mentre in realtà esso è l’unica cosa che neppure una persona grata può restituire. Mi chiederai forse che cosa faccia io che ti impartisco questi suggerimenti. Ti confesserò francamente: quello che accade presso una persona dispendiosa ma attenta, mi torna il conto della spesa. Non posso dire di non perdere nulla, ma potrei dire che cosa perdo e perché e come; potrei fornire i motivi della mia povertà. Ma capita a me ciò che (capita) alla maggior parte di coloro che sono stati ridotti all’indigenza non per propria colpa: tutti perdonano, nessuno aiuta. Quale è dunque la conclusione? Non ritengo povero colui per il quale quel poco che resta è abbastanza; tu tuttavia preferisco che risparmi i tuoi beni, e incomincerai a tempo utile. Infatti, come sembrò ai nostri antenati, ‘è tardiva la parsimonia alla fine’; infatti al fondo rimane non solo il meno, ma il peggio. Stammi bene.
“Do you want to overcome the fear of death?”
Here is my journal entry on:
SENECA LETTER I
The human is born dependent and then acquires many dependents itself. The body is the first and foremost; requiring feeding, clothing, cleaning and much time for sleeping. While it is your obligation to accept its dependency, you have a duty to reject its tyranny.»My food is not tasty enough, my clothes not fine enough, my soap unperfumed». You will hear the philosopher say: “Hunger is cheap, it is the palette that is expensive”. So, limit the limiters and reserve some time to transcend your situation, daily, at least for a little while each time. Notice too that in a crowd of people, it is quickly determined who is the wisest and all defer to that person so that he or she may make the acts of the whole group proper and decent. Similarly, one hour spent worthwhile makes the whole day worth your while. For to banish anger, anxiety, fear, envy, greed and hate from your being is the basis and ultimate act of heroism, accomplished hour by hour, deed by deed, moment by moment; requiring nothing but your own self; away from constant dependency and into eternal liberty. 

 

Quote of the Week“Soon you will have forgotten everything,soon everything will have forgotten you”– Marcus Aurelius

«Morir es el signo inequívoco de nuestra dependencia. Nuestra dependencia es el fundamento inequívoco de nuestra esperanza» – Nicolás Gómez Dávila

«Ideario del hombre moderno: comprar el mayor número de objetos; hacer el mayor número de viajes; copular el mayor número de veces» – Nicolás Gómez Dávila

«Envejecer no es sucumbir a la cauta violencia que hurta nuestros bienes, sino dejarlos rodar de nuestras manos negligentes y laxas» – Nicolás Gómez Dávila, Textos. Disponible en: https://nicolasgomezdavila.substack.com/p/textos-i-10

No hay “magia del interés compuesto” que nos remunere el tiempo ahorrado en una cuenta bancaria. Simplemente el tiempo no usado es tiempo perdido.

Ya en la mitad de la vida, con la edad del Crucificado por todos nosotros, solo que sin apóstoles ni obras, pero sí varias canas en la barba como para poner el vallenato de Diomedes puedo decir que basta solo una cosa para que el sacrificio de la vida al altar de Kronos pese más que todas las demás pérdidas, para no ser otro desperdicio. Todavía no sé cuál es.

Epístola II. On discursiveness in reading.

SENECA LUCILIO SUO SALUTEM.Ex iis quae mihi scribis et ex iis quae audio bonam spem de te concipio: non discurris nec locorum mutationibus inquietaris. Aegri animi ista iactatio est: primum argumentum compositae mentis existimo posse consistere et secum morari. Illud autem vide, ne ista lectio auctorum multorum et omnis generis voluminum habeat aliquid vagum et instabile. Certis ingeniis inmorari et innutriri oportet, si velis aliquid trahere quod in animo fideliter sedeat. Nusquam est qui ubique est. Vitam in peregrinatione exigentibus hoc evenit, ut multa hospitia habeant, nullas amicitias; idem accidat necesse est iis qui nullius se ingenio familiariter applicant sed omnia cursim et properantes transmittunt. Non prodest cibus nec corpori accedit qui statim sumptus emittitur; nihil aeque sanitatem inpedit quam remediorum crebra mutatio; non venit vulnus ad cicatricem in quo medicamenta temptantur; non convalescit planta quae saepe transfertur; nihil tam utile est ut in transitu prosit. Distringit librorum multitudo; itaque cum legere non possis quantum habueris, satis est habere quantum legas. «Sed modo» inquis «hunc librum evolvere volo, modo illum». Fastidientis stomachi est multa degustare; quae ubi varia sunt et diversa, inquinant non alunt. Probatos itaque semper lege, et si quando ad alios deverti libuerit, ad priores redi. Aliquid cotidie adversus paupertatem, aliquid adversus mortem auxili compara, nec minus adversus ceteras pestes; et cum multa percurreris, unum excerpe quod illo die concoquas. Hoc ipse quoque facio; ex pluribus quae legi aliquid adprehendo. Hodiernum hoc est quod apud Epicurum nanctus sum (soleo enim et in aliena castra transire, non tamquam transfuga, sed tamquam explorator): «honesta» inquit «res est laeta paupertas». Illa vero non est paupertas, si laeta est; non qui parum habet, sed qui plus cupit, pauper est. Quid enim refert quantum illi in arca, quantum in horreis iaceat, quantum pascat aut feneret, si alieno imminet, si non adquisita sed adquirenda conputat? Quis sit divitiarum modus quaeris? Primus habere quod necesse est, proximus quod sat est. Vale.SENECA SALUTA IL SUO LUCILIO.Da quelle notizie che mi scrivi e da quelle che sento concepisco buona speranza su te: non corri qua e là e non ti agiti con cambiamenti di luogo. Codesta agitazione è tipica di un animo malato: prima dimostrazione di una mente equilibrata ritengo l’essere in grado di sostare e trattenersi con se stessi. Bada poi a questo, (cioè) che questa lettura di molti autori e di rotoli di ogni genere non abbia qualcosa di vago e instabile. Bisogna soffermarsi e alimentarsi su personalità ben determinate, se vuoi trarne qualcosa che si depositi stabilmente nell’animo. Chi è dovunque non è da nessuna parte. A coloro che trascorrono la vita in viaggio accade questo, (cioè) di avere molti rapporti di ospitalità, ma nessuna amicizia; la stessa cosa è inevitabile che accada a coloro che non si dedicano con familiarità alla personalità di nessuno, ma lasciano indietro tutto di corsa e affrettandosi. Non giova e non viene assimilato dal corpo il cibo che appena ingerito viene rimesso; nulla impedisce la guarigione altrettanto quanto un frequente cambiamento delle cure; non giunge alla cicatrizzazione una ferita in cui si mettono alla prova i medicamenti; non si irrobustisce una pianta che spesso viene trapiantata; nulla è utile tanto da giovare di passaggio. Impedisce la concentrazione un gran numero di libri; quindi, non potendo leggere quanto potresti avere, è sufficiente avere quanto puoi leggere. «Ma ora» dici «voglio srotolare questo libro, ora quello.» È da stomaco schizzinoso assaggiare molti cibi; che, quando sono vari e diversi, fanno male, non nutrono. Perciò leggi sempre (autori) riconosciuti come validi, e se qualche volta (ti) piacerà soffermarti presso altri, ritorna a quelli di prima. Procurati ogni giorno qualche aiuto contro la povertà, qualche aiuto contro la morte, e non meno contro i rimanenti malanni; e quando avrai passato in rassegna molti pensieri, scegline uno da digerire in quel giorno. Anche io stesso faccio questo; da più cose che ho letto colgo qualche pensiero. È di oggi questo che ho trovato presso Epicuro (sono solito infatti passare anche negli accampamenti altrui, non come disertore, ma come spia): «è una cosa dignitosa – dice – una povertà lieta.» Quella in verità non è povertà, se è lieta; non chi ha poco, ma chi desidera di più è povero. Che importa infatti quanto sia depositato per lui nella cassaforte, quanto nei granai, quanto faccia pascolare o presti denaro a usura, se è proteso a ciò che è degli altri, se calcola non i beni di cui si è impossessato, ma quelli di cui impossessarsi? Chiedi quale sia la misura giusta della ricchezza? La prima avere quello che è necessario, la seconda quello che basta. Stammi bene.
“Self-reliance”
Here is my journal entry on:
SENECA LETTER II
Restlessness is yearning: desires unfulfilled. Desires are either within oneself and within reach or without oneself and out of reach. You have been told that “what nature requires is close by and easy to obtain; all that sweat is for superfluities”. – (Seneca) 
Do you not see how they soil themselves with acts of greed due to their desire for wealth when they could give themselves frugality, which is needed both in wealth as well as in poverty? Do you not see them degrade themselves with acts of flattery, when they could make themselves worthy of their own approval, which is needed both in fame as well as in obscurity? They seek without what they are neglecting within and make themselves undeserving of it. 
Stop your perspiration for gratification; there is only one good: that which you can give yourself. There is only one bad: that which will make you morally worse; and only you can allow that. 
 
Quote of the Week
“To have enough of life: neither days nor years can give us that, but only the mind.”
– Seneca

«De nada sirve al mediocre emigrar donde moran los grandes. Todos llevamos nuestra mediocridad a cuestas» – Nicolás Gómez Dávila

«No nos quejemos del suelo en que nacimos, sino de la planta que somos» – Nicolás Gómez Dávila

«Viajar por Europa es visitar una casa para que los criados nos muestren las salas vacías donde hubo fiestas maravillosas» – Nicolás Gómez Dávila, Notas 265

«No he querido viajar, porque ante todo paisaje que me conmueve, mi corazón se desgarra por no poder morar allí eternamente» – Nicolás Gómez Dávila, Notas 173

«Primum argumentum compositae mentis existimoposse consistere et secum morari» – Seneca. Epistula ad Lucilium II

Siempre se ha pensado que la riqueza se da por la facilidad de adquirir moneda para el uso, goce y disposición. A lo sumo, la acumulación de diversas experiencias o cosas, pasando de una a otra y descartando las que ya no sean de ningún uso. 

Hacemos esto con todo en un afán de demostrar estatus. Compramos libros no para leer, sino para mostrar en una cara y pretenciosa biblioteca que decore los espacios que pretendemos se vean sofisticados para nuestros invitados: “Comprar libros sería bueno si también se pudiera comprar el tiempo para leerlos«. ― Arthur Schopenhauer.

Nos vamos de viaje a distintos lugares de donde sólo nos quedan recuerdos pasajeros y fotos para probar que estuvimos allí de paso, sin detenimiento, más que el necesario para la imagen de redes sociales.

En cambio, lo que importa más que pasar de un libro o de una experience a otra está en poder detenernos y guardar para nosotros lo necesario: ese lugar que llamamos hogar, ese autor al que llamas maestro, a quien volvemos para resguardarnos de la avaricia del pobre que tiene mucho, que no sabe cuando es ya suficiente, donde yace la verdadera riqueza de poder contentarnos con algo y no ambicionar siempre más y más.

Ese autor, maestro y guía que me nutre es Nicolás Gómez Dávila, de quien a menudo me basta un par de sus escolios por día para superar los desagrados que me puede causar el transporte público. 

La pobreza es querer más.

«Si hortum in bibliotheca habes, nihil deerit.» – Marcus Tullius Cicero

Epistula III. On true and false friendship.

SENECA LUCILIO SUO SALUTEMEpistulas ad me perferendas tradidisti, ut scribis, amico tuo; deinde admones me ne omnia cum eo ad te pertinentia communicem, quia non soleas ne ipse quidem id facere: ita eādem epistulā illum et dixisti amicum et negasti. Itaque si proprio illo verbo quasi publico usus es et sic illum amicum vocasti quomodo omnes candidatos ‘bonos viros’ dicimus, quomodo obvios, si nomen non succurrit, ‘dominos’ salutamus, hāc abierit. Sed si aliquem amicum existimas cui non tantundem credis quantum tibi, vehementer erras et non satis nosti vim verae amicitiae. Tu vero omnia cum amico delibera, sed de ipso prius: post amicitiam credendum est, ante amicitiam iudicandum. Isti vero praepostero officia permiscent qui, contra praecepta Theophrasti, cum amaverunt iudicant, et non amant cum iudicaverunt. Diu cogita an tibi in amicitiam aliquis recipiendus sit. Cum placuerit fieri, toto illum pectore admitte; tam audaciter cum illo loquere quam tecum. Tu quidem ita vive ut nihil tibi committas nisi quod committere etiam inimico tuo possis; sed quia interveniunt quaedam quae consuetudo fecit arcana, cum amico omnes curas, omnes cogitationes tuas misce. Fidelem si putaveris, facies; nam quidam fallere docuerunt dum timent falli, et illi ius peccandi suspicando fecerunt. Quid est quare ego ulla verba coram amico meo retraham? quid est quare me coram illo non putem solum? Quidam quae tantum amicis committenda sunt obviis narrant, et in quaslibet aures quidquid illos urit exonerant; quidam rursus etiam carissimorum conscientiam reformidant et, si possent, ne sibi quidem credituri interius premunt omne secretum. Neutrum faciendum est; utrumque enim vitium est, et omnibus credere et nulli, sed alterum honestius dixerim vitium, alterum tutius. Sic utrosque reprehendas, et eos qui semper inquieti sunt, et eos qui semper quiescunt. Nam illa tumultu gaudens non est industria sed exagitatae mentis concursatio, et haec non est quies quae motum omnem molestiam iudicat, sed dissolutio et languor. Itaque hoc quod apud Pomponium legi animo mandabitur: ‘quidam adeo in latebras refugerunt ut putent in turbido esse quidquid in luce est.’ Inter se ista miscenda sunt: et quiescenti agendum et agenti quiescendum est. Cum rerum natura delibera: illa dicet tibi et diem fecisse se et noctem. Vale.SENECA SALUTA IL SUO LUCILIOHai consegnato una lettera da recapitare a me, come scrivi, ad un tuo amico; poi mi suggerisci di non comunicare con lui tutte le notizie che ti riguardano, poiché non sei solito neppure tu stesso fare questo: così nella stessa lettera sia lo hai affermato che negato come amico. Pertanto se hai fatto uso di quella parola particolare quasi come generica e lo hai chiamato amico così come definiamo persone per bene tutti i candidati, come salutiamo come signori, se non ci viene in mente il nome, coloro che incontriamo, vada pure così. Ma se consideri amico uno del quale non ti fidi come di te ti sbagli di grosso e non conosci abbastanza il significato della vera amicizia. Tu certamente decidi tutto con un amico, ma prima decidi su di lui: dopo l’amicizia bisogna fidarsi, prima dell’amicizia bisogna giudicare. Invece rimescolano i doveri a rovescio coloro che, contro i suggerimenti di Teofrasto, quando hanno amato giudicano e non amano quando hanno giudicato. Considera a lungo se tu debba accogliere uno in amicizia. Quando ti piacerà che accada, ammettilo con tutto il cuore; parla con lui altrettanto francamente che con te. Tu d’altra parte vivi così da non affidare nulla a te stesso se non ciò che potresti affidare anche a un tuo nemico; ma poiché capitano alcune cose che la consuetudine ha reso segrete, condividi con un amico tutte le tue preoccupazioni, tutti i tuoi pensieri. Se lo considererai fedele, lo renderai; infatti alcuni hanno insegnato ad ingannare temendo di essere ingannati e col sospettare gli hanno dato il diritto di comportarsi male. Che motivo c’è per cui io dovrei trattenere alcune parole in presenza di un mio amico? Che motivo c’è per cui davanti a lui non dovrei ritenermi solo? Alcuni raccontano a coloro che incontrano le cose che sono da confidare solo agli amici e scaricano in orecchie qualsiasi tutto ciò che li assilla; alcuni al contrario temono la consapevolezza anche dei più cari e, non disposti, se potessero, a fidarsi neppure di se stessi ricacciano più internamente ogni segreto. Non bisogna fare né questo né quello; sia questo che quello infatti è un difetto, sia fidarsi di tutti sia di nessuno, ma l’uno lo definirei un difetto più onesto, l’altro più sicuro. Così potresti biasimare entrambi, sia quelli che sono sempre agitati, sia quelli che sempre riposano. Infatti quella che gode della confusione non è operosità, ma agitazione di una mente sfrenata, e non è tranquillità questa che considera seccatura ogni movimento, ma dissoluzione e languore. Pertanto sarà affidato al ricordo questo che ho letto presso Pomponio: «alcuni a tal punto si sono rifugiati nel nascondimento da pensare che sia nel torbido tutto ciò che è nella luce.» Sono da far coesistere tra loro questi atteggiamenti: sia chi riposa deve agire sia chi agisce deve riposarsi. Consultati con la natura: quella ti dirà di aver fatto sia il giorno sia la notte. Stammi bene.
“Waste no more time arguing what a good person should be, be one.”
My journal entry on:
SENECA LETTER III
We are born crying, unknowingly, for attention and continue the practice, knowingly, for quite some time; many do forever. Anyone who gives us what we are crying for, we take to be a friend. We must be careful what we wish for; attention is of the same nature as the consciousness from which it emanates. The attention of a dim and lame consciousness will further darken and deform the consciousness that desires any and all attention. Like really does seek like but it is up to us to determine our like, to improve our own self and to then give free reign to seeking. 
Once a likeable like is found, we must commit fully: this is a fellow, this is a friend, and it is unto them that we practice the appropriate virtues such as generosity, in time and in resources. Those who are too generous with their generosity find nothing to give to those who deserve everything. 
This commitment should be awarded not only to whomever is at the top of the class, but to those who cross the threshold too; expect that even the top may fall short of it and do not be afraid to dismiss the whole class. You are looking for gold, not the next best thing in the dirt. 
 
Quote of the Week
“The reason of our idleness and of crime is the deferring of our hopes. Whilst we are waiting, we beguile the time with jokes, with sleep, with eating, and with crimes.”
– Ralph Waldo Emerson

«A friend is one of the nicest things you can have and one of the best things you can be» – Douglas Pagels

«Mon Dieu, gardez-moi de mes amis. Quant à mes ennemis, je m’en charge» – Voltaire

«Sed si aliquem amicum existimas cui non tantundem credis quantum tibi, vehementer erras et non satis nosti vim verae amicitiae. Tu vero omnia cum amico delibera, sed de ipso prius: post amicitiam credendum est, ante amicitiam iudicandum.» – Seneca, Epistula ad Lucilium III (Sen. Ep. Luc. III)

Para Séneca un amigo es alguien en quien se confía nuestros asuntos como los confiamos a nosotros mismos.

Ese amigo no puede ser cualquiera, como no cualquiera puede ser amigo.

Para poder confiar enteramente en un amigo es menester poder confiar primero en nosotros mismos y en elegir de entre todos los hombres. 

Sin el juicio correcto nos traicionamos y abrimos la puerta a que nos traicionen quienes juzgamos erróneamente como “amigos”.

Siendo yo mi propio amigo, tengo la facultad de elegir mejor a mis amigos. Si, en cambio, no confío en mí como amigo, no puedo confiar en nadie más mis secretos, mis asuntos, mi amor, mis sentimientos ni mi amistad. No es algo para hacer a la guachapanda.

Epístola IV. On the terrors of death.

SENECA LUCILIO SUO SALUTEM[1] Persevera ut coepisti et quantum potes propera, quo diutius frui emendato animo et composito possis. Frueris quidem etiam dum emendas, etiam dum componis: alia tamen illa voluptas est quae percipitur ex contemplatione mentis ab omni labe purae et splendidae. [2] Tenes utique memoriā quantum senseris gaudium cum praetextā positā sumpsisti virilem togam et in forum deductus es: maius expecta cum puerilem animum deposueris et te in viros philosophia transscripserit. Adhuc enim non pueritia sed, quod est gravius, puerilitas remanet; et hōc quidem peior est, quod auctoritatem habemus senum, vitia puerorum, nec puerorum tantum sed infantum: illi levia, hi falsa formidant, nos utraque. [3] Profice modo: intelleges quaedam ideo minus timenda quia multum metus afferunt. Nullum malum magnum quod extremum est. Mors ad te venit: timenda erat si tecum esse posset: necesse est aut non perveniat aut transeat. [4] «Difficile est» inquis «animum perducere ad contemptionem animae.» Non vides quam ex frivolis causis contemnatur? Alius ante amicae fores laqueo pependit, alius se praecipitavit e tecto ne dominum stomachantem diutius audiret, alius ne reduceretur e fugā ferrum adegit in viscera: non putas virtutem hoc effecturam quod efficit nimia formido? Nulli potest secura vita contingere qui de producendā nimis cogitat, qui inter magna bona multos consules numerat. [5] Hoc cotidie meditare, ut possis aequo animo vitam relinquere, quam multi sic complectuntur et tenent quomodo qui aquā torrente rapiuntur spinas et aspera. Plerique inter mortis metum et vitae tormenta miseri fluctuantur et vivere nolunt, mori nesciunt. [6] Fac itaque tibi iucundam vitam omnem pro illā sollicitudinem deponendo. Nullum bonum adiuvat habentem nisi ad cuius amissionem praeparatus est animus; nullius autem rei facilior amissio est quam quae desiderari amissa non potest. Ergo adversus haec quae incidere possunt etiam potentissimis adhortare te et indura. [7] De Pompei capite pupillus et spado tulere sententiam, de Crasso crudelis et insolens Parthus; Gaius Caesar iussit Lepidum Dextro tribuno praebere cervicem, ipse Chaereae praestitit; neminem eo fortuna provexit ut non tantum illi minaretur quantum permiserat. Noli huic tranquillitati confidere: momento mare evertitur; eodem die ubi luserunt navigia sorbentur. [8] Cogita posse et latronem et hostem admovere iugulo tuo gladium; ut potestas maior absit, nemo non servus habet in te vitae necisque arbitrium. Ita dico: quisquis vitam suam contempsit tuae dominus est. Recognosce exempla eorum qui domesticis insidiis perierunt, aut apertā vi aut dolo: intelleges non pauciores servorum irā cecidisse quam regum. Quid ad te itaque quam potens sit quem times, cum id propter quod times nemo non possit? [9] At si forte in manus hostium incideris, victor te duci iubebit – eo nempe quo duceris. Quid te ipse decipis et hoc nunc primum quod olim patiebaris intellegis? Ita dico: ex quo natus es, duceris. Haec et eiusmodi versanda in animo sunt si volumus ultimam illam horam placidi exspectare cuius metus omnes alias inquietas facit.[10] Sed ut finem epistulae imponam, accipe quod mihi hodierno die placuit – et hoc quoque ex alienis hortulis sumptum est: «Magnae divitiae sunt lege naturae composita paupertas». Lex autem illa naturae scis quos nobis terminos statuat? Non esurire, non sitire, non algere. Ut famem sitimque depellas non est necesse superbis assidere liminibus nec supercilium grave et contumeliosam etiam humanitatem pati, non est necesse maria temptare nec sequi castra: parabile est quod natura desiderat et appositum. [11] Ad supervacua sudatur; illa sunt quae togam conterunt, quae nos senescere sub tentorio cogunt, quae in aliena litora impingunt: ad manum est quod sat est. Cui cum paupertate bene convenit dives est. Vale.SENECA SALUTA IL SUO LUCILIO[1] Persevera come hai cominciato ed affrettati quanto puoi per poter più a lungo godere di un animo corretto e sereno. In realtà ne godi anche mentre lo correggi, anche mentre lo rassereni: diversa è tuttavia quella soddisfazione che si coglie dalla contemplazione di una mente pura da ogni macchia e limpida. [2] Mantieni certo nel ricordo quanto grande gioia tu hai provato quando, deposta la toga pretesta, hai preso la toga virile e sei stato accompagnato nel foro: aspettatene una più grande quando avrai deposto l’animo puerile e la filosofia ti avrà registrato tra gli uomini. Infatti rimane ancora non puerizia ma, cosa che è più grave, puerilità; e in verità è peggiore per questo, perché abbiamo l’autorevolezza dei vecchi, i difetti dei bambini, e non solo dei bambini, ma dei neonati: quelli temono cose di poco conto, questi cose inesistenti, noi sia queste che quelle. [3] Migliora però: comprenderai che alcune cose sono da temere di meno proprio perché arrecano molta paura. Nessun male che è l’ultimo è grande. La morte viene verso te: sarebbe stata da temere se potesse stare con te: è inevitabile o che non arrivi o che passi. [4] «È difficile» dici «condurre l’animo al disprezzo della vita.» Non vedi quanto sia disprezzata per motivi superficiali? Uno si è impiccato davanti alla porta dell’amica, un altro si è precipitato dal tetto per non sentire più a lungo il padrone che inveiva, un altro ha spinto l’arma nelle viscere per non essere ricondotto dalla fuga: non pensi che il coraggio farà ciò che ha fatto l’eccessiva paura? Non può toccare in sorte una vita serena a nessuno che si preoccupa troppo di prolungarla, che annovera tra i grandi beni i molti anni. [5] Ogni giorno medita questo, (e cioè) che tu possa lasciare con animo sereno la vita, che molti abbracciano e afferrano così come coloro che sono trascinati dall’acqua impetuosa (afferrano) spine e rocce scoscese. I più ondeggiano infelici tra la paura della morte e i tormenti della vita e non vogliono vivere, (ma) non sanno morire. [6] Renditi quindi piacevole la vita abbandonando ogni preoccupazione per quella. Nessun bene giova a colui che lo possiede se non quello alla cui perdita l’animo è preparato; d’altra parte di nessuna cosa è più indolore la perdita di quella che, (una volta) perduta, non può essere rimpianta. Pertanto esòrtati e coràzzati contro quelle cose che possono capitare anche ai più potenti. [7] Della testa di Pompeo decretarono la loro sentenza un pupillo e un castrato, su Crasso un crudele e insolente Parto; Gaio Cesare ordinò che Lepido offrisse il collo al tribuno Destro, egli stesso lo diede a Cherea; nessuno la sorte ha innalzato al punto da non minacciare contro di lui tanto quanto gli aveva concesso. Non fidarti di questa bonaccia: in un attimo il mare si sconvolge; nello stesso giorno le imbarcazioni affondano dove hanno gareggiato. [8] Tieni presente che sia un bandito sia un nemico possono accostare la spada alla tua gola; per quanto sia assente un potere più grande, non c’è nessuno schiavo che non abbia potere di vita e di morte contro di te. Così intendo dire: chiunque ha preso a disprezzare la propria vita è padrone della tua. Passa in rassegna gli esempi di coloro che sono morti per congiure domestiche, o con aperta violenza o con l’inganno: ti renderai conto che sono morti non meno numerosi per l’ira degli schiavi che (per quella) dei re. Che ti importa dunque quanto sia potente colui che temi, visto che ciò per cui temi non c’è nessuno che non lo possa (fare)? [9] Ma se per caso cadrai nelle mani dei nemici, il vincitore ordinerà che tu sia condotto – proprio là dove vieni condotto. Perché ti inganni tu stesso e adesso per la prima volta comprendi ciò che subivi da un pezzo? Così intendo dire: da quando sei nato vieni condotto. Queste considerazioni e di tale genere sono da rimeditare nell’animo se vogliamo attendere sereni quell’ultima ora il cui timore rende inquiete tutte le altre.[10] Ma per mettere fine alla lettera, prenditi ciò che oggi mi è piaciuto – e anche questo è stato preso dall’orticello di altri: «È una grande ricchezza una povertà regolata dalla legge di natura». D’altra parte quella legge di natura sai quali confini stabilisce per noi? Non soffrire la fame, non soffrire la sete, non soffrire il freddo. Per scacciare la fame e la sete non è indispensabile sedersi a tavola in abitazioni superbe né sopportare uno sguardo altezzoso e anche una generosità offensiva, non è indispensabile affrontare i mari né seguire accampamenti: ciò che la natura richiede è facile da procurare e a portata di mano. [11] Si suda per cose inutili; sono quelle che logorano la toga, che ci costringono ad invecchiare sotto una tenda, che ci spingono verso lidi stranieri: è a portata di mano ciò che è abbastanza. Colui che va d’accordo con la povertà è ricco. Stammi bene.

“You are bound to fall down”

My journal entry on:
SENECA LETTER IVIt is high time now for us to outgrow the toys and trinkets we have become accustomed to and to not replace them with other playthings. It hardly does any good to throw out the toy house and to go on desiring one in full scale; rather, learn to be at home where you are now and to make your home wherever it is that you must take your leave to, sooner or later. And is death not where we are all headed? Does the master not say that “to learn how to live is to learn how to die”? Go on then to your final aim, leave the toys and distractions to those who have a need for them. In your own case, if you see them playing with wooden swords, be reminded of courage, if you see them emulating domestic duties, be reminded of the household and governance that is the universe, of unity and of infinity. If they trip over their toys and cry, be reminded of transience and that profane pleasures are always followed by tears. As you wipe their eyes, be reminded of kinship and your common nature, that you are born for each other. “Will you not play with us, have you had enough?” It is not that I had enough, but that I want more. I realize that I do not yet have the highest Good: I am still afraid to die when I could rejoice in life; I am still harsh with others when I could be kind to myself, I am still greedy for what I can’t have when I could be rich with what I do have. I am not yet simple, honest, just, modest, kind and reasonable. “Come then, let’s make a start today and I will surprise you with the resonance of your echo; how once spoken, these things ring out and become amplified both within oneself as well as in others.” 
Quote of the Week“Today I escaped from all bothering circumstances – or rather I threw them out. They were nothing external, but inside me, just my own judgements. ”– Marcus Aurelius

«Lo que tú eres hoy, fui yo alguna vez. Lo que soy ahora, tú serás después. Debes prepararte a seguirme como ves» – “Epitafio” en Robert Sabatier. Diccionario ilustrado de la muerte. Editorial Gustavo Gili: Barcelona, 2021.

«La vida es taller de jerarquías. Sólo la muerte es demócrata» – Nicolás Gómez Dávila

«Los cobardes mueren muchas veces antes de su muerte; Los valientes nunca prueban la muerte sino una sola vez. De todos los prodigios que hasta ahora oí, El más extraño me parece que los hombres teman viendo que la muerte, inevitable fin, ha de venir cuando quiera venir» — Julio César por William Shakespeare

«Принятие смерти – А. Уоттс» 

«Mor ad te venit: tienda erat si tecum esse posset necesse est aut non parvenit aut transeat» – Seneca Epistula ad Lucilium IV (Sen. Ep. Luc. IV)

Para tener la lucidez, es necesario no distraernos con lo vano.

Basta recordar que somos, con el tiempo que pasa a cada instante, “carne dada a los vermos”, cadáveres. “Pulvis es et in pulverum reverteris”.

Nos ocupamos demasiado con la adquisición, acumulación, endeudamiento y consumo de la moneda como una forma de distraernos de la realidad de nuestra mortalidad, alejándonos de nuestro verdadero trabajo de vida, de nuestro nodo norte.

Epístola V. On the philosopher’s mean.

SENECA LUCILIO SUO SALUTEMQuod pertinaciter studes et omnibus omissis hoc unum agis, ut te meliorem cotidie facias, et probo et gaudeo, nec tantum hortor ut perseveres sed etiam rogo. Illud autem te admoneo, ne eorum more qui non proficere sed conspici cupiunt facias aliqua quae in habitu tuo aut genere vitae notabilia sint; asperum cultum et intonsum caput et neglegentiorem barbam et indictum argento odium et cubile humi positum et quidquid aliud ambitionem perversā viā sequitur evita. Satis ipsum nomen philosophiae, etiam si modeste tractetur, invidiosum est: quid si nos hominum consuetudini coeperimus excerpere? Intus omnia dissimilia sint, frons populo nostra conveniat. Non splendeat toga, ne sordeat quidem; non habeamus argentum in quod solidi auri caelatura descenderit, sed non putemus frugalitatis indicium auro argentoque caruisse. Id agamus ut meliorem vitam sequamur quam vulgus, non ut contrariam: alioquin quos emendari volumus fugamus a nobis et avertimus; illud quoque efficimus, ut nihil imitari velint nostri, dum timent ne imitanda sint omnia. Hoc primum philosophia promittit, sensum communem, humanitatem et congregationem; a quā professione dissimilitudo nos separabit. Videamus ne ista per quae admirationem parare volumus ridicula et odiosa sint. Nempe propositum nostrum est secundum naturam vivere: hoc contra naturam est, torquere corpus suum et faciles odisse munditias et squalorem appetere et cibis non tantum vilibus uti sed taetris et horridis. Quemadmodum desiderare delicatas res luxuriae est, ita usitatas et non magno parabiles fugere dementiae. Frugalitatem exigit philosophia, non poenam; potest autem esse non incompta frugalitas. Hic mihi modus placet: temperetur vita inter bonos mores et publicos; suspiciant omnes vitam nostram sed agnoscant. ‘Quid ergo? eadem faciemus quae ceteri? nihil inter nos et illos intererit?’ Plurimum: dissimiles esse nos vulgo sciat qui inspexerit propius; qui domum intraverit nos potius miretur quam supellectilem nostram. Magnus ille est qui fictilibus sic utitur quemadmodum argento, nec ille minor est qui sic argento utitur quemadmodum fictilibus; infirmi animi est pati non posse divitias. Sed ut huius quoque diei lucellum tecum communicem, apud Hecatonem nostrum inveni cupiditatum finem etiam ad timoris remedia proficere. ‘Desines’ inquit ‘timere, si sperare desieris.’ Dices, ‘quomodo ista tam diversa pariter sunt?’ Ita est, mi Lucili: cum videantur dissidere, coniuncta sunt. Quemadmodum eadem catena et custodiam et militem copulat, sic ista quae tam dissimilia sunt pariter incedunt: spem metus sequitur. Nec miror ista sic ire: utrumque pendentis animi est, utrumque futuri exspectatione solliciti. Maxima autem utriusque causa est quod non ad praesentia aptamur sed cogitationes in longinqua praemittimus; itaque providentia, maximum bonum condicionis humanae, in malum versa est. Ferae pericula quae vident fugiunt, cum effugere, securae sunt: nos et venturo torquemur et praeterito. Multa bona nostra nobis nocent; timoris enim tormentum memoria reducit, providentia anticipat; nemo tantum praesentibus miser est. Vale.SENECA SALUTA IL SUO LUCILIOIl fatto che ti impegni tenacemente e, tralasciato tutto, fai questo solo, cioè di renderti ogni giorno migliore, sia lo approvo sia ne sono lieto, e non soltanto ti esorto a perseverare ma anche te lo chiedo. Di questo però ti ammonisco, (cioè) di non fare alcune cose che nel tuo atteggiamento o genere divita siano appariscenti, conformemente all’abitudine di coloro che desiderano non migliorare, ma farsi vedere; evita un aspetto trasandato e una capigliatura non curata e una barba troppo incolta e un odio dichiarato per l’argento e un giaciglio appoggiato a terra e qualsiasi altro atteggiamento che per una via scorretta persegue l’ambizione. Il nome stesso della filosofia, anche se essa è praticata con modestia, è abbastanza detestato; che cosa (succederà) se noi incominceremo a toglierci alla consuetudine delle persone? Dentro tutto sia diverso, la nostra fronte si adatti a (quella della) gente. Non sia sfarzosa la toga, ma non sia neppure sordida; non dobbiamo avere argenteria nella quale sia penetrata una cesellatura di oro massiccio, ma non dobbiamo considerare indizio di frugalità l’essere privi di oro e di argento. Facciamo in modo di seguire una vita migliore di (quella della) gente, non contraria; altrimenti quelli che vogliamo che si correggano li allontaniamo e scostiamo da noi; produciamo anche quel risultato, (cioè) che non vogliano imitare nulla di noi, mentre temono che tutto sia da imitare. Questo la filosofia promette prima di tutto: buon senso, umanità e socievolezza; da questo proposito la diversità dagli altri ci terrà lontani. Badiamo che questi atteggiamenti attraverso i quali vogliamo procurarci ammirazione non siano ridicoli e odiosi. Certamente il nostro proposito è vivere secondo natura; questo è contro natura, torturare il proprio corpo e odiare la semplice pulizia e cercare lo squallore e nutrirsi di cibi non solo poveri ma ripugnanti e sgradevoli. Come sentire il bisogno di cose raffinate è (indizio) di mollezza, così evitare quelle comuni e procurabili a non grande prezzo è (indizio) di demenza. La filosofia esige frugalità, non penitenza; d’altra parte la frugalità può essere non indecorosa. A me piace questa misura: la vita sia contemperata tra i comportamenti buoni e quelli comuni; tutti guardino con ammirazione la nostra vita, ma la conoscano. «Che dunque? Faremo le stesse cose degli altri? Nessuna differenza ci sarà tra noi e loro?» Moltissima: sappia che noi siamo diversi dalla gente colui che ci guarderà più da vicino; chi entrerà in casa nostra ammiri noi piuttosto che il nostro arredamento. Grande è colui che usa le stoviglie di terracotta così come l’argenteria, né è minore colui che usa l’argenteria così come le stoviglie di terracotta; è (indizio) di animo debole non poter sopportare la ricchezza. Ma per comunicare con te il piccolo guadagno anche di oggi, presso il nostro Ecatone ho trovato che il limite dei desideri è utile anche a rimedio della paura. «Smetterai» dice «di temere, se smetterai di sperare.» Dirai «come stanno insieme questi sentimenti così diversi?» È così, mio Lucilio: pur sembrando essere in contraddizione, sono collegati. Come la stessa catena tiene legato sia il prigioniero che la guardia, così questi sentimenti che sono così diversi procedono insieme: la paura viene dietro alla speranza. Né mi meraviglio che queste cose vadano così: entrambe sono (indizio) di animo dipendente, entrambe di animo ansioso per l’attesa del futuro. D’altra parte il motivo più importante di entrambi i sentimenti è il fatto che non ci adattiamo alle cose presenti ma spingiamo avanti i pensieri verso prospettive lontane; quindi la previdenza, il bene più grande della condizione umana, si è trasformata in un male. Gli animali selvatici evitano i pericoli che vedono, quando li hannno evitati sono tranquilli: noi siamo tormentati sia dal (pericolo) futuro che da quello passato. Molte nostre qualità positive ci nuocciono; infatti la memoria rinnova il tormento della paura, la previdenza lo anticipa; nessuno è infelice solo per il presente. Stammi bene.


You fear to disappoint others, so you stay the same

My journal entry on:
SENECA LETTER V
If I still hold the belief that I have been born into my identity, that identity is something that one can be born into at all, that one’s identity needs to be expressed, showcased and in any way affirmed by anyone or anything, then I am still a very little soul. 
If I still talk about the past conquests of an army that marched in the name of some governing body that administers the patch of land that I was born on as being “my” conquest and “our” patch of land, then I have walked into a cage, for I have made the imagined identity of a mob consisting of past, present and future people my own; their pride, fears, complexes, glories, defeats, dreams and horrors are brooding within me now too. 
If I still think that, much like the victory of a small nation must be recognized by at least most of the world to become history, my little self too must be affirmed, confirmed and recognized by at least most people to become my identity, then I am still very weak. Each objector and denier of global or personal history threatens my existence then; and indeed, don’t wars break out over this? 
The world is not so mean as I make it out to be. My struggle for existence, my fight to be allowed to be, is self-imposed while my true self is always ready to receive whatever higher good I come across: that which neither needs confirmation or affirmation nor even looks for it. 
If I identify with honesty, will I not be honest? 
If I identify with kindness, will I not be kind? 
If I identify with justice, will I not be just? 
Who can affirm me in this; who can deny it to me? And whether I would prefer to be the citizen of this or that country, a part of this or that culture, would that country and culture not benefit from me as an honest fellow, a just citizen, the most? 
I must stop then, at once, to put my worth within the reach of others and start to put it higher, higher still, where it belongs and where no one can touch it. This is what they mean, do they not, when they say: know thyself. 
 
Quote of the Week
“Be like the rocky headland on which the waves constantly break. It stands firm, and around it the seething waters are laid to rest. ”
– Marcus Aurelius

You can find my past journal entries here.

«LAW 38 Think As You Like But Behave Like Others 

If you make a show of going against the times, flaunting your unconventional ideas and unorthodox ways, people will think that you only want attention and that you look down upon them. They will find a way to punish you for making them feel inferior. It is far safer to blend in and nurture the common touch. Share your originality only with tolerant friends and those who are sure to appreciate your uniqueness.» – Robert Greene, The 48 Laws of Power

«Sólo escapan a la veneración del dinero los que eligen la pobreza o los que heredan su fortuna.

La herencia es la forma noble de la riqueza» – Nicolás Gómez Dávila

«El rico, en la sociedad capitalista, no sabe usar el dinero para lo que mejor sirve: para no tener que pensar en él» – Nicolás Gómez Dávila

Tywin Lannister: I need you to become the man you’re always meant to be. Not next year, not tomorrow… now. [Tywin turns away from his son, picks up the knife and continues butchering the stag. Jaime lingers, then leaves. Tywin looks after him]

La virtud está en la justa medida. Séneca se preocupa por no parecer desaliñado como los cínicos o los izquierdistas de hoy, cuya apariencia es contraargumento suficiente a sus míseras ideas que traen pobreza y muerte.

Así muchos pretendan vivir ajenos al “qué dirán”, es más difícil ser el león de “A lion doesn’t concern himself with the opinion of a sheep.”. Se necesita ser o muy rico, con fuck you money; o miseráblemente pobre, como Diógenes el cínico, a quien le valía güevo decirle a Alejandro que se le quitara de enfrente. Nadie lo va a tomar en serio a uno si uno tiene la apariencia andrajosa de un mamerto soya.

También en esta carta le recalca a Lucilio la premisa estóica de no vivir de la esperanza del futuro ni de la nostalgia por el pasado. Evadirnos del presente es demasiado fácil, inútil y nos aleja de nuestros propósitos de vida, sea los que fueren.

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100 de los mejores cuentos cortos

  1. A la deriva – Horacio Quiroga
  2. Aceite de perro – Ambrose Bierce
  3. Algunas peculiaridades de los ojos – Philip K. Dick
  4. Ante la ley – Franz Kafka
  5. Bartleby el escribiente – Herman Melville
  6. Bola de sebo – Guy de Mauppassant
  7. Casa tomada – Julio Cortázar
  8. Cómo se salvó Wang Fo – Marguerite Yourcenar
  9. Continuidad de los parques – Julio Cortázar
  10. Corazones solitarios – Rubem Fonseca
  11. Dejar a Matilde – Alberto Moravia
  12. Diles que no me maten – Juan Rulfo
  13. El ahogado más hermoso del mundo – Gabriel García Márquez
  14. El Aleph – Jorges Luis Borges
  15. El almohadón de plumas – Horacio Quiroga
  16. El artista del trapecio – Franz Kafka
  17. El banquete – Julio Ramón Ribeyro
  18. El barril amontillado – Edgar Allan Poe
  19. El capote – Nikolai Gogol
  20. El color que cayó del espacio – H.P. Lovecraft
  21. El corazón delator – Edgar Allan Poe
  22. El cuentista – Saki
  23. El cumpleaños de la infanta – Oscar Wilde
  24. El destino de un hombre – Mijail Sholojov
  25. El día no restituido – Giovanni Papini
  26. El diamante tan grande como el Ritz – Francis Scott Fitzgerald
  27. El episodio de Kugelmass – Woody Allen
  28. El escarabajo de oro – Edgar Allan Poe
  29. El extraño caso de Benjamin Button – Francis Scott Fitzgerald
  30. El fantasma de Canterville – Oscar Wilde
  31. El gato negro – Edgar Allan Poe
  32. El gigante egoísta – Oscar Wilde
  33. El golpe de gracia – Ambrose Bierce
  34. El guardagujas – Juan José Arreola
  35. El horla – Guy de Maupassannt
  36. El inmortal – Jorge Luis Borges
  37. El jorobadito – Roberto Arlt
  38. El nadador – John Cheever
  39. El perseguidor – Julio Cortázar
  40. El pirata de la costa – Francis Scott Fitzgerald
  41. El pozo y el péndulo – Edgar Allan Poe
  42. El príncipe feliz – Oscar Wilde
  43. El rastro de tu sangre en la nieve – Gabriel García Márquez
  44. El regalo de los reyes magos – O. Henry
  45. El ruido del trueno – Ray Bradbury
  46. El traje nuevo del emperador – Hans Christian Andersen
  47. En el bosque – Ryonuosuke Akutakawa
  48. En memoria de Paulina – Adolfo Bioy Casares
  49. Encender una hoguera – Jack London
  50. Enoch Soames – Max Beerbohm
  51. Esa mujer – Rodolfo Walsh
  52. Exilio – Edmond Hamilton
  53. Funes el memorioso – Jorge Luis Borges
  54. Harrison Bergeron – Kurt Vonnegut
  55. La caída de la casa de Usher – Edgar Allan Poe
  56. La capa – Dino Buzzati
  57. La casa inundada – Felisberto Hernández
  58. La colonia penitenciaria – Franz Kafka
  59. La condena – Franz Kafka
  60. La dama del perrito – Anton Chejov
  61. La gallina degollada – Horacio Quiroga
  62. La ley del talión – Yasutaka Tsutsui
  63. La llamada de Cthulhu – H.P. Lovecraft
  64. La lluvia de fuego – Leopoldo Lugones
  65. La lotería – Shirley Jackson
  66. La metamorfosis – Franz Kafka
  67. La noche boca arriba – Julio Cortázar
  68. La pata de mono – W.W. Jacobs
  69. La perla – Yukio Mishima
  70. La primera nevada – Julio Ramón Ribeyro
  71. La tempestad de nieve – Alexander Puchkin
  72. La tristeza – Anton Chejov
  73. La última pregunta – Isaac Asimov
  74. Las babas del diablo – Julio Cortázar
  75. Las nieves del Kilimajaro – Ernest Hemingway
  76. Las ruinas circulares – Jorge Luis Borges
  77. Los asesinatos de la Rue Morgue – Edgar Allan Poe
  78. Los asesinos – Ernest Hemigway
  79. Los muertos – James Joyce
  80. Los nueve billones de nombre de dios – Arthur C. Clarke
  81. Macario – Juan Rulfo
  82. Margarita o el poder de Farmacopea – Adolfo Bioy Casares
  83. Markheim – Robert Louis Stevenson
  84. Mecánica popular – Raymond Carver
  85. Misa de gallo – J.M. Machado de Assis
  86. Mr. Taylor – Augusto Monterroso
  87. No hay camino al paraiso – Charles Bukowski
  88. No oyes ladrar los perros – Juan Rulfo
  89. Parábola del trueque – Juan José Arreola
  90. Paseo nocturno – Rubem Fonseca
  91. Regreso a Babilonia – Francis Scott Fitzgerald
  92. Solo vine a hablar por teléfono – Gabriel García Márquez
  93. Sobre encontrarse a la chica 100% perfecta una bella mañana de abril – Haruki Murakami
  94. Tlön, Uqbar, Orbis Tertius – Jorge Luis Borges
  95. Tobermory – Saki
  96. Un día perfecto para el pez plátano – J.D. Salinger
  97. Un marido sin vocación – Enrique Jardiel Poncela
  98. Una rosa para Emilia – William Faulkner
  99. Vecinos – Raymond Carver
  100. Vendrán lluvias suaves – Ray Bradbury

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SWAT Bodigüars

Pienso que la Academia SWAT Bodyguards se aprovecha de los sueños de muchas personas que llegan atraídas a sus cursos pensando inocentemente que con una semana basta para conseguir un trabajo de escoltas. Pero no es así de fácil; nunca lo fue.

Muchos llegan a SWAT Bodyguards ya pagos por sus futuros protegidos o empleadores porque ya tienen una experiencia como soldados que solo prestaron el servicio militar, policías y militares en algún tipo de baja; excombatientes de o contra la guerrilla y los paras; vienen apadrinados por un político que los “patrocina” para entrar en la UNP; o son vigilantes aburridos de la rutina, la falta de emoción de trabajar en vigilancia y quieren recibir un aumento de riesgo y salario como guardaespaldas.

Para conseguir un trabajo de escolta basta tener un título de bachiller. Algo que muchos compran en algún validadero sin necesidad de cursar ni terminar sus estudios, siendo a veces analfabetas funcionales o apenas medio sabiendo leer y escribir. Las promociones de SWAT en todas las redes sociales, especialmente en Youtube y Facebook, no mencionan que para conseguir el más mínimo puesto de escolta, ganando aún así poco más del salario mínimo como se ve en numerosas ofertas de Computrabajo, requieren, además de tener algún tipo de experiencia militar, uno o dos años de experiencia como escolta o mínimo como vigilante, pero nadie de ellos quiere hacer un curso de escoltas para terminar de vigilante. Lo que supone una paradoja común en Colombia: “¿Cómo puedo obtener experiencia si nadie me da la oportunidad?”

Una opción es obteniendo certificados de experiencia chimbos, esperando que un invasivo chequeo de antecedentes, una inspección domiciliaria o un polígrafo no descarten estas experiencias profesionales en vigilancia privada o como escolta al verificar que no ha habido pagos de seguridad social (salud, pensión y ARL) en años anteriores o argumentando que siempre estos certificados de experiencia fueron expedidos en virtud de un contrato de prestación de servicios, por lo cual no se cuenta con reporte de pagos a seguridad social.

La segunda opción es pagando a alguien dentro para que lo meta a uno de escolta en la UNP. Es un secreto a voces que, como todo en Colombia, muchas veces para obtener así sea una oportunidad de trabajo, toca pagar por ella a alguien dentro de la “rosca” o, al menos tener “rela$iones”. Por dicho de un conocido en la Academia SWAT, me mencionó que “tenía un contacto” al que si le pagaba alrededor de siete milones de pesos lo metía a la UNP al tal “Plan Democracia” y que le ayudaba con todos esos papeles. No sé qué tan cierto sea eso, posiblemente sea una estafa, como muchas cosas en Colombia.

Una tercera opción es siendo excombatiente de la guerrilla. Ronda el rumor de que para poder entrar directamente a la UNP, impulsado por el régimen de izquierda actual que gobierna colombia, toca ser exfarc. No sé qué tan cierto sea, porque todo este mundillo de los guardespaldas está rodeado de un misterio fascinante. Lo que sí tiene sentido de esto es que entre esos cientos de compañeros que tomaron el curso básico de SWAT, varios no pudieron guardar completamente el secreto de ser excombatientes de alguna guerrilla o grupo paramilitar.

Si bien la academia parece atraer a individuos con diversas motivaciones, incluyendo aquellos con experiencia militar, insurgente, respaldos políticos, o personal de seguridad en busca de nuevas oportunidades, lo que puede contribuir a la diversidad de habilidades y experiencias en el grupo de estudiantes; en ningún caso se ejerce ningún tipo de filtro antes de darle un arma cargada a alguien que puede ser incapaz de portarla o, más grave aún, no se filtra a los instructores que se tiene aquí. Afortunadamente no hubo ningún incidente que resultara en una lesión a la integridad o la vida de nadie durante mi paso por la academia, pero me parece una irresponsabilidad, por ejemplo tener una dizque “instructora” que es menor de edad solo por ser hija del Henao. Acá hasta a los porteros, comerciales, administrativos y de limpieza le ponen la chillona chaqueta naranja de instructores. 

En otra oportunidad, según me contaron testigos de oídas, el tal instructor llamado “Harry” irresponsablemente le dio un arma cargada a un estudiante en un aula encerrada y no impidió que este la accionara “por error”, causándole un impacto en el rostro de un compañero. 

Supe de un tal “Freddy” que trabajaba acá y que se pegó un tiro al enterarse que “Daniela” se acostaba con otro(s).

“SWAT Bodigüars” (pronunciado así), en las numerosas formaciones que teníamos que hacer durante los cinco días de entrenamiento, más bien parecía ser de sólo eso o de estar metidos en un salon con cientos de compañeros que luchan también con no quedarse dormidos, ya sea porque la noche anterior los trasnocharon, ya sea recibiendo carreta de Henao, o aguantando el frío de Pueblo Viejo más haciendo fila para poder disparar un par de cartuchos en un entrenamiento nocturno, o con la cuestión esa de “la huella”.

De las cosas más incómodas de estar en SWAT era esa vaina de la “huella”. Los que nos dejamos llevar por la brillante oferta de “¡Por tan sólo $880.000 pesos obtenga además triple licencia A2, B1 y C1!” y desembolsamos la plata sin pensar en que no hay tiempo para empaquetar clases de manejo dentro de todo lo que promete SWAT, que dizque lo va a entrenar a uno en apenas 5 días para volverse uno un escolta con trabajo 100% asegurado al salir de la “mejor escuela de escoltas de suramérica, sino también de toda latinoamérica”, (como gusta decir al hablador de Henao a cada rato). No señor, eso no es así.

No mencionan al comienzo que el entrenamiento para el triple play de la licencia de manejo implica uno quedarse una semana y, en mi caso, dos semanas más en SWAT recibiendo las tales clases de la licencia de conducción. No obstante, no es así. Uno no recibe en realidad las horas de clases teóricas que prometen, sino que estas son reemplazadas por una constante interrupción de las pocas clases de SWAT que valen la pena, como el entrenamiento con Mr David, el gringo veterano de las fuerzas especiales de los Estados Unidos de América; el entrenamiento de esquemas de seguridad con Diego el Español; de 180° con Osorio; o de tiro con López. Esas clases nos las vivían interrumpiendo a los que nos dejamos llevar por la publicidad engañosa de recibir unas horas teórico-prácticas de manejo con la estúpida excusa de ir a “poner la huella”. 

Con ese cuento de ir a “poner la huella” uno perdía tiempo interrumpiendo las verdaderas clases que no eran basura completamente con los instructores buenos que se han ido yendo de la escuela poco a poco de la Academia SWAT. ¿Qué de utilidad para un guardaespaldas va a ser una clase de explosivos con Chispita, que puede que sepa mucho gracias a su experiencia en antiexplosivos y goce de un sentido del humor “la bomba”, que lo despierta a uno tras un día en que uno ha estado pa’rriba y pa’bajo ya sea en una formación o haciendo fila detrás de cientos de compañeros delante de uno para pasar a disparar un par de balas en un ejercicio con una pistola sobreusada y propensa a fallas? Si uno de escolta ve una bomba uno no se va a poner a desactivarla sin equipo y con apenas la clase que le dieron en SWAT Bodyguards, sino que uno llama a un equipo antibombas entrenado y especializado para que venga a encargarse de eso.

Casi olvidaba que sumado al valor de $1’480.000 pesos Colombianos del “CURSO INTERNACIONAL DE ESCOLTAS 2.023, FUNDAMENTACION Y ESPECIALIZACION EN CONDUCCION DE VEHICULOS DEFENSIVA, EVASIVA EN BOGOTA – COLOMBIA” se sumaba el monto de $240.000 pesos que, “opcionalmente” uno tenía que consignarle al odioso y repelente “Teniente Chamorro” para recibir unos “seminarios” que terminaban siendo nada más y nada menos que unos certificados de unas horas de clase no recibidas. ¿Acaso en qué momento durante el transcurso de un curso de cinco días van a pretender empaquetar y certificar 100 horas de FUNDAMENTACION ESCOLTAS, más 60 horas de ESPECIALIZACION ESCOLTA MANEJO DEFENSIVO, más todo el CONOCIMIENTO Y USO ARMAS DE FUEGO, más 20 horas de FORMACIONES A PIE Y EN VEHICULO, 20 de DEFENSA PERSONAL, 20 de MOTOS, 20 de SEMINARIO DE TIRO y 20 horas de PROTECCIÓN A PERSONAS? A menos que todas estas horas de certificación fueran simultáneas y que los estudiantes no durmiéramos durante la semana de entrenamiento, en ningún momento recibimos una formación de ningún seminario o clase que equivaliera a las horas certificadas, algo que no creo que la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada avalaría si tuviera el conocimiento de lo que está certificando la Academia SWAT Bodyguards. Igual esto es Colombia, antes que todo. Acá no me sorprendería, mucho menos durante el régimen del “Cambio”, de la “Potencia Mundial de la Vida”, de la “Paz Total”. Alguien tiene que estar “Viviendo Sabroso” con todo esto. No me refiero necesariamente a la que anda en “elicótero”.

Volviendo al embeleco ese de la huella, nos hacían bajar de donde sea que estuviéramos tomando una clase, fuera desde arriba en el campo de entrenamiento de Mr David o desde más arriba en la casa de tiro a ir a poner el dedo en un huellero electrónico que a menudo no funcionaba entonces lo que suponía un minuto se terminaba volviendo media hora, cuarenta y cinco minutos de clase perdida de SWAT por las que uno también pagó para hacerle creer a un sistema que uno sí estaba recibiendo unas clases que en realidad no recibíamos. A un compañero del Chocó el problema con la huella era tal que lo llevaron a una Notaría en Faca a ir a hacerle el reconocimiento de las huellas porque estas no eran leídas por el huellero electrónico ese. 

Es por algo que los grupos de extranjeros ya no vienen como solían y han preferido irse con la competencia a recibir entrenamientos. La comida del restaurante es muy poca y suelta del estómago o constipa a la gente (sin punto medio). Justo al lado queda justico el negocio de la tienda para que $uplan lo poco que se comen con paquetes, gaseosas y empanadas que empiezan a parecer saludables en comparación. Los instructores mal pagos se están yendo o hay constante rotación. Hasta el “Videoman” y el “Médico” mencionaron sus intenciones de no volver porque sienten que aquí no progresan después de aaaaños. Las instalaciones no tienen reparación ni salubridad y pueden representar un peligro a los estudiantes y empleados, mientras que el Mayor se compra una nueva camioneta casi que cada mes para él y para su producida esposa mucho más joven que él, pero que uno casi ni ve por acá con su mala cara.

En mi caso, yo no tenía afán en irme por lo que me quedé más tiempo en SWAT. Dije que prefería darle prioridad a aquellos que se endeudaron junto a sus familias por ese sueño de ser escoltas en un país en que serlo es bastante riesgoso para la vida por un salario exigüo, posiblemente quieran por la adrenalina. Mientras tanto ayudé a algunos de los que se quedaron después de la semana de SWAT a hacer sus hojas de vida para, ojalá, conseguir un trabajo con los cursos que pagaron y sus pocas experiencias laborales. A veces, especialmente cuando hacía las hojas de vida de los reinsertados, tocaba inventarnos un pasado de experiencias laborales que llenaran sus años que pasaron en la selva e las filas de los grupos armados ilegales que los reclutaron cuando eran menores de edad o adultos sin muchas oportunidad en una parte donde el Estado no llegaba más que para joder y cobrar impuestos. 

Afortunadamente aquí fueron muy amables y me permitieron asentarme en la oficina del Mayor a trabajar remotamente en mis cosas con el intermitente internet. Sugerí que programaran las clases antes o después de mi horario de trabajo, pero decían una hora y siempre había retrasos e imprevistos por parte de los instructores que llegaban muy tarde, se iban muy temprano y no había suficientes para darle clase a los que nos quedamos. Al final nunca recibí las clases de conducción prácticas en moto ni en carro que prometían en la Academia SWAT “Bodigüars”, a pesar de que me certificaron como si me las hubieran dado en realidad. 

Me endeudé bastante con mi tarjeta de crédito tomando los cursos en SWAT, certificándome como “Escolta” para tan solo seguir trabajando remoto en algo en lo que no avanzo, que tampoco me exige mucho intelectualmente, pero que da para vivir medio bien arrendado junto a quien pronto será mi ex sin muchos lujos en algo que no es propio cerca de la oficina a la que tengo que ir de vez en cuando, donde el mayor riesgo es que lo atraquen a uno de llegada y/o de salida con el computador de la empresa. Sin un arma de fuego, dudo que las “maniobras” de defensa personal del Henao sirvan para algo más que recibir unas cuantas puñaladas o tiros.

Según cuentan en ese nido de chismes, Henao reciéntemente malversó dinero de la hermana de un gobernador. El gobernador contactó al Mayor y le advirtió que si no despedía a Henao, cerraría SWAT. Al parecer, ella le había entregado a Henao una suma para comprar hamburguesas para todos los instructores y este le cobró de más. Posteriormente, los escoltas comprobaron el coste real de las hamburguesas y descubrieron la estafa del remanente. 

No es eso, lo único que se dice del director de cursos de SWAT. Todos pueden ver que anda detrás de toda vieja medio bonita que pisa los cursos de SWAT, haciéndoles charla a la menor oportunidad; también que habla mal a las espaldas de otros instructores, como de Mr David; que trae nepotísticamente a sus hijos a ser instructores sin mayores méritos que ser sus hijos; que se la pasa hablando y hablando en lugar de dar instrucción real y útil a los escoltas que pagan esos cursos tan caros.

En conclusión, la Academia SWAT Bodyguards parece aprovecharse de las aspiraciones de quienes buscan una oportunidad en el mundo de la seguridad, atrayéndolos con la promesa de obtener empleo como escoltas en tan solo una semana de curso. Sin embargo, la realidad es muy distinta, ya que la mayoría de los estudiantes ya cuentan con experiencias previas o respaldos políticos para acceder a puestos de seguridad. En este contexto, es evidente que la Academia SWAT presenta deficiencias en su proceso formativo, desde problemas con las clases teóricas hasta situaciones cuestionables con la certificación de horas. La falta de transparencia en los procesos, junto con las irregularidades en la gestión de recursos, seguridad de las instalaciones, plantea serias dudas sobre la integridad de la institución y sus prácticas.

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